Cómo poner al día la mecánica de una moto que lleva años parada

Moto abandonada en garaje
Cómo poner al día la mecánica de una moto que lleva años parada
Daniel Navarro
Daniel Navarro
Si tienes una moto que lleva años parada y quieres ponerla en marcha , te contamos cuáles son los pasos que debes seguir, desde el puntode vista técnico y mecánico.

Para empezar, si no te ha pasado nunca, tal vez tengas una punzada de envidia. Eso de que sea común que a uno le regalen motos cuando no te ha pasado a ti, da pie a entender que los demás tienen más suerte. Para algunos habrá sido divertido y hasta una gran ventaja acabar teniendo una moto «casi gratis», mientras que para otros, y conozco más de un caso, es el clásico «regalo envenenado». Pero no nos centremos en esto del regalo, ya que algunos lo consideran como un «hobby» esto de recuperar motos antiguas, y para otros una extraordinaria aventura en la que se embarcan por un modelo que les encanta.

El paso del tiempo hace estragos en las motos. No sólo acumulan polvo, sino que también se estropean muchas cosas, algunas de ellas no siempre son baratas. Para empezar, olvídate de la batería y empieza a buscar ruedas. Luego, depende del sitio donde se hayan quedado paradas, puedes sumar desgracias que pueden llegar a incluir óxido y piezas pegadas o destruidas que habrá que cambiar. Pero bueno, con paciencia, un cierto presupuesto y ganas, todo es reparable. Otra cosa es que económicamente sea rentable, algo que siempre hay que tener en cuenta.

Después viene la segunda parte: una vez puesta en marcha, reparada, pintada, adecentada y todo lo derivado de la parte, digamos técnica, ¿se podrá usar con normalidad? ¿Tendrá documentación a nombre del nuevo propietario, ITV al día, seguro y todas esas cosas? Igual que en la primera parte, todo dependerá de tu presupuesto, ganas y, en este caso, de las posibilidades legales.

No hace mucho tiempo (y este es el caso más común), me hablaban de un Vespino de los años 90 con muy poco uso, recuperado de un garaje y regalado al actual propietario: nuevas gomas, ruedas, pintura, cables, correa del variador y no sé cuántas cosas más. Lo había dejado impecable. Ahora bien, la cuestión es que nunca había sido matriculado. Entonces, ¿se puede matricular? A un precio razonable, no. Sólo como vehículo histórico y eso es muy caro para lo que puede valer un Vespino en buen estado y perfectamente legal, hoy día.

Pero como se suele decir, cada caso de este tipo es un mundo. Desde lo del Vespino, pasando por una moto que fue de la familia (y entonces suele haber otras consideraciones aparte de las económicas), o motos que se han quedado paradas en buenas condiciones, tal vez otras que se pararon porque la avería valía más que la moto, y hasta que se da con ella te dejas el ánimo y el presupuesto para comprobar que es una ruina en potencia… Habría que ver y valorar caso por caso, siendo prácticamente imposible enumerarlos todos. Lo que resulta más factible es darte algunas pautas sobre cómo actuar si te ha llegado a tu garaje una moto así. Lo haremos en dos partes: en esta vamos a ver la parte técnica y en la siguiente la parte legal y la que atañe a la documentación.

primer vespino historia

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Calcula el presupuesto

En esto hay que tener las cosas muy claras. Muchas veces hay que recuperar una moto y el presupuesto necesario para ello es superior a lo que vale comprarla «en marcha». Pero esto es muy subjetivo: si los «hierros» que tienes delante son los restos de lo que fue tu primera moto, o fue de un familiar cercano o hay otro motivo emocional que te lleva a recuperar esa unidad en concreto, y no otra igual, sólo tú puedes valorarlo. Eso sí, siempre está la opción de comprar otra igual y emplear sólo el chasis y las pocas cosas recuperables de la tuya para montar una moto completa.

Otra cuestión que deberás tener en cuenta es que rara vez se ha quedado una moto parada «porque sí»; diferente es que el que te la está regalando o vendiendo no conozca toda la historia e incluso, y esto me ha pasado, no recuerde que dejó de usarla porque se averió «no sé qué» y se acuerde cuando la moto está casi en marcha otra vez. Siempre calcula hacia arriba. Aparecerán sorpresas cuando estés metido en harina.

Infórmate del precio de una moto igual, esto es, andando legalmente. Comprueba el precio de algunas piezas y la posibilidad o dificultad de conseguirlas. Y siempre ten en cuenta el coste de documentar a tu nombre el resultado. Estos casos suelen darse mucho con ciclomotores. En estos es habitual encontrarte casos en los que dejaron de usarse por falta de matrícula. Hasta el año 1995 no hubo obligación de matricularlos. Muchos no se enteraron y no los matricularon entonces.

Poco después se dieron cuenta de que no podían circular así y ya no se podían matricular. Los pocos ciclomotores antiguos que sí se matricularon tienen ahora un coste de mercado determinado. Otros, del mismo modelo y en el mismo estado, cuestan entre 800 y 1.000 € menos, demasiado para un ciclomotor. Lógico. Es, de media, el coste de la matriculación como vehículo histórico de esa moto. Si el vehículo tenía una avería previa, entérate de lo que cuesta repararla y verás cómo, en casi todos los casos, los chollos no existen. Generalmente, y más en motos clásicas con valor de colección, todos los vendedores tienen claro el valor de lo que tienen, lo que valdría la moto andando y documentada, menos lo que cuesta dejarla así.

Por último, a veces hay que sumar el coste del trasporte o de recuperación de la moto. Yo ya conozco algún caso que ha habido que tirar un muro para sacar la moto… y lógicamente luego hubo que reconstruirlo. En este caso se hizo por un scooter muy especial, de esos que se pusieron a la venta en muy corta serie de unidades y se sabía, con certeza, que estaba allí «emparedado».

vespas varias generaciones

Limpieza y preparación

Bien, ya tienes la moto en el garaje y ahora empieza «lo divertido». Ten claro, desde el principio, que toda la suciedad que puedas quitar antes de empezar te va a facilitar la vida después, cuando tengas que desarmar cosas. Toda esa suciedad no sólo deja pegadas piezas entre sí; también oculta tornillos, grapas, cables e incluso óxidos o roturas que habrá que tener en cuenta. Una máquina de limpieza a presión vendrá muy bien en este caso y algún spray desengrasante también.

Dependiendo del estado de la moto, tendrás que tener cuidado con dónde le da el agua o si ese desengrasante puede atacar o no la pintura. Si tienes claro que vas a acabar desmontando por completo toda la moto, que tienes que pintar todo y abrir el motor por la mitad, no será mucho problema que le entre agua. Si no vas a llegar a ese punto, mucho cuidado con ello.

Con la moto lo más limpia posible (sin volverte loco, que todavía no la vas a sacar a la calle a presumir de lo chula que está), puedes empezar a desmontar lo que haya que reparar. Suponiendo que sea una moto más o menos completa y más o menos en buen estado (de esas que te han dicho que se paró en marcha y sin avería), ya no tienes más que hacer salvo comprobar si tiene chispa, vamos, si es capaz de arrancar solo echándole gasolina. Si lleva arranque con llave y motor de arranque, busca una batería que te sirva para hacer pruebas.

No está de más que eches unas gotas de aceite del motor por los agujeros de las bujías y, en una cuatro tiempos, si puedes, por las tapas de la culata, de forma que cuando se muevan pistones, válvulas y árboles de levas lo hagan ya con algo de engrase. Entonces, y solo entonces, ya puedes probar a girar el motor con la pata de arranque, con el propio motor de arranque o empujándola con una marcha metida. Eso te dará una idea aproximada de lo que te vas a encontrar.

motor completo desmontado vespino

Batería y sistema eléctrico

Vale, no me lo cuentes… No hay chispa ni por asomo, ¿verdad? Bueno, digamos que es algo bastante normal. Ponte manos a la obra para descubrir dónde se encuentra el problema. Primero, comprueba batería, fusibles y cortacorrientes y que estos últimos actúan correctamente. De hecho, podría tener varios, a saber: llave de contacto, cortacorrientes en la piña, pata de cabra y, en algunos casos, embrague o frenos. Prueba con bujías nuevas. A veces el fallo está simplemente ahí, comunicadas o muy deterioradas. Y si tampoco das con ello, mira los cables de bujía, de encendido (del plato a la bobina, etc), la propia bobina y, por último, el mismo encendido.

Si es por platinos, el condenador y el propio platino suelen ser responsables de esta falta de chispa, pero si no estás muy puesto en cómo iba este viejo sistema, la cosa se complica. Deberás buscar información, porque da para un libro… Pero básicamente esto va así: el platino debe abrir una distancia concreta en un momento determinado de la carrera ascendente del pistón, y debe tener sus superficies limpias sin desgaste excesivo. El condensador es difícil de «testar» si no es cambiándolo por uno que funcione.

La ventaja es que son elementos baratos, porque si es un encendido electrónico y tienes que andar haciendo pruebas cambiando elementos, la cosa cambia. Cuando ya tienes chispa, ya estás cerca de tener la moto en marcha… si es que no hay una avería grave «escondida».

Conmutador piña vespino

Gasolina y alimentación

Para estas cosas de recuperar motos viejas, la verdad es que la tecnología lo ha complicado todo. Una moto con inyección, por ejemplo, lo encarece todo. Un carburador se desmonta, se limpia y se monta e incluso en caso de desgaste internos es fácil, y no muy caro, encontrar despieces o incluso kits de reparación para ellos. Si llevas inyección puedes sacar los inyectores, cambiarlos (que no es barato) o intentar llevarlos a limpiar a algún especialista, porque tú no vas a poder hacerlo. Aún así, comprueba que la bomba de gasolina, si lleva, actúa, y que los grifos de gasolina permitan la salida de suficiente combustible. En este caso, no vale con que salga «algo», ya que la moto necesita un caudal determinado mínimo que asegure que se llenan las cubas de los carburadores al ritmo necesario.

Es importante también comprobar filtros de combustible, estado de los tubos y macarrones e incluso del propio depósito, que no esté lleno de suciedad y óxido. Puedes hacer pruebas con un depósito accesorio: una botella con gasolina estilo «gotero» directamente conectada… pero después necesitarás su depósito.

Si tienes que limpiarlo y hay óxido dentro te aconsejo que hagas un tratamiento de epoxi interior. Se vende en tiendas de recambios de clásicas y en tiendas especializadas en resinas de este tipo. Son dos componentes que se mezclan, se introducen en el depósito y lo giras mientras se seca, formando un depósito de ese material dentro del de la moto. Evitarás que el oxido continúe comiéndose el material del depósito de la moto y que se desprendan más partículas que se inmiscuyan en la admisión. Por cierto, recuerda que la moto necesita gasolina y aire para funcionar: o tienes un filtro y sus gomas en buen estado o prueba a arrancar sin filtro (o sin caja incluso), pero ten claro que después tendrás que ponerlo.

grifo gasolina vespino

Puesta en marcha y prueba

Bueno, ya tienes chispa y llega gasolina. En principio, y salvo complicaciones con la culata y la distribución, válvulas pisadas, segmentos y pistones desgastados o cosas así (lo que ya complica mucho estas historias), la moto debería arrancar. Se supone que antes ya has cambiado el aceite del motor y el correspondiente al cambio (sí no es el mismo), que has comprobado, en motos de cárter seco, con depósito de aceite exterior, que este llega al motor sin problemas y que, si lleva refrigeración líquida, le has echado al menos agua.

Es el momento de arrancar y empezar a mirar ruidos raros, fugas de esos líquidos, compresión (al menos que los gases de escape salen con fuerza) y que todo funciona razonablemente bien. Aprovecha para probar (y anotar lo que no esté bien) luces, intermitencias, claxon y cuadro. También comprueba la transmisión: las cadenas oxidadas no sirven y no se recuperan. Una en buen estado no tiene pliegues raros y la corona y el piñón de ataque tendrán los dientes en forma, al menos, para iniciar su nueva vida. No está de más desmontar, limpiar y comprobar fuera de la moto. En el caso de las correas, comprueba que no se encuentren agrietadas, cristalizadas o con el dentado seriamente dañado. ¿Lo mejor? Cambiar por otra nueva. No es caro y garantizas la jugada.

correas dentadas variador vespino OK

Frenos, suspensiones y parte ciclo

Ya tienes motor. Sólo te falta todo lo demás… pero ya estás cerca, eso si. Los frenos son fáciles de comprar, igual que las suspensiones. Con los de tambor es sencillo: límpialos un poco y prueba que actúan y que los cables están en buen estado y engrasados. Con los de disco, si actúan y frenan bien, limpieza y poco más. No está de más montar pastillas nuevas, porque las que están puestas, incluso con apariencia «entera», estarán cristalizadas y habrán perdido capacidad de frenado.

Si ni siquiera actúan los frenos, empieza por cambiar el líquido y sangrar el circuito. Es una operación algo tediosa, pero necesaria cuando cambias el líquido. Depende del estado de la moto, recuperarás así los frenos, pero en casos de motos muy antiguas o abandonadas es posible que las gomas de las bombas y las pinzas, e incluso los pistones, estén deteriorados y tengas que cambiar o bien esas piezas (a veces tienes kits de reparación de estos elementos) o bien la pinza o la bomba completa. Por supuesto hay que comprobar que los manguitos y el circuito no tenga fugas. Y no te fíes de manguitos metálicos. No hace mucho, con una moto de los años 80, estuve horas buscando por qué se quedaba sin frenada después de tres toques al pedal… Era una tubería metálica con un poro escondido.

Las suspensiones igualmente son fáciles de comprobar. No hay fugas y actúan. El aceite de la horquilla seguro que ha tenido tiempos mejores, por lo que cambiarlo puede ser algo que te ahorre hacerlo después, porque lo tendrás que hacer. Comprueba también gomas de los casquillos de los amortiguadores. Cuando están mal no es imposible que un amortiguador se salga del sitio. Por lo demás, los neumáticos es muy probable que estén cristalizados. Toca cambiarlos. Los rodamientos de las ruedas se deben comprobar, esto es, no suenan al rodar y la rueda no tiene, en el aire, holguras laterales. En las llantas de radios no falta ninguno y la tensión es similar en todos.

garaje cambio rueda

A la ITV y consideraciones finales

La has puesto en marcha, funciona, ralentiza y acelera correctamente. Las marchas entran y el embrague ni patina ni arrastra. Frena y amortigua; luces y demás funciona bien. Toca el turno de prepararla para la ITV. Ya sabes: faros e intermitencias homologados deben funcionar correctamente, igual que el escape, ruedas de la medida que corresponde, matrícula en buen estado, catadióptrico trasero en su sitio y demás cosas que te van a exigir. Ya estás cerca de disfrutar de tu «nueva moto vieja». Pero esto no ha acabado aquí.

Gomas de admisión, sobre todo en motos japonesas pluricilíndricas, tienen mala vejez. Si estaban algo cuarteadas pero enteras, con las primeras veces que arranques y pares se rajarán y entrará aire. Es muy típico en estas motos, por lo que es relativamente fácil encontrar kits con todas esas gomas nuevas.

En las dos tiempos algo parecido pasará con los retenes del cigüeñal. Sí, estaban bien, la moto arrancaba correctamente y a la tercera vez que la sacas deja de arrancar como lo hacía antes. Es normal. Son viejos y no tienen la elasticidad necesaria. Al calentarse se dilatan, pero esa falta de elasticidad hace que ya no cierren bien. Cables, bombillas y otros elementos parecidos sufren de lo mismo: funcionaban el primer día, pero la vejez afecta a todos y después de no sé cuántos años de plácida jubilación, los has puesto a trabajar y han aguantado poco. Te llevará un tiempo poner todo a punto para que no dé guerra, pero ya te digo que con paciencia se logra. Ahora bien, ¿merece la pena?

Yamaha TZR 80

Yo lo tengo muy claro. Si te gustan las motos y la mecánica, sí. Mucho. Es una satisfacción enorme llevar una moto a la que prácticamente la has dado nueva vida. Si no te gusta la mecánica y no estás por la labor de aguantar fallos, mejor búscate una moto nueva. Esos restos que ocupan un lugar en tu garaje tienen valor para alguien que sí está dispuesta a «trabajárselo» para darles nueva vida. Ya sabes: lo que valga la moto en buen estado menos lo que haya que gastarse en ponerla a punto.

 

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