¿Caída en moto? Aprende qué hacer, y qué no hacer, en caso de accidente







Si montas en moto en esta época del año eres un valiente, como nosotros, pero es verdad que es más fácil encontrarse un trozo de carretera helada, o con humedad que resbale más de lo previsto, y que nos haga perder el equilibrio. Con suerte lo podrás salvar, pero si no es así€ sufrirás una caída. Ya sabes que hay dos tipos de motoristas, los que ya se han caído y los que se caerán, así que veamos qué hacer cuando termina ocurriendo lo inevitable.
Lo primero es que tenemos que distinguir cuatro posibles casos: si la caída es yendo tú solo, y ni tú ni tu moto llegáis a impactar con otros vehículos o personas; o si por el contrario hay «terceros» implicados. Y, por otra parte, tampoco será lo mismo que no sufras ningún daño personal aparente, o si por desgracia la caída provoca algún tipo de heridas. Enseguida vemos qué hacer en cada caso, antes algo común a todos.
Proteger, Avisar y Socorrer
En cualquiera de los casos, sin embargo, lo que se aplica es lo que se llama «protocolo PAS»: esto es importante porque las «ganas» de ayudar a veces provocan que cometamos errores. «PAS» son las siglas de Proteger, Avisar y Socorrer. Sí, en ese orden: si te encuentras (o provocas) una situación de emergencia o insegura, la máxima prioridad es «proteger», es decir alertar el resto del tráfico, apartar y apagar los vehículos implicados de la calzada, y colocar señalización visual (triángulos, chalecos reflectantes).
Con la zona controlada y protegida, lo siguiente es «avisar». Llamada al 112 describiendo con precisión la localización y alcance del suceso, es decir, si hay heridos, cuántos y de qué gravedad aparente, etcétera, para que se movilicen suficientes servicios de ayuda. Por último -y, sí, es lo tercero- «socorrer» a las posibles víctimas, evaluando sus posibles lesiones y actuando según los conocimientos que tengamos. Ten claro que si pretendes hacer eso antes de nada, sin proteger antes la zona, puede/n sumarse al accidente otro/s vehículo/s agravando la situación notablemente. Y el aviso es clave porque acelera la llegada del auténtico socorro (ambulancias y servicios de asistencia); la media hora posterior al suceso es clave para la supervivencia en el 50 por ciento de accidentes.
Caída en solitario
Sea como sea, ya sabes, primero «proteger»: aunque no hubiera nadie más, habrá tráfico y hay que evitar daños mayores. Apártate, señaliza, con ayuda de alguien que pare, levantad (con la fuerza de las piernas) y apartad la moto, y cuando esté todo seguro, repasa esos daños materiales. Fíjate en pérdidas de líquidos, porque pueden indicar alguna perforación (cárter o manguito, incluso depósito de gasolina), fíjate si manillar, manetas y estriberas están en su sitio sin grietas, y no arranques el motor salvo que esté todo claramente bien. Si no lo ves claro, llama a tu seguro para que te recojan y lleven la moto al taller; no sería la primera vez que una caidita aparentemente leve se convierte después en algo peor por un fallo mecánico que no habías visto.
Y lo mismo contigo. Al día siguiente te dolerá todo, siempre es así, y con los años el suelo parece estar cada vez más duro. Pero la adrenalina del momento puede ocultar alguna lesión más seria: asegúrate que mueves todas las articulaciones sin problema con fuerza y sin dolor, antes de subirte a la moto otra vez. Incluso en ese caso es bueno acudir al médico al día siguiente para asegurarte que todo sigue en su sitio. Y si tras la caída crees que no estás bien, no te hagas el duro: llamada al 112 y ambulancia, que para eso están. Ellos sabrán evaluar tu estado y te aconsejarán si puedes seguir con un vendaje y una palmada en la espalda, o si es mejor aplicarte el protocolo tras un golpe.
Accidente con más implicados
Accidente con daños personales
Cuando hay heridos, lo primero -una vez asegurado el lugar del accidente y avisados los servicios de emergencia- será atender esas lesiones para evitar que empeoren. Aquí la gravedad de las heridas marcará los pasos a seguir, pero la norma es no hacer nada de lo que no estemos muy seguros porque tengamos conocimientos de primeros auxilios. Procurar no mover los heridos salvo ponerlos en posición lateral, abrigarlos como podamos, y no quitar el casco a alguien que no estemos muy seguro de no tener un golpe en la cabeza; el problema de esto es que, al quitar el casco, se puede agravar una posible lesión de cuello si no se tiene experiencia en cómo hacerlo. Sí es importante tranquilizarles, hablándoles con calma, diciéndoles que está todo controlado y que hay ayuda en camino. Mantener los nervios controlados es muy importante siempre en estas situaciones.