Mantenimiento de motos: atención a los cambios de líquidos

Publicado el jueves 06 de diciembre de 2018
Mantenimiento moto

Uno de esos tópicos en los que caemos muchas veces los que escribimos sobre motos es cuando se identifica el aceite del motor con la sangre. ¿Cuántas veces has leído eso del "aceite es la sangre del motor"? Pero por mucho que se diga, nunca olvides que es una enorme verdad.

El aceite es uno de los líquidos que posibilitan el funcionamiento correcto de tu moto. Pero hay otros líquidos. Gasolina aparte, que ese es obvio, todas las motos actuales llevan al menos otro líquido importante al que hay que atender: el aceite de las suspensiones. Y, como es lógico, también llevarás, salvo en motos clásicas, al menos un freno hidráulico que también funciona gracias a un líquido. Además, no todas las motos, pero sí muchas, llevarán anticongelante (o refrigerante), todas las que llamamos "refrigeradas por agua". Por último, ¿tu moto equipa cardan? Las motos con cardan y los scooters llevan aceite en el grupo trasero. Acuérdate también de su mantenimiento.

Con el aceite no hay mucha discusión: todos lo cambiamos. Y aunque pueda no pasar nada (nada que veas o notes a corto plazo) por no cambiarlo una vez cuando toca, si no lo cambiases nunca no tengas duda que acabarás reventando el motor. Mucha gente no cambia nunca el anticongelante, salvo avería en el motor o radiador que requiera sacar el líquido, pero lo adecuado es cambiarlo. Yo diría que muy pocos de nosotros cambiamos líquidos de frenos o suspensiones por el simple paso del tiempo. Y sin embargo, como es lógico, también pierden propiedades. Pero, ¿cómo se cambian?

Aceites para moto

El aceite, como sabes, debe cambiarse al llegar a los kilómetros que marca el fabricante de la moto. En pocas palabras, con el aceite templado, se saca por el tornillo de vaciado, se cambia el filtro si corresponde y, una vez cerrado el tornillo de vaciado, se rellena. No vamos a detenernos en este punto aunque sea el más importante. Ya hemos hablado de ello y te lo hemos analizado como se cambia el aceite del motor. Sí que recordaremos varios puntos importantes. Por ejemplo, respeta siempre los intervalos de cambio y si no cumples los kilómetros, hazlo igualmente una vez al año; respeta grados de calidad y densidad que te pide el fabricante de la moto; y, por último, comprueba si tu moto lleva aceite de motor y cambio por separado, con dos tipos de aceite, o (más habitual) uno solo para las dos funciones.



Sí que nos detendremos en ese otro aceite, olvidado más a menudo de lo que se debería, el del grupo final en las motos con cardan o en los scooters. Este aceite va al lado de la rueda trasera, en el cárter de transmisión del scooter o al final del eje del cardan. Es específico y debes comprobar en el libro de usuario cuál llevar, de qué densidad y qué cantidad. Normalmente, por la parte de abajo lleva un tapón de vaciado y arriba (o en medio) el de llenado. Suele ser cómodo hacerlo con jeringas grandes, porque en muchos casos va perpendicular al suelo. El aceite suele ser más denso (80W90 es muy común) y suele ir lleno hasta ese tapón de llenado. De todas formas, comprueba en el libro de mantenimiento. A veces llevan una pequeña varilla que marca el nivel. Para no equivocarte: asegúrate que lo has vaciado del todo y, con un recipiente con medidor, echa la cantidad preconizada por el fabricante.

Suspensiones para moto

Cualquier suspensión moderna es hidráulica. Imagínate una jeringuilla con aceite. Tapas el agujero de salida y al pistón le haces un agujero, cerrando también la salida del émbolo. Si le pones un muelle exterior a todo, has hecho un amortiguador. Una horquilla funciona igual, solo que con el muelle también por dentro. Ese aceite que lleva dentro, lógicamente, también pierde propiedades. Ccoge temperatura, está cerrado dentro de la horquilla o el amortiguador, y se generan vapores y humedad que acaban por estropearlo. Pero lo cierto es que tarda mucho más en estropearse que el del motor, puesto que no suele generarse carbonilla ni restos metálicos del desgaste.

A veces una rotura de retenes de horquilla o amortiguador acaba produciendo la salida de este aceite. No quedará entonces más remedio que abrir el componente, sustituir ese retén y rellenar de aceite nuevo. Si no sucede, al menos el de horquilla merece la pena cambiarlo de cuando en cuando. Suele decirse que cada dos años sería lo adecuado y cuatro lo máximo, pero depende de cómo notes tú (o tu mecánico) el funcionamiento de la horquilla. El amortiguador trasero es diferente, ya que es muy difícil de abrir y casi imposible de cerrar de forma correcta sin útiles específicos. Y hacerlo en un taller especializado es caro. Depende de qué amortiguadores lleve tu moto merecerá la pena o sería incluso más barato sustituir el amortiguador desgastado. Ten en cuenta, además, que no solo se desgasta el aceite, los muelles también pierden dureza y llega un momento en que están cedidos. En los amortiguadores traseros "mono" de gama alta lógicamente sí merece la pena cambiar muelle, retenes, pasos de aceite y el propio aceite. Unos amortiguadores de scooter o unos normales de motos de baja cilindrada es más barato ponerlos nuevos que hacer todo esto en un taller.




El caso de la horquilla es distinto. Para empezar, suelen venir preparadas para este mantenimiento. Para ello, cada una de las patas llevará un tornillo inferior de vaciado, Quitándolo saldrá el aceite. Quizá convenga presionar la horquilla con el freno cogido para terminar de vaciar los hidráulicos de la horquilla. Una vez vacía, cierras, abres los tapones de arriba (las tuercas sobre la tija, lo que a veces requerirá haber quitado el manillar) y puedes rellenar. Como siempre, en los libros de taller o usuario de la moto te dirá qué densidad y calidad debes llevar, así como la cantidad. A veces te vendrá dada en volumen (centímetros cúbicos) y a veces de forma lineal, diciendo hasta tal altura de la horquilla, medida desde arriba. Sin embargo, en el caso del aceite de horquilla sí es posible "jugar" con densidades y cantidades. Es una forma de ajustar la dureza y la velocidad de reacción de la horquilla. Así, más cantidad endurecerá la respuesta y más densidad le dará también mayor dureza y más tiempo de reacción, y al contrario. Sin embargo, no te aconsejo que lo hagas sin experiencia previa. Déjate aconsejar, si vas a hacer estos experimentos, por alguien que sepa. O prepárate para sacar y meter aceite varias veces hasta dar con la medida y densidad que te vaya bien.

Frenos para moto

No soy muy partidario de enseñar desde aquí solo la teoría de cómo se cambia el líquido de frenos. Es algo delicado, algo que mal hecho puede comprometer tu seguridad, que es bastante pesado de hacer si no tienes herramienta especializada y que, además, puede estropear, con cierta facilidad, la pintura de la moto si te cae líquido donde no debe. Mi consejo es que si no quieres complicarte la vida, lleva la moto al taller. Aún así, si estará bien que sepas cómo se hace.



Primero, se pone un tubo flexible y transparente en el purgador de la pinza (o pinzas, si llevas dos discos). Tiene que ajustar bien a esta salida. Metes una llave de estrella plana por fuera de ese macarrón en la base del purgador, de forma que podamos soltarlo y apretarlo. Ese macarrón debe ir a un bote que sirva para recoger lo que saldrá. Abres el depósito de líquido de frenos y el procedimiento es el siguiente. Primero pulsas varias veces el freno para bombear. Con el freno todavía cogido abres el purgador, dejas que salga líquido por ese macarrón y antes de soltar la maneta (o el pedal) vuelves a apretar el purgador, de forma que no este aire al retornar la presión. Y vuelta a empezar. Bombeas, abres el purgador, cierras, sueltas maneta. Esta operación va sacando el líquido viejo, por lo que debes estar atento de ir rellenando con el nuevo. Es especialmente importante que no se vacíe nunca el depósito, porque si entra aire estarás horas haciendo esto hasta que vuelva a salir todo el aire. Importante también que no caiga líquido de frenos en ninguna superficie pintada, ya que es corrosivo.

Por cierto, en el taller se hace con una bomba de vacío que "absorbe" el líquido desde abajo. Por tanto, lo que tu tardarás horas, se hace en el taller en minutos, con menos riesgo y trabajo. Y. salvo que el fabricante de tu moto diga (que lo suele hacer) cuándo hay que cambiarlo, como en el caso de las suspensiones cada dos años es lo más recomendable, máximo cuatro años.

Refrigerante para moto

Si vives en el Polo Norte o en el desierto del Gobi, en zonas donde las diferencias de temperatura de verano a invierno son importantes, te interesará cambiar el líquido refrigerante (anticongelante, más comúnmente) dos veces por temporada. Si no es así, con una vez cada dos años bastará, aunque debes comprobar el nivel con más frecuencia. No es difícil normalmente, pero requiere, como siempre, libro de taller.



Dependiendo de la moto, algunas tienen un tornillo de vaciado (normalmente en la parte más baja de la bomba de agua), en otras se saca desconectando uno de los manguitos de agua y en otras llevan varios tornillos de vaciado y purgado. Abres el circuito por arriba, radiador y vaso de expansión, los tornillos o manguitos de vaciado y ya está. Es interesante mover la moto, inclinarla y levantarla. Algún rincón del circuito puede dejar agua que no salga si la moto está recta. Una vez vacío, se cierran los tornillos y se rellena el circuito.

A partir de aquí hay que seguir el proceso de purgado que recomiende el fabricante de la moto. A veces es tan simple como ir rellenado con el tapón de purgado (generalmente en la parte alta del circuito) abierto hasta que sale refrigerante por ahí. En otras ocasiones la cosa se complica. Las RGV 250 y Aprilia RS 250 de hace unos años llevaban varios puntos que había que purgar, después tumbar la moto 45º a un lado durante unos segundos y después volver a comprobar. En cualquier caso, después pones a nivel en el radiador y vaso expansor, arrancas, la llevas a temperatura de funcionamiento y (con cuidado de no quemarte) vuelves a comprobar que sigue a nivel.

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