8 consejos para empezar a montar en motos y scooters

Publicado el viernes 12 de junio de 2020
Empezar a montar en moto

¿Estás pensando en empezar a montar en moto harto de atasco y quieres empezar a beneficiarte de todas las ventajas que suponen las dos ruedas? Te proponemos una serie de consejos para que el estreno sea un éxito.

Lo primero, enhorabuena si ya has tomado la decisión: acabas de llegar a un mundo apasionante, enorme e inacabable. Tanto si llegas a este punto como una decisión lógica porque has visto la cantidad de ventajas obvias que una moto aporta a tu día a día, como si es por puro ocio, has acertado de pleno.

Pero hay que tomar una serie de decisiones previas y afrontar una tarea de aprendizaje inicial. Como en cualquier actividad humana es necesario aprender sobre el tema y en este caso hay muchos detalles que tienes que conocer para que esta nueva experiencia sobre la moto acabe siendo positiva, minimizando riesgos, y no solo nos referimos a los físicos. Siempre es más fácil y mejor si alguien te guía en los primeros pasos. Nosotros queremos ayudarte en esos primeros pasos con algunos consejos que te ayudarán en esos inicios, de forma que se reduzcan al máximo los posibles problemas y que tu evolución de aprendizaje sea lo más agradable posible.



1º: ¿Moto o scooter?

Depende un poco de tu edad y de tu situación. Para un niño que empieza desde cero es ideal una moto de campo automática, adecuada a su talla. Hay que enseñarle lo básico y enseguida, a hacer cursos. En el caso de los adultos la cosa es diferente, porque muchos de los que empezáis realmente lo retomáis. En función de esa experiencia previa podrías pasar directamente a una moto. Pero si nunca te has subido a los mandos de un vehículo de dos ruedas con motor, un scooter parece más adecuado. No hay embrague ni cambio, y los frenos están en las manos. Son más fáciles en general. Acostumbrarte a la respuesta del acelerador, de suspensiones y frenos, ver cómo se trazan curvas, cómo se gira y maniobra a baja velocidad o acostumbrarte al equipamiento de casco, guantes, chaqueta, etc y a la circulación en tráfico abierto será más sencillo si puedes olvidarte del cambio y el embrague por ahora.

Me imagino tu gesto cuando has ido a ver nuestra página de precios de motos, en plan catálogo, y al introducir "scooters hasta 125cc" te han salido más de 100 modelos diferentes. Para aprender, para dar los primeros pasos, nuestro consejo es un rueda alta básico del estilo KYMCO Agility City, Honda Vision, SYM Symphony, Peugeot Tweet o Piaggio Liberty. Son una buena elección porque la rueda alta es más estable, la posición de conducción muy natural y son scooter muy ligeros y fáciles de llevar, ideales para coger esa confianza necesaria.

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2º Equipamiento: es básico

Nadie está totalmente seguro de no sufrir un percance cuando conduce cualquier vehículo. En tus primeros pasos en motocicleta, a baja velocidad practicando, si esto ocurre no suele pasar de un arañazo en la carrocería y una maneta rota. Y de ahí no tiene por qué pasar, a poco prudente que seas. Muchos de los que ves todos los días en moto por la ciudad no se han caído ni se van a caer nunca de forma grave. Yo llevo montando en moto desde los años 70 y nunca me he roto nada, y te aseguro que llevo infinidad de kilómetros a mis espaldas. Pero lo cierto es que esa caída que se queda en una maneta rota se puede convertir en una mano achicharrada contra el asfalto si no llevas guantes, en unos cuantos puntos en la cabeza por ir sin casco, o en un pie roto por ir con chanclas. El equipamiento de protección es básico.

Y no vale el de esquí, ni el de la obra ni el de tu primo que se lo compró en 1997 y ya no lo usa. Es mejor un equipo nuevo, básico y económico que uno ya desfasado. Y debe incluir, como mínimo, chaqueta con hombreras y coderas, guantes, casco y calzado de moto. En las primeras veces que ruedes en moto ponte también rodilleras, aunque sean de las de deporte, pero si puedes, busca también una espaldera y rodilleras de las que van integradas en pantalones de moto. Este equipo, además, te valdrá durante mucho tiempo: es una inversión en seguridad.

3º El campo es la mejor escuela

Casi cualquiera que haya probado una moto de campo te dirá que esa es la mejor escuela. Y es lógico, ya que fuera del asfalto las reacciones de la moto son diferentes. En la moto de carretera el agarre o el frenado se dan por seguro, salvo en condiciones especiales. En el campo estas dos variables no solo no pueden darse por seguro, sino que es el piloto el que debe cerciorarse de que va a poder frenar o que tiene agarre para girar, subir o bajar con seguridad antes de hacerlo. Y saber afrontarlo cuando no ocurre lo que esperas, como deslizadas de ruedas al acelerar o frenar, son continuas en el campo y la reacción del piloto a estas necesidades acaban por ser algo natural e intuitiva. Esa reacción intuitiva aprendida con la moto de campo acaba por salir de forma natural también cuando en la carretera sucede y eso te da la seguridad de saber reaccionar mucho más rápido y sin la necesidad de pensar en lo que estás haciendo.

Además, si tu objetivo es la formación, aprender a montar en moto de la mejor forma posible y más segura voy a ir más lejos, el trial es la mejor escuela y con plena seguridad. Al final, el control de una moto de trial es puramente técnico. En esta disciplina la posición sobre la moto, de los pies, de las manos y el tacto sobre los mandos que consigas es la clave del éxito. Cualquier piloto avezado en trial será capaz de rodar con cualquier moto de forma mucho más técnica y segura que otros pilotos. El cross o el enduro tienen una parte de valentía que a veces vale para sustituir la técnica (y que no siempre sale bien), pero en el trial eso no funciona. Tiene otra ventaja: un curso de trial es barato, muy divertido e instructivo.



4º En la carretera, poco a poco

A todo el mundo le apasiona una moto grande y rápida, una Kawasaki H2, BMW S1000 RR, Yamaha R1 u Honda Fireblade, entre muchas otras. Son cumbre de tecnología y de sensaciones, sin duda. Pero ten claro que esas motos tienen una enorme capacidad para superar al piloto en cuanto este se despiste un poco. Necesitas, cuando menos, una larga experiencia sobre motos de todos los tipos antes de poder explorar esa capacidad de alcanzar sensaciones a alta velocidad, con aceleraciones fuera de lo común o con frenadas y tumbadas al límite. El mejor consejo para los que empezando ahora ya se ven a los mandos de una de esas bestias de la carretera es paciencia. Todo llega, pero hay que ir paso a paso.

Si tu experiencia es cero, empieza por una enduro ligera, una moto de campo pequeña que te permita esos pasos previos por el campo que hemos comentado y salir también al asfalto. Cuando ya te sientas seguro en el campo, pasa a la carretera con una moto del estilo que te guste, de tamaño medio. Una de esas naked, trail o deportivas de media cilindrada. En este sentido, el escalado obligatorio de A2-A sí parece la mejor opción, aunque su ejecución mediante los exámenes actuales sea todavía criticable. Una Kawasaki Ninja 400 o 650, las Z de la misma marca, Suzuki Gladius, Benelli TRK, Honda CB 500 y sus variantes, KTM 390 y otras cuantas del mismo estilo tienen ya suficiente potencia y prestaciones para dar un paso en la carretera o incluso el circuito y divertirte mucho, aprendiendo siempre más y más. Después puedes ir creciendo poco a poco hasta llegar a lo más alto que te plantees, siempre con el respaldo de la experiencia.

5º Los cursillos: la forma más correcta de progresar

Desde que tienes moto y sabes al menos llevarla con unos mínimos, es el momento de pensar en hacer cursos. Aparte de los ya comentados de off road o de trial, quizá mejores cuando ya tengas más experiencia, apuntarte cursos de conducción segura es el mejor consejo que cualquiera te puede dar. En Barcelona, los del Instituto de Seguridad Honda son toda una referencia. Además ahora dispones de muchos cursillos de este tipo, muy aconsejables, ya que monitores especialistas valorarán tu forma de conducir y te enseñarán a que no cojas malos hábitos y cómo realizar las maniobras más delicadas que te puedes encontrar en el día a día. También se completan con materia sobre equipamiento, formas de actuar ante imprevistos, frenadas, giros, etc, innumerables contenidos enfocados a que salgas de allí conduciendo con mayor seguridad.



Tienes, además, cursos enfocados a scooters, a motos, con prácticas off road, sin ellas o en carretera. Hoy día solo tienes que buscar un poco para encontrar el curso adecuado. Tras un curso de iniciación seguramente salgas preparado para otros cursos superiores. Se ofrecen cursos avanzados de conducción segura, tienes cursillos en circuito, tanto de perfeccionamiento como puramente deportivos, e incluso escuelas de pilotos enfocadas únicamente a la parte deportiva de la moto. Existen, como ya hemos comentado, cursos de trial, enduro o motocross, y también tienes cursos específicos para llevar motos trail, en campo o carretera. Y siempre será una buena idea hacer todos los que puedas. Te aseguro que hasta los más avezados, los que más años llevan en moto, acaban por aprender trucos o corregir defectos que los hacen mejores pilotos.

6º Saber de mecánica no solo es cuestión de ahorro

No va a ser necesario que aprendas a desarmar y volver a armar tu moto de arriba abajo. Ni siquiera es necesario aprender cómo soltar un tornillo si no te apetece. Pero sí es importante saber las bases de cómo funciona tu moto para poder conocer cuál es su estado antes de subirte. Conozco algún caso de usuario de scooter que se pegó el susto de su vida cuando yendo a tope rompió la correa de transmisión, que se enredó en el embrague y le hizo una especie de "gripaje" en medio de una autovía de circunvalación. Por lo visto no sabía que esa correa se desgastaba y había que cambiarla y no la había hecho nunca. Saber de mecánica, hasta el punto de saber cómo funcionan, de forma básica, los distintos sistemas de la moto, te protege contra esos errores. Hay cursos para ello, muchos libros y por supuesto muchas páginas de internet en referencia a estos temas.

7º Enfoca tu formación

Hemos hablado de lo importantes y recomendables que son los cursos y lo bueno que sería hacer todos los que puedas, pero seamos conscientes: enfócate en la parte que te interesa. Un curso de iniciación es importante para todos, además de los que te den en la autoescuela, que básicamente sirven para aprobar y poco más. Después de eso, si lo que te gustan son las motos trail, busca cursos para motos trail, o si lo que te gusta es el circuito, pues a una escuela de pilotaje. No siempre, en todas las disciplinas, los consejos son los mismos. Si vas a un curso de trial te dirán que los pies van separados del chasis, pisando bien la estribera con el centro del pie. Si vas a una escuela de pilotaje te duran que la estribera se pisa con la punta del pie. Una vez más, si tienes tiempo y tu economía te lo permite, haz todos los que puedas para coger después los conocimientos que te sean más útiles a lo que vas a hacer con tu moto.




8º Rueda acompañado

Cursos hay muchos, clubs de motos de un modelo u otro, de un tipo u otro, hay por miles. Y en casi todos esos clubs hay mucha gente con una enorme experiencia de montar en moto de ese tipo, buena gente que estará encantada de rodar contigo, aconsejarte y enseñarte. Busca, eso sí, motoclubs que encajen en tus gustos, que rueden de la forma en que tú quieres hacerlo (no tiene sentido irte a dar vueltas por el desierto con tu club de aficionados a las trail, cuando tú lo que quieres es ir en una trail a hacer rutas gastronómicas por asfalto) y que "conectes" en lo personal con ellos. Es una forma fantástica de vivir esta afición, de crecer como motorista y de pasar grandes momentos con la moto y con amigos. Es, en el fondo, una formación continua que, dentro de unos años, podrás compartir con los nuevos que vayan llegando.

Especial MotoGP2020
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