Motos y Moteros Asistimos a un curso de conducción

Dirt Track: aprender a rodar más seguro en la calle

Comentar Publicado el jueves 01 de marzo de 2018
Dirt Track: aprender a rodar más seguro en la calle

El Dirt Track, también denominado Flat Track, no es algo nuevo. Muchos la consideran como la disciplina de competición en circuito más antigua del mundo. Hablamos de los comienzos más tempranos del siglo XX y, por supuesto, en USA. En España ahora está más de moda que nunca, y no solo sirve para correr.

Probar cualquier tipo de competición es de obligado cumplimiento a los que nos corre gasolina entre las venas. No podía ser que yo me quedara sin probar esta disciplina cada vez más de moda, así que acepté la invitación de mi amigo Josito –monitor en Dirt Track Madrid, en San Martín de la Vega- y de su "sheriff" Lázaro para estrenarme en estas lides.

No recuerdo la última vez que asistí a un curso de pilotaje de motos como alumno. Hasta tengo mis dudas que eso haya sucedido alguna vez. De ahí que realizar este curso en las instalaciones de Dirt Track Madrid junto al resto de alumnos haya sido toda una experiencia para mí. Uno que lleva toda la vida montando en moto, y que se piensa que ya le queda poco por aprender? ¡pero que equivocado estaba!



La culpa es de la televisión e Internet, como siempre. En los últimos años es muy corriente ver a los pilotos de MotoGP luciendo habilidades de derrapaje en sus redes sociales, y reconozco que el Superprestigio Dirt Track de Barcelona también me ha enganchado a verlo por TV en los últimos tiempos. Visto por la tele y por gente que sabe, ¡qué fácil parece! Hasta en alguna ocasión me imaginaba a mí mismo participando (y ganando, por supuesto) en alguna carrera.

Pero luego llegas a un curso de introducción al Dirt Track como los que imparten Lázaro y Josito en Madrid, y te das de bruces con la realidad: ¡Soy un auténtico "paquete"!

Mayor seguridad para rodar por la calle

Pero vamos al comienzo del curso. Como en la mayoría de los cursos de pilotaje, las clases teóricas se combinan con las prácticas. Más bien es una constante teórico-práctica. Pero si hay dos cosas que este curso tiene en común con los de otras disciplinas son que lo más importante es divertirse aprendiendo, y que con las técnicas y pericias desarrolladas se puede aumentar el nivel de seguridad y control de nuestra moto de calle.



Las motos disponibles para realizar el curso son de lo más sencillas, Yamaha SR 250 adaptadas hasta donde es posible, por ejemplo sin sistema de freno delantero, para entrar en el óvalo pequeño donde se imparten los cursos y se realizan los ejercicios. Hay otro óvalo más grande en su exterior para motos más potentes y pilotos más expertos. Además, también se dispone un circuito liso sin saltos –lo hacen llamar TT-, pero combinando subidas y bajadas con curvas a derecha e izquierda. Muy bonito, perfecto para poner en práctica lo aprendido en los óvalos –y en mi caso también, para darse una buena "chufa"...-. Lo cierto es que las instalaciones son magníficas.

Si te pica el gusanillo del Dirt Track y puedes acercarte por este pueblo del centro de Madrid, lo ideal es que te pases a recibir uno de los cursos, porque por mucho que yo te cuente aquí y ahora, poco vas a aprender. Al menos lo intentaré.





La técnica de conducción del Dirt Track

Básicamente, según me enseñaron, la técnica es la siguiente. Atento:

- Al llegar a la curva frenas con el freno trasero (más que nada, porque delantero no hay) y empieza la derrapada.

- Sacas la pierna algo flexionada por la rodilla y separada de la moto –pero no recta porque te la puedes partir-, a la vez que giras la cadera ligeramente en el sentido de la curva (en este caso, hacia la izquierda).

- Entras derrapando, con la moto inclinada y el peso en la rueda delantera, la cual soporta la inercia del conjunto, mientras el tren trasero trata de adelantarte. Para esto es importante entrar con el codo derecho lo más levantado posible y así poder tener ángulo y control con el gas suficiente. Siempre estás jugando con el peso del cuerpo.

- La salida de la curva es una conjunción entre control de gas y movimiento del cuerpo, usando tu peso y el nivel de inclinación para otorgarle al neumático trasero la mayor tracción posible.

Y esto es todo. Si eres capaz de ponerlo en práctica con éxito ya puedes retar a Brad Baker "The Bullet".

Lo único "malo" de la jornada, es que aunque hacía un sol espléndido, días antes había estado lloviendo y nevando, y en algunas zonas la pista estaba demasiado dura para poder derrapar fácilmente, mientras que en otras había barro y derrapaba demasiado. Por eso, además de por lo "paquete" que soy, en las fotos se me ve más tieso que una vela. No eran las mejores condiciones para poder aplicar la técnica que comentaba arriba. Pero como yo soy un echado "p´alante", en mitad de la jornada, ni corto ni perezoso, y con una flamante Husqvarna prestada, me metí en el Circuito TT. Entonces me pasó lo de siempre, es decir, de las primeras vueltas de "tranqui" para conocerme el circuito, a darlo todo como si estuviera en una sesión oficial. Hasta que la rueda delantera se incrustó en un charco y la moto me catapultó con dureza contra el suelo. Es lo que tiene el confiarse en una disciplina que no se domina. Por suerte, tras varias pruebas en el hospital, todo quedó en contusiones y en tres días con antiinflamatorios.

Más que el golpe en sí, lo que más me dolió fue no poder acabar el curso con el resto de mis compañeros, porque la verdad es que hasta ese momento estaba disfrutando muchísimo. El ambiente es muy divertido y acogedor, y cuando consigues hacer las primeras derrapadas "largas", las sensaciones y la adrenalina se disparan. Os recomiendo de verdad que si tenéis ocasión lo probéis. Yo voy a repetir, sin duda.



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