Cómo conducir la moto con lluvia

Comentar Publicado el sábado 10 de marzo de 2018
Cómo conducir la moto con lluvia

Rodar en mojado no suele ser una opción, sino que obligan las circunstancias. Pero si tú y tu moto estáis preparados, no tiene por qué representar un problema. Aquí, algunos consejos claves para viajar seguro en moto los días de lluvia.

Pocas personas subirán por gusto en su moto por el simple hecho de que llueva. Pero también tiene sus ventajas: si en coche se sufren atascos, cuando llueve aún más, y circular en moto puede llegar a tener sentido. Aparte de la incomodidad de mojarse, el agarre de los neumáticos disminuye entre un 20 y un 30%, y obliga a tomar medidas necesarias, en algunos casos imprescindibles.

LA MOTO

Nunca nos cansaremos de decir lo importante que es llevar el mantenimiento de la moto al día; en mojado lo es mucho más. El asfalto deslizante no suele dar segundas oportunidades y la seguridad activa adquiere mucha más importancia que rodando en seco. Eso no quiere decir que si nuestra moto cuenta con los últimos avances en seguridad (ABS, control de tracción, mapas de motor –Rain-) estemos a salvo. Hay elementos comunes a todas las motos que no se pueden descuidar.

- Neumáticos: presión y estado. Un neumático sin dibujo no tiene capacidad de evacuar agua por mucho que lleve la presión adecuada y viceversa. Tratar de estirar la vida de un neumático no ahorra dinero (lo cambiarás tarde o temprano) y te arriesgas a que la factura del taller y/o el hospital sea bien jugosa. La temperatura de funcionamiento adecuada también tarda más en alcanzarse.

- Frenos: tanto las pastillas como los discos han de estar en óptimo estado para que puedan funcionar suavemente y con progresividad. El estado del líquido de frenos suele ser el gran olvidado, y si está en mal estado o con aire hace especialmente peligrosas las frenadas, pues la maneta actuará por tramos en vez de progresivamente, perdiendo el tacto en frenada, que es lo que más se necesita rodando en agua.

- Suspensiones: al igual que los frenos, deben funcionar suave y progresivamente. Las suspensiones regulables mecánicamente ayudan en este sentido, pero no funcionan por telepatía. Es importante saber regular las suspensiones de tu moto, porque el día que llueve no está tu mecánico para hacerlo por ti. Unas suspensiones demasiado duras pueden hacer la moto ingobernable: en mojado hay que aflojar precargas. ¿El manual del propietario sigue en un cajón?

- Luces: es habitual ver vehículos con las luces largas mientras circulan lloviendo. El propio haz de luz de las luces largas se refleja en las gotas y deslumbra, por lo que la visibilidad disminuye.

- Accesorios: las pantallas altas y las manoplas que cubren las manetas ayudan a desviar el agua y el frío. Puede que afee la estética de tu moto, pero en muchos casos el mercado de accesorios nos permite instalar kits desmontables fácilmente. Ande yo caliente...



EQUIPAMIENTO

Mojarse y pasar frío es incómodo y peligroso. Actualmente hay una oferta muy amplia en cuanto a equipación. La visibilidad y la comodidad son clave para rodar seguros, y la sensación de rodar secos y calentitos cuando caen chuzos de punta no es una entelequia.

- Traje de agua: puede ser de una o dos piezas. Barato y no ocupa apenas espacio. Mejor si tiene bandas reflectantes. Con él te sentirás "como el que ve llover".

- Ropa con protecciones: es un "must", tanto en mojado como en seco. Lo cierto es que la probabilidad de sufrir un accidente en mojado es más elevada que en seco, y si eso ocurre querrás haber tenido en cuenta este punto.

- Casco: la pantalla ha de estar siempre impoluta, por dentro y por fuera. Una pantalla sucia se empaña antes. En los cascos que lo permitan es imprescindible instalar un sistema pinlock que evitará el empañamiento por arte de magia. Para los cascos que no permiten dicha instalación existen kits con productos para aplicar en la pantalla.

- Guantes: todo motorista debería tener unos buenos guantes con membrana impermeable. Aún así, tras cientos de kilómetros bajo la lluvia, acaban calando. Si se llevan manoplas en las manetas se puede evitar. Es conveniente tener unos guantes de repuesto si se sale de ruta. Hay gente que simplemente pone unos guantes de plástico (de los de frutería) por encima de los guantes normales, pero no transpiran y resbalan en las manetas en cuanto se mojan. Desaconsejables.

- Faldón: en los scooter son muy prácticos. Además de mantener las piernas secas, en invierno parece que el frío no va contigo. Para motocicletas hay distintas versiones en forma de peto con extensiones para las piernas.



CONDUCCIÓN EN MOJADO

Todo lo anterior sirve de poco si no adecuamos la conducción a las condiciones del pavimento. El momento más peligroso es cuando empieza a llover, pues los restos de aceite, suciedad e hidrocarburos se mezclan con las primeras gotas de agua y es cuando más desliza. Una vez que ha llovido mucho el propio agua se lleva la porquería y es menos peligroso. La premisa es concentración, antelación y suavidad en todas las circunstancias. Llegado un punto, se puede disfrutar en la consciencia de estar haciendo las cosas bien.

- Por dónde: hay que evitar todo tipo tipo de señalización horizontal (pintura blanca) en la calzada. Resbala como un espejo. Lo mismo para las juntas de dilatación, rejillas de ventilación, tapas de alcantarilla, etc. Son una trampa. En caso de no poder evitarlas hay que pasar por ellas tratando de no tocar el gas y sobre todo, el freno. En la medida de lo posible hay que evitar el centro del carril por el que circulemos. Los vehículos que sueltan aceite y combustible lo hacen por el cárter, que coincide con el centro del carril y es donde más resbala. Cuando se empieza a secar el asfalto, mucho cuidado con las umbrías: siguen húmedas y el asfalto está más frío.

- Distancia de seguridad: en mojado hemos de conducir suavemente y con fluidez. Aunque seamos rápidos en reaccionar, no podemos ser bruscos en la reacción, y las distancias de seguridad tienen que aumentar mucho más allá de lo que parezca razonable en seco. Las distancias de frenado se alargan mucho, y por exceso de distancia de seguridad no tendrás ningún problema pero sí más visibilidad.

- Visibilidad: si en circunstancias normales los coches no reparan en nosotros, todavía menos en lluvia. Hay que señalizar con los intermitentes siempre.

- Gas: hay que accionar el gas muy dulcemente, y con la moto lo más recta posible, pues es cuando más superficie del neumático está en contacto con el suelo, que para que te hagas una idea, es el equivalente al área que ocupa una tarjeta de crédito.

- Frenada: la frenada tiene que ser con antelación, suave y progresiva. Al igual que con el gas, hay que frenar en la medida de lo posible con la moto recta. La importancia del freno trasero es grande, por cuanto el neumático delantero es crítico en suelo deslizante, y su pérdida de adherencia es sinónimo de caída. Una combinación de ambos frenos será mucho más efectiva. También se puede ayudar a la moto con el embrague y el freno motor, pero con la moto recta y precaución; algunas motos tienen sistemas para evitar el bloqueo de la rueda trasera, pero incluso en ellas hay que actuar como si no existiera.

- Posición: ante todo relajada, o todo lo relajada que permita la moto. No hay que confundir concentración con rigidez y tensión.

En resumen, rodando en mojado es esencial suavidad y tacto en los movimientos, transferencia de pesos, gas y freno. Si vas tenso y rígido en la moto es mejor no montar hasta que seas capaz de rodar notando los brazos relajados, que no sueltos, y lo mismo para las piernas. Al igual que en seco, la mirada tiene que ir unos cuantos metros por delante de nosotros. La moto va adonde miramos, si no estamos mirando la rueda delantera, en cuyo caso no sabes a dónde vas. Si en seco hay que hacer una conducción defensiva –sobre todo en ciudad-, en mojado hay que anticiparse incluso a ésta, dejando mucha distancia entre vehículos, anticipando nuestras maniobras, y sobre todo, la frenada, en la que la rueda delantera pierde protagonismo a favor del freno trasero y el freno motor, siendo lo óptimo la utilización de los tres frenos combinados entre sí según las circunstancias.




PUNTOS CLAVE

- Suavidad y anticipación en toda maniobra

- Distancia de seguridad mayor

- Ver y ser vistos

- Estado y presión de los neumáticos

- Traje de agua, barato y ligero

- La realidad es que hay más accidentes en mojado, y no siempre depende de ti. Lleva ropa con protecciones



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