Ahorro de un scooter 125 respecto a un coche en ciudad: ahora interesa más que nunca

Ahorro de un scooter 125 respecto a un coche en ciudad: ahora interesa más que nunca
Santiago Herrero
Santiago Herrero
La reciente subida del precio del combustible no hace más que incidir en la cuestión que todos los usuarios de coche se plantean en un atasco o, sobre todo últimamente, al llenar el depósito de combustible, ¿compensaría comprar un scooter de 125 cc para ahorrar un dinero? Ahora más que nunca.

Los precios del barril de crudo están por las nubes y si a alguien afecta la monumental subida del petróleo, es al consumidor final. El mero hecho de llenar el depósito de combustible del coche que empleamos para ir al trabajo se está convirtiendo en todo un calvario. Hay quien se resiste a hacerlo empleando el mismo billete de 50 euros para repostar y que dure lo que dure, lo que se convierte en un número superior de visitas al surtidor. Algo que, psicológicamente, también acaba siendo agotador…

Con todo ello, la opción de hacerse con los servicios de un scooter de 125 cc cobra ahora más sentido que nunca. Habría que comenzar por lo más obvio e inmediato, es decir, el consumo de gasolina en un uso diario. Tomemos como referencia los scooters más vendidos entre el grupo de 125 cc y los coches más económicos en cuanto a consumo se refiere. ¿Cuál será el resultado? Hagamos un rápido análisis con la valoración de las cifras arrojadas.

scooter 125 interior

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Scooter frente a coche en ciudad: hablan los números

Partimos de una base, la cruda realidad: el precio medio del combustible a día de hoy, 7 de marzo de 2022, es de 1,720 euros la gasolina y 1,624 € el diésel por litro. Si tuviéramos que hacer alrededor de 500 kilómetros al mes con un coche de gasolina básico y de mínimo consumo, tanto por características de motor como de tipo de conducción, obtendríamos como resultado un gasto de 45,58 euros al mes sentados en un Dacia Sandero 10 TCE 90, al arrojar unas cifras mínimas declaradas por el fabricante de 5,3 litros a los 100 km. En el caso de un coche alimentado por gasoil, por ejemplo un Hyundai Tucson 1.6 CRDi 115, el consumo sería idéntico, 5,3 litros, pero al tratarse de combustible diésel el ahorro se cifraría respecto al gasolina en algo menos de tres euros, gastándonos 43,04 euros al mes.

Con el precio actual de la gasolina, a los mandos de un Honda PCX 125 emplearíamos 18,06 euros en combustible al mes, gracias a un consumo mínimo declarado de 2,1 litros cada 100 kilómetros. Está claro que el argumento del gasto en gasolina hace decantarse la balanza del lado del scooter con carnet de coche. ¿Y el mantenimiento? Con el paso de los kilómetros se convierte en imprescindible llevar el coche al taller para el pertinente cambio de aceites, filtros, cambio de neumáticos (cuatro unidades por dos del scooter), etc. Incluso haciendo lo propio con la moto, el coste no sería equiparable entre coche y scooter con el uso indicado de unos 500 kilómetros mensuales. La clave la encontraríamos en su complementariedad.

En definitiva, los actuales precios del carburante, y todo parece indicar que también los que vengan en un futuro próximo, convierten al scooter de 125 cc en la alternativa más viable en aras de obtener el máximo ahorro posible en nuestros desplazamientos diarios; incluso valorando precios de compra, seguro y mantenimiento, un económico scooter apto para el carnet de coche no solo conseguirá más agilidad en los trayectos urbanos, sino también logrará hacerlo más llevadero para nuestro bolsillo. Así pues, con el coche para trayectos más definidos y lejos de un uso urbano habitual, especialmente en horas punta, el scooter 125 cc impone su ley en una situación especialmente delicada en cuanto a costes de desplazamiento y, en definitiva, en nuestros gastos mensuales.