Prueba Zontes R-310: Nuevo, bonito y barato

Publicado el lunes 21 de enero de 2019
Prueba Zontes R-310: Nuevo, bonito y barato

Ya sabes aquello de las tres "B", aunque nosotros hemos sustituido la primera y no porque la Zontes no sea buena. Es totalmente nueva y el tiempo será quien ponga o quite razones para esta primera "B", porque las dos siguientes están más que garantizadas.

Si no habías oído hablar nunca antes de la marca Zontes, no te extrañe. Nosotros también la hemos descubierto recientemente, en concreto en el Salón Vive la Moto 2018 de Madrid. Procede de China, pero es una marca creada para el mercado europeo, con modelos diseñadas para convencer a los motoristas de nuestro continente y con controles de calidad a nuestro nivel.



El importador en España es toda una garantía. Zontes es una filial Motorien, empresa que forma parte del grupo responsable en nuestro país de marcas como Ducati, Royal Enfield, Norton, Mondial, Daelim, Hyosung, Hanway, Riya o Scomadi. Han puesto sus miras en esta nueva marca para traer un producto enfocado al carnet A2 y completar así su catálogo. Y cuando Motorien entra con una marca en el mercado es porque han comprobado que está al nivel requerido. Además, es garantía de calidad en el servicio postventa.

Cuando la pruebas, la Zontes R-310 da la talla perfectamente. La moto muestra una imagen muy futurista, al estilo de las naked Kawasaki Z, pero aún más tipo cómic "manga". Por otro lado, el nivel de equipamiento es sorprendente y ofrece detalles bien pensados. Una vez en marcha, la opinión sobre ella es notable, cumpliendo más que bien para tratarse de una moto de poco más de 300 cc, tanto en prestaciones como en comodidad o comportamiento. Lo suficientemente bien, incluso, para sacarle los colores a alguna rival japonesa o europea de su categoría. Pero no adelantemos conclusiones.



La R-310 es una de las tres Zontes que componen la primera gama de la marca. Todas ellas cuentan con el mismo motor y chasis, pudiendo adquirir desde ya mismo tanto esta naked sport R como la versión X-310, una versión muy parecida con cierto enfoque sport-turismo gracias a un carenado integral, cúpula y manillar elevado que, al igual que la R, también sorprende por su precio, acabados y equipamiento. Está por llegar una edición T-310 que será una trail con la misma base mecánica, pero con una nueva carrocería, también futurista, con "pico de pato" delantero y otras soluciones estéticas de este segmento. Será una trail muy asfáltica, con llantas de 17" de aleación y los mismos escapes que ésta, además de algo más de altura libre al suelo.

Zontes es una nueva marca, como te decía, pero que tiene detrás, como suele ser el caso en estas marcas asiáticas, grandes conglomerados industriales. En este caso, Zontes pertenece a Tayo Motorcycle Technology, uno de los grandes fabricantes que pruduce más de un millón de motores anualmente. Y por lo que hemos probado, por ahora, hay que decir que lo hacen bien. Se les puede otorgar la tercera "B".

CÓMO ES LA ZONTES R-310

La naked de Zontes es la R-310, la moto básica en la que se basan también las versiones X y T. Se distingue como una moto bien acabada. Incorpora un chasis en tubo de acero escondido bajo molduras y tapas. Es una solución que empleó durante muchos años, por ejemplo, Kawasaki, con aquellas Z 750 y Z 800 que escondían su chasis en tubo de acero en la época en que casi toda la competencia empleaba chasis perimetrales de aluminio y previas al desarrollo Ninja H2. Sobre este chasis, que una vez probado en marcha cumple sobradamente, encontramos un motor monocilíndrico con un tacto sport muy agradable y convincente. Dispone de un esquema de carrera corta, cubica 311,7 cc y emplea inyección Delphi y una culata de cuatro válvulas con doble árbol de levas. Por supuesto, está refrigerado por líquido. Se declaran 35,4 CV a 9.500 rpm, con 30 Nm a 7.500 rpm. En el manillar, un botón permite seleccionar dos modos de funcionamiento, Sport y Eco, con solo pulsar y sin necesidad de más maniobras. Es decir, no hay que cortar gas, coger embrague o bajar el ritmo.



Si hasta aquí cumple con nota y se pone al nivel de cualquier naked para el carnet A2 del mercado, la parte ciclo dispone de detalles superiores. Como es obligatorio, equipa un ABS de doble canal. En este caso se trata de una unidad Bosch y emplea una IMU (unidad de medición de inercias) como apoyo para mayor precisión en frenadas con la moto inclinada. Una horquilla invertida y un monoamortiguador trasero configuran el equipo de suspensiones. Y llaman la atención el diseño de las llantas, en negro con cantos en aluminio, o el basculante con los refuerzos a la vista, muy similar en aspecto al que emplea por ejemplo KTM en sus Duke.

En equipamiento es donde la Zontes ha echado toda la carne en el asador. Sus luces son de LED, con dos pilotos traseros escondidos en la parte baja del colín, integrados en la tapa inferior de la zona del asiento. Con luces de día y cortas conmutables desde el manillar, cuando enciendes las cortas descubres unas piñas retroiluminadas en un espectacular color rojo. Lleva, de serie, un sistema de llave de proximidad. La tapa del combustible y el asiento se abren de forma eléctrica desde sendos botones en el manillar.

Por otra parte, el acabado de manetas o espejos llaman la atención. Los soportes de los espejos son de lo más elaborados, nada de los clásicos de varilla enroscada, y las manetas, regulables en distancia, parecen de mecanizadas de gama alta. Añade un botón escondido para conectar el sistema de llave de proximidad, ya que por seguridad se desconecta cuando lleva varios días parada. Y un detalle ingenioso y de agradecer es el soporte del reposapiés izquierdo, ya que, por dentro, una placa plastificada sirve de soporte para un candado antirrobo de los de pinza de disco.



CÓMO VA LA ZONTES R-310

Me imagino que cuando una marca con el potencial económico y la capacidad de Zontes decide entrar en el mercado europeo, piensa muy bien con qué armas quiere llegar. Habrá que estudiar la competencia e intentar hacer las cosas hasta un poco mejor que ellos, y no solo simplemente hacerte visible para el público, quien ciertamente no recibirá ese producto como si se tratara de una marca ya consolidada en el sector.

En este sentido, esta nueva firma ha hecho muy bien las cosas. Si observas su competencia, efectivamente Zontes ofrece un poco más incluso a un precio menor. Y eso hace que de un plumazo se incluya en las listas de deseos de los que estén buscando una moto así. Porque si tienes oportunidad de probarla, la moto verás que cumple con creces.

Te subes a ella y la moto es más compacta de lo que parece. Se declaran 150 kg en orden de marcha y se nota ligera, a pesar de que a la vista tiene aspecto de moto grande. La posición de conducción es muy neutra, muy de naked moderna, ciudadana y versátil, pero cuando sales a la carretera te deja agacharte con bastante comodidad, aunque tocas enseguida en el respaldillo del asiento. En marcha, el escape, con esa doble salida de estilo agresivo, emite un sonido discreto pero contundente, sin estridencias, sin ruidos mecánicos y sin vibraciones. Todos los mandos tienen buen tacto y quedan en buena posición salvo el pedal de freno. Será cuestión de gustos, pero en mi caso queda un poco bajo para mantener un buen tacto. También es cierto que será una cuestión de sencilla solución para regularlo un poco más alto. Otro punto a mirar es un mando de ráfagas que sobresale bastante hacia el puño. La ventaja es que lo encuentras siempre a la primera; lo negativo es que, con mis guantes de invierno, con esa "goma limpiaparabrisas" en el borde exterior del dedo índice, daba constantemente las ráfagas al usar el embrague.



Ya en marcha, la Zontes R-310 es una moto muy agradable. Gira lo suficiente, y se nota ágil y fácil a baja velocidad. No es muy ancha y es el manillar lo que marca su máxima anchura, lo que permite maniobrar entre el tráfico con comodidad. Cambio y embrague tienen buen tacto y se manejan con total eficacia. Cómoda de posición y asiento, puedes jugar con los dos modos de motor, pero lo cierto es que no hay tanta potencia como para notar gran diferencia. El modo "Eco" es más suave en la primera apertura de gas, pero en "Sport" te mueves también sin tirones y con total suavidad, además, con una respuesta más viva.

En carretera resulta divertida. Corre bastante y acelera bien. El motor tiene un tacto bastante deportivo, con una respuesta desde abajo contundente y buena capacidad para subir de vueltas. Ya muy arriba es cierto que vibra algo, pero no llega a ser molesto cuando vas haciendo conducción deportiva. Mención especial merece el cambio, con un escalonado muy adecuado en una moto de esta potencia. Cuenta con cinco marchas con un salto de pocas vueltas, muy sport, y una sexta que permite desahogar un poco el motor, pero no tan larga que no permita buscar la zona roja en llano. Así se consigue, además de buenas aceleraciones, una alta velocidad punta para su potencia y una velocidad de crucero muy adecuada en cualquier circunstancia.



Si te pones a hacer curvas, la moto responde. Tiene un ADN deportivo muy acusado. Así, permite frenar tarde, es ligera y ágil, y ofrece buen comportamiento, con suspensiones firmes que te dejan ir con buen ritmo notando bien el asfalto. Con ese cambio bien escalonado, puedes aprovechar los 35 CV que te ofrece y siempre te queda algo de potencia para sacar la moto de las curvas y enfilar la siguiente con precisión y más ligereza de lo que esperas en una moto de su segmento. De hecho, esto requiere cierta costumbre, porque en los primeros kilómetros a buen ritmo, entre las curvas es fácil que metas la moto demasiado pronto al ápice de la curva. Entra muy deprisa y cambia de dirección también rápido.

Para puntuar la Zontes R-310 primero tienes que ponerte mentalmente en "posición moto media". Debes tener en mente que a pesar de su apariencia de moto grande es poco más que una 250 cc que no llega a ser una 400 cc. Si la comparas con las pocas motos que hay así en el mercado actual, puntúa alto, pero por precio y potencia es donde hay que colocarla. Así, con un chasis eficaz y un motor divertido y más potente que una 250 estándar, la moto en carreteras de curvas es divertida y eficaz. En ciudad, ligera y fácil, es también una gran moto. El pasajero tiene su sitio en ese "segundo piso" que marca el asiento de dos zonas, con unos reposapiés elevados y sin respaldo. No se sentirá muy seguro ni es excesivamente cómodo, pero permite pasar un rato con menos problemas de lo que parece. Sin embargo sí es muy cómoda para el piloto. Permite estar mucho tiempo sobre ella y rodar a cualquier ritmo, también en autovía, donde la escasa protección aerodinámica, aunque suficiente a velocidades legales y con buen tiempo, marca un cierto limite. Eso sí, en equipamiento, pocos "peros" le puedes sacar. Nos gustaría más con un "quick shift" en el cambio o con una pantalla TFT, pero, desde luego, para su precio sorprende.

Fotos: Javier Ortega



Más información de la Zontes R-310

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