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Prueba Ducati Scrambler 1100 Sport Pro: No renuncies a nada

Publicado el martes 07 de julio de 2020
Scrambler Ducati 1100 Sport Pro

Ya sabes cómo es una Ducati Scrambler, una moto neo-retro, bonita, ciudadana, adecuada para uso tranquilo€ O no, porque en edición Pro es una 1100 con mucho par, chasis Ducati y suspensiones de alto nivel que permite rodar a cualquier ritmo. No tienes que renunciar a ninguna faceta con ella.

Hace seis años que vimos por primera vez una Scrambler de Ducati. Era una apuesta innovadora años después de haber finalizado la fabricación de otras gama retro que tuvo un discreto éxito. Con esta serie, Ducati volvía al segmento con una original propuesta. Recuperaban el nombre de un modelo de moto ligera bastante popular de los 60 y 70, y lo elevaban a la categoría de "segunda marca" Ducati, desarrollando una gama de motos diferentes, retro. Pero nada de seria elegancia clásica o respeto a la tradición. Eran motos alegres, de diseño y colores llamativos y que podían declinarse en varios modelos, cada uno profundizando en un estilo u otro.

Se comenzó con un motor V-Twin de 803 cc de más de 70 CV. No se buscaban prestaciones o sensaciones, sino lógica, polivalencia y facilidad. Se continuó con una 400 cc destinada a los poseedores del carné A2 que buscaban una Scrambler más ciudadana todavía, más económica. Y finalmente aparecieron las 1100, una Scrambler más grande, más potente y que quería ofrecer un nivel de prestaciones superior para los que buscaban ese plus en la carretera o en las curvas. Ahora, en 2020 ese concepto se lleva un paso más allá y aquella primera gama Scrambler 1100 se eleva con las nuevas versiones Pro, sobre todo con esta Sport Pro que ves en las fotos.



No han cambiado en profundidad, ya que siguen manteniendo la esencia de las Scrambler y el chasis de las primeras 1100. El motor sí ha sido revisado y actualizado, y el equipamiento también. Cuando la pruebas se aprecia el trabajo: una moto que ya iba muy bien, ahora es todavía más suave y precisa. Y por supuesto, tan bonita como siempre, aunque las versiones 1100 siempre han sido algo más discretas en cuanto a sus formas comparadas con las 800 del estilo de la Desert Sled, Full Throttle o Café Racer.

Encontramos dos nuevas 1100 Pro, ambas con las mismas mejoras en el motor y niveles de equipamiento similares. Se diferencian en las suspensiones, parecidas en cuanto a su estructura y dimensiones, pero de diferentes proveedores. Camban también las decoraciones, exclusivas de cada modelo, y los manillares, más "touring" en la Pro y más bajo, como debe ser, en la Sport.



CÓMO ES LA SCRAMBLER DUCATI 1100 SPORT PRO

Como todas las Scrambler Ducati es una moto original y diferente. En este caso se ha buscado acercarse al verdadero concepto "scrambler", el de aquellas motos de los 60 que se transformaban, partiendo de una moto de asfalto para el uso en el campo. Lógicamente Ducati no pretende que tú te hagas la moto en casa (aunque sí apoya con acciones como "Custom Rumble" esa moda de las customizaciones) pero sí te entrega una moto equipada con los neumáticos Pirelli MT 60 RS y una parte ciclo afinada para su uso diario sobre asfalto, no obstante capaz de salir de lo negro puntualmente. Y como siempre, con las Scrambler Ducati se recurre a las soluciones tradicionales de la casa, como un chasis multitubular en acero del que cuelga el motor.

La gran diferencia, el detalle que marca este modelo Sport Pro está aquí, en la parte ciclo, fundamentalmente las suspensiones firmadas por Öhlins, con una horquilla invertida multirregulable de 48 mm de diámetro y un amortiguador trasero con opciones de precarga. Ambos trenes ofrecen 150 mm de recorrido, lo que asegura esa posibilidad de salir del asfalto, si bien su tarado es más de asfalto que de campo. Los frenos cuentan con dos discos delanteros de 320 mm con espectaculares pinzas Brembo Monobloc M4.32 y un ABS Bosch Cornering para no bloquear tampoco cuando frenas con la moto inclinada.



El motor es fiel a la tradición Ducati, un V-Twin a 90º (en "L", como le gusta decir a Ducati) de aire y, por supuesto, con distribución desmodrómica. Equipa un radiador de aceite que le ayuda a mantener la temperatura en el rango óptimo y ha sido acabado en negro, con detalles en color metal y mecanizados. Exhibe culatas simples, de dos válvulas, un solo cuerpo de inyección para ambos cilindros y sistema de acelerador elecgrónico "ride by wire". Supera la normativa Euro 5, consiguiendo 86 CV a 7.500 rpm y un par de 88 Nm a 4.750 rpm. Por supuesto, ese acelerador electrónico ha permitido habilitar tres modos de conducción, que de forma original en Ducati han denominado "Active", "Journey" y "City".



Cuenta con un control de tracción y estos modos conjugan entrega de potencia y nivel de intervención del control de tracción: Active; máxima potencia, acelerador de respuesta rápida y control de tracción "compatible con la condición deportiva", según Ducati; Journey, misma potencia, respuesta más dulce al gas y control de tracción superior. Y City, con 75 CV, respuesta suave y control máximo de la tracción. Todo ello se transmite al asfalto a través de un cambio de seis marchas, con embrague antirrebote y asistido.



Equipa un nuevo faro, con luz de día en el contorno. Es completamente de LED, tanto esa "DRL" (Daytime Running Light) como la luz principal o el piloto trasero. Añade por delante una "X" que se inspira en aquellos faros de las carreras del pasado, recubiertos por una cruz hecha con cinta aislante. El cuadro es LCD monocolor completo con dos zonas, una principal, redonda, con el cuentavueltas, el nivel de combustible, hora, kilometrajes y modo de conducción seleccionado, y otra zona a la izauierda, de forma ovalada, con la velocidad y marcha engranada, entre otras informaciones. Las piñas son de nuevo diseño y son funcionales, de calidad y de funcionamiento bastante intuitivo. Placas exteriores del depósito intercambiables, asiento estilo retro, terminado en color marrón, USB bajo el asiento o espejos retrovisores estilo café racer en las puntas del manillar son otros detalles interesantes de equipamiento de la Scrambler 1100 Sport Pro.

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CÓMO VA LA SCRAMBLER DUCATI 1100 SPORT PRO

Ya has visto cómo es esta Scrambler: una parte de tradición Ducati pura y dura, con su motor V-Twin Desmo de aire o chasis multitubular en acero; otra parte de alta tecnología con una electrónica de suficiente nivel para sus prestaciones; y una tercera parte original "Scrambler" con esas líneas originales y diferentes. Si has cogido alguna vez una Ducati y has probado las bondades de la electrónica moderna, ¿ya te puedes imaginar cómo va esta Sport Pro 110? Realmente no, porque va mejor aún.



Hace unos meses, probando la Scrambler Cafe Racer 803 cc, te decía que era un placer recordar las sensaciones de las Ducati de siempre, con su chasis rígido, comportamiento impecable y motor lleno de par, más amigo de girar en una marcha más, a medio régimen que de explotar el cuentavueltas por la zona de arriba. Esta Sport Pro 1100 hace eso mismo, pero con algunas ventajas añadidas: el motor grande, aunque se restringa a 86 CV, está más lleno de par siempre. La parte ciclo, a pesar de que veas esos neumáticos casi de tacos, es fantástica y da una confianza total, y el manillar, las estriberas y la posición de conducción en general resulta cómoda en cualquier situación.

No es una moto alta ni excesivamente grande, aunque sí es mayor en tamaño que las Scrambler de 800 cc. Son parecidas, sin embargo ni el chasis ni su tamaño son los mismos. Sobre ella vas algo inclinado hacia delante, no excesivamente, pero tienes sitio de sobra para tumbarte sobre el depósito en autovía. Los mandos tienen buen tacto y están en muy buena posición. Un vistazo a las piñas, que no tienen la configuración típica, y aprendes rápido dónde está cada cosa. El cuadro, eso sí, es pequeño y requiere más de una mirada para buscar la información que necesitas.



En marcha el motor es una delicia, con su sonido Ducati; el clásico V2 ronco y potente, aunque en nuestra unidad a baja velocidad un ligero "cascabeleo" proveniente de la parte delantera deslucía un poco la experiencia. Maniobrando el motor, con un embrague suave y muy bien dosificable, ayuda. No gira en exceso, pero tampoco menos que otras motos de este tamaño. Puedes establecer cualquiera de los tres modos de conducción que tiene, porque ninguno de ellos, ni siquiera el Active, es especialmente agresivo. Así las cosas, moverte por la ciudad es muy agradable, siempre que recuerdes que los espejos retrovisores están en las puntas del manillar. Son muy bonitos y aportan un punto café racer a la moto, pero no son los mejores para andar entre coches.

En carretera la moto es muy divertida. No es especialmente dura de suspensiones; más bien cómoda. Lleva, de serie unos reglajes que permiten notar el agarre disponible en todo momento. Un aplauso especialmente intenso se merecen los neumáticos Pirelli MT60 RS que equipa (y que se diseñaron específicamente para las Scrambler Ducati): parecen off road, pero su agarre y tacto en el asfalto es francamente muy bueno. Igual ocurre con los frenos: dos enormes discos, con pinzas radiales de calidad y con ABS Cornering. En una moto de 86 CV para poco más de 200 kg son garantía de parar la moto donde, cuando y como quieras. Muy buen tacto y mejor respuesta. El motor empuja sin una sola tos ni titubeos desde muy abajo hasta el final del cuentavueltas, aunque por encima de las 8.000 rpm hay alguna vibración. Le gusta más ir entre las 5.000 y las 7.000 rpm, donde hay mucha "chicha" y resulta divertido llevarla.



ASÍ VEMOS LA SCRAMBLER DUCATI 1100 SPORT PRO

En carretera: 4

En ciudad: 4

Pasajero: 3

Confort: 4

Equipamiento: 4

Autovía: 3

Obtienes sensaciones "sport by Ducati" en una moto de apariencia original y muy atractiva, con tacto de alta calidad y buen nivel tecnológico. Es una moto diferente, como todas las Scrambler de Ducati, en la que la polivalencia casi total preside su filosofía. Se erige como un modelo que sirve para ir a trabajar a diario, que te gustará en la carretera, con suficientes prestaciones y un comportamiento intachable. Además se atreve con las autovías. No hay protección aerodinámica, pero si te agachas puedes llevar una velocidad de crucero muy aceptable sin grandes incomodidades. El pasajero tiene buen sitio detrás, con un asiento amplio y estriberas cómodas, aunque agarrarse es algo más complicado. El equipamiento es elevado, aunque el cuadro es algo pequeño. La Scrmbler Ducati 1100 Sporto Pro es una moto divertida, atractiva y muy utilizable siempre.

Fotos: Miguel Méndez

Más información de la Scrambler Ducati 1100 Sport Pro

 

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