Reportajes Original y plagio

Benelli y Honda: una larga historia

Publicado el lunes 06 de abril de 2020
Motos clásicas

Hay una leyenda urbana que asegura que los japoneses comenzaron en el mundo de la moto como meros copistas de lo que ya existía en su tiempo. Es poco cierto: los japoneses no copiaron más que los demás y simplemente se basaban en lo que había en el mercado y funcionaba. Lo que ocurre es que solían mejorar lo presente.

Honda, como cualquier otro fabricante, basó algunos de sus primeros diseños en motos ya existentes. La E-Type de los 50, la primera 4T de la marca, se asemeja sospechosamente a una NSU Fox lanzada pocos años antes. En los años 60, la preciosa CB 450 Black Bomber se decía que "fusilaba" las motos inglesas. Era una bicilíndrica paralela, de elegantes líneas, de la que podríamos apostar que iba bastante mejor que cualquier bitánica de la época. Y lo cierto es que pocas marcas en el mundo de la moto como Honda han sido posteriormente más inspiradoras y más creativas. Como ejemplos baste citar los cuatro cilindros transversales, las motos turbo, los pistones ovales, la propia Cub y Super Cub que hicieron de la marca lo que es ahora, etc. Pocas marcas han innovado más que Honda. Cuando esto es así, lo probable es que te copien a ti y no que seas tú el que plagie.

A finales de los 60, Benelli copia algunos de los diseños de culatas de Honda para sus motos de carreras. Consiguen una de las famosas RC166 de seis cilindros y culata multiválvula para desarrollar su motor de 500 cc de cuatro cilindros con culata de 16 válvulas. Poco tiempo después quieren volcar la imagen de esas motos de carreras a la calle y aparecen las primeras "Quattro". Pero estas nuevas cuatro cilindros no pueden basarse en los motores de competición, muy apretados y delicados para la calle. La decisión es la más rápida: comprar una de las nuevas Honda CB 500 Four y calcarla por completo en lo que el motor se refiere.



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La Honda es una maravilla de ajustes y calidad de fabricación. Al contrario de lo que mucha gente cree, no se trata de una copia a escala de la anterior CB 750 Four. Honda lanza esta "sieteymedio" en 1969 y el éxito es rotundo. Cuando se plantean expandir ese concepto hacia abajo hacen un motor nuevo, escalable, que pueda ir desde 350 cc hasta 650 cc, y que llega a las tiendas en 1971. Es más pequeño y compacto que el 750 y eso lo hace perfecto para muchos que no desean una moto físicamente tan exigente como la CB 750. Es la base perfecta para lo que el grupo De Tomaso, propietario entonces de Benelli, quiere hacer. Pero copiar un diseño es solo la parte fácil de un proyecto así.

Las primeras Benelli Quattro son un desastre. Rompen los cambios y los balancines, entre otras cosas, además de la mala fama que les cae encima desde las primeras pruebas de la prensa italiana, ya que la moto está descompensada y no frena. Una de las ideas geniales de los italianos, cuando se hicieron con el motor Honda, fue adosarle un cilindro por cada lado para crear la preciosa 750 Sei de primera generación. Y se ve que como no iban sobrados de dinero decidieron utilizar la misma parte ciclo para esta cuatro cilindros. Quieras o no, no puede ser lo mismo.

Dos años después, según cuentan las crónicas, la moto ha mejorado mucho. Pero hoy día no tiene la misma fama de fiabilidad de una CB 500 Four que una Benelli 504. Hace tiempo leí que entre los aficionados alemanes a las Benelli clásicas se había puesto de moda encajarles un motor Honda al chasis Benelli: parece ser que entra perfectamente, sin acoples ni inventos, y que las tapas de cárter Benelli se adaptan también perfectamente al motor japonés. Hasta ese punto están copiados.



La historia puede alargarse. Benelli hizo aquellas famosas y preciosas 6 cilindros que luego pasaron a ser 900 Sei. Honda, por supuesto, no se inspiró en aquello, que en fiabilidad andaban a la par que las cuatro cilindros, sino que en 1978 hizo su propia seis cilindros, la CBX 750 (en este caso, multiválvula, no como las italianas) que hoy en día es una moto clásica muy valorada por su suavidad y espectacularidad, además de por su fiabilidad. Una vez más, punto para Honda.



¿Se repite ahora la historia? Honda lanzó hace pocos años su CB 500 F, seguidas por las versiones CB500X y CBR 500, unas bicilíndricas calculadas para el entonces nuevo carné A2, con exactamente 47 CV. So bicilindricas paralelas de 500 cc, con imagen de moto grande, muy equilibradas y agradables. Poco después Benelli regresaba a las listas de éxitos con la TRK 502 de motor 500 bicilíndrico paralelo, calculado con 47 CV para el carné A2. Pero no, esta vez no son copia. Son el mismo concepto, pero cada uno ha hecho su propio motor de forma totalmente independiente.


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