Con la Speed Twin, así es la gama Triumph Modern Classics

Publicado el lunes 18 de febrero de 2019
Con la Speed Twin, así es la gama Triumph Modern Classics

Nada menos que 13 motos, con dos motores y distintos escalones de preparación entre ellos, varios estilos y precios desde por debajo de los 10.000 € hasta más de 20.000 € componen la serie Vintage de Triumph. Será difícil que alguna de ellas no te "toque el corazón" nada más verla. La marca líder en motos retro ha ido ocupando todas las tendencias de este estilo hasta completar una gama muy interesante, pero a veces difícil de entender. Vamos a analizarla por partes.

Triumph es una de las marcas de motos más antiguas del mundo. Nació en 1885 como fabricante de bicicletas y en 1902 fabricaron su primera moto, aún con propulsores de otros fabricantes, y en 1905 ya con sus propios motores. Disponían de varias fabricas y eran uno de los principales referencias de este entonces nuevo tipo de vehículos. Durante los años de la I GM el salto de la empresa fue enorme. Más de 30.000 unidades se entregaron a los ejércitos aliados para su servicio. A mediados de los años 20 era ya la principal marca de motos de Reino Unido y uno de los grandes fabricantes de coches.

Triumph Speed Twin 1938


En los años 30, con la depresión, Triumph pudo capear el temporal con ventas de sus subsidiarias (fabricaban coches, bicicletas y motos en Inglaterra y Alemania) y al final de la década aparece una de las motos más icónicas de la historia de la marca. Edward Turner, famoso diseñador de motocicletas de la época, construye la Speed Twin, una bicilíndrica paralela de 500 cc, 4T y válvulas en cabeza que se convertirá en el estándar de la moto británica en cuanto a arquitectura y soluciones de motor. Este esquema perdurará hasta la práctica desaparición de esta raza en los años 70 por el dominio japonés. Poco antes de la II GM todavía les da tiempo a presentar otro de sus modelos mítico, la Tiger T100, una moto capaz de pasar de las 100 mph (160 km/h).



La Segunda Guerra Mundial destruyó por completo la fábrica Triumph de Coventry. Tras la guerra se inaugura una nueva fábrica en Meriden. Se reanuda la fabricación de las Speed Twin y Tiger T100, con destino fundamentalmente al mercado americano. En los 50, Eduard Turner rediseña su motor Speed Twin, haciéndole crecer hasta los 650 cc (demanda del mercado americano) e instalándolo en una moto cuyo nombre también nos resulta conocido: Thunderbird. Es, además, la moto de la famosa foto de Marlon Brando durante el rodaje de la película "El Salvaje". En 1959 aparece otro nombre que ha llegado a nosotros. La Tiger T100 ha pasado con los años a ser T100. Una nueva versión con doble carburador adopta el nombre de T120 Bonneville. Durante los 60, con la fiebre del scooter en toda Europa, Triumph también entra en la lucha con el Tina y el Tigresss, pequeños scooters 2T (hubo una versión 250 4T del segundo) y continúan las evoluciones de la gama anterior, basada en sus ya famosos bicilíndricos paralelos, ahora ya en el primer diseño de la marca con cambio en el mismo cárter, en lugar de cambio separado del motor como era norma hasta entonces.

Triumph Speed Twin 1949



Son años de éxito en ventas para la marca. En 1969, el 50% del mercado americano de motos de más de 500 cc era coto privado de Triumph. Pero las marcas inglesas se duermen en los laureles. En los 70 sus motos, en comparación sobre todo con lo que está llegando de Japón, resultan obsoletas. Las marcas inglesas, ya juntas en un gran grupo industrial (NVT Group, Norton-Villiers-Triumph) presentan su primer motor de tres cilindros y 750 cc, el arma para luchar contra los japoneses. Se monta en las Triumph Trident y BSA Rocket 3 (otro nombre que ha empleado Triumph recientemente), pero las motos no alcanzan la calidad de las japonesas, además de ser más caras. Es la caída del "imperio británico" y para Triumph el inicio de los años oscuros hasta que en los 90 John Bloor se hace con la marca decidido a relanzarla y volverla a colocar donde merece.

En 1995, varios años después de iniciar la fabricación en Hinckley, las fábricas de Bloor recuperan parte de esa prolongada historia. La Triumph Thunderbird 900 empleaba aquel primer tricilíndrico moderno de 900 cc construido para esa gama modular inicial y recuperaba un mítico nombre. Venia a ocupar un puesto curioso en el mercado, ya que estaba a medio camino entre los que era entonces una naked y una custom. Así, ofrecía mejores prestaciones y era más cómoda que una custom, con un estilo retro que, en el fondo, era lo que hace 25 años vendía el segmento custom, y resultaba más fácil y polivalente que una naked sport del momento. Fue un éxito y el inicio de una gama Modern Classics que ahora supone un buen porcentaje del éxito de la actual Triumph.



Actualmente la gama emplea dos bases mecánicas, con sendos motores de 900 cc y 1.200 cc, ambos bicilíndricos y construidos ex-profeso para estas gamas. Precisamente ese hecho, ese uso específico, hace que ambos motores busquen gran respuesta en bajos y medios, mucho par en pos de resultar fáciles y agradables e imitar lo que un piloto actual piensa que debía ser la respuesta de un motor clásico. Además, cuerpos de inyección, radiadores, catalizadores y demás parafernalia del siglo XXI se oculta de la vista para otorgarles la apariencia correcta (y bien conseguida) para este propósito "modern classic". Los nombres también forman parte de este juego. Se emplean algunos con gran significado histórico, como Speed Twin o Bonneville, junto con otros que se han popularizado ahora como Scrambler a modo de sinónimo de las preparaciones de los 50 y 60 de motos de campo.

Para que te sirva de guía en el laberinto del actual catálogo Vintage de Triumph, aquí te mostramos las características principales de cada uno de los modelos de su gama Modern Classic ordenados por precio.



Triumph Street Twin (9.200 €)

La gama Modern Classics comienza con la Street Twin. Se inspira en la Bonneville del 59 y, efectivamente, sus líneas clásicas se aprecian con claridad en las formas del bicilíndrico de 900 cc, los escapes en color metálico o el faro redondo. Exhibe 80 Nm de par a solo 3.800 rpm para una respuesta desde muy abajo, con una potencia de 65 CV, lo que la hace útil para el carné A2 mediante kit de limitación. Frenos Brembo, dos modos de conducción (Road y Rain), control de tracción y embrague asistido antirrebote, unidos a sus llantas de aleación o las luces LED traseras, dan el punto exacto de combinación entre lo clásico y lo actual. Una moto que, además, sirve como lienzo para las preparaciones especiales de todos aquellos que quieran una moto más personal, gracias, entre otras cosas, a una lista de más de 140 accesorios oficiales.



Triumph Street Cup (10.500 €)

Si partes de una Street Twin y la conviertes al más puro estilo café racer, acabas creando una Street Cup. Con el mismo chasis, motor de 900 cc con cigüeñal calado a 270º de la generación anterior de 55 CV a 5.900 rpm y 80 Nm de par a 3.230 rpm, cuenta con una carrocería que incorpora el asiento con tapa de colín redondeada, pequeña cúpula sobre el faro, manillar bajo con los retrovisores en las puntas o estriberas retrasadas al estilo de la Thruxton R, todo lo cual que le da ese aire que la marca denomina "Street Racer". Además, en su caso la lista de accesorios es también extenso para poder llevarla un paso más allá, con elementos tales como intermites LED, amortiguadores traseros Fox con botella separada o manetas de aluminio macizo. Una moto que, además, está disponible en versión limitada a 47 CV para los poseedores del carné A2.



Triumph Street Scrambler (10.800 €)

La Street Scrambler es otra de las opciones que dispones con el último motor 900 cc de dos cilindros paralelos y 65 CV. En este caso, como su propio nombre indica, se ha buscado esa estética campera de las motos preparadas para off road en los 50, con lo escapes paralelos a media altura como seña más identificativa. Lleva un nuevo cuadro, minimalista y presidido por el logotipo Bonneville, un nombre que sirve como identidad de todos los modelos actuales neo-retro de la marca. Para su uso real fuera del asfalto se equipa con neumáticos mixtos Metzeler Tourance y con una horquilla con las barras más separadas y estriberas metálicas con puntas, al igual que el pedal de freno, de estilo enduro. Con cubrecárter de serie para proteger los bajos del motor, el depósito incorpora protectores de goma para las rodillas en otro guiño claro a la estética de los años 50.



Triumph Bonneville T 100 (10.900 €)

Bonneville T100 es el paradigma de la moto neo-retro dentro de Triumph. Es un fiel reflejo de la estética de las motos de los años 50 y 60, con escapes "peashooter" (escupe guisantes), rectos, cromados y con salida fina. Todos los detalles de esta moto están pensados para replicar lo mejor posible aquella imagen. De ahí las llantas de radios, cárter con tapas en aluminio, el logo del depósito clásico€ El cuadro es más completo. Muestra dos esferas analógicas sobre fondo negro con sendas pantallas LCD dentro de ellas. Control de tracción desconectable, inmovilizador en la llave, puerto USB bajo el asiento y piloto trasero de LED, la "Bonnie" tampoco prescinde de detalles actuales en una moto que mantiene la versión del motor de 55 CV y tres esquemas de color negro completo o dos combinaciones bicolor, en azul y blanco o naranja y blanco.



Triumph Bonneville T120 (12.900 €)

Entramos en los motores grandes con la Bonneville T120, con el mismo concepto que su hermana de 900 y una estética muy similar, pero en este caso con el poderoso "twin" de 1.200 cc en versión de 80 CV y 105 Nm a 3.100rpm. Es un motor muy moderno, refrigerado por agua con el radiador bien camuflado entre los tubos frontales del chasis, culatas de cuatro válvulas con un sólo árbol de levas y cigüeñal calado a 270º. Cuenta con control de tracción desconectable y modos de conducción sus otros detalles más tecnológicos. La moto está disponible en cuatro colores, un negro básico y varias combinaciones en dos colores, en las que destaca que las líneas del depósito están pintadas a mano. También es la base para las ediciones especiales de la marca, de las que ahora mismo destacan las Diamond Edition, con la "Union Jack" sobre el depósito, en colores grises o la Ace Edition, otra edición especial y limitada, oscura y minimalista, con los logos del famoso Ace Café sobre ella.



Triumph Speed Twin (13.100 €)

La Speed Twin es la última en llegar a esta amplia familia. Una moto a medio camino entre la clásica Bonneville T120 y las deportivas Thruxton, que renuncia a detalles como las llantas de radios o los escapes "peashooter" e incorpora el motor bicilíndrico más potente de la gama, la versión de 97 CV con 112 Nm de par a 4.950 rpm, con una estética más básica (al estilo de las Street Twin de 900) pero es este caso con cierto gusto sport, que se certifica en cuanto la arrancas, por unas prestaciones y comportamiento deportivo superior. Con aspectos como guardabarros cortos, espejos en las puntas del manillar, aluminio cepillado por doquier y tres colores, con dos en combinaciones bicolor y detalles pintados a mano, la Speed Twin mantiene la dosis justa de estética retro, con unas prestaciones de naked sport absolutamente actuales y electrónica de nivel (control de tracción y sus tres modos de conducción) en una moto que hace renacer con honor uno de los nombres mas importantes de la historia del motociclismo británico.



Triumph Thruxton 1200 (14.200 €)/ Thruxton 1200 R (16.300 €)

Llegamos a las deportivas de la gama Bonneville con las Thruxton, una denominación que procede de las anteriores 900 de aspecto más deportivo y que se han convertido, con el motor 1200 de 97 CV, en verdaderas naked sport de aspecto clásico. Cuentan con un "look" muy cuidado, con detalles llamativos, como el tapón de gasolina tipo Monza que oculta, bajo una tapa de aluminio cepillado de estilo muy clásico, el tapón real con llave. Hay dos versiones de la Thruxton; la R incorpora detalles que mejoran su comportamiento dinámico y la acercan aún más a una sport moderna, con amortiguadores Öhlins y horquilla invertida y pinzas de anclaje radial que hacen de ella una moto que permite una conducción muy deportiva, siempre aprovechando el gran par del motor, su mayor ventaja a la hora de llevarla rápido.



Triumph Bonneville Bobber (14.600 €)

Si una Bonneville quiere recordarte a las motos de los años 50 o 60, la Bobber quiere llevarte aún más lejos y retroceder a aquellas motos de chasis "rígido" de los años 30 o 40. Esconde su suspensión trasera de la vista y lleva el asiento monoplaza en volandas sobre el chasis, de forma que las líneas de la moto recuerdan a las verdaderas "abuelas" de la marca. Detalles como el buje de rueda trasera, que simula un tambor de freno trasero y disimula el disco, la llevan hacia el lado más clásico de la gama "Bonnie". El motor también recibe especificaciones propias. Se conforma con 77 CV y eleva el par hasta los 106 Nm a 4.000 rpm, con un sonido puro "hot rod". Con más de 130 accesorios oficiales para ella, cinco combinaciones de color más una versión especial Bobber Black más oscura, horquilla Showa más robusta y faro delantero LED, dan para elegir tu estilo propio en una moto que cuenta con toda la tecnología electrónica de las Bonneville como modos de conducción o control de tracción desconectable.



Triumph Bonneville Speedmaster (14.600 €)

Desaparecidas ya del catálogo inglés las Thunderbird, es esta Bonneville Speedmaster la moto que se ocupa de llenar el hueco más custom de la marca. Es, realmente, la versión de dos plazas de la originalísima, pero monoplaza, Bobber. Equipa esas mismas especificaciones de motor, con 77 CV y 106 Nm a 4.000 rpm, el mismo estilo clásico, lleno en este caso de cromados, dos escapes paralelos al suelo, amortiguador central camuflado bajo el asiento o cubo de rueda simulando un tambor. Exhibe logo clásico en el depósito y tres colores a elegir, todos ellos elegantes y sofisticados, en una moto con asiento bajo y zona del pasajero con asa cromada por detrás, con todo el estilo custom combinado con el clasicismo inglés típico de las Bonneville.



Triumph Scrambler 1200 XC (14.900 €)/ Scrambler 1200 XE (15.900 €)

Las Scrambler 1200 son también recientes incorporaciones a esta gama Modern Classics. Y significan modelos muy especiales. Son Bonneville, indiscutiblemente, pero también están pensadas para rodar por todo tipo de terrenos, incluyendo fuera del asfalto. Se incluyen dos versiones, XC y XE, con la primera ya equipada para los más exigentes, donde destaca su motor 1200 de características específicas, con 90 CV y 110 Nm de par máximo a 3.950 rpm y cinco modos de conducción, incluyendo Road, Rain, Sport, Off-Road y Rider (configurable). Con ABS y control de tracción desconectables, equipan un nuevo cuadro que permite integrar como opción navegación por símbolos GPS. En la parte ciclo destaca la horquilla Showa y amortiguadores Öhlins regulables en ambas, de 200 mm de recorrido en la XC y 250 mm en la XE. Llantas de radios exteriores, neumáticos de uso mixto con llanta delantera de 21", aluminio en el basculante de ambas, más un buen cúmulo de piezas de detalle en aluminio cepillado, hacen de estas dos Scrambler auténticas trail del siglo XXI, con todo el estilo "modern classics" de Triumph.



Triumph Thruxton TFC (22.500 €)

Hablamos de trece motos, o más bien 12+1, y no solo por superstición, sino porque la Thruxton TFC es un añadido especial en esta gama. Se trata de una moto diferente, única y totalmente Premium. TFC significa Triumph Factory Custom. Así, son motos montadas a mano en la fábrica, decoradas de forma específica y detalladas creadas casi en ediciones únicas. Partiendo de una Thruxton R, con un cúpula de estilo auténticamente "racer" y colores oscuros específicos, ahorra 5 kilos con respecto a la moto de serie. Equipa silenciadores de titanio Vance & Hines que desahogan el motor retocado para resultar el más potente de esta lista con 107 CV a 8.000 rpm. Se fabricarán 750 unidades numeradas e identificadas con una placa en la tija.

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