Prueba MITT 125 SC Scrambler: All´Italiana

Publicado el jueves 21 de noviembre de 2019

Es obvia la inspiración estética de la Mitt 125 SC Scrambler y no hará falta que te diga a qué moto se quiere parecer, pero válida para el carné de coche B convalidado. Sin embargo no es solo cuestión de estética: como la original, es una moto versátil y cómoda para usar todos los días.

No solo es cuestión estética o filosófica los parecidos entre esta Scrambler y la italiana de Ducati. También hay similitudes técnicas en soluciones como la horquilla invertida, el amortiguador trasero lateral o el cuadro digital LCD.

Esta 125 no es bicilíndrica en V (no estaría mal, ¿verdad?) y, por supuesto, no es italiana, algo que impediría casi por completo el precio del que hace gala. Esta nueva marca es importada a España por Jets Marivent, empresa madrileña que fue importador de Goes y sigue siéndolo de CF Moto. Con MITT, la gama ha crecido considerablemente, con modelos tan llamativos como esta Scrambler SC, una de las dos nuevas Scrambler que configuran una nueva gama retro dentro de la marca.




 

La moto, como ves en las fotos, es estéticamente muy atractiva. Tiene buen andar y la posición de conducción resulta cómoda. Técnicamente se engloba dentro de las motos de última generación y gran éxito diseñadas en Europa y fabricadas en China como Benelli, Macbor, Brixton, Mash, Mondial o MH, con diseños y tecnologías de vanguardia, fiables y, sobre todo, agradables de utilizar.

Con respecto a la competencia, la MITT es una de las más originales en cuanto a estética dentro de las 125. Se parece a una Ducati, pero no es la clásica Scrambler realizada a partir de una básica de calle de estilo retro, como las Hanway o Brixton, por ejemplo. Está en precio por encima de la Hanway, al nivel de las MH Bogga u Orcal Sirio, pero es más barata que las Mash Dirt Track o Brixton BX 125 X y, por supuesto, que otras scramblers 125 de motor de agua y 15 CV, de un segmento superior en el que se inscriben modelos como Rieju Century, FB Mondial HPS, SWM Outlaw o Fantic Caballero.

De este modo, la MITT 125 SC Scrambler es una moto más que interesante. Imita las formas de las Scrambler grandes de Ducati, una moto que ciertamente levanta pasiones, y lo hace con una mecánica económica y una parte ciclo de nivel estándar, más que suficiente para el día a día en ciudad, el entorno donde una moto así se va a mover con mayor comodidad, y apta para el carné de coche.



CÓMO ES LA MITT SC SCRAMBLER 125

La MITT 125 SC Scranbker SC se define como una moto muy ligera y compacta, fácil para cualquiera, con una estética muy atractiva y bien ejecutada. El depósito, con formas de lágrima modernizadas, su horquilla invertida, ese amortiguador lateral en colores fuertes y llamativos definen su imagen y la distancian de su competencia. Menos convincente es la estructura de soporte de la placa de matrícula en tubos de acero, con anclaje al basculante, siguiendo las modas imperantes, pero quizá un tanto tosco cuando lo ves de cerca.

La moto está construida a partir de un chasis en tubo de acero con la parte de abajo abierta. En los laterales los tubos de bajada son sólidos y van adelantados con respecto a un chasis normal, para así acoplar el monoamortiguador lateral con precarga de muelle. Delante, la horquilla invertida va acabada también en color a juego, rojo en la moto roja y dorado en la negra y amarilla. Detrás, en tubo de acero terminado como el chasis, observarás un portapaquetes que vendrá bien en el uso diario y bien resuelto estéticamente.



El motor es un monocilíndrico de 125 cc refrigerado por aire, con inyección electrónica Delphi, para una potencia de 10,8 CV a 9.500 rpm y un par de 9,0 Nm a 8.000 rpm. Monta un cambio de cinco marchas de buen funcionamiento y tacto.

El resto de la parte ciclo no incluye grandes novedades. Equipa dos ruedas de 17" con neumáticos mixtos -más por imagen que porque realmente sea una trail- y un tanto anchos para sus prestaciones. Para frenar monta dos discos, de 280 mm delante y 240 mm detrás, con un sistema de frenada combinada CBS bien calculado.



El resto del equipamiento también cumple con nota. Dispone de un cuadro digital LCD bastante completo y compacto, rejilla que protege el faro con LED por el exterior, intermitentes y detrás, y luces elipsoidales en el faro principal. Otro detalle a mencionar son los espejos retrovisores, anclados al final del manillar al más puro estilo retro, pero de funcionalidad discutible.

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CÓMO VA LA MITT 125 SC SCRAMBLER

Estrecha, no muy alta, compacta y ligera, es una moto a la que resulta fácil acceder. El manillar es ancho y alto, las estriberas bastante centradas. De este modo es una moto con una posición de conducción muy tradicional y cómoda. Y visualmente resulta una moto atractiva y diferente que, si bien toma las líneas de las 800 de Ducati, no pasa, en ningún caso, por una moto más grande de lo que es, ventajas e inconvenientes de tener una moto bien calculada en su tamaño para sus prestaciones.



Sobre ella la única esfera digital del cuadro está desplazada hacia la derecha. Es compacta, se ve bien el cuentakilómetros, en dígitos grandes en el centro, y un poco peor el cuentavueltas, en una escala curvada que corre por abajo. A los lados, voltaje de carga y nivel de gasolina, con algunos testigos por el centro. Se lee bien, en general, cuando te acostumbras hacia dónde dirigir la mirada. Contacto, arranque y se pone en marcha sin grandes vibraciones, con un sonido discreto y sin ruidos mecánicos.



En ciudad es agradable. Gira lo suficiente para circular para cualquier sitio: no es una moto grande, pero la horquilla invertida limita su radio de giro. Los frenos actúan bien, con buen tacto y es capaz de deslizar de atrás antes de bloquear de delante cuando frenas con ambos mandos, prueba de que el reparto de frenada del sistema CBS está bien calculado para circular sobre asfalto seco. Un punto discutible en este ambiente son los retrovisores: son muy bonitos y quedan muy bien, pero resultan un incordio en ciudad, ya que ensanchan bastante la moto y es fácil tocar con ellos a los de los coches en los atascos. Otro punto que no convence es la pata de cabra: no desconecta el motor y se pliega sola, a veces, cuando te estas bajando o si la aparcas con algo de bajada hacia delante.

El embrague tiene buen tacto y el cambio también. Tienes cinco marchas bastante bien escalonadas y en ninguna cuesta se queda sin fuerza, pudiendo, en carretera, estirar la quinta casi hasta arriba llaneando. Las suspensiones son más bien blandas, cómodas, pero suficientes para sujetar la moto estable a velocidades normales. No pide, por carácter, una conducción deportiva. De hecho aparecen pequeñas vibraciones cuando la pasas del régimen de par máximo, entre las 7.000 y 8.000 rpm.





En carretera es una moto práctica pero con límites muy claros. Por un lado, una velocidad punta en el límite de los 100 km/h reales de punta (99 kmh) se queda justa en vías rápidas. Además, a esa velocidad vas ya dentro de la zona del cuentavueltas en que aparecen vibraciones, nulas hasta los 90 km/h de marcador, entorno a 80 km/h reales. En cuanto a chasis, da confianza para entrar a muy buen ritmo en esquinas y rotondas.

MITT 125 SC Scrambler es una moto agradable y de estética conseguida, a un precio razonable en su mercado y con buen andar para la ciudad. Dispones de un portapaquetes útil, una posición de conducción cómoda y un motor que tiene su mejor cara en los medios regímenes, donde la moto anda muy bien. Sus frenos son muy adecuados, con buen tacto de mandos, siendo agradable de llevar siempre y cómoda para desplazamiento cortos en ciudad. En carretera sus prestaciones son algo justas y, por supuesto, más en autovía, donde los coches pasan muy deprisa por tu lado. Es cómoda de asiento, tiene espacio suficiente para un pasajero y en equipamiento, sin ser una moto lujosa, tampoco echas en falta nada importante, salvo una pata de cabra algo más sólida.

Fotos: Fernando Herranz
 

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