Prueba Peugeot Metropolis GT y SW: A imagen y semejanza

46 Prueba Peugeot Metropolis GT y SW: A imagen y semejanza
Prueba: Peugeot Metropolis GT y SW
Daniel Navarro
Daniel Navarro

Peugeot es una de esas pocas marcas que está en los dos mundos de la automoción particular: ellos hacen motos, pero también coches. De las marcas que hacen esto es la única especializada en scooters. Y la única que hace un tres ruedas.


Hace ya muchos años que los scooters GT quieren parecer coches. No en vano, parte de su éxito viene precisamente de convencer a automovilistas de las ventajas de pasarse a la moto para el uso diario. Muchas marcas de scooters han recurrido, incluso en la publicidad, a esas referencias automovilísticas para convencernos de lo bueno que es moverte en un scooter que parece un coche. Cuadros de «tipo automóvil», referencias de diseño tomadas de los cuatro ruedas, «gadget» típicos del coche, como espejos plegables eléctricamente (por poner un ejemplo) y otros elementos se trasladan del mundo de los coches para darle al scooter ese estilo.

Pero pocos de los que lo han hecho lo han tenido más fácil que Peugeot. Lógicamente, solo BMW, Honda y Suzuki, además de los franceses, han podido trasladar de sus propias gamas esos elementos, y la verdad es que ninguno de ellos ha parecido especialmente interesado en ese ejercicio. Hemos visto más a KYMCO o a Yamaha (que, a pesar de no tener su propia marca de coches, sí han trabajado para esa industria) con esos elementos. Y, por supuesto, Peugeot. La marca francesa sí ha empleado este recurso con asiduidad.

Peugeot ha fabricado muchos scooters GT. Aquellos Satelis fueron grandes scooters durante muchos años. Ahora están comercializando un Pulsion en 125. Y desde 2013, son la segunda marca europea (en nivel de ventas) en ofrecer un tres ruedas, el Metropolis. Estaba claro que había que apoyarse, en este caso, aún más en la estética y filosofía del coche. Un tres ruedas, que se conduce con carnet de coche, en una marca que ya desarrolla vehículos de 2 y 4 ruedas.

Peugeot Metropolis

 

Siempre ha habido imagen de sus coches en los tres ruedas de la marca francesa. Pilotos y luces, la «firma luminosa» que ellos suelen llamar, o formas de la calandra, de la tapa trasera. Incluso el cuadro, el «ambiente» que respiras sentado a los mandos de un Metropolis es más de coche que en sus rivales. La última generación de este scooter, presentada en 2020 en dos versiones –Active y Allure– se acercaba a los últimos lanzamientos en cuatro ruedas de la marca. Ahora, se completa la gama con dos nuevas versiones que vienen a ocupar los puestos más altos de la oferta de tres ruedas de Peugeot: los nuevos GT y SW.

Coincide, además, con cambios en la imagen y filosofía de la marca. Como sabes, hace solo unos meses cambiaron el logo (y el resto de elementos de sus imagen corporativa), y llevan muchos meses más trabajando para que la marca Peugeot Motocycles (en francés, sin «R», fíjate bien) se perciba como más «premium«. Estos Metropolis siguen esa senda ya, a pesar de emplear todavía el «león» anterior: el nuevo está reservado por ahora a modelos nuevos. De estos, según nos cuentan, habrá algunos, y sorprendentes, a partir de 2022. Pero por ahora veamos cómo son estos nuevos Metropolis SW y GT.

Cómo son los Peugeot Metropolis SW y GT

Peugeot Metropolis

Son dos scooters muy diferentes. Cada uno se dirige a un tipo de público distinto. Solo algunos detalles técnicos (más allá de ser los dos Metropolis 400), como los amortiguadores traseros, coinciden en ellos, además de haber sido presentados juntos. Otra cosa en la que se parecen es en que, al menos en el nombre, se acercan aún más a los coches. Empecemos con el GT.

El GT responde a la demanda que las versiones más deportivas del Metropolis han tenido. Aquellos RS y RX-R se vendieron bien en su momento: eran Metropolis más caros y exclusivos, con una estética más sport que sus hermanos de gama en su momento. Ahora, este puesto lo ocupará el GT. Toma el nombre de la gama de coches que, en sus versiones de acabados más sport, llevan estas siglas, y modifica algunos elementos sobre la base del Metropolis de última generación. Así, un manillar «naked» -es el nombre que Peugeot le ha puesto-, es decir, sin carenar, en tubo visto, como el de una moto, unos nuevos amortiguadores traseros, pantalla ahumada corta y otros detalles estéticos diferencian este Metropolis.

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En el SW es todavía más obvia esa influencia en el nombre: SW son, como sabes, las siglas de «Station Wagon«, o lo que es lo mismo, esas carrocerías familiares que tan bien venden Peugeot en coches. La idea, una capacidad de carga ampliada sobre las versiones «normales» se ha trasladado inteligentemente a los Metropolis, con ese doble maletero superpuesto que han inventado. Es como un top case integrado en la carrocería. Algo que habíamos visto en motos, pero no en scooters. Ni con estas formas y funcionalidad.

Los dos nuevos Metropolis comparten toda la parte mecánica que, además, y salvo en la suspensión trasera, es la misma que la de los Active y Allure presentados el año pasado. Van impulsados por el motor PowerMotion de 400cc en versión Euro 5, uno de los más modernos y potentes de su categoría, en el que Peugeot metió todo ese catálogo de tecnologías para mejorar rendimiento que ellos llaman LFE (Low Friction Engine). Entrega 35,6 CV a 7.250 rpm y un par máximo de 38,1 Nm a 5.750 rpm.

Peugeot Metropolis

En la parte ciclo se emplea una estructura de acero como cuerpo central del chasis. Delante, esa suspensión exclusiva de la marca con un solo amortiguador paralelo al suelo con tren delantero inclinable y con bloqueo electrónico. Utiliza dos discos delante con ABS y sistema SBC, que comparte frenada con el trasero. Para usarlos, o bien la maneta izquierda o el pedal, que acciona todos los discos. La derecha, solo los delanteros. En la parte trasera los dos amortiguadores, apoyados sobre el cárter motor, en una estructura clásica de scooter, sí son novedad tanto en el SW como en el GT: firmados por Paioli, llevan botella de gas separada y son regulables tanto en precarga como en compresión hidráulica, algo muy poco visto en scooters. En las ruedas, llantas de 13″ y 14″ detrás.

En equipamiento, por supuesto, tanto GT como SW ocupan el escalón más alto de la gama. Llevan llave de proximidad, luces LED, conectividad Bluetooth capaz de mandar al cuadro -pantalla TFT en color- indicaciones de navegación a través de la app de Peugeot, luces de frenada de emergencia y freno de aparcamiento eléctrico. A todo esto, que ya se conocía en la versión Allure, se suma un nuevo logo Metropolis en los lados, y una novedad más interesante: los scooters Peugeot amplían su garantía (para la gama de más de 50 cc) a 5 años, con los tres siguientes con las mismas coberturas que los dos primeros años. Un «equipamiento» transferible que, además de dar tranquilidad al propietario, permite un mejor valor de reventa.

En cuanto al equipamiento de los nuevos modelos, el GT explora esa estética sport que busca. Los amortiguadores van en color rojo; en el suelo se han colocado inserciones en aluminio; el parabrisas, regulable a mano, como en todos, es más corto y ahumado; las llantas delanteras, acabadas en negro brillante llevan una banda amarilla y viene decorada la carrocería en color titanio. Pero el mayor cambio es el empleo de ese manillar en tubo visto, algo más bajo y ancho, suficiente para darle otro tacto al scooter cuando lo llevas. Para dejar cosas, como siempre, bajo el asiento, hay un hueco alargado y detrás, en el maletero, cabe un casco integral, aunque algo justo: no todos los integrales caben bien.

El SW es la verdadera novedad: no solo no viene a completar la gama en el lugar de ningún otro, sino que es un planteamiento novedoso entre los scooters. Ese maletero integrado detrás, con respaldo completo para el pasajero, con apertura electrónica desde los botones del contraescudo, lleva la capacidad de carga en el Metropolis hasta los 76 litros en total. Ese nuevo maletero va comunicado (como siempre) con el hueco bajo el asiento. Eso permite meter objetos alargados, como una raqueta. En el propio maletero trasero podemos dejar hasta dos cascos integrales, uno sobre el otro, separados por un «suelo» extraíble que marca las dos zonas, una encima de la otra. ¿Que no quieres usarlo? Lo sacas y lo dejas debajo del asiento. Eso, sumado a la guantera delantera y al suelo plano, supone una capacidad de carga absolutamente excepcional en un scooter de serie.

Cómo van los Peugeot Metropolis GT y SW

Peugeot Metropolis

Lo cierto es que esta presentación ha sido más bien una toma de contacto con los nuevos Metropolis: apenas unos kilómetros con cada uno de ellos, en un evento organizado por Peugeot España. Eso sí, original y diferente, con el que comprobar la capacidad de carga y el comportamiento en ciudad de sus dos nuevos «tres ruedas». En nuestro caso empezamos con el GT. Y con el recuerdo del Allure, probado también en un corto recorrido hace ya prácticamente ocho meses un tanto borroso.

Pero en el momento en el que te subes, sí recuerdas bien las sensaciones que transmiten los Peugeot de tres ruedas. Este último Metropolis (incluyendo los presentados en el pasado septiembre) han mejorado dinámicamente: la suspensión delantera actúa con mucha naturalidad en condiciones normales, y se siente al manillar como un scooter normal, pero con mejor agarre. El sistema de frenos SBS está bien compensado y se frena con buena potencia y tacto, tanto con una maneta como con dos, sin variaciones de tacto al tirar de una y luego de otra. Si usas el pedal, el tacto es extraño, más difícil de dosificar. Pero ahí esta: es obligación legal. El GT mejora aún más ese tacto al manillar, lo suficiente como para preguntar si hay retoques en la suspensión delantera en esta versión. Parece ser que no, es la misma. Pero un manillar más bajo y más ancho, con un anclaje más directo sobre el tren delantero, es el responsable de una mejora sutil, pero perceptible, en la forma en la que pisa este Metropolis GT. Por cierto, este manillar ha obligado a modificar los botones de freno de aparcamiento y del warning (en el resto de la gama, ambos en el centro del manillar) y llevarlos por debajo del manillar.

Peugeot Metropolis

Con el SW la pregunta es si ese nuevo maletero que lo convierte en familiar se nota. Y la respuesta es que no. Al menos, en ciudad, que es donde hemos probado. Este sí se siente como el Allure, la versión «media» de la gama actual (el más económico es el Active) en cuanto a lujo, equipamiento y forma de andar. El motor es potente y con muy buenos bajos, muy suave. Los frenos, como te decía, con buen tacto y potencia en las manetas. Y estable y noble sobre buen asfalto. Es cómodo en cualquier circunstancia en ciudad y se siente, una vez más, más ligero y ágil de lo que sus 280 kg parecen indicar.

Lo mejor:

– Comportamiento del GT
– Capacidad de carga del SW
– Nivel de equipamento autenticamente Premium

Mejoraría con:

– Parabrisas eléctrico
– Tacto pedal de freno

Así vemos los Peugeot Metropolis GT y SW

En carretera: 3
En ciudad: 4
Pasajero: 4
Confort: 4
Equipamiento: 5
Autovía: 3

(Puntuación de 1 a 5)

Los Metropolis han sido capaces de evolucionar y mejorar en su comportamiento y equipamiento en cada una de las generaciones que hemos conocido. Con el lanzamiento de las versiones GT y SW se completa la gama, siempre con abundancia de versiones, con un «sport» de mejor comportamiento dinámico que sus hermanos de gama, y ese «familiar» con capacidad de carga inteligentemente extendida para el que necesite ese plus. Todo ello en unos scooters muy agradables en ciudad, cómodos tanto para uno como para dos pasajeros, con un equipamiento verdaderamente premium entre los scooters más altos de gama, y un comportamiento en carretera y autovía que intuimos suficiente, pero que seguimos deseando probar.

Peugeot Metropolis

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