Prepara tu moto para el invierno

Publicado el miércoles 13 de noviembre de 2019
Moto en invierno

Hemos tenido un verano largo, en casi toda España, pero ya se acabó. Estamos en otoño, han llegado las lluvias y dentro de poco nos meteremos en invierno. Saca las chaquetas y las botas, prepara el paraguas y no te olvides de tu moto: también hay que prepararla.

 

Los que no montan en moto suelen decir que la moto es para el verano: no saben el calor que se pasa parado en un semáforo en plena canícula de muchas de las ciudades espa-ñolas. En primavera y otoño seguramente tienes los mejores días para montar en moto, a cualquier hora. Pero el invierno también tiene días perfectos para ello. Además, muchos de nosotros seguimos utilizándola en el día a día, todo el año, convencidos de las ventajas en cuanto a movilidad y economía supone el uso de la moto.

Sin embargo, la moto, al igual que tú, requiere cierta preparación cuando los cambios meteorológicos se acercan. No son muchas cosas ni te llevarán mucho tiempo o esfuerzo, pero sí te supondrán disfrutar de la moto en esta época con mayor seguridad y menores desgastes para ella. Son simplemente varios consejos e ideas que conviene, en estas fechas, empezar a tener presentes y recordarlas.



Neumáticos: el primer punto a mirar

Un neumático desgastado siempre es mal asunto. Sobre suelos secos y limpios se "aguanta" mejor, pero con el mal tiempo del invierno, las lluvias y simplemente por el frío tienes peor agarre. Es importante vigilar, por tanto, que el neumático esté en buen uso en todas sus características. Primero, el dibujo es imprescindible para evacuar agua en caso de lluvia, debe ser suficiente pero también debes comprobar que no tiene grietas en los flancos o simplemente, que esté cristalizado. Un neumático viejo tiende a endurecerse, perdiendo así capacidad de agarre. Si este proceso está ya muy avanzado pueden apa-recer hasta grietas en los flancos, señal inequívoca de que debes cambiarlo, aunque le quede dibujo. Por precaución, si el neumático tiene muchos años, es un buen momento para plantearte cambiarlo.

Por otro lado, si tus neumáticos están bien, recuerda revisar las presiones en frío. Es importante mantener este aspecto para que tenga el máximo agarre y duración.



Batería: no les gusta el frío

Si has estado estos últimos meses notando que al motor de arranque le costaba moverse a primera hora de la mañana o cuando has ido a arrancar tras varios días, puedes dar por hecho que, en cuanto llegue el frío de verdad, esa batería te va a dejar tirado. Tienen cierta "afición" a morirse justo cuando llega el frío, por lo que no estará de más que verifiques que carga bien y que mantiene la carga con normalidad. Plantéate cambiarla antes de que nos metamos del todo en el invierno si no es así.

Anticongelante: ahora más que nunca

Es posible que en verano hayas llevado agua en el radiador. No es lo mejor nunca, ya que el sistema de refrigeración agradece las propiedades anticorrosivas y los aditivos del líquido de refrigeración (que es como se llama realmente) y te durará más si lo usas siempre. Pero si nos metemos en invierno, lógicamente, las propiedades anticongelantes de este líquido son básicas si vamos a tener la moto en sitios con riesgos de alcanzar temperaturas bajo cero o cercanas. Por supuesto, y ya metidos en revisiones, aunque lleves ya anticongelante comprueba su nivel y estado: si hace más de dos años que no lo cambias, no está de más que lo hagas.



Aceite y filtros: mira el SAE que llevas

Por desgracia, no podrás mirarlo salvo que tengas un laboratorio y conocimientos de química para determinarlo mediante una muestra, pero sí podrás mirar cuál es el que te pusieron en la última revisión y comprobar que se ajusta a las temperaturas más bajas que recomienda el fabricante. Como sabrás, suelen dar una tabla en el manual de usuario con recomendación de diversos grados SAE para distintas temperaturas. También sabrás, pero te lo recuerdo, que el SAE indica viscosidad del aceite en frío y en caliente (en los multigrado) y lo indica con un número acompañado de una "W", guión y otro número. El primero indica el SAE en frío (W: Winter). Debes tener un aceite que cubra las temperaturas mínimas en tu zona, en función de lo que te pide el fabricante de la moto.

Con los filtros no habrá mayor problema que el resto del año: el de aire incluso puede sufrir más con buen tiempo, con mayor nivel de polvo y partículas en el aire. El de aceite, encerrado en su cápsula, no debería afectarle la llegada del invierno, pero recuerda que sí le afecta el paso de los kilómetros. Cámbialo cuando toque.



Suspensiones y frenos: como siempre

Siempre es importante que estén en buen estado. No porque haga mal tiempo un amortiguador va a romperse o va a ir peor si ya estaba mal, pero desde luego en condiciones de agarre de asfalto malas, unas suspensiones en buen estado logran que el neumático haga mejor su trabajo. Si llevas suspensiones regulables y vas a rodar sobre agua es interesante soltar un poco los reglajes, para obtener una suspensión más blanda y absorbente: algo ayuda al agarre. Con los frenos ocurre algo similar: el tiempo les afecta poco como mecanismo, pero sí es necesario con poco agarre tener buen tacto en los mandos y que no sean bruscos.



Engrase: acuérdate de la cadena

Todos los puntos de la moto que requieran engrase estaría bien repasarlos. El agua que se nos viene encima no le sienta bien al metal, como todos sabemos. Cables de embrague y acelerador, bieletas de suspensión, casquillos de basculante y otros puntos de roce de metales requieren de ese engrase y este es aún más necesario en un ambiente húmedo o sucio.

Por supuesto, acuérdate de la cadena, porque vas a rodar sobre charcos y barro. Eso no es bueno para la cadena, que si va en su punto adecuado de tensión y con el engrase que requiere sufrirá menos. Si te da pereza agacharte a engrasar, recuerda: un kit de transmisión de una moto grande puede rondar los 200 euros. Verás como te compensa...



Electricidad: menos horas de luz

En invierno tenemos menos horas de luz y es más importante que nunca hacerse ver de lejos. Revisa todas tus luces, comprueba bombillas y conexiones, y asegúrate que funcionan. Llevar encima o dentro de la moto un juego de bombillas por si acaso asegurará que en caso de que una se funda puedas seguir viendo por donde vas: en caso de lluvia sa-bes que necesitas toda la ayuda posible para ver bien.

El piloto

La pieza más importante de tu moto eres tu mismo, en todos los casos. Revisa tu equipamiento, que en gran parte lo más probable es que haya pasado unos meses en el armario. Prepara ropa térmica, ropa de agua, braga para el cuello y demás complementos para invierno: es importantísimo mantener la temperatura del cuerpo para tener reacciones adecuadas sobre la moto en caso de mal tiempo. Un chaleco reflectante es algo cada día más común y ayuda a mantenerte visible en todas las condiciones frente a los otros usuarios de la carretera.

 

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