Prueba MITT 300 GTS: primer asalto

Publicado el miércoles 18 de diciembre de 2019

Primero fue la custom MB 400, bicilíndrica y aparente. Ahora la gama MITT también aterriza en el segmento de los scooters de media cilindrada con el 300 GTS y, como es costumbre en la marca, lo hace con una notable relación calidad-precio.

No nos coge de nuevas, aunque sí ha resultado más sorprendente de lo que esperaba: el scooter en sí ya lo conocíamos, porque sabíamos, prácticamente desde la aparición del MITT 125 GTS, que llegaría un scooter mediano que aprovechase esa carrocería y parte ciclo. Y hace ya casi un año, durante la presentación de la gama MITT, pudimos probar un scooter de pre-serie con este motor y descubrir cómo iba a ser la versión definitiva: llamativo, original en sus líneas, con cierto estilo deportivo y ligero, y del tamaño del 125. Ahora bien, aquel pre-serie, con amortiguación trasera provisional, demostraba un potencial de motor muy interesante, pero una falta crítica de estabilidad debido a ese tren trasero sin acabar de perfilar.

En la actualidad ya no es un scooter de pre-serie. Ya es el definitivo y el que puedes adquirir en los concesionarios oficiales de la marca. Nos ha sorprendido gratamente, puesto que los problemas que se apreciaban en aquella mini prueba y toma de contacto con el prototipo que se estaba empleando para poner a punto el scooter definitivo se han solucionado de forma muy aceptable: ya no es inestable en absoluto. Y sigue siendo muy rápido. El motor, con una potencia máxima de 27 CV, consigue situarlo entre los scooters más rápidos del mercado en su cilindrada. Sigue teniendo, y más en este color azul, unas líneas modernas verdaderamente atractivas, y es cómodo y agradable de llevar en general, todo ello con un precio de 3.999 €.




A pesar de sus bondades, no llega a un mercado sencillo o fácil. Hay muchos scooters en el segmento y no todos superan los 4.000 €. Scooters tan prestigiosos como el KYMCO Grand Dink 300 están en ese mismo precio e incluso el nuevo Daelim XQ2 300, sustancialmente más económico aunque con menos CV, eso sí, con un equipamiento de lujo. El MITT, por tanto, viene a luchar por un hueco en el mercado con armas importantes, pero prescinde de la que habitualmente ha sido su mejor argumento: el precio. A cambio, las prestaciones están en el mejor nivel. También es cierto que tiene puntos que mejorar. Veamos.

CÓMO ES EL MITT 300GTS

Lo primero que hay que resaltar es el buen trabajo de los diseñadores de la marca al dibujar las líneas principales del scooter. Es verdaderamente atractivo, con un diseño moderno y agresivo. En el color que lo ves en estas fotos, ese azul eléctrico matizado, es especialmente bonito. Todavía exhibe en este capítulo, sin embargo, detalles que mejorar o que, al menos, nos parecen discutibles, como las plataformas para los pies, forradas en metal y que no aportan nada de elegancia al acabado. Los adhesivos de "300" en el lateral no parecen tampoco de la mejor calidad aunque, si no te gustan, serán fáciles de quitar.



La pintura si esta muy bien terminada, el cuadro de mandos se lee bien y es completo e incorpora una pantalla digital, llevas iluminación LED, discos ondulados y los mandos de apertura del asiento y el depósito de gasolina en una tecla al lado del contacto al estilo de lo presente en modelos Honda. Por supuesto equipa ABS de serie, algo que hoy en día es una obligación legal en un scooter de más de 125 cc. Pantalla elevada, caballete doble o el respaldo del pasajero son elementos de equipamiento destacables. Cuando analizas más profundamente no están al mismo nivel los plásticos del contraescudo, las puertas de la doble guantera frontal o los plásticos del hueco para el casco, y requerirán de un cuidado especial si quieres que te duren en buen estado.



El motor es un monocilíndrico refrigerado por agua y alimentado por un sistema de inyección Delphi. Cubica 276 cc exactamente y se declaran 27 CV a 8.000 rpm con un para motor de 23 Nm al mismo régimen. Es un motor potente y con buena respuesta al puño, cosa que se puede comprobar en marcha. En la parte ciclo encontramos un chasis en tubo de acero, similar al del 125, modificado para sostener el nuevo motor y la suspensión trasera modificada. Lleva discos ondulados de buen tamaño, horquilla estándar delantera y dos amortiguadores regulables traseros. Un punto a su favor es el uso de ruedas de 15" delantera y 14" trasera, lo que le otorga una estabilidad muy aceptable. Con todo ello, MITT declara un peso de solo 165 kg, una cifra muy reducida en un scooter de esta cilindrada. Un Daelim XQ2, el siguiente más ligero, eleva esta cifra a 187 hg, 22 kilos más. Quizá esté ahí el secreto de unas prestaciones memorables.



En el apartado de capacidad de carga el MITT 300GTS es correcto. El hueco para el casco bajo el asiento es grande, alargado. En la parte trasera no cabe un casco integral, pero sí delante. Puedes aprovechar el resto del hueco para otras cosas, incluso otro casco de poca altura. Delante del piloto, en el contraescudo hay dos guanteras, con la derecha con cerradura, de buena capacidad ambas.

Todos los scooter de más de 125 cc del mercado

CÓMO VA EL MITT 300 GTS

Te decía que este scooter hemos tenido oportunidad de probarlo dos veces, primero en pleno proceso de desarrollo, con suspensiones traseras todavía provisionales, y ya por fin en su versión final. Ha sido una espera productiva, puesto que el scooter ha mejorado mucho en su comportamiento en curvas. Aún así, el prototipo que pudimos probar hace unos meses destacaba por la capacidad de empuje del motor: sigue siendo así y la mejor cara del MITT 300 GTS son sus prestaciones. Corre mucho, con 132 km/h reales obtenidos con nuestra sistema de medición.



Es un scooter cómodo de posición de conducción, amplio para el piloto y para dos personas, y se siente ligero. No es excesivamente alto de asiento, algo ancho en la parte central, y el manillar tiene formas y colocación correcta, así como los mandos. Para ponerlo en marcha, contacto, un freno apretado, pata lateral recogida y solo necesita presionar el botón de arranque. Emite un sonido discreto, no muy elevado y sin ruidos mecánicos. Tampoco hay vibraciones molestas especialmente reseñables. La moto es muy correcta en todo. Aceleras y sale con fuerza, pero con suavidad, de la manera lógica en cualquier 300 cc.

A baja velocidad es estable y se maniobra muy bien con él. Gira suficiente y en ciudad será una buena opción, ya que acelera con fuerza y no se siente excesivamente ancho ni grande. Las suspensiones están bien taradas: no es excesivamente blando ni está tan duro que resulte incómodo, sino que notas que agarran al scooter en las curvas sin resultar especialmente incómodo en zonas bacheadas. Eso sí, la calidad de los plásticos y sus soportes se notan sobre esos baches y percibes ruidos de ajustes si pasas deprisa.



En carretera va a sus anchas. Tienes motor y prestaciones suficientes para plantearte cualquier desplazamiento, porque además soporta bien llevarlo alto de vueltas durante bastante tiempo. Es uno de los 300 más rápidos del mercado y acelera más deprisa que casi toda su competencia, quedándose en 10º lugar de los scooters medios en cuanto a velocidad punta, considerando en esta lista también todos los 350 e incluso 400 del mercado. A muy alta velocidad, por encima de lo legal, aparecen algunos movimientos oscilantes que desaparecen sin más a base de sujetar bien el manillar. En curvas, sus neumáticos no transmiten mucha información, pero lo cierto es que no han hecho ningún extraño en los kilómetros que hemos hecho con él. Más limitado está por la altura del caballete: es fácil dar con él en el suelo al inclinar. Y otro límite que no debería ser difícil de solucionar para la marca son los frenos: frena muy bien, pero tienes que tirar muy fuerte de las manetas, lo que impide que tengas el tacto que te gustaría.

Sus buenas prestaciones, equipamiento correcto y posición cómoda son sus mejores armas tanto en la ciudad como fuera de ella.

Fotos: Fernando Herranz



Más información del MITT 300 GTS

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