Cuida de la moto durante la cuarentena por el coronavirus: Mantenimiento de los frenos

Publicado el viernes 27 de marzo de 2020
Cuida de la moto durante la cuarentena por el coronavirus: Mantenimiento de los frenos

Tan importante como cualquier otro aspecto de la moto o más son los frenos. La respuesta eficaz de los mismos es básico para disfrutar de la moto y en gran parte tiene que ver con el mantenimiento que hagas de los propios frenos. No te pierdas estos consejos para cuidar los frenos de tu moto o scooter.

El mantenimiento de los frenos de tu moto no solo consiste en comprobar que las pastillas están bien. Los sistemas de frenos implican bastante más cosas que puede ser interesante revisar de vez en cuando. Discos, líquido de frenos, tambores, zapatas, cables y reenvíos. Todas estas partes tienen su función en la frenada de una moto y todos ellos requieren, al menos, que los comprobemos de cuando en cuando. Aprovechando los días de confinamiento por la crisis del coronavirus, te damos una serie de consejo para que revises los frenos de tu moto en el patio o garage de tu propia casa.

1º- Estado de las pastillas: Esto es lo primero. Los frenos de disco son el estándar en la inmensa mayoría de las motos actuales, al menos, en el tren delantero. Frenan haciendo rozar las pastillas contra la superficie del disco y esas pastillas están compuestas de un soporte metálico sobre el que va pegado el material de frenado. Lógicamente este material se desgasta y por eso hay que cambiar las pastillas cada ciertos kilómetros. En algunas motos es posible ver el estado de las pastillas entre la pinza y el disco, pero la mejor forma de comprobar el desgaste es desmontando, al menos, las pinzas.



2º- Desmontar pinzas: Es fácil y no requiere una especial habilidad. Lo primero que debes saber es que la pinza va cogida a la horquilla con dos tornillos. Con una llave adecuada los sueltas y tiras de la pinza hacia atrás, de forma que se desencaje del disco. Si puedes, y sin hacer excesiva fuerza, cuando la pinza esté saliendo muévela en perpendicular al disco, hacia dentro de la llanta y hacia fuera, de forma que las pastillas se separen un poco. Debes tener cuidado que no se suelte ningún pasador de las pastillas, ni la chapa que por encima las coloca hacia abajo. Si te pasa, tendrás que montarlo todo de nuevo.

Una vez tengas desmontada la pinza, y con ella en la mano, es fácil ver cuánto queda de pastilla. Vuelve a montar todo inmediatamente. No lo dejes para luego o desmontes la del otro disco porque si la dejas un tiempo fuera y sin montar las pastillas se cerrarán y te obligará después a apalancar para abrir, macando las pastillas innecesariamente.

3º- Comprueba los discos: Esto no tiene mucha historia. Si tu moto no tiene un montón de kilómetros y no has tenido golpes ni incidencias con candados de disco olvidados, es seguro que estarán bien. Cuando un disco de moto está alabeado (doblado) se nota mucho. La maneta vibra al frenar e incluso llega a separar las pastillas, de forma que en una frenada larga acaba tocando la maneta en el manillar sin que seamos capaces de frenar. Además, es importante comprobar que los discos de tu moto o scooter no tengan surcos o arañazos profundos, que perjudican su capacidad de frenada y la duración de las pastillas.



Si tu moto o scooter tiene muchos kilómetros comprueba, con un libro de taller, que su grosor está en los márgenes admitidos. Es importante saber que si tiene un resalte muy profundo en el borde ya se nota que los discos empiezan a tener desgaste. Si es así, es un buen momento para cambiarlos.

4º- Cambiar los discos: Tampoco tiene mayor problema técnico. Los discos de la moto van sujetos a la llanta con tornillos. Éstos, que no se sueltan casi nunca, suelen estar muy apretados, por lo que es básico usar una herramienta en buen estado y adecuada: nada de llaves que "casi" ajustan o llaves inglesas o grifa. Cuando sueltes los tornillos, coloca el disco nuevo en la misma posición que el que has quitado y vuelves a apretar. Eso sí, debes tener en cuenta que cada moto lleva los suyos y no sirven apaños. De esta forma, te tienes que asegurar de comprar uno que sirva para tu modelo de moto. Es importante que sepas que si buscas discos lobulados y tu moto no los lleva de serie, los fabricantes de discos sí los ofrecen.



5º- El tambor de freno: El tambor, a pesar de su consideración como de "segunda clase", es importante en las motos que lo llevan. Hoy en día son pocas y casi solamente se monta detrás, pero también hay que comprobarlo. La primera indicación de que las cosas no van como deben es que el tensor que va en la leva del freno, sobre el tambor, está ya muy avanzado en su recorrido. Eso significa que nos vamos a encontrar zapatas desgastadas. Para comprobarlo no hay más remedio que desarmar la rueda trasera. La sacas y te quedas con el tambor en la rueda (es el propio buje de la rueda trasera) y el porta zapatas por otro lado. Si están desgastadas toca cambiarlas. Normalmente van solo con algún pasador que las sujeta o circlip en los ejes, encajadas en la leva por el lado de denso y en un eje por su otra punta. Es verdad que te va a costar trabajo montar los muelles en su sitio. En el mercado de herramientas existen alicates especiales para este trabajo. Con fuerza y un poco de habilidad se acaban por montar.

6º- Reenvío y cables de freno: Ya será raro en una moto moderna encontrarte con un cable de freno, dado que los discos son hidráulicos y llevan manguitos y no cables, y el freno trasero suele ir con un más que fiable reenvío. Asegúrate de que está recto y con las dobleces que tenga que tener, no retorcido o golpeado. Engrasa los ejes sobre los que gira el pedal y la leva, sin que entre aceite en el tambor, y si lleva cable también tendrás que hacerlo con el interior del mismo.

7º- El líquido de frenos: Si miras un libro de usuario de cualquier moto, el líquido de frenos hay que cambiarlo de vez en cuando. El cambio del líquido de los frenos suele establecerse en un periodo de uso de dos años. Pero también muchos mecánicos de "los de siempre" te suelen decir que si no tiene mala pinta y la moto frena bien, no lo toques. El caso es que este líquido hidráulico, sometido a presión, calor y humedad también pierde propiedades, por lo que es bueno cambiarlo. Al menos,  debes comprobar el nivel y el estado en ambos trenes. Si te decides a cambiarlo, te explicamos cómo hacerlo en los siguientes puntos.



8º- Cambio del líquido: La operación de cambiar los líquidos de los frenos de tu moto o scooter sí es un punto complejo y en el que hay que tener en cuenta varios aspectos. El primero es el propio líquido, dado que éste es bastante corrosivo donde cae y se come la pintura. Por ello, y en riguroso cumplimiento de la ley de Murphy, si se te cae el liquido de los frenos del recipiente del freno delantero, caerá sobre el depósito de la moto seguro.

Después, el líquido de frenos que uses tiene que ser del tipo prescrito por el fabricante de tu moto: se distinguen por una numeración DOT (DOT 3, DOT 4...). Es fundamental no poner un líquido de frenos distinto al recomendado por el fabricante.



Para cambiar el líquido de los frenos, las pinzas tienen un purgador, generalmente tapado por una funda de goma. Debes quitar la goma y poner en su lugar un manguito transparente que encaje bien en la cabeza del purgador y que vaya a un recipiente. Prepara también una llave plana que ajuste en el purgador (generalmente la del 7 u 8). Después, abre el depósito del líquido, bajo la tapa hay una goma (diafragma) que deberás volver a montar con cuidado de no romperlo. Con el depósito y el líquido preparado, y con ayuda de otra persona, uno presiona la maneta o el pedal para que la otra persona abra el purgador y pueda ver como el líquido de frenos corre por ese manguito que hemos puesto. Tras este paso, debes cerrar el purgador y soltar la maneta de freno. Tendrás que bombear varias veces la maneta (o el pedal) hasta que coja algo de tacto y repites la operación hasta que el líquido del depósito esté casi vacío. En ese momento vete rellenando con el líquido nuevo y ten en cuenta que es importante que no se vacíe el depósito del todo o entrará aire y tendrás que purgar del todo los frenos. Cuando ves que lo que sale por el purgador ya es líquido nuevo y no el viejo -se supone que tendrá un color diferente por el desgaste)-, has terminado de cambiar el líquido de los frenos de tu moto con éxito.

9º- Purgado: Si ha entrado aire al cambiar los líquidos de los frenos o si tu moto ya no frenaba bien, necesitarás purgarlo. La operación es la misma que antes, solo que en esta ocasión hay que ver que salen burbujas de aire. Tendrás que repetir la operación tantas veces como sea necesario hasta que dejen de salir esas burbujas e ir comprobando, cuando cierras el purgador, que el mando va cogiendo un tacto más solido.

Este paso para el mantenimiento de los frenos de tu moto es bastante aburrido de hacer y en algunos modelos de motos (y mas en los discos traseros) a veces resulta desesperante, pues parece que el aire se esconde en algún recoveco del sistema y no termina de salir nunca. Hay trucos, como dejar el freno tirado toda una noche y a la mañana siguiente abrir de golpe el purgador. A veces funciona. Pero el mejor sistema es la botella de vacío, que es lo que se emplea en los talleres. Conectada a un compresor, aspira el líquido (y el aire del sistema) haciendo esta operación mucho más simple y rápida. No te aconsejo que lo hagas, salvo que tengas cierta experiencia en temas mecánicos, mucha paciencia y alguna ayuda.

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