Competición Homenaje de Carlos Domínguez

Ángel Nieto, el precursor

Comentar Publicado el lunes 07 de agosto de 2017
Ángel Nieto, el precursor

Ángel Nieto abrió camino al motociclismo deportivo español en el mundo. Fue ejemplo para los sucesivos pilotos coronados. Estuvo 16 años en la brecha del Mundial y se convirtió en el icono de las pequeñas cilindradas. Sus 12+1 títulos le convirtieron en un grande de la historia.

En su larga trayectoria dominó las clases de 50 y 125 con astucia y estrategia. Era pillo en la pista y fuera de ella. Un personaje con carisma que alcanzó enorme popularidad en los países europeos donde recalaba el Continental Circus de la época. Piloto rápido, arriesgado y estratega, sabía cuándo y cómo rematar la faena de una reñida carrera Era el único de las clases menores que era aclamado por el entendido público de los grandes circuitos de la Europa motociclista. Entonces había pilotos especialistas para cada cilindrada. Ángel Nieto fue el mejor en las "Tazas de café" y en el "Octavo de litro", como se conocía coloquialmente a las pequeñas de la época.

Bromista, con sentido del humor y picardía se hizo amigo de los grandes campeones de la clase reina. Primero del gran Giacomo Agostini y después del carismático Barry Sheene de quienes tomó ejemplo de imagen y actitud ante los fans. Jamás negó un autógrafo, le gustaba ser querido y sabía corresponder el cariño con atenciones a todos sus seguidores. Era un personaje próximo a los aficionados que gozaba con el calor que le transmitían.

Le conocí en sus inicios, cuando empezó a competir con una Derbi "paleta" preparada en Vallecas por mi colega periodista Tomás Diaz Valdés. Ángel era un crío y en el carenado blanco lucía, pintado a pincel, un chupete y el seudónimo "El Niño". Así se dio a conocer. No tardó en ser popular. Su instinto de notoriedad le abrió camino para llegar al Mundial como piloto oficial de Derbi al lado del más experto en esas lides José Mª Busquets. Aprendió rápido. Su instinto ganador le ayudó a dar pasos de gigante. En 1969 ganó su primer G.P. en Sachsenring. Era el peldaño inicial para alcanzar el título aquel mismo año. En Derbi lucían pecho. Ángel era su estandarte. Hijo ´adoptivo´ de la familia Rabasa. Con ellos tocó por primera vez la gloria. La repitió doce veces más.

Supersticioso en demasía, se ingenió el 12+1. Le aterraba el número trece. Tanto, que en Salzburgring logró que eliminaran ese número del correspondiente puesto de controles situado en la rapidísima y peligrosa subida del angosto circuito. "Cuando paso por allí y veo el 13 me da mal fario", le repetía con insistencia al delegado de la RFME en el Jury del G.P. para lograr su empeño. Lo consiguió y el panel con su fatídico número desapareció. Entonces el Mundial lo gestionaba la FIM y todo era muy amateur.

Dio títulos mundiales a Derbi, Keidler, Bultaco, Minarelli y Garelli. Con las tres últimas fue de la mano de Jan Thiel y Martin Mijwaert los fieles técnicos holandeses que le seguían en sus astucias para llevar a marcas pequeñas hasta el título mundial. Acumulaba coronas personales y daba cetros a esas empresas familiares. Todos se lo agradecían efusivamente. Su carácter dicharachero abría los corazones de aquellos empresarios que creyeron en su propuesta y le siguieron hasta la gloria. Todos le profesaban gran afecto. Ahora, la tristeza embargará a todos ellos. También a la redacción de Formula Moto y en especial a la familia Luike con quien le unía una gran amistad de largos años.

Angel Nieto DEP para la eternidad, es mucho más que 12+1.

0
Nuestros vídeos en

Las 10 principales novedaes de 2018
Estas son las mejores novedades desveladas en el pasado Salón de Milán

Especial MotoGP