Museo de La Moto Made In Spain

Premeta, Coronat, Mavisa y Osca; las marcas que pudieron acompañar a OSSA, Montesa o Bultaco

36 Premeta, Coronat, Mavisa y Osca; las marcas que pudieron acompañar a OSSA, Montesa o Bultaco
Prototipos de motos clásicas españolas
Daniel Navarro
Daniel Navarro
El sector industrial español durante el siglo XX estuvo sometido a muchos vaivenes; aún así hubo unos cuantos pioneros que, con grandes dosis de ingenio, idearon motos de lo más interesante, aunque algunas no llegaran a ver la luz.

Durante el siglo XX, en España se suceden una serie de episodios que marcaron negativamente nuestra historia. Se pierden las últimas posesiones de ultramar, las Guerras en África, la «dictablanda» del General Primo de Rivera, una terrorífica Guerra Civil y una dictadura que separa políticamente al país del resto de Europa, son algunos de estos hitos peculiares de nuestro país respecto a nuestros vecinos continentales

Es evidente que España es Europa y resulta lógico fijarse en lo que viene de fuera. La industria de la moto se ha consolidado y se ha hecho fuerte en todo occidente tras dos guerras mundiales, donde la moto ha jugado un papel básico. Triumph, BSA o Norton en Gran Bretaña, BMW y Zundapp en Alemania  o Harley-Davidson en EE.UU. entre otras grandes de la época, han crecido entregando miles de motos a los ejércitos. En España es un fenómeno ajeno, para lo bueno y para lo malo. Las pocas marcas existentes antes de la Guerra Civil (Patria o Simó, principalmente) han desaparecido con la contienda.

Museo MotoMAde in Spain

Su desenlace trae los primeros intentos de volver a establecer una industria de la moto en el país. Montesa nace en 1945, más o menos el mismo año que Lube, Sanglas o Soriano, entre los que vivieron con cierto éxito. Soriano fue el primero en caer: a pesar de que Ricardo Soriano, el fundador, era un gran ingeniero con mucha experiencia (y carreras ganadas) con motores para fuera borda, sus propulsores para motos pecan de poca fiabilidad. Cuando reaccionan y cambian los motores propios por los famosos (e irrompibles) Hispano-Villiers es tarde y la fábrica madrileña cierra. 

Lube gana carreras y se consolida como la primera marca nacional durante los 50, pero en los 60 es la marca que más sufre la llegada de los primeros coches populares: cuando quieren reaccionar y convertirse (como hicieron otros) en una marca de motos más enfocadas al ocio, es tarde. La Lube Yack 150, fabricada entre 1966 y 1967, los dos últimos años de existencia de la marca, es una preciosa «todo terreno» que no consigue salvar la marca que cierra entonces.

Sanglas, proveedor oficial de motos de la Guardia Civil y otros servicios oficiales, aguanta una década más. No obstante, dormidos en los laureles de la venta al estado, cuando esta opción desaparece, la marca no tiene capacidad de reacción y acaba asociada con Yamaha, que la absorbe al poco tiempo. 

Montesa sigue viva. Tras Sanglas con Yamaha es la segunda en buscarse un socio japonés, pero en este caso sí se consigue que la marca continúe hasta nuestros días. Bultaco, OSSA, Derbi, Rieju, Gimson, Ducson, Roa, Cofersa… hubo muchas marcas que lograron implantarse en nuestro país y producir, en casi todos los casos, hasta los 60, 70 u 80. Pero son solo algunas de los cientos de intentos que hubo en nuestro país entonces.

museo alcala moto 1

De todas ellas hemos visto más o menos modelos, más o menos unidades fabricadas. Muchos otros intentos se quedaron en el prototipo o unas pocas unidades producidas para poco después aparcar el proyecto. Esas motos, que por unas u otras razones no alcanzaron el éxito comercial, son precisamente algunas de las motos que más llaman la atención ahora a los visitantes del Museo de Alcalá de Henares Motos Made In Spain (MMIS). Premeta, Mavisa, Osca o Coronat son algunas de esas motos que puedes ver en la antigua fábrica GAL y que será difícil que vuelvas a encontrar en otro lugar, porque no pasaron del estado de prototipo o llegaron muy poco más lejos.

La motos únicas de los 50 en el Museo de Alcalá de la moto española

En el Museo de Alcalá de Henares puedes ver todas esas motos españolas de las que hemos hablado. Hay, por supuesto, una Soriano de motor Hispano Villiers, también varias Sanglas, desde una de las primeras 350 de chasis rígido, pasando por el prototipo de la 500 TT de 1979 hasta, cómo no, una 400 S.O. (Servicios Oficiales; así se llama correctamente el modelo) de la Guardia Civil. No faltan modelos Lube, como esa preciosa Yack y una no menos atractiva Ízaro, la deportiva de los 60 de la marca o una Lube Renn de carreras. Incluso una buena muestra de las precursoras, como dos preciosos ejemplares de las Patria.

museo alcala moto

Pero a muchos de los visitantes del museo son estos prototipos únicos los que más les gustan. Sotero, Moto-Sport o Avispa son de esas motos que no pasaron de una unidad conocida. Suele decirse, y no es exagerado, que en aquellos años casi cualquiera con acceso a una máquina de soldar, a un motor (y esto era fácil, ya que Hispano Villiers, por ejemplo, los vendía sueltos) y a tubos de acero se hacía una moto.

Si luego podía vender algunas más, perfecto. Si no, ya tenía una para él. Pero vamos a centrarnos en aquellos que nacieron con vocación de montar una fábrica seria y que, por diversos motivos, se quedaron en poco más que algunas unidades. De ellas nos vamos a centrar en cuatro: Premeta, Coronat, Mavisa y Osca.

PREMETA BILBAO 202

Premeta

La Premeta es una preciosa monocilíndrica 4T, de color verde, llena de cromados y con unos acabados muy cuidados. Es una moto de la que no es fácil encontrar unidades y ni siquiera hay mucha información. La historia de Premeta empieza en los años 50. Talleres Mecánicos de Precisión (las primeras letras, al revés, forman el nombre: Pre-me-ta) fabrica maquinaría en Erandio, cerca de Bilbao.

Y se ve que además de maquinaria saben de motores, porque la Premeta está completamente fabricada allí, con un motor propio. Se hicieron unas 25 unidades, en dos cilindradas, 175 cc y 225 cc. Se define como una moto compleja de fabricar, que demuestra la capacidad técnica que se escondía en la depauperada España de la época.

CORONAT 200

Coronat

En mi opinión, una de las motos más espectaculares de MMIS es esta mallorquina, fabricada en Inca en 1954. Jaume Llobera es el responsable de una moto que prefigura el futuro, pero de la que según diversas fuentes no se pasó de las 6 ó 7 unidades fabricadas, y de las que, además, se matricularon sólo tres. Según cuentan, el genio constructor de Llobera se acabó cuando desavenencias con su socio llevaron al cierre al proyecto de una moto en la que debes prestar atención cuando visites el MMIS.

Dispone de un motor monocilíndrico, con cigüeñal longitudinal (al estilo de las BMW mono de la época), con admisión y escape por delante más transmisión por cardan, inscrito en una funda metálica que hace de basculante monobrazo (en este caso, como las BMW también, pero de 40 años después). Añade suspensión mediante un único amortiguador montado en el centro -lo que ahora llamamos monoamortiguador-, que funciona sobre el motor completo, el cual bascula desde un eje montado delante, en la parte del chasis que une la pipa de dirección con el cárter. No se volvieron a ver esas soluciones hasta bien entrados los años 80.

MAVISA 250 SPORT 223

Mavisa

A finales de los años 50, los hermanos Vila de Sant Cugat del Vallés quieren comprarse una moto. Empiezan a probar todas las disponibles, alquilándolas y probando. Les gusta la BMW bóxer, pero no tanto como para comprarla. Al final deciden que la mejor solución es fabricar ellos una moto, con intención no solo de tener una, sino montar una fábrica. 

Y desarrollan su propio Boxer, pero en este caso un más sencillo 2T, de 250 cc, con transmisión con cardan y suspensión delantera Earles. Es decir, una pequeña BMW 2T. Llegaron a construir 12 unidades, pero no lograron ponerlas en fabricación en serie y en 1960 el proyecto Mavisa pone punto y final. Una lástima, porque si ves la moto en directo, observarás cómo tiene una elevada apariencia y prestancia . Podría haberse vendido bien, dentro y fuera de nuestras fronteras.

OSCA VICTRIX 201

Osca

Una de las motos más increíbles del Museo de Alcalá de Henares es esta Osca, de la que no es fácil conseguir siquiera información. Conocida también como Victrix-Osca, en el depósito lleva un logo con la «V» y el nombre Osca, indudable referencia a la ciudad de Huesca -que en su escudo figuran esas palabras en latín- en una moto que, parece ser, se pensaba fabricar en Madrid.

No se conoce otra unidad; no se sabe si se fabricaron más y no está muy claro quién la hizo aunque es posible que fuese alguna empresa ya grande, relacionada con maquinaria. Es una 2T de 250 cc con apariencia de moto más grande, líneas elegantes y una terminación que no estaba al alcance de pequeñas fábricas. Es un modelo del que se dice que supera los 110 km/h, una cifra importante en los años 50 y que merece la pena conocer en vivo.

 

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