Rutas en moto 1.500 km en seis días con Zero DSR

Viaje por California en moto eléctrica (II)

Comentar Publicado el miércoles 02 de noviembre de 2016
Viaje por California en moto eléctrica (II)

Continuamos ruta descubriendo los rincones más espectaculares de California sobre la moto eléctrica Zero DSR. ¿Nos acompañas?

Día 3: Tahoe Lake - Sorona

Por desgracia, el hotel cargó a la mañana siguiente casi 30 euros en concepto de garaje por ambas motos. La recarga es gratis, pero pagas por la moto lo mismo que por un coche por tenerla allí aparcada. Un poco mezquino, ¿no crees? Desayunamos como reyes mucho más barato en el Driftwood Café situado enfrente del hotel (www.driftwoodtahoe.com), lo que me hizo sentirme mucho mejor. Recorrimos los espectaculares alrededores del sur del Lago Tahoe antes de dirigirnos al sur hacia Sonora y Gold Country. Volvimos a parar para repostar la moto y nuestro cuerpo en medio de la nada en Hope Valley, en el Sorensen´s Resort (www.sorensensresort.com), antes de seguir subiendo una buena cantidad de metros. Llegamos a alcanzar la cota de 2.440 m antes de descender hacia Calaveras County (Condado de Calaveras) donde comenzó la época de la fiebre del oro en 1848. Así se formaron las conocidas como Tiny Towins, ciudades como Jamestown, Columbia y Sonora.





En todas ellas se encuentran reminiscencias de aquella mítica era. Por ejemplo el campeonato anual de salto de rana en homenaje al cuento corto de Mark Twain "El célebre salto de la rana del condado de Calaveras" y cuyo ganador cada año queda plasmado en una placa conmemorativa a modo de Paseo de la Fama de Hollywood, en concreto el Frog Hop of Fame. ¡Muy americano!





La noche la pasamos en Sorona tras una jornada en la que recorrimos casi 270 km. Una cena en el restaurante Standard Pour (www.standard-pour.com) nos descubrió una buena colección de cervezas artesanales para acompañar una gastronomía nada usual. La visita merece la pena. Para la recarga de la Zero tuve que recurrir a la alargadera con la que me proveyó la marca en la salida de la ruta y conectarla en mi habitación a través de la ventana. Lógicamente, por motivos de seguridad, solo puedes hacerlo cuando te encuentras en la habitación. A la mañana siguiente nos esperaba otro gran desayuno en el bar Sonoro Joe (www.sonorajoes.com) en la siguiente esquina.





Días 4: Sorona - Yosemite

Tras completar casi 130 km recorriendo Sierra Nevada a un ritmo bastante deportivo por la carretera llamada Red Hills y la también revirada Highway 120, no pude más que mostrarme sorprendido por la respuesta de esta nueva Zero de 2016. Sus mínimas inercias hacen que las aceleraciones a partir de 80 km/h sean abrumadoras y que sus prestaciones sean impresionantes. Bajando hacia Yosemite comprobé que la carga iba en aumento, esta vez desde el 25% hasta el 34%, que se quedaron en un 19% cuando llegamos a Half Dome Village tras recorrer exactamente 128 km. En la entrada al Parque Nacional de Yosemite pude recargar hasta el 100% en una hora y media.





Este parque natural ofrece una extensión de 2.570 km2 y es visitado por cuatro millones de personas al año, aunque la inmensa mayoría permanece en el terreno de 18 km2 que compone Yosemite Valley. Es una visita obligada, nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984 y que se caracteriza por sus enormes montañas, cascadas, secuoyas y glaciares. Yosemite fue un clave para el nacimiento del esquema de parques nacionales de EE.UU. Fue el presidente Abraham Lincoln quien firmó en 1864 la concesión para su protección. Fue la primera vez que el gobierno federal de los EE.UU. establecía este status de conservación para un espacio de uso público y sirvió de precedente para el Parque Yellowstone de 1872. La montaña Half Dome, situada a 1.500 m sobre el Valle Yosemite y a 2.640 m sobre el nivel del mar, no podrás olvidarla en tu vida una vez lo hayas visto.







Mientras saboreaba estos paisajes, un piloto de United Airlines, Paul Fuell, tras echar un vistazo a la Zero me dijo: " no esperaba ver una Zero aquí arriba". Resulta que vive al norte de San Francisco en una casa 100% eficiente energéticamente hablando, dotada de paneles solares y molinos de viento particulares. Posee un BMW i3 y se había propuesto comprar una Zero hace tres o cuatro años, pero no se atrevió porque la autonomía era entonces de solo 70 km en autovía. Creo que ya he concretado una venta de una Zero durante mi viaje, aunque no le dije que casi me quedo sin baterías subiendo Echo Summit... Me comenta que " los vehículos eléctricos son ahora minoría, pero están en pleno ascenso. Dentro de veinte años significarán la mayoría de los vehículos nuevos a la venta, porque el desarrollo de las baterías es incesante. El único problema es cómo y dónde generar esta energía, una cuestión que los gobiernos deben afrontar de forma urgente". Razón no le falta.



Pasamos la noche en el parque en el Half Dome Village, un conjunto de tiendas de campaña (424) y habitaciones privadas con baño individual (46) cuyas raíces datan de 1899. Se encuentran bajo el mismo glaciar (www.myyosemitepark.com/curry-village) y disponen de luz eléctrica, pero sin televisión ni enchufes donde recargar ni el teléfono ni la cámara de fotos.







Día 5: Yosemite - Hollister

Después de pasar un día entero disfrutando de los escenarios majestuosos de Yosemite, nos dirigimos a la costa del Pacífico por Bear Valley (el Valle de los Osos -Yogi no tuvo la deferencia de saludarnos-) hasta llegar a la ciudad de Merced tras recorrer casi 150 km. Es la principal ciudad del enorme Valle de San Joaquín. En el concesionario oficial de Toyota pude cargar la Zero y no me aceptaron ningún dinero. Gracias, chicos. Necesitábamos 90 minutos para una recarga total, así que aprovechamos a comer antes de llegar a nuestro destino en Hollister, situado a 130 km. La jornada constó de 275 km y lo finalizamos recargando en un punto gratuito detrás de Town Hall, justo al lado de nuestro hotel Hollister Inn (www.hollisterinn.com).





Paramos en esta ciudad granjera de California porque el 4 de julio de 1947 tuvieron lugar los disturbios provocados por motoristas durante una prueba del AMA, hecho que fue considerado por la prensa como una toma de la ciudad por bandas organizadas y que, en realidad, no fue más allá de una serie de daños menores. La leyenda de las bandas de motoristas delincuentes creció a partir de entonces y culminó con la película El Salvaje (1953) de Marlon Brando, basada en los sucesos de Hollister. Hoy día puedes visitar el Johnny´s Bar & Grill (www.johnnysbarandgrill.com), donde se supone que se iniciaron las disputas, estando decorado con numerosas fotos y documentos en memoria de la película de Brando, además de ofrecerte unos filetes fabulosos.





Día 6: Hollister - Scotts Valley

Al día siguiente ponemos rumbo a Monterey, cerca de Carmel, donde Clint Eastwood ejerció de alcalde. De ahí regresamos a nuestro punto de partida en la fábrica de Zero en Scott Valley pasando antes por la costa de Santa Cruz. Llegué al destino con un nivel del 13% de carga tras un recorrido de 160 km. En total recorrimos 1.425 km durante seis días sin quedarnos tirados sin batería (aunque casi...), con una moto muy manejable, de aceleración explosiva y con la que solo te tienes que preocupar de girar el puño y frenar. No me cabe duda que ya es posible disfrutar de una moto eléctrica tanto en la ciudad como en viajes de largo recorrido. Por supuesto que tienes que prediseñar un plan para hacerlo, pero hasta puede formar parte de lo divertido que resulta emprender un viaje con una moto de este tipo. Y gastando o consumiendo casi cero.





Mis únicas quejas con la Zero DSR son pequeños detalles que estoy seguro se subsanarán en el momento que se propongan diseñar un modelo específicamente para turismo. Las maletas laterales deben quedar mejor integradas en la estética del conjunto y es necesaria una pantalla más elevada, así como un control de crucero o indicador de temperatura ambiente. También el asiento podría ser más confortable, y el equipamiento de puños calefactables sería buena idea, aunque influiría irremisiblemente en el nivel de carga. La ausencia de ruido, vibraciones o calor desprendido por el propulsor son un plus evidente, así como la ausencia de embrague y cambio o el bajo coste de mantenimiento, ¡por no hablar de las recargas gratis!

El desarrollo de motos eléctricas va creciendo de forma exponencial. Mira el ejemplo de los teléfonos móviles y traslada su evolución a las baterías de las motos. Zero es en la actualidad la absoluta referencia en estos términos y han creado la primera moto eléctrica realmente útil para todo motero. A las pruebas me remito.


0
Nuestros vídeos en

Las 10 principales novedaes de 2018
Estas son las mejores novedades desveladas en el pasado Salón de Milán