Así es la gama Yamaha 125 de 2019

Publicado el viernes 08 de febrero de 2019
Yamaha 125

Scooters o con marchas, naked o sport, de dos o de tres ruedas, de enfoques más o menos deportivos, retro, utilitarios... la gama Yamaha 125 está bien estructurada y es muy completa, lo que demuestra que la firma de los diapasones cruzados es consciente de la importancia de la marca de la primera moto para cualquier aficionado.

Además, Yamaha tiene un vínculo histórico muy especial con la cilindrada de las 125. Fue fundada en el siglo XIX como constructor de pianos e instrumentos musicales. En 1955, con ya casi 90 años de historia, deciden fundar la subsidiaria Yamaha Motor Corporation, y el primer producto de esta nueva empresa sería la moto denominada la YA-1. Era una elegante copia de la DKW, una 2T ligera de gran éxito en Europa fabricada en Alemania. Tanto la DKW como la Yamaha eran monocilíndricas de 125 cc. Desde entonces hasta ahora, Yamaha no ha dejado de lado esa cilindrada y en los años que llevamos desde la convalidación de carnés, la marca ha sabido reforzar su presencia en el segmento con motos y scooters atractivos y de buen rendimiento. En 2019 la gama ha vuelto ha recibir algunos retoques para algunos modelos y profundas transformaciones en otros, consolidando así, un año más, la posición en el mercado de las 125. Estas son las Yamaha 125 para 2019 de menor a mayor precio.



Yamaha D´elight 125 (2.499 €)

La gama Yamaha en 125 comienza con este original scooter de corte ciudadano y estética retro, funcional, muy ágil y fácil, cuya mayor virtud es la ligereza y agilidad. Pesa 99 kilos y equipa una llanta delantera de 12" que asegura buena estabilidad del tren delantero, más una pequeña rueda de 10" trasera que le otorga la enorme maniobrabilidad de la que hace gala. Compacto, económico y sencillo, no renuncia a un motor Blue Core, de aire e inyección, que desarrolla 8 CV de potencia, suficientes para la carrocería del Yamaha D´elight, sobre todo gracias a los 9,8 Nm de par motor a 5.250 rpm.



Yamaha YS 125 (2.799 €)

La Yamaha YS 125 es la heredera de una de las motos más famosas de las 125 urbanas de todos los tiempos: las YBR 125. Esta fue una moto que nació en el año 2000 en Brasil, desde donde llegó a todos los rincones del mundo con gran fama de fiabilidad y economía. Con la llegada de la normativa Euro 4 Yamaha sustituyó aquellas YBR por una moto del mismo estilo funcional, pero con toques más sport que modernizaban su línea y una mecánica actual más eficiente. Es la YS 125, una moto que mantiene las llantas de 18" de su antecesora y una posición de conducción relajada. Se define como una moto ligera, de solo 129 kg en orden de marcha, con un motor sencillo pero que supera los 10 CV con una par de 10,8 Nm a 6.000 rpm.



Yamaha NMax 125 (3.149 €)

El Yamaha NMax supuso, en su presentación en 2015, un nuevo concepto de scooter. Por un lado, Yamaha ya fabricaba los sofisticados y elegantes sport XMax. Y por otro, faltaba en la gama un scooter de carácter urbano, pero diferente a los económicos urbanitas básicos. La idea estaba ahí, un scooter urbano, pero con tintes deportivos y tecnológicos que lo uniesen con la exitosa gama Max de la marca. Para ello, unas líneas que en ciertas formas recuerdan a esos XMax y TMax, y por otro mayor ligereza y compacidad. El motor, ejemplo de nuevas tecnologías, estrenaba en Yamaha el radiador lateral adosado al motor y emplea un sistema de distribución variable VVA. A destacar las llantas de 13", ABS de serie, faros LED y su cuadro LCD. El Yamaha NMax entrega 12 CV con 11,7 Nm de par y un peso de 127 kg. Una altura de asiento de solo 765 mm y una distancia entre ejes de 1.350 mm se distingue como un scooter compacto, ligero, potente, equipado y funcional.



Yamaha Xenter 125 (3.199 €)

Prácticamente en el mismo precio que el NMax, Yamaha ofrece también su único scooter de rueda alta actual. Se llama Xenter y presenta un diseño funcional y elegante, diferenciado de otros rueda alta. Cuenta con suelo plano, frenos combinados y, sobre todo, una sofisticada suspensión trasera Monocross de un solo amortiguador central. Esta suspensión, sumada a las ruedas de 16" , hace que sea un scooter que maximiza los beneficios de este tipo de modelos de rueda alta, con gran estabilidad incluso en ciudades con adoquines, raíles o asfaltos muy bacheados. Con un cuadro LCD y una larga parrilla trasera que aumenta su capacidad de carga, respecto al motor se monta una culata de cuatro válvulas y refrigeración líquida que entrega algo más de 12 CV a 7.500 rpm y un par de 11,9 Nm a 7.250 rpm.



Yamaha Tricity 125 (4.499 €)

El Yamaha Tricity es único en su género. Mientras que los fabricantes europeos han empleado sus tecnologías de tren delantero de dos ruedas para homologar scooters de cilindradas superiores, Yamaha ha diseñado su Tricity como un ligero 125 que simplemente aporta las ventajas de mejor frenada y estabilidad de este tipo de tren delantero. Incorpora un sistema original y propio de la marca, con cuatro barras de horquilla unidas por un paralelogramo que permite que el scooter se incline con la misma naturalidad que cualquier moto. Con versión con frenada combinada y una edición ABS, el Tricity se diseñó para dar confianza a los conductores de coche menos experimentados que llegaban a la moto, por lo que resulta fácil y agradable de llevar. Monta también el motor Blue Core de radiador lateral, con 12 CV a 7.500 rpm y 11,7 Nm a 7.250 rpm de par.



Yamaha XMax 125 (4.799 €)

La estrella de los scooters Yamaha 125 la constituye, desde hace muchos años, la gama XMax. Es un scooter ya varias veces renovado, pero siempre integrado entre los más rápidos, elegante y equipados de la categoría. El actual XMax 125 cumple con creces con estos requisitos. Incorpora un motor evolucionado del anterior, que en versión Euro 4 se conforma con 14 CV a 8.750 rpm, pero que con un par de 12 Nm a 6.500 rpm ha conseguido mantenerse entre los más rápidos de su categoría. Añade una carrocería elegante pero de evidente estilo deportivo, combinado con lo esencial de un GT como el cómodo y gran asiento, la cúpula elevada y una capacidad de carga de récord gracias al gran hueco bajo el asiento sumado a sus guanteras delanteras. Iluminación full LED, sistema de control de tracción y encendido con llave de proximidad suman en el equipamiento de un scooter que mantiene sus llantas de 15" delante y 14" detrás para una estabilidad y sensación de control excepcional.



Yamaha MT 125 (4.849 €)

"The dark side" ha sido el slogan con el que se presentaron las primeras naked de esta familia MT de Yamaha, una familia que ha intentado lanzar un nuevo estilo de naked sport divertida y fácil, pero de innegable sabor "streetfighter". En el caso de la 125, el desarrollo ha sido relativamente sencillo, aplicando la más antigua de las fórmulas para desarrollar una naked sport, es decir, partir de la deportiva de la familia y eliminar el carenado. Lógicamente, no es tan sencillo, ya que requiere un manillar alto y nuevo faro, además de ajustes de suspensión y chasis para un uso diario más relajado sin perder las prestaciones de la deportiva. Chasis Deltabox, horquilla invertida de 41 mm, ABS de serie y, sobre todo, el motor procedente de la YZF 125 R, hacen de ella una moto que pasa por un modelo de mayor cilindrada y que alcanza los 15 CV, tope legal de la categoría para su conducción con carné de coche convalidado, a 9.000 rpm.



Yamaha YZF-R 125 (4.999 €)

En 1998 Yamaha lanzaba su nueva deportiva de 1.000 cc. Se llamaba YZF-R R1 y llegó a ser, con los años, todo un mito en cuanto a deportividad sin concesiones. Con los años, de ese concepto se derivó la también legendaria R6 y con ellas dos toda una familia de deportivas que pusieron a la marca de los diapasones todavía más alto en el ranking de las deportivas de los habían llegado las anteriores FZR. Ese concepto se acabó llevando a las 125 cuando llegó la sustitución de las 2T por las 4T en las cilindradas pequeñas. Nació así una de las 125 cc más radicales de las actuales deportivas de 4T, que en sus subsiguientes evoluciones también llegó más lejos. La versión 2019 incorpora un nuevo motor de distribución variable para una entrega más suave y embrague asistido y antirrobote, junto con un chasis revisado para una mejor rigidez y un nuevo basculante de aluminio para mejorar la estabilidad. La carrocería recoge estas novedades y es más similar que nunca a la R1, al igual que desde el puesto del piloto, donde el nuevo cuadro LCD también aporta su parte en este ambiente "racing". Presenta mejor frenada y neumático trasero más ancho en una moto que equipa ABS de serie y que entrega 15 CV a 9.000 rpm con un par de 11,5 Nm a 8.000 rpm.

 



0