Honda se frota las manos

Publicado el viernes 19 de octubre de 2018
Honda se frota las manos

Parece que la llegada de Lorenzo solo traerá cosas buenas a la escudería japonesa, que ve en esa competencia, con Márquez, una aliada para mantener el hambre de los dos pilotos.

Uno de los bombazos de la temporada es el fichaje de Jorge Lorenzo por Honda para el curso que viene. El piloto mallorquín, campeón de MotoGP en tres ocasiones, será el compañero de equipo de Marc Márquez, que está bien cerca de conseguir su quinta corona en la categoría reina, la séptima en total.

El movimiento es muy inteligente por su parte, ya que contrata a uno de los mejores pilotos de la parrilla, el único capaz de haber ganado en la era Márquez, y da salida a otro que tras 13 temporadas en MotoGP no ha sido capaz de confirmarse como uno de los más grandes, ya que no ha logrado ni un solo título Mundial, Dani Pedrosa.

Todo apunta a que el de Cervera podría colocarse entre los mejores de la historia de este deporte. A sus 25 años el ilerdense acaricia su séptimo entorchado lo que ya le colocaría en el octavo puesto de la clasificación general del campeonato de motociclismo. Tan solo quedarían por delante los más "top", tales como John Surtees (siete), Phil Read (siete), Carlo Ubbiali (nueve), Mike Hailwood (nueve), Valentino Rossi (nueve), Ángel Nieto (13) y Giacomo Agostini (15).

Objetivo: alimentar el hambre de Márquez

Esto le supondría entrar en el "Olimpo de los dioses" de las motos, aunque su leyenda aspira a estar bastante más arriba de esa clasificación. Su principal objetivo es el de superar a Rossi, su referente desde que era niño y por quien aún mantiene un gran respecto, a pesar de los roces surgidos entre ambos. Alcanzar los dos primeros puestos parece más complicado a día de hoy, sobre todo porque tanto Nieto como Agostini se vieron beneficiados con la posibilidad existente en sus años de poder competir en dos categorías en la misma temporada, lo que les permitía sumar de dos en dos cada curso, algo casi impensable en la actualidad.

Pero Honda se teme que llegue un momento en el que Márquez se aburra. En este último campeonato apenas ha tenido competencia ni dentro ni fuera de su equipo, por lo que ha supuesto un paseo para Marc. Si este hecho se mantuviera un par de años más, el de Cervera podría dar un paso hacia atrás para buscar nuevas experiencias en otro tipo de campeonato en el que haya más alternativas que él. Y por ahí es por donde puede venir un poco el fichaje de Lorenzo por parte de la casa nipona. Está claro que tener a dos gallos en un mismo corral hará que salten chispas cada lance de carrera que tengan entre ambos, pero tener al que Márquez considera su máximo rival en casa, con la misma moto, no deja de ser una motivación para que este intente superarle en cada prueba.



Pedrosa no exige

Cierto es que Dani Pedrosa ha sido un excepcional piloto, pero también lo es que parecía algo acomodado en su rol de segundo del equipo. Para ello no hay más que analizar sus resultados antes y después del desembarco de Marc en Honda en 2013. Precisamente ese año fue el último que el de Sabadell pisó el pódium en el campeonato, gracias a su tercer puesto. Desde entonces, tres cuartos y un sexto han sido sus resultados, mientras que en esta campaña todo hace indicar a que ni siquiera estará entre los ocho mejores. Hasta esa fecha, Dani solo había estado dos veces fuera del cajón, en su debut, donde quedó quinto, y en 2011 con su cuarto puesto. Entre medias tres subcampeonatos (2007, 2010 y 2012) y dos terceros (2008 y 2009) que demuestran la grandeza de su pilotaje, uno de los mas perfectos a nivel técnico que se recuerdan, el cual echaremos de menos con total seguridad a partir del curso que viene.

Otro punto interesante del fichaje ha sido la contratación de uno de los mejores pilotos de la parrilla, que se encontraba muy a disgusto en su actual equipo, donde la apuesta clara siempre ha sido por Andrea Dovizioso. Y es que a Honda no llega un don nadie. Lorenzo es cinco veces campeón del mundo y uno de los pocos que ha demostrado poder batir a Márquez en el cuerpo a cuerpo. Cierto es que ha tirado casi temporada y media a la basura en Ducati, pero el mallorquín aún tiene cuerda para rato a sus 31 años. Ahora solo queda que se acostumbre bien a la mejor moto de la categoría para poder competir junto con Marc por todas las carreras. Sin ninguna duda, este será un dúo al que conviene apostar el dinero de los bonos de bienvenida que las distintas casas ofrecen, pues ambos se posicionan como los dos máximos favoritos para el 2019 en una lucha tremenda entre dos compañeros de equipo difícilmente igualable en la historia de MotoGP.

Lorenzo llega tras mejorar sensaciones en Ducati

Esta es una nueva oportunidad para Lorenzo de seguir ampliando su registro y escalar posiciones hasta convertirse en uno de los más grandes del motociclismo de velocidad. Su salida de Yamaha, que decidió aceptar la negativa de Rossi a seguir compartiendo box con él, no fue nada positiva, pues su paso por Ducati no ha sido el esperado. Allí en su primera temporada solo sumó 137 puntos, lo que le dejaron como séptimo clasificado del Mundial, su peor resultado desde sus inicios en 125 cc. Solo tres podios y ninguna victoria parecían números muy flojos para el compañero del subcampeón del mundo, Dovizioso, que alcanzó los 261 puntos gracias en gran parte a las seis carreras en que se impuso y a las otras dos veces que se subió al cajón en forma de un segundo y un tercer puesto.



En la segunda todo parecía que iba a ser igual. Seis puntos en las cuatro primeras citas del calendario hacían presagiar un mal año para él. Ahí Ducati decidió moverse y fichar a Danilo Petrucci para el 2019. Pero, justamente fue en ese momento, en el GP de Italia, donde Lorenzo destapó el tarro de las esencias y logró dos triunfos consecutivos. También coincidió ese precisamente con su fichaje por Honda, por cierto. A partir de ahí, parece que Jorge se liberó y siguió encadenando grandes actuaciones. Sumó 64 puntos en las cuatro siguientes carreras, incluyendo entre estas otra victoria y un segundo puesto, aunque ahí se frenó la inspiración del mallorquín, que desde entonces ha ido alternando malas actuaciones con caídas y lesiones que no le han permitido estar a la altura y poder pelear por el subcampeonato, ya que el título tiene nombre y apellidos desde hace tiempo.

Por eso, parece que su marcha a Honda sirve para mandar dos mensajes. El primero, que todavía hay equipos que confían en su potencial y en la posibilidad de que este aún logre levantar algún Mundial más. El segundo, directo hacia Ducati, que aún se está pensando el porqué de su decisión y de su apuesta por un Dovizioso que se convertirá en un enemigo claro por parte de Lorenzo. El mallorquín querrá pelear por ganar y por estar por delante de Márquez, pero no olvida estos dos años en la escudería italiana y su mala convivencia con Andrea, por lo que, como mínimo, siempre querrá poner su moto por delante de la de Dovi.

A la espera de Yamaha

Está claro que, por tercer curso seguido, estas dos marcas parecen las señaladas para dominar la parrilla. Todo ello a la espera de lo que Yamaha pueda hacer. Y es que, tanto Valentino Rossi como Maverick Viñales han vivido en sus carnes el decrecimiento del rendimiento de una moto que dominó hasta la llegada de Márquez a la categoría reina. No hay que olvidarnos de que esta escudería ha ganado siete de los últimos 14 Mundiales y que, por lo tanto, aún tiene rédito suficiente como para construir una máquina capaz de equipararse a la Ducati y a la Honda, pero parece que aún no han superado la marcha precisamente de Lorenzo, que daba una gran estabilidad al equipo.



Rossi, a sus 39 años, ha bajado bastante su rendimiento en los dos últimos cursos y parece complicado que el que viene logre batir a Jorge o a Marc con una moto claramente inferior, al menos de momento. Por esa razón, todo indica a que ´Il Dottore´ se quedará en esos nueve campeonatos conquistados, siete en la máxima categoría.

Por su parte, Viñales es la apuesta de futuro para Yamaha. El español aún tiene mucho que mejorar a sus 23 años, pero ya demostró la temporada pasada que con una moto competitiva puede ganar carreras (se impuso en tres de las cinco primeras pruebas). Por lo que parece que en caso de que los nipones arreglasen sus problemas, sería el candidato de esta escudería a tener en cuenta para el título. En definitiva, Honda tendrá un duro trabajo para tratar de darle la mejor moto a los dos últimos pilotos que han ganado un campeonato del mundo. Habrá que ver cómo funciona su convivencia, pero queda claro que podríamos vivir uno de los enfrentamientos más bonitos de la historia entre dos hombres dispuestos a dejarse la piel en cada curva.

Especial MotoGP2020
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