Prueba Peugeot Metropolis 2020: conectado a tu tres ruedas

Publicado el martes 08 de septiembre de 2020
Peugeot Metropolis 2020

Estrenamos la tercera generación del Peugeot Metropolis, el tres ruedas francés que en cada renovación ha ido mejorando su comportamiento y las sensaciones que transmite. Ahora, además, incorpora un nivel de conectividad puntero en su segmento.

El Peugeot Metropolis siempre ha sido diferente. Surgió ante la avalancha de Piaggio MP3 que se vendían en Francia, concretamente en París. Fue en aquella ciudad donde el tres ruedas italiano se convirtió, por primera vez, en un vehículo que podía llevarse con carné de coche. Te recuerdo la historia por si no la conocías: aquellos primeros MP3 eran legalmente motos normales. Había un 125 que era el que podías llevar con carné de coche B convalidado y versiones 250 y 400 que requerían carné de moto. Alguien en Piaggio Francia se dio cuenta que con pocas modificaciones podrían ser considerados "triciclos a motor" y eso podía aumentar sus ventas. Se hizo allí el experimento y el éxito fue bestial. Con el tiempo, los Piaggio MP3 se convirtieron en toda Europa en esos scooters de hasta 40 CV que puedes llevar sin carné de moto específico. Y Peugeot, la marca francesa de scooters por excelencia, reaccionó rápidamente, como era de esperar.

La firma gala tuvo claro que no podían acusarles de copiar nada. Frente a otros sistemas más convencionales de paralelogramos articulables (con distintas "patas") para el sistema de tren delantero, Peugeot inventó un esquema propio, con un solo amortiguador uniendo ambas ruedas delanteras por la parte superior. Además quisieron un scooter más compacto en ciudad, pero igualmente prestacional en carretera. Y más "premium", algo que se ha reflejado siempre en un nivel de equipamiento muy elevado. Todo funcionó bien desde el principio, pero aún así, el Peugeot mejoró bastante en su evolución de 2016, el Metropolis de segunda generación que sustituyó las ruedas delanteras de 12" por las de 13". De este modo era más estable, más preciso de dirección y más rápido.



Así hace poco más de 7 años que existe el Peugeot Metropolis y cuatro desde la aparición de la edición RX-R que fue el primero con esa nueva parte ciclo de ruedas de 13". Ahora, en 2020, acaba de llegar la tercera generación del tres ruedas francés que mejora todavía más su equipamiento, con un motor ya revisado para Euro 5 y con una carrocería modernizada, muy atractiva. Se emplea esa parte ciclo de la segunda generación sobre el papel sin cambios significativos, aunque lo cierto es que a sus mandos el Metropolis ahora proporciona mejores sensaciones que nunca al manillar. Se presentó en el último Salón de Milán como prototipo pero ha llegado a la serie sin muchos cambios con respecto a aquel "concept" de hace un año y ya está en las tiendas, en dos versiones, Active y Allure, a unos precios de 8.799 € y 9.399 € respectivamente. El segundo, el más equipado, se distingue en varios elementos de terminación pero es la incorporación del sistema de conectividad i-Connect que con-vierte al Peugeot Metropolis en el tres ruedas más tecnológico del mercado.

Precios, ofertas, fichas técnicas e imágenes de todos los tres ruedas del mercado

CÓMO ES EL PEUGEOT METROPOLIS 2020

Sigue siendo un Peugeot Metropolis y no ha perdido ninguna de las características que hacen de él un tres ruedas diferente, como el suelo plano, el maletero con doble acceso por la tapa trasera o levantando el asiento, las influencias de la gama de automóviles de la marca y esas referencias estéticas al león, símbolo de la marca. Pero se ha modernizado y, para mi gusto, ha mejorado mucho estéticamente, empezando por la incorporación, en la versión Allure de este nuevo color que llaman "Amazonite Satin Blue", un acabado metalizado pero matizado a medio camino entre el azul y el verde (depende de cómo le dé la luz) verdaderamente llamativo.



No ha variado, como te decía, la parte ciclo con respecto al anterior RX-R. Las ruedas de 13" delanteras y la trasera de 14", junto a la revisión de ajustes del siste-ma DTW de tren delantero, solucionaron en gran medida aquella tendencia de los primeros Peugeot Metropolis a levantarse cuando en plena curva pisabas un bache. Este es bastante más preciso de dirección que aquellos primeros, aunque el sistema sigue siendo el mismo, es decir, un amortiguador paralelo al suelo que une las patas de las ruedas, con un contrapeso en cada una de esas patas, en su parte superior y triángulos inferiores cerrando el sistema. Por supuesto cuenta con un sistema de bloqueo del tren delantero mediante un botón en la piña derecha y un disco de freno en cada rueda, teniendo así las ventajas típicas de los tres ruedas. El resto del chasis es en tubo de acero, con el tren trasero con dos amortiguadores regulables en precarga.



El motor, montado como el resto del scooter en la fábrica francesa de Mandeure, ha recibido cambios interesantes; en este caso enfocados a conseguir mantener el elevado nivel de potencia del motor LFE 400 de la casa. Ya era uno de los 400 más potentes del mercado y lo seguirá siendo, solo que ahora es ya Euro 5. Exhibe nueva cartografía y tiempo de inyección, cojinetes de biela y cigüeñal específicos y nuevo árbol de levas, junto con una revisión del sistema de lubricación para reducir fricciones y el motor supera la futura norma anticontaminación, manteniendo los 36 CV a 7.250 rpm y 38,1 Nm a 5.750 rpm, para un consumo oficial de 3,9 litros a los 100 km. Con estas cifras puede hablarse del 400 más potente del mercado, superando por 0,5 CV al KYMCO Xciting S, el segundo en esta lista.

Pero aún con una parte ciclo de buen nivel dinámico y el motor más potente de la categoría 400 (la de los triciclos es otra cosa, ya que los Piaggio grandes son 500), el Peugeot Metropolis sigue destacando por su equipamiento. Bloqueo del tren delantero electrónico, freno de aparcamiento también con mando electrónico, sistema de frenada de emergencia que enciende los cuatro intermitentes cuando detecta una frenada de emergencia (desaceleración mayor a 6 metros por segundo) a más de 50 por hora, control de tracción de tres niveles, control de presión de neumáticos, llave de proximidad, cúpula regulable en altura (mecánica, sin herramientas, desde parado) y un montón más de detalles le hacen líder en este tema. Ahora, en la versión Allure se incorpora el sistema i-Connect, con cuadro mixto de dos esferas analógicas para cuentakilómetros y cuentavueltas y pantalla TFT a color en el centro. Esta pantalla es el corazón del sistema de conectividad y, conectada al móvil, te avisa de llamadas y SMS, pero sobre todo da indicaciones de navegación paso a paso para ayudarte a llegar al destino sin perderte.



Este cuadro se ha basado en el que se monta en los coches de la marca. Es atractivo y elegante, no exento de cierto regusto sport. Lleva las agujas invertidas: cuando están en cero apuntan las dos hacia afuera del scooter. Pero esto de parecerse a los coches es algo muy típico en Peugeot y más en el Metropolis. Así el nuevo frontal, con faros LED," pierde esas luces de día en el centro de la parte baja, entre las ruedas y las sube a los lados de los faros delanteros, con forma de "garra", al estilo del nuevo 508. Por detrás, el piloto de "tres garras" se inspira en el "concept car" Instinct. Y, en el fondo, en todos los detalles del scooter se respira esa buscada similitud con los coches, algo que a los clientes que vienen del coche y no del mundo de la moto agradecerán.

CÓMO VA EL PEUGEOT METROPOLIS 2020

Lo normal es que los nuevos modelos de cada moto o scooter mejoren a los an-tecesores. Para eso se hacen los cambios, claro. Sin embargo, aunque parezca mentira no siempre sucede así o, al menos, los cambios no gustan a todo el mundo. En el caso del Peugeot Metropolis no va a suceder así: este es el mejor tres ruedas de los franceses hasta la fecha. Está mejor equipado, es estéticamente acertado, va muy bien y anda muy bien, manteniendo un hábil punto medio entre la compacidad de los más pequeños tres ruedas y la amplitud, comodidad y prestaciones de los más grandes.



Es suave de motor al arrancar, silencioso y sin vibraciones. Para salir tienes que desconectar el freno de aparcamiento tirando de la moldura del centro del manillar hacia ti y liberándola. Abres gas y se desconecta el bloqueo del tren delantero. Todo esto sucede de forma muy suave y sin sonidos salvo el ya típico pitido de que se ha desbloqueado y todo aparece bien indicado en el cuadro. En marcha a baja velocidad todo es fácil y resulta muy natural: se lleva como una moto, sin resistencias del tren delantero ni reacciones extrañas para el que esté acostumbrado a un scooter normal. Es fácil de maniobrar y gira bien. Se llega bien al suelo, con sólo 780 mm de altura de asiento, pero cuando tienes que tirar de él hacia atrás los más de 270 kilos de peso se notan.

En la ciudad es un scooter muy agradable. Se nota ese tamaño más compacto que los Piaggio MP3 más grandes y se agradece entre coches, pero es más grande que los Piaggio pequeños (MP3 300), por ejemplo. Aún así, gira bien y no es mucho más ancho que cualquier scooter GT. El bloqueo del tren delantero funciona muy bien. Cuando vas a parar dejas pulsado el botón y cuando ya está casi parado, a muy baja velocidad bloquea, sin necesidad de bajar los pies. No obstante, lo recomendable, para evitar que bloquee con cierta inclinación, es pararte con los pies en el suelo y después, bien equilibrado, bloquearlo. Los frenos, con el sistema de frenada com-binada de Peugeot SBC y ABS de serie también han mejorado, con un nuevo pedal de freno. Este, útil quizá si no has cogido nunca un scooter, tiene mejor tacto, pero debo reconocer que cuando uno sí lleva muchos kilómetros con scooters de todo tipo tienes mejor tacto tirando de las manetas. Estas también reparten la frenada: si tiras de la izquierda actúan los tres discos; si tiras de la derecha solo los delanteros. Pero tienen buen tacto y no interfiere el tacto de una en la otra. Tampoco el control de tracción estorba en absoluto: desde los menos del cuadro, manejados con sendos gatillos en los dos puños, puedes seleccionar dos modos de funcionamiento (Urbano, más intrusivo, o Deportivo) o desconectarlo.



En carretera anda muy bien. Esos 36 CV están muy bien aprovechados y el Peugeot Metropolis es capaz de mantener una velocidad de crucero en autovías y vías rápidas muy aceptable. Frena bien y es estable. Aquella tendencia de levantarse cuando pisas baches en una curva ha pasado al olvido y ahora solo insinúa ese movimiento yendo muy fuerte y pisando un bache importante, por lo que puedes olvidarte de ello y confiar en que el agarre del scooter es muy bueno. Ventajas de la doble rueda delantera.

El nuevo sistema de conectividad es sencillo de operar, aunque tendrás que aprenderte la lógica de los mandos. No es el más intuitivo de los que están apare-ciendo, pero es fácil de manejar. Las indicaciones de navegación se leen claramente y ayudan mucho en ciudad. Además, te avisa de llamadas y SMS y la presentación de estos datos es clara. Un scooter, en resumen, mejor conectado con su conductor y con el mundo.

LO MEJOR

-Estética

-Equipamiento de lujo

-Prestaciones

MEJORARÍA CON

-Tacto pedal de freno



ASÍ VEMOS EL PEUGEOT METROPOLIS 2020

En carretera: 4

En ciudad: 4

Pasajero: 4

Confort: 4

Equipamiento: 4

Autovía: 3

El Peugeot Metropolis en su tercera generación ha alcanzado la madurez dentro del cada vez más importante segmento de los tres ruedas, un sector donde los Piaggio mandan con mano de hierro y donde Yamaha busca hacerse un hueco junto con la suiza Qooder. El Peugeot demuestra su experiencia con un scooter de buenas prestaciones en carretera, ágil en ciudad, muy cómodo tanto con uno como con dos ocupantes y, sobre todo, un equipamiento que ninguno de sus rivales iguala.



Más información del Peugeot Metropolis 2020

 

Consulta los precios oficiales y las ofertas de todos los modelos de Peugeot.
Precios del Peugeot Metropolis 400i con ficha técnica y equipamiento completo.
0