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En memoria de Manuel Soler, historia de nuestro trial

Publicado el jueves 21 de enero de 2021
Manuel Soler Alegre

En el número 2 de la revista Fórmula MOTO publicado en febrero de 2005, nuestro añorado compañero Carlos Domínguez realizó una entrevista a Manuel Soler Alegre dentro de una serie dedicada a la historia de Bultaco. Aquí la reproducimos como homenaje al legendario piloto español de trial.

El fallecimiento de Manuel Soler ha conmocionado a los aficionados de la historia de la moto en España. Su excelsa trayectoria deportiva y su figura como miembro de una de las sagas referentes de la motocicleta en nuestro país, reflejan la identidad de una de las figuras más emblemáticas de este mundillo. Nuestro compañero Carlos Domínguez tuvo el privilegio de cubrir informativamente gran parte de los logros de Manuel Soler a nivel nacional e internacional, además de entablar una entrañable amistad con muchos de los miembros de la prolífica familia Bultó. De su puño y letra recogemos el siguiente artículo publicado en los albores de la revista Fórmula Moto, donde queda constancia de la personalidad única de Manuel Soler.

Sirva este artículo como nuestro sincero homenaje tanto para el entrevistado como para el entrevistador.



A principios de los años setenta, Ignacio Bultó arrasa en el trial español. Entonces aparece su primo Manuel Soler, un chiquillo de apenas 13 años que participa fuera de concurso en los triales de Barcelona bajo la tutela de su padre, el experto Juan Soler Bultó, primer Campeón de Cataluña de trial. Manuel, con una X en el dorsal, entrega las tarjetas con puntuaciones similares a las de Ignacio, cuando no mejores. Se vislumbra la eclosión de un nuevo campeón que continúe la meteórica trayectoria del hijo del "Jefe" de Bultaco. Su habilidad maravilla a todos, se le tilda de superdotado y cariñosamente se le apoda "El Monstruito".

"El primer año que la Federación me autorizó a participar fuera de concurso con una X en el dorsal, iba a todos los triales con mi padre. Lo hacíamos juntos, comentábamos las zonas y me asesoraba; aprendí mucho a su lado. Los dos años siguientes, mientras seguía con la X y sin poder puntuar, los pilotos de fábrica me hacían un hueco en su remolque y en el coche para llevarme a los triales. En 1973 me dieron la licencia Junior y corrí 24 triales; gané 22 y en varias ocasiones hice la mejor puntuación general del trial. Al año siguiente ya pasé a Senior, gané los diez primeros triales del Campeonato de España y cuando ya había ganado el título, me rompí el menisco. Tuvieron que operarme y no pude correr los tres últimos; menos mal que ya era campeón".



En aquel tiempo, la noticia sería una derrota de "El Monstruito", algo que no se produce. Gana los triales con holgadas diferencias. Ignacio Bultó, que ha llevado el peso del trial en Bultaco en los últimos seis años, le da la alternativa y se dedica al moto cross, que es lo que realmente le gusta.

"A partir de los 18 años, cuando ya tenía el campeonato de España asegurado, me mandaban a Inglaterra –a casa de los Lampkin- para aprender a pilotar sobre barro y mojado, que era lo que marcaba las diferencias con los ingleses. Entrenábamos todos los días y los fi nes de semana corríamos triales, hasta cuatro en un mismo fin de semana. Era un aprendizaje intensivo y en más de una ocasión les gané en su propio terreno, lo que no les hacía pizca de gracia y, medio en broma, pero en tono serio, me echaban en cara que estaba en su casa para aprender, no para ganarles€"

Campeón y piloto de desarrollo

Se adjudica cuatro campeonatos de España consecutivos (1974-1978) y se involucra plenamente en la evolución de las Sherpa T. Es requerido por Pirelli para desarrollar su nueva generación de neumáticos de trial de competición y también colabora con Betor en la puesta a punto de nuevos amortiguadores.

"En Bultaco siempre estábamos probando cosas nuevas para evolucionar la moto. Trabajé estrechamente con mi padre para defi nir la cilindrada de la nueva Sherpa T. Probamos muchas opciones, no teníamos claro si era mejor la 340 cc ó la 360 cc, hasta que dimos con la 325 cc que fue, sin duda, la mejor solución. Luego, surgió la necesidad de reforzar el chasis para reducir las flexiones y torsiones que afectaba la conducción en las zonas más radicales y duras. Era un trabajo un poco abstracto, pero experimentamos muchas soluciones hasta que dimos con los tirantes laterales que unían los tubos inferiores del chasis con la espina dorsal del mismo; además, hicimos un soporte de motor desde la culata al bastidor. Con ello mejoramos la rigidez, se redujeron las vibraciones y optimizamos el comportamiento de la moto. Luego, otras marcas también incorporaron este tipo de refuerzos del bastidor".



La nueva generación de neumáticos

Manuel adquiere merecido reconocimiento de ser un piloto muy sensible para llevar a cabo cualquier proceso de desarrollo tecnológico.

"Una etapa de la que me siento especialmente satisfecho de mí mismo y orgulloso del trabajo realizado, fue cuando desarrollamos los neumáticos Pirelli para competición. En aquel tiempo todos corríamos con los Dunlop; eran los mejores y la única referencia. Pirelli quería entrar en el segmento marcando diferencias y construyó unos prototipos con medidas más pequeñas de lo habitual, pero no tenían buen comportamiento. Cuando los probé la primera vez se lo dije a los ingenieros y tuvimos una reunión en la que expuse las diferencias de comportamiento de la moto con las dos medidas. Al cabo de un tiempo fuimos a probar sus neumáticos con medidas convencionales y me di cuenta que estaban en el buen camino para mejorar el Dunlop. Luego fue Michelín quien quiso entrar en el trial y también me llamaron para colaborar con ellos. Mi participación no fue tan exhaustiva, pero probé muchos neumáticos y colaboré mucho en su evolución".



La sorpresa de los Reyes Magos

Su padre ha hecho construir una moto a la medida de su hijo de cinco años. Juan Soler Bultó se las ingenia para construir una diminuta réplica de Sherpa con un pequeño motor Mosquito (Garelli) auxiliar para bicicletas. La tarde de Reyes, Manuel acude a casa de los abuelos, hay reunión familiar, regalos para los pequeños y una enorme sorpresa para él. Aquel 6 de enero de 1962 sigue siendo un día inolvidable para Manuel.

"Como es lógico viviendo en aquel ambiente familiar de motos, yo pedía una moto a mis padres pero no me hacían muchos caso. Cuando fuimos a casa de los abuelos a buscar los regalos de Reyes y me plantaron delante de aquella moto, me quedé asombrado y enormemente feliz. Lo anecdótico del caso es que bajaron la moto a la calle y todos los mayores se pusieron a probarla. Yo fui el único que no la pude llevar, todavía no sabía. Empecé a conducirla por San Antoni; en invierno íbamos cada fi n de semana y mi padre me enseñó a llevarla por el jardín y por los caminos. En verano la llevamos a Sant Quirze, a la casa de la abuela donde pasábamos las vacaciones, y por allí fui cogiendo soltura. La estuve utilizando un par de años hasta que se me quedó pequeña y entonces llegó el momento de la Mymsa, otra enorme ilusión."

"Por iniciativa de tío Paco y de mi padre, encargaron a Daniel González, representante de Bultaco en Vilanova i la Geltrú y buen amigo de la familia, la fabricación de doce motos de tamaño mediano para los hijos y sobrinos de tío Paco. Nos las entregaron en San Antonio a todos juntos. Estaban todas perfectamente alineadas delante de la casa, cada una llevaba el nombre del niño a quien iba destinada; fue impresionante. Nos fueron llamando uno a uno y después hicimos una excursión multitudinaria con los mayores. Fue una experiencia increíble. A los nueve años también se quedó pequeña y me pasaron la Lobito de mi abuelo; le pusieron un depósito pequeño y desarrollo corto para poder manejarla con más facilidad. Con esta moto ya empecé a hacer zonas de trial. Al principio era 75 cc, luego pusieron un cilindro de 125 cc y al fi nal llevó uno de 175 cc con el que ya podía hacer zonas de verdad, las mismas de los Tres Días dels Cingles, que se celebraban en los alrededores de casa".



Los grandes recuerdos de un campeón

La trayectoria deportiva de Manuel es dilatada y llena de éxitos; ahora sirven de pauta para sintetizar su carrera de piloto profesional.

"Ha habido de todo en los años que me dedique íntegramente al trial como piloto profesional de fábrica, pero guardo algunos especiales recuerdos. Uno es el primer campeonato de España. También me sentí muy satisfecho de mi debut en el campeonato del mundo. Fue mi primer Sant Llorenç; era marzo de 1974, me faltaba una semana para cumplir los 17 años. Hice un buen trial y me clasifi qué tercero, pero por la edad no podía puntuar. Martin Lampkin, que fue cuarto, lo sabía y reclamó. Conservé el tercer lugar, pero a él le dieron mis puntos."

"Como es natural, tampoco olvidaré nunca mi primer triunfo en un trial del Campeonato del Mundo. Fue en Finlandia, en Espoo, al lado de la casa de Irjö Vesterinen. El sábado, la televisión fi nlandesa nos hizo una entrevista a los dos y la última pregunta hecha al aire fue: ¿Mañana quién va a ganar? Me adelanté en la respuesta y dije "Irjö, mañana gano yo; me miró y se sonrió haciendo una mueca escéptica. Al día siguiente gané!"

Manuel Soler -de pie sobre la moto- con Charles Coutard -izquierda- y Bernie Schreiber.


"Tuve una satisfacción inmensa, pero fue una victoria un poco triste. Estaba solo en Finlandia, era el año 1979 y los problemas en Bultaco eran ya muy serios y no había venido nadie de fábrica. Un triunfo es bonito compartirlo y más cuando es el primero. Me quedé con un pequeño mal sabor, me supo muy mal no haberlo podido celebrar con la gente que había trabajado tanto tiempo para conseguir aquella victoria que, además, era la primera de un piloto español en el Mundial de trial".

El final de Bultaco y el paso a Montesa

La situación de Bultaco estaba en un momento muy crítico; en la Navidad de aquel año se produce el lamentable "secuestro" -casi dos días- de la cúpula directiva, incluido.

Francisco Xavier Bultó, que a la sazón ya contaba con 69 años, por parte de los obreros que reclamaban sus salarios. Aquel grave incidente, resuelto con intervención policial, provoca la salida de la familia Bultó de la compañía. Los empleados crean una Sociedad Anónima Laboral, pero hasta el cierre definitivo, Manuel Soler sigue corriendo con su Sherpa como un piloto privado.

Foto: Luis Muñoz - Aycuens


"Me busqué recursos para poder seguir corriendo el Mundial; yo estaba en buena forma y sabía que podía estar luchando por la victoria en cada trial y confianza para ganar el campeonato. Sabía que lo podía conseguir, pero la falta de medios y las circunstancias jugaron en mi contra. El trial de Francia de 1980 fue decisivo para mi futuro. Por un lado estaba en tratos con Italjet porque la situación financiera para seguir en el Mundial era insostenible, pero su moto estaba muy lejos de poder convertirse en ganadora y no había tiempo para iniciar un nuevo proyecto desde cero. Mis preocupaciones eran muchas y el futuro incierto; aquel día en Francia estuve muy desmotivado y en las cuatro primeras zonas hice otros tantos fiascos. En la quinta me encontré con Oriol Guixá -uno de los máximos responsables técnicos del departamento de competición de Montesay me preguntó qué me ocurría. Nos sentamos en un rincón de la zona, fumamos sosegadamente un cigarrillo, hablamos del presente y del futuro. Me dio ánimos, me dijo que me tranquilizase, que me olvidase momentáneamente de los problemas y me concentrarse en el trial. Sus palabras de apoyo me ayudaron anímicamente y me fui metiendo en la carrera, lo fui haciendo bien y terminé segundo detrás de Bernie Schreiber."

Foto: Luis Muñoz - Aycuens


"A partir de aquella charla que tuve con Guixá acabé fichando por Montesa. Empecé con ellos en el año 1981ganando el primer trial, fue el de Sant Llorenç que se disputó en Mura, y luego gané dos más. Aquel año Eddy Lejeune también ganó tres con la Honda 4T, Vesterinen, Karlsson y Gilles Burgat (SWM) ganaron uno cada uno, pero Gilles fue el más regular y se llevó el titulo. Durante toda a temporada tuve muchos problemas de rodilla y me perdí varios triales; esperé a fi nal de año para hacerme operar, pero no se resolvió el problema y a mitad de 1982 me tuvieron que volver a operar y ya dejé Montesa. Pensaba en retirarme, pero Ignacio Bultó había creado Merlín con su cuñado Pedro Arpa –padre del endurista Miki Arpa Bultó- y me propusieron correr con una moto que habían hecho con un motor Cagiva transformado, pero no resultó adecuado para trial, no tenía suavidad, ni tracción, tenía que subir las zonas por inercia y no me encontraba a gusto encima de la moto. Abandoné aquel proyecto, corrí unos cuantos triales con Montesa en plan privado y al final del año 1982 decidí retirarme".

Los estrenillos con "El Jefe", terapia de trial

En sus mejores tiempos, Bultaco tiene un nutrido equipo de trial oficial de fábrica, con una docena de pilotos españoles de diverso nivel y condición. Para mantener el interés de todos ellos, FXB (Francisco Savier Bultó) crea los entrenillos de los miércoles, una acertada iniciativa para reunir a los pilotos ante la atenta mirada de "El Jefe".

"Los entrenillos de los miércoles con "El Jefe" eran sagrados, nadie se los saltaba a pesar de que la mayoría tenía sus ocupaciones profesionales ajenas al trial. Delante suyo, cada uno de nosotros siempre intentaba sacar lo mejor de sí y él tenía su comentario específico para cada uno de nosotros. Nunca dejaba a nadie sin su comentario particular, era como el premio para cada uno".

Manuel Soler junto con enamorados del mundo del trial, entre otros Manuel Casado -a su derecha, Presidente de la Federación Española de Motociclismo- y Enrique Echazarreta -a su derecha-. (Foto: Luis Muñoz - Aycuens)


 


Especial MotoGP2020
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