Prueba Mitt Scrambler DS 125: Minimalismo retro

Publicado el lunes 03 de febrero de 2020

Mitt sigue ampliando su gama con motos nuevas muy llamativas y diferentes. Esta Scrambler DS es de los modelos que mejor cumplen esta realidad, una "octavo de litro" de especial carácter retro.

No tienes más que ver las fotos de esta Mitt Scrambler DS 125: es obvio que es una scrambler y se aprecia ese cierto estilo clásico. Es evidente que se sale de las clásicas neo-retro de ruedas de tacos y escape a media altura, con horquilla con fuelles y faro con rejilla. Es completamente distinta sin perder ese aire off road clásico. Además es absolutamente minimalista, porque prescinde de todo aquello que pueda ser superfluo, algo que no es fácil en una moto homologada para la calle y fabricada en serie. Precisamente en esto reside su principal originalidad, en que parece una preparación del tipo de las que están tan de moda, pero no lo es: la compras así y, si quieres (y no sería mala idea), será precisamente una perfecta base para añadir, personalizar y acabar una moto como a ti te guste.

Puede resultar una maniobra arriesgada para una marca como Mitt adentrarse en este segmento de motos neo-retro con un modelo tan diferente de lo habitual entre sus rivales retro. No obstante, cuando junto a esta Scrambler DS se acaba de presentar la MITT Scrambler SC 125 que probamos recientemente, se configura una gama completa con una opción más "estándar", representada por la SC, y una más radical y espectacular con esta DS. Eso sí, que sepas que ambas motos no tienen nada que ver la una con la otra. Ni motor, ni chasis ni una sola pieza (salvo los logotipos de Mitt) servirán de una a otra.




Además, la moto es radical en sus soluciones estéticas. Y algo radical también en su forma de ser. No lleva un motor bestial ni suspensiones para enduro extremo, pero sí es más dura y algo más extrema de comportamiento que su hermana de marca, la SC, como veremos. También es algo más potente. El motor es completamente diferente, a pesar de ser también una unidad bastante básica, pero con un cambio de seis marchas, detalle poco frecuente en este tipo de motos. Sin embargo, en Mitt tienen claro que sus dos Scrambler son tan diferentes que la elección del cliente tendrá poco que ver con esas características técnicas y mucho con la apariencia de las dos motos, así que el precio de las dos motos es el mismo, 2.495 €, muy razonable para una 125 tan original.

CÓMO ES LA MITT SCRAMBLER DS 125

Aun a riesgo de ser repetitivo, insisto, a la hora de describir esta Mitt Scrambler DS 125 son los adjetivos de minimalista, llamativa y original los primeros que te vienen a la cabeza. Siguiendo por la carrocería, la parte estética de la moto queda presidida por la línea de un depósito de gasolina bastante cuadrado, muy grande en apariencia, que contrasta con un asiento recortado en altura, con las placas laterales mínimas o los guardabarros en metal, a cada cual más corto. Otros detalles acaban llamando tu atención como el faro redondo por fuera y muy plano, pero lleno de esferas pequeñas como si fuera el ojo de un insecto, o el cubre cadenas casi de construcción de "Meccano". También, por supuesto, el chasis, esa estructura de tubos finos y rectos terminados en pinturas mate. Se añade a este sentido el escape, otro foco de atención, de cierto estilo MotoGP, en color metal barnizado, dejando a la vista todas las soldaduras y el enganche del silenciador final mediante muelles. Las estriberas, anchas y metálicas con puntas, son de estilo enduro, todo ello poco que ver con otras motos del segmento.



El motor es un monocilíndrico de 4T y 125 cc con culata de dos válvulas refrigerado por aire y alimentado mediante inyección electrónica. Emplea un cambio de seis velocidades que permite aprovechar mejor el potencial del motor, que en ese caso es de 12,7 CV a 9.500 rpm, una de las unidades de este tipo de mayor potencia. Va incrustado en ese enrejado que conforma la parte superior del chasis, porque por debajo es el propio motor el que cierra la cuna, aunque el basculante, en acero ovalado casi rectangular con los cantos suavizados, sí va anclado a la parte baja del chasis a través de un tubo recto que baja casi en perpendicular al suelo desde el asiento.



En la parte ciclo también va bien equipada. Incorpora una horquilla invertida de buenas dimensiones que soporta una rueda bastante grande, una 110/90-17 con cubiertas mixtas de bastante taco y un freno de disco ondulado con una pinza de anclaje convencional, con doble tubo para hacer operativo el sistema de frenos CBS que equipa. Detrás observamos un neumático grande, en medida 130/80-17, con otro disco ondulado y un sistema de monoamortiguador central de anclaje directo al basculante.

En su equipamiento destaca un cuadro mixto, con un gran cuentavueltas central analógico y pantalla digital en su initerior a su izquierda y una pequeña zona a la derecha donde se agrupan los testigos de funcionamiento. Añade luces LED, con un piloto también mínimo detrás y uno intermitentes finos que apenas llaman la atención si no están encendidos.



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CÓMO VA LA MITT SCRAMBLER DS 125

Lo primero que aprecias cuando te subes a ella es que resulta alta de asiento, ligera a pesar de declarar 147 kg, algo seca de suspensiones y con mandos suaves y de buen tacto. De ahí que la Mitt Scrambler DS 125 sea una moto de uso fácil y que se mueva bien. Es estrecha en la zona donde bajan las piernas y por tanto, a pesar de esa mayor altura de asiento de lo habitual en 125 de estilo retro, acabas llegando bien al suelo y pudiendo maniobrar con facilidad.

La pones en marcha y suena potente, a tono con lo que esperas de ese escape de forma modernas y "racing". Los mandos son suaves y la moto gira correctamente a pesar de montar una horquilla invertida, con tubos superiores de mayor diámetro que una convencional. En acción resulta agradable. El manillar es ancho y vas sentado muy recto. Los neumáticos de bastante balón tienen agarre suficiente en el asfalto seco. También es cierto que la combinación de tanto balón con ese dibujo y unas suspensiones algo duras no acaba de transmitir perfectamente por dónde pisas y en las primeras curvas y rotondas uno se piensa si entrar a un ritmo inferior. Pero una vez entras como lo harías con otras motos, no hace extraños, si bien tampoco debes forzar la situación. Es uno de los ejemplos en el que la estética requiere algún pequeño sacrificio dinámico.



En carretera es una moto suficiente para el día a día. Aprecias que el motor tiene potencial y sube bien de vueltas. El hecho de disponer de una sexta marcha hace que gire más tranquilo a velocidades de crucero y eso siempre es positivo en estas circunstancias.

En ciudad se mueve bien, con suavidad y soltura. Hay que tener cuidado con esos espejos en las puntas del manillar, aunque el manillar es bastante alto y algunos casos quedas por encima de los de los coches. Los frenos actúan correctamente, con un sistema CBS que permite bloquear de atrás antes que delante aunque emplees, como se debe, ambos mandos. Y las suspensiones no resultan incómodas.



Tienes la tentación de probarla fuera de carretera, porque por estética la moto invita a ello, a pesar de no montar llantas de algo más de diámetro que vendría bien en este uso. Pero con neumáticos capaces de ofrecer agarre fuera de carretera como estos, la Mitt Scrambler DS 125 se convierte en una de las neo-retro con mejores posibilidades en este medio del segmento 125.

ASÍ VEMOS LA MITT SCRAMBLER DS 125

La Mitt Scrambler DS 125 se define como una moto muy original con una estética que hará que se giren las cabezas a tu paso. Parece inspirada directamente en una película de Mad Max o similares, y lo mejor es que se trata de un modelo homologado y de fácil uso a diario. Equipa un cambio de seis marchas que hace que se desahogue un poco mejor en carretera, aunque sus desarrollos son algo cortos. En carretera va bien, pero es en la ciudad donde tiene su mejor faceta. Cómoda de posición, algo dura de asiento y un tanto justa para llevar pasajero, en autovía, como casi cualquier 125 de potencia media, marcha bien si te tomas las cosas con tranquilidad.

Fotos: Fernando Herranz



Más información de la MITT Scrambler DS 125

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