X Aniversario Honda Instituto de Seguridad: Hicimos el curso de conducción del HIS

Publicado el miércoles 04 de diciembre de 2019

Nos hemos ido a Barcelona, a la sede del Honda Instituto de Seguridad, para celebrar el décimo aniversario de esta institución que lleva ya más de 25.000 alumnos formados en conducción segura. Y aprovechamos para hacer este curso que imparte la única escuela en España con Sello Europeo de Calidad.

Diez años han pasado ya de la apertura de este centro, absoluto referente en materia de formación de conductores de moto en España. Diez años que vinieron precedidos del HEC: Honda Escuela de Conducción, fundada en 1992 y que puso las bases de este tipo de formación a nivel nacional, a su vez precedida por la experiencia que la marca tenia ya a nivel internacional.

Es en los años 70 cuando Honda, en Japón, establece los primeros cursos de conducción, dentro de un nuevo departamento creado en la compañía, con el nombre de Traffic Safety Promotion Division.
 

En 2009, todo este bagaje recibe un "estuche" a su medida con el HIS: 20.000 m2 de instalaciones con aulas, almacenes, talleres, circuito de off road, de maniobras e incluso pistas de pruebas de ABS, suspensión y rampas, en una auténtica "universidad para conductores de moto" por el que han pasado más de 25.000 alumnos (más de 85.000 si cuentas también los que pasaron por el HEC antes de construir estas instalaciones).

Cuenta con simuladores, monitores especializados, equipamiento y motos a tu disposición, con un catálogo de cursos que abarca desde la iniciación en scooters, moto e incluso off road hasta cursos de perfeccionamiento para aquellos conductores ya experimentados; cursos desde una mañana a varios días seguidos, para particulares, para colectivos profesionales y, en definitiva, para cualquiera que quiera mejorar su conducción de cara a una mayor seguridad vial.

El HIS es, en el fondo, nada más (y nada menos) que un reflejo más de la preocupación de la compañía por la seguridad. En 2004, Honda firma la Carta Europea de Seguridad en Carretera, cuya estrategia se basa en reforzar los tres ejes principales de la Seguridad: Preventiva, Activa y Pasiva.



El HIS supone la iniciativa más ambiciosa de Honda en el campo de la Seguridad Preventiva, mientras que los otros ejes se ven, lógicamente, en la preocupación por los sistemas de seguridad que equipan sus motos. De estos es obligatorio recordar el airbag para motocicleta que monta la Honda Goldwing, única moto de serie en incorporar este importante elemento de seguridad pasiva y que Honda asegura está en estudio para incorporarlo en otros modelos, empezando por un nuevo scooter que está en proceso.

Es de agradecer que existan iniciativas así. Honda lleva invertido mucho dinero y esfuerzo en este tipo de acciones, conscientes de su responsabilidad social como primer fabricante de motocicletas del mundo, con más de 20 millones de unidades anuales.

Nos decía Marc Serruya, presidente de Honda Iberia, durante la presentación institucional del acto del X Aniversario que "en Honda queremos reforzar nuestro compromiso con la seguridad ofreciendo nuestro conocimiento, nuestra experiencia y nuestras instalaciones tanto a los motoristas como también a las administraciones públicas, organismos, entidades y empresas con las que compartimos la responsabilidad para mejorar la seguridad vial y alcanzar el más que deseable objetivo de una movilidad sin incidencias. Tenemos la certeza que la motocicleta continuará siendo un elemento clave de la presente y futura movilidad".

En este sentido, el HIS forma parte del grupo de trabajo 52 (GT52) de la DGT, poniendo a sus servicio toda su experiencia y conocimiento. Y un aspecto interesante de esta colaboración: se ha hablado de poder incorporar cursos de este nivel a la política de la DGT, haciendo que pueda premiarse a los asistentes con puntos extra en su carné.

¿Cómo es un curso en el HIS?



Me imagino que tú, como casi todos, has oído hablar de estos cursos. Si no, lo primero que tienes que saber es que esto no tiene nada que ver ni con las tan de moda escuelas de pilotos, enfocadas al aspecto deportivo de la moto, ni mucho menos a una autoescuela: aquí no te van a enseñar ni cómo se meten las marchas ni a aprobar un examen.

Aquí van a analizar los fallos de conducción, de posición sobre la moto, de control del vehículo en el día a día y lo harán de forma muy efectiva y profesional, pero además es una experiencia divertida y gratificante. Y que te quede claro: aunque seas un piloto de primer orden, seguro que cometes errores, fruto precisamente de los vicios que todos cogemos con el paso del tiempo. Con un curso de estos aprenderás cosas. Siempre. En mi caso, tras más de cuatro décadas sobre la moto, y siendo la segunda vez que paso por un curso de este tipo, todavía me detectaron tres o cuatro puntos que corregir. Estoy en ello.

El catálogo de cursos es verdaderamente amplio: desde específicos de seguridad vial en colaboración con colegios, cursos de moto, de nivel básico, medio o avanzado, específicos, en dos niveles para scooter, cursos de off road e incluso los muy interesantes cursos en la pista y en carretera abierta, donde los monitores te observarán e incluso grabarán en video, para después comentar en el aula los fallos que cometes en la carretera. Lo primero para mejorar es ser consciente de lo que haces mal. En el tema económico, los precios no son un obstáculo para nadie: tienes cursos desde 92 €.

Tampoco es problema qué marca de moto tengas. Ni siquiera debería serlo que no tengas moto o equipo adecuado: ellos disponen de scooters (SH 125) y motos (CB500 y CB 500X; CRF 100 y 50 para off road y niños), equipamientos completos y todo el material que necesitas. En función del curso que escojas pasarás por los simuladores de tráfico, donde en un ordenador, con manillar y mandos de moto, pondrá a prueba tus dotes en situaciones de peligro que se pueden dar en la calle. Pasarás por las aulas a ver la parte teórica del curso. Y lo más divertido: a equiparse y a las pistas.



Cada curso, como es lógico, implica unos ejercicios u otros. Nosotros, con el tiempo muy justo, pudimos hacer algunos de ellos, pero nos quedamos, por ejemplo, con las ganas de probar la pista de off road con las CRF 100. Sí probamos, con la CB500 "especial", la pista de ABS: una CB a la que se le puede desconectar el ABS y que lleva esas patas con ruedas para evitar que te caigas. Con ella ruedas sobre la pista de cemento pulido y mojado (deslizante como pocos pavimentos, claro) y frenas "con toda tu alma" con el ABS desconectado. Y ya te digo (y no es la primera vez que lo pruebo) que lo difícil es vencer a tu instinto de soltar el freno, bajar los pies y lo demás. Por supuesto, la moto se va de delante y se apoya en esas patas, sin más historia que haber aprendido cómo no frenar sobre una pista así sin ABS. Vuelves al inicio, y ruedas otras vez sobre la pista, esta vez con el ABS conectado. No hay mejor prueba de las bondades del ABS que ver cómo ahora la moto se para y sales de la pista sin mayor inconveniente.

Otra prueba interesante, en la zona de asfalto normal, es la de frenos: tres pasadas, una con solo freno trasero, otra con el delantero y una tercera, como se debe, primero trasero e inmediatamente después el delantero. En el lateral de la zona donde frenas tienes varios colores, de forma que tú mismo puedes comprobar que es la tercera manera de frenar la correcta. Salidas en cuesta, pasar sobre una barra elevada, aprender a reaccionar cuando un bache te sorprende o el ejercicio de giro, mirando siempre a la salida, son otros de los que harás y que más llaman la atención. En nuestro caso, acabamos con los giros entre conos y, a modo de juego, la carrera "lenta": sin poner los pies, el que llegue el último a la meta, en una recta plana de una docena de metros, gana.

 

Especial MotoGP
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