Prueba MH Revenge 125: tan retro como sport

Publicado el lunes 25 de febrero de 2019
Prueba MH Revenge 125: tan retro como sport

MH se encuentra en pleno renacimiento. La nueva dirección ha hecho una apuesta clara por el segmento retro en la categoría de 125 cc. Y lo sport, también. Esta Revenge tiene la dosis exacta de vertiente y con ello ofrece una moto interesante y a un precio muy asequible. La firma sevillana ha cambiado mucho en esta etapa. Si recuerdas, durante los 90 y primeros años de este siglo, MH se especializó en motos de 50 cc con una amplia gama de ciclomotores de marchas basada en motores Minarelli AM6. También desarrollaron una gama amplia e interesante de 125 cc 4T en el momento en el que este mercado se convirtió en primordial con la convalidación del carné B. Completaron un catálogo de motos de campo, naked de motores de aire económicas e incluso algunas de 15 CV con motor de agua, muy atractivas y llamativas. Aún así la crisis pudo con ellos. Fabricar en Europa motos de este tipo se convirtió, cuando menos, en una empresa complicada de rentabilizar.

En esta nueva etapa, MH ha aprendido la lección. El mercado ha cambiado y la marca se ha adaptado. Ahora su gama está por completo formada por modelos de 125 cc, con un scooter y siete motos de marchas. De estos ocho vehículos, cuatro se han apuntado a la moda de lo retro, un segmento que funciona francamente bien en nuestro mercado. Entre ellas encontramos la nueva Revenge, que se une a las Bogga y Bogga Rocker, junto con el scooter Vince, a la gama MH retro.



La MH Revenge 125 es una moto diferente. Dentro de su estilo Vintage es una moto menos radical que las Bogga, pero cuenta con un motor más potente, a pesar de ser más económica. Por posición de conducción o por enfoque, la Revenge es una moto cómoda y agradable para usar todos los días, añadiendo con ciertas capacidades sport. El propoulsor ofrece casi un par de CV más que en las Bogga, ya que la base mecánica de esta Revenge es la de la naked sport de la marca NKZ 125, con una carrocería diferente.

Se distingue como una moto bien terminada. Como el resto de la gama actual MH, viene fabricada de China, pero se aprecia el cuidado en su terminación. La moto parece tan bien hecha como cualquier moto europea de su cilindrada. Bien equipada, sin fallos en este aspecto, la MH Revenge 125 puede ser una opción original para moverte por ciudad, una retro con prestaciones de naked sport y, sobre todo, con una estética diferente, cuidada y llamativa, como suelen ser las últimas MH que hemos conocido en los últimos tiempos.



CÓMO ES LA MH REVENGE 125

La MH Revenge 125 es una moto básica y económica, pero con aspectos por encima de ese estándar. Si te fijas, su chasis y motor provienen de la sport naked NKZ 125, un modelo que pertenece a ese segmento de naked ciudadanas mejoradas y algo más potentes que inauguró con éxito, hace ya años, las Keeway RKS/RKV. También la NKZ combinaba un chasis en tubo de acero, muy estándar, con un motor de media potencia, junto a una como las estriberas con soporte alargado en metal ligero y dos amortiguadores traseros con botella separada. En definitiva, estilo sport.

La MH Renvenge 125 toma chasis y motor de la NKZ y se sustituye la carrocería por completo y los amortiguadores traseros por los que ves en las fotos. Ha desaparecido la quilla, las botellas de los amortiguadores y las líneas sport, y se ha colocado un faro redondo, un depósito masivo con las placas laterales a juego, ampliando visualmente por el lateral sus líneas, y se ha montado un asiento plano y ligero, terminado en marrón, que junto con el pequeño piloto trasero otorgan su adecuada imagen café racer. Además, se mantiene un nivel de precio muy asequible, con un PVP de 2.295 €.




A pesar de este precio se mantiene un nivel interesante de equipamiento. El faro principal es de bombilla, pero pilotos traseros e intermitencias son de LED. El cuadro, minimalista, tiene una pantalla central digital, por cuyo borde corre un cuentavueltas. Es muy justo de información y no ofrece la mejor lectura. Su iluminación a veces no es suficiente (con mucho sol) y no es excesivamente grande, pero va a juego con el estilo general de la moto. Echamos en falta un reloj horario, aspecto importante en una moto que se va a mover principalmente por ciudad. Los retrovisores también están bien elegidos en lo estético, quedando en las puntas del manillar, aunque extiendan de más la anchura de la moto, de lo que te darás cuenta en la ciudad. Otro punto interesante en su equipamiento es que mantiene pata de arranque, algo ya poco visto hoy día.



La parte ciclo es bastante estándar, con el clásico chasis monocuna abierto por abajo para acoger el motor por el cárter. El basculante, por supuesto también en acero, es de sección rectangular y lleva dos amortiguadores de aspecto bastante clásico, con una funda superior. La horquilla es convencional, lo que permite un mejor radio de giro que las invertidas. Frenos de disco en ambos trenes con un sistema de frenada combinada y dos ruedas de 17", con cubiertas de asfalto de la marca CST, cierran el capítulo de la parte ciclo.



El motor es un monocilíndrico de 4T refrigerado por aire con culata de dos válvulas y eje de balance para eliminar vibraciones. Monta inyección electrónica y es capaz de alcanzar los 11 CV a 9.000 rpm con un par de 9 Nm a 7.500 rpm. Es más potente que el de las Bogga (9,4 CV a 7.500 rpm) y tiene un comportamiento algo más deportivo, con mejor capacidad para subir de vueltas, lo que le da unas cifras de aceleraciones bastante interesantes.

CÓMO VA LA MH REVENGE 125

La MH Revenge 125 es ante todo una moto básica y urbana, y como es habitual en este tipo de motos se ha diseñado para ser fácil y cómoda de llevar por cualquiera. Desde moverla en parado hasta cualquier maniobra con ella es eso, básicamente fácil.

No es alta de asiento, con 778 mm de altura y, además, bastante estrecha. Se llega bien al suelo y sus poco menos de 120 kg declarados (139,4 kg llena comprobado) se hacen bastante fáciles de manejar en parado, si bien es cierto que la falta de asa trasera hace más complicado cogerla por esa zona para maniobrar en parado.



Tienes que recoger la pata lateral para arrancar. No permite ni siquiera en punto muerto mantenerla en marcha con la pata extendida. Con el motor ya en marcha, la moto tiene un sonido discreto y sobrio. Tampoco hay vibraciones molestas y el tacto de mandos también es correcto. Coges embrague, metes primera y se percibe su calidad. Sueltas la maneta izquierda y la moto sale con una primera bastante corta, capaz de llevar el peso de la moto y el tuyo hasta al ralentí. Abres gas, pide la segunda enseguida y las marchas llevan un escalonamiento correcto hasta la quinta.

En ciudad la moto es agradable. Hay par, carece de vibraciones y las suspensiones trabajan correctamente. Son más bien blandas, pensadas para la comodidad de conductor y pasajero, pero retienen lo suficiente como para trasladar correctamente al conductor el agarre y reacciones de los neumáticos en el suelo. Los frenos también actúan de forma adecuada, pero como suele ocurrir con estos sistemas de frenada combinada, tienes que cogerle el tacto y tener mucho cuidado sobre suelos resbaladizos. El hecho de que el pedal de freno trasero mande presión a la rueda delantera hace que si te pasas pisando y el suelo es muy resbaladizo, la rueda delantera pueda patinar. Gira bastante bien y, sobre todo, en comparación con las Bogga con su enorme balón por rueda delantera, es bastante más ágil.



En carretera la moto se defiende bien. Exhibe un comportamiento en general correcto, agilidad en el tren delantero y unas prestaciones decentes (alcanza un máximo de 103 km/h) para salir eventualmente a la carretera hacen de ella una moto interesante. Corre lo justo para mantener un crucero sobre los 90 km/h reales, pero acelera muy bien, por lo que en las carreteras de curvas te lo pasas mejor. Eso sí, las estriberas van algo adelantadas y algo bajas, pudiendo llegar a dar con ellas en el suelo a poco que te apliques en curvas cerradas. También resulta muy fácil, si no llevas las puntas de los pies sobre las estriberas, rozar con la punta del calzado en el suelo.

A la hora de aparcar te ofrece la doble posibilidad de la pata lateral y del caballete central, una opción muy interesante que te permite hacerlo con mayor seguridad cuando la vas a dejar largo tiempo parada o, simplemente, aparcas en lugares donde la estabilidad con la pata de cabra no esté garantizada.



La MH Revenge 125 es una moto correcta en general, cuya mayor virtud está en su estética diferente, original y atractiva, capaz de rodar con soltura y facilidad tanto en la ciudad como en la carretera. Es ágil y manejable. Su motor de 11 CV permite una velocidad punta poco por encima de los 100 km/h y eso hace que sea una moto que puede salir por carretera con cierta soltura aunque, como suele suceder con todas las 125 cc que no están cerca de los 15 CV legales, en autovía irá justa.

Es una moto cómoda en general, con una posición de conducción relajada y muy recta del piloto, más buen espacio para el pasajero. Ambos irán sobre un asiento algo fino y duro. Así, cuando pasas mucho tiempo sobre la moto, se nota. Equipa iluminación LED, un cuadro con pantalla digital y caballete central, además de pata lateral. Por tanto, se erige cmo una moto que cumple en este sentido, teniendo en cuenta su precio.

Fotos: Miguel Méndez




Más información de la MH Revenge 125

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