¿Viajar en moto con niños? Sí, pero… siguiendo unas normas

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¿Viajar en moto con niños? Sí, pero… siguiendo unas normas
Salvador Hernandez
Salvador Hernandez

Muchos padres se enfrentan diariamente a la necesidad de viajar en su moto con sus hijos. Algo que es posible, y que está regulado por la ley. Tanto el conductor, como el menor y la propia moto deben cumplir unas determinadas condiciones para que el viaje sea seguro.

Hay detalles mucho más importantes que la diversión de montar en moto. La seguridad del propio conductor, pero sobre todo, la de su acompañante, está muy por encima de ello en la escala de importancia. Y si el acompañante es tu hijo, esa importancia se multiplica exponencialmente. Por ello, MAPFRE Cuidamos tuMoto recuerda cuáles son las normas más importantes para viajar con seguridad.

La primera por la edad del menor. De acuerdo con el Reglamento General de Circulación, en los ciclomotores o motocicletas, además del propio conductor, puede viajar un pasajero con una edad mayor de 12 años y, como excepción, los mayores de 7 años siempre y cuando el conductor sea el padre/madre, tutor legal o persona mayor de edad autorizada. Así, en ningún caso será posible viajar con tu hijo si tiene menos de 7 años.

La moto o ciclomotor, además, debe estar homologada para llevar pasajero. Esta información está recogida en el permiso de circulación. Debes comprobar, además, que tu póliza de seguros tiene cobertura para el pasajero.

El equipamiento, en todos los casos, debe ser el adecuado. El menor debe llevar siempre un casco homologado de su talla, por lo que no estaría permitido utilizar uno de adulto, aunque al ajustarlo parezca que queda bien. Es importante, en este sentido, elegir un casco integral, ya que ofrece una mayor protección en caso de accidente. Aunque no es obligatorio, sí es recomendable que el menor vaya protegido con el equipamiento de todo motorista: chaqueta con protecciones, guantes, pantalón y botas.

Resulta vital, también, que el menor viaje en la posición correcta, esto es, justo detrás del conductor. En ningún caso podrá colocarse entre el manillar y el conductor, y deberá sentarse a horcajadas y con los pies apoyados en los reposapiés correspondientes o en la sujeción adaptada, y nunca con los pies colgando. El menor se podrá agarrar a las asas traseras dispuestas para ello o al propio conductor, pero en ningún caso podrá viajar sin sujetar.

La conducción al viajar acompañado también resulta clave. En este sentido, se debe extremar aún más la precaución y prestar más atención. Se deberá acelerar de forma más suave y progresiva, y evitar cualquier tipo de conducción agresiva o peligrosa. Además, antes de subir a la moto, el menor debe recibir ciertas nociones fundamentales sobre cómo comportarse durante la conducción: deberá acompañar en todo momento los movimientos del conductor, y no realizar ningún tipo de movimiento brusco.

En la medida de lo posible se deberán evitar las largas distancias, especialmente los recorridos interurbanos, debido a la gran posibilidad de que el niño se canse. Además, el hecho de que en carretera exista muchos más riesgos de accidentes y caídas multiplica el peligro para el menor. Si no hay más remedio que emprender un viaje más largo de lo habitual, es recomendable el uso de intercomunicadores que permitan saber en todo momento cómo se siente el menor.

Por último, no hay que olvidar las precauciones necesarias a la hora de subir y bajar de la moto. Siempre se debe hacer por el lado de la acera, teniendo muy presente la ubicación del tubo de escape para evitar quemaduras. En todo caso, se debe ayudar a subir y bajar de la moto, poniendo el antebrazo como sujeción.

Es importante recordar que obviar cualquiera de estas normas no solo supone una posible multa de 200 euros, sino que también se pone en peligro la vida de tu hijo, un riesgo que, desde luego, no merece la pena correr.