Boeing 747-,RC30 y otras motos que lucir

Cheste: El Día de Ricardo Tormo

10 RC 30 057 Manuel Gomez
Manuel Gomez
Formulamoto
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Pero el «Día de Ricardo Tormo» no son sólo unas tandas de motos clásicas, sino un verdadero espectáculo donde los aficionados se pueden meter «hasta la cocina», hablar con los propietarios de las máquinas y ver lo que es un circuito de Mundial por dentro, lo que le llevó a decir a un aficionado: «estas motos son motos y los pilotos eran pilotos», refiriéndose a la ausencia de la electrónica que tanto abunda ahora.

Pero si bien los aficionados no sabían como repartirse entre la grada y el paddock, «todos se pusieron de acuerdo» para acudir a las tribunas y ver en acción a los sidecars con los copilotos descolgándose del atalaje hasta rozar los pianos con los codos o con el casco. Doce en total se dejaron caer por Valencia y con mecánica de los más variopinta, desde un motor Suzuki 750 dos tiempos de los italianos Vincenci Vanes y Moreno Manzini, hasta los nacionales construidos alrededor de motores Sanglas-Yamaha de las parejas Alcaraz-Jara y Garrido-García. Y si hablamos de parejas mixtas, el ejemplo lo dieron Rosa Orta y Pedro Leandro o los franceses Veronique y Elie Ramondou.

Sólo RC30

Los organizadores se han propuesto dar un toque especial a este evento y por ello se ha creado una Categoría Especial en la que cada año se selecciona una moto «homenajeada» con una carrera para sólo para ellas, honor que en esta quinta edición recayó en la Honda RC 30. Propietarios de este mítico modelo llegaron de Italia y Francia, a quienes se le sumaron algunos españoles, bastante reacios a salir en circuito. Finalmente fueron 14 máquinas las mecánicas en pista, entre ellas varias preparaciones Moriwaki como la de Ramón Magriñá o una Brancquart del francés Christian Roger. (Gerard Brancquart es un preparador especializado en el Bol d’Or y casi todas las RC 30 de Francia llevan piezas suyas. El campeón Fabien Foret es uno de sus pilotos, así como los mejores participantes en Supermotard. Entre los nuestros vimos a un veterano como el alicantino Joaquín Rovira, más acostumbrado a su Bultaco Kit América que una potente tetracilíndrica japonesa. Pero allí estaba.

El presidente del Club RC 30 Italia, Andrea Cocito, estuvo rodando aquí con los socios del club. Disfrutó como el que más, destacando que «el hecho de hacer rodar tantas RC 30 juntas es algo especial, por que los pilotos de ahora no comprenden lo que representa esta moto. «Tengo otras máquinas como una 400 o una Honda RC 45, pero pilotar la «30» es como llevar una parte de ti mismo; al mínimo gesto la moto va por donde tu quieres», nos comentó.

Manuel Gomez

La Bandera del «Día de Ricardo Tormo»

Entre tanta locura de motos también hay un lugar para los reconocimientos. Salvador Gascón, presidente de la Federación Valenciana durante más de veinte años, ha sido más que un presidente. Promotor de las carreras de Cullera (donde solía empezar o finalizaba el Nacional), mentor de Tormo, Aspar y Champi Herreros, luchador incansable por la construcción de un circuito permanente en la Comunidad Valenciana– Todo un personaje. Imitando a la tradición británica en la que el vencedor de una carrera se lleva la bandera a cuadros, en el «Territorial Circus Valenciano» se entrega la bandera de «El Día de Ricardo Tormo». Como en otras ocasiones a la Escudería Avidesa o al ya desaparecido patriarca Francisco González, este año se le han ofrecido a Salvador Gascón por toda la labor realizada en estos años

Toni Soria

«Boeing 747» Garriga volvió a volar

En los años ´80 la rivalidad Pons-Garriga se llevaba hasta en la hora del café. La lucha del piloto de la potente Honda contra el de la ágil Yamaha centraba las páginas de la prensa. Desde 1969 con Santi Herrero, ningún español había tenido posibilidad de ganar el Mundial de 250.

25 años después, los aficionados se han acordado de Joan Garriga, el «Comecocos», el «Boeing 747». Como todo Quijote tuvo sus luchas heroicas y sus momentos de locura. Pero es cierto que Garriga conserva su atractivo para los aficionados. Las solicitudes de fotos y autógrafos fue tal que casi no llega a salir a la pista. Un grupo de aficionados fabricó una réplica de la Yamaha-Ducados y aquel día Joan Garriga volvió a ser piloto. Los participantes de sus tandas quedaron sorprendidos al rodar junto a él, en un recuerdo imborrable para unos y para el piloto.

¿Se puede ser más feliz que haciendo rodar por una pista como Cheste las motos que sus propietarios han sabido conservar o restaurar? En acción, Luis Briones (Honda) y Fernando Campoy (Ducati). Arriba, Joan Garriga y Salvador Gascón, el ya ex presidente del la Federación Valenciana, quien recibió la bandera de cuadros del «Día de Ricardo Tormo«. ¿De qué hablarán? Sin duda de aquellas carreras de circuitos urbanos como la de Cullera, que Gascón quiere recuperar. ¿Volveremos a ver rodar por sus calles a Nieto, Garriga, «Aspar» y compañía? Si al «presi» se le mete algo en la cabeza, difícil será que no sea así.

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