Turno para el Yamaha XMax 125

El pequeño de los -Max- de Yamaha sigue los pasos de su hermano de 250 cc y presenta nueva versión con mejoras y cambios estéticos. Mantenerse como uno de los GT de 125 cc más vendidos no es tarea fácil, sobre todo cuando eres de los más caros.

Publicado el lunes 02 de agosto de 2010

Ha sido -y aún lo es- una de las grandes estrellas del firmamento de scooters de 125 cc, segmento clave en el mercado donde la competencia es abundante y feroz. Según los últimos datos del MSI, estamos ante el tercer scooter GT de 125  de la lista de ventas con 1.340 unidades vendidas hasta junio, sólo por detrás del KYMCO Super Dink y el Suzuki Burgman. Un dato a tener en cuenta ya que, con un precio que ahora sobrepasa la barrera crítica de los 4.000 euros, se posiciona como uno de los modelos más caros. Esto no parece ser un problema, quizá porque quien tiene claro que quiere un XMax no mira el precio y prefiere fijarse en que tiene gran capacidad de carga bajo el asiento, está bien equipado, con buenos remates, tiene uno de los motores más potentes de la categoría o sencillamente ve un TMax a pequeña escala. Ahora tenemos un nuevo XMax 125, una renovada versión 2010 que, sin perder la identidad de su predecesor, ha variado casi el 100% de los plásticos que componen su carrocería. Cambios que son patentes sobre todo en el frontal con un rediseñado escudo que alberga un nuevo grupo óptico y cambia la posición del parabrisas, que pasa del manillar al propio escudo. Las ópticas traseras también son de nueva factura. Elementos como el asiento o la plataforma también han sido sometidos a cambios que en este caso afectan a la ergonomía. En cuanto a la parte ciclo se han revisado las suspensiones, pero sin tocar el apartado frenos. El motor apenas recibe modificaciones, sigue siendo el potente monocilíndrico de 4 válvulas e inyección electrónica que ya conocíamos con algún retoque en cuanto a desarrollo y control de emisiones. La nueva gama de cuatro colores completa la lista de cambios de este nuevo XMax que ahora se ofrece a un precio de 4.049 euros, aplicando el 18% de IVA.



En marcha

Los cambios en cuanto a ergonomía son patentes, el asiento es muy confortable y en la plataforma contamos con la posibibilidad de poder conducir con las piernas estiradas, todo ello con una postura de conducción muy correcta y con gran habitabilidad. En ciudad en ocasiones peca de ser demasiado voluminoso, algo que se traduce en más peso y la consiguiente pérdida de prestaciones, aún así las cifras de aceleración y punta son buenas, así como su consumo, excepcionalmente bajo teniendo en cuenta todo esto. La llanta de 15 pulgadas delantera aporta estabilidad en marcha, a ello contribuye también el nuevo tarado de las suspensiones. Los frenos: excelentes, muy potentes y dosificables.

Detalles

Eficaz propulsor 4T de cuatro válvulas e inyección. Uno de los mejores y más potentes motores de la categoría que, además, consume poco y no produce vibraciones.





-Restyling- frontal. Escudo rediseñado con nuevas ópticas y con el parabrisas anclado en el escudo y no en el manillar como su  predecesor. Pierde los paramanos, con lo que ahora los intermitentes pasan a formar parte de la carrocería.





Nuevo cuadro de mandos heredado del Majesty 400. En las esferas velocímetro y tacómetro, en la pantalla niveles de gasolina y temperatura y como multifunción cuantakilómetros parcial y total. Tiene reloj horario y contador de kilómetros recorridos en reserva.





Frenada independiente con potentes frenos de disco en ambos ejes. Delante monta un disco de 267 mm de diámetro y una pinza de doble pistón. La llanta anterior es de 15 pulgadas.





La parte trasera junto con el grupo óptico se han retocado pero sin perder la esencia del antiguo XMax. La chapa y las costuras en rojo del asiento son algunas de las novedades 2010.





La guantera ha aumentado considerablemente de tamaño, tiene cerradura y ocupa gran parte del contraescudo. No cuenta con toma de corriente. La toma de contacto ahora está mucho más accesible.





Sin duda uno de los huecos mejor aprovechados y con más capacidad: caben dos cascos integrales holgadamente y aún queda espacio entre medias para más objetos. La apertura se hace desde la toma de contacto.





La buena habitabilidad y el enorme asiento a dos alturas redundan en el confort en ambos puestos. El pasajero cuenta con estriberas extraíbles (ahora sin goma antideslizante) y amplias asideras para sujetarse.



0