Prueba MH Bogga Rocker 125: Rizar el rizo

Publicado el martes 28 de agosto de 2018

Segunda incursión de la marca sevillana MH en el ámbito de las motos de estilo retro y segundo acierto, esta vez aún mayor que con la primera. No en vano, esta nueva MH Rockster es también una Bogga 125, pero esta vez más cómoda y, aunque esto va en gustos, más atractiva.

Más bonita o no, será cuestión de gustos. Para el mío, indudablemente, sí. Creo que estas nuevas 125 de estilo retro ganan puntos cuando intentan imitar aquellas scrambler de los años 50 ó 60. También las motos de estilo "café racer" son preciosas, indudablemente. Pero están más vistas.

La MH Bogga 125 estándar ya cumplía con esos requisitos estéticos. Y los rompía, para bien, siendo una "café racer" por formas, semimanillares, ese colín especial y otros detalles. Pero para resultar diferente montaba unas enormes ruedas con tacos que, lógicamente, son poco "racer", aunque consiguen una línea verdaderamente llamativa.



La nueva MH Bogga Rocker 125 es, más normal, más convencional. Esas mismas ruedas de tacos, algo grandes para el tamaño general de la moto, sí están ahora más acordes con las nuevas líneas off road clásico de esta moto. Resulta muy bonita en foto y mejor todavía en directo, porque por lo demás, la moto no ha cambiado mucho. Sigue siendo el mismo chasis y el mismo motor, con una nueva carrocería, diferente posición de conducción y algunos detalles agradables, como la decoración de sus placas laterales con la inscripción "Since 1948".

Por cierto, que con esto me ha pasado hoy mismo una curiosa historia: un chaval, al verla, me comentaba "lo bonitas que son estas 125 de marcas nuevas". Y aún a riesgo de parecer un poco bocazas, me he permitido corregirle: MH no es, precisamente, nueva. Motor Hispania es la empresa que fabricó desde 1948 y hasta bien entrados los 70 aquellas Moto Guzzi Hispania que fueron casi tan comunes en nuestras carreteras como las Vespa. Y es una de las pocas que, desde entonces, sigue en marcha, aunque haya pasado por varios cambios de propietarios y otras vicisitudes. Su sede sigue en Sevilla, como desde hace muchas décadas.



Entre esas vicisitudes se encuentra el cierre acaecido durante la última crisis. La empresa cambió de manos entonces, cesó la fabricación y aumentó su cifra de motos importadas, negocio en el que ahora se encuentra de pleno. Por eso esta MH Bogga Rocker 125, aunque presume de pertenecer a una marca en funcionamiento desde 1948, poco tiene que ver con aquellas Motor Hispania fabricadas bajo licencia Moto Guzzi. Claro que a lo mejor la idea de refabricar aquellas Guzzi 65 o similares puede parecer muy romántica, pero seguramente poco realista. Aún así, por dar ideas: ¿y una Bogga pintada en rojo y dorado como aquellas 65? A lo mejor eso sí recordaba a los que la viesen que estás ante una marca con más de 70 años de historia.

CÓMO ES LA MH BOGGA ROCKER

Te decía antes, quizá adelantándome, que esta MH Bogga Rocker 125 es solo una nueva versión de la Bogga que ya conocíamos. Y efectivamente es así. Pocas cosas en su mecánica o estructura han cambiado y, prueba de las pocas diferencias entre ambas es que las dos comparten un mismo precio.

Descubrimos un chasis en tubo de acero, abierto por abajo y con el motor colgando por delante de la cuna y empleando éste como parte inferior del chasis, en una fórmula muy empleada para todas estas 125 cc monocilíndricas de mecánica básica. En la parte ciclo, sin embargo, sí es más original. Sus ruedas de tacos en llantas de radios, con el aro en negro en medidas generosas (110/90-17 delante y 130/80-17) son parte importante de la estética de la moto, un asunto que remata con dos amortiguadores traseros con botella separada y una horquilla invertida bastante aparente. Para frenar, dos discos de freno que actúan conjuntamente si pisas el pedal, mientras que la maneta se reserva para añadir frenada delante.



El motor también es bastante conocido, ya que lo emplean varias marcas. Utiliza una culata de dos válvulas, inyección electrónica Delphi, refrigeración por aire y un cambio de cinco velocidades. Según Motor Hispania, en este caso entrega 9,4 CV a 7.500 rpm, con un par motor 9 Nm a 7.500 rpm. Mueve un conjunto cuyo peso total es de 130 kg según declara la marca. A destacar de este motor un funcionamiento muy redondo y suave, fácil de usar de cualquier forma y en cualquier rango de revoluciones.

Y si cuando probamos la MH Bogga 125 estándar te decía que era la carrocería lo que hacia de ella una moto diferente y especial, lo mismo ocurre con esta Rocker. Ha cambiado el asiento y la parte trasera, así como las placas laterales y, por supuesto, el manillar. Es un cambio importante, como veremos después, ya que como suele ocurrir, un nuevo manillar y nuevo asiento dan lugar a otro reparto de pesos en marcha, a otra posición de conducción y, con ello, a sensaciones diferentes que, en este caso, son hasta mejores.



No ha cambiado, sin embargo, el resto de la carrocería. Llevas los pies bastante centrados en unas estriberas forradas de goma, con bisagra pero sin muelle. Incluye dos guardabarros en plástico mate oscuro, con el delantero muy corto, pero estéticamente impecable. El cuadro resulta minimalista pero completo. En la parte superior se instala un cuentavueltas analógico y una pantalla inferior con la velocidad, kilometrajes (se resetea y se cambia entre parcial y total con un botón en su parte trasera), marcha engranada y cantidad de gasolina, pero le falta un reloj horario, algo básico en una moto de uso fundamentalmente urbano. Luz LED trasera, caballete central, y pata de cabra completan un equipamiento que también incluye, por si acaso, una pata de arranque.



CÓMO VA LA MH BOGGA ROCKER 125

Es un efecto que ya he observado antes con bastante frecuencia, pero cada vez que me ocurre me suele sorprender: con cambio aparentemente tan nimios como un nuevo manillar y un nuevo asiento, una moto cambia mucho más de lo que puede parecer. Y en el caso de la MH Bogga Rocker 125, una vez más así ha sido.

Solo cambia, de lo que pueda afectar a la dinámica de la moto, esos dos detalles. No se han tocado reglajes de frenos o de suspensiones, ya que son las mismas ruedas grandes, la misma suspensión tirando a dura y el mismo freno combinado, con dos discos y un poco brusco. Así que cuando me iba a subir a ella, me imaginaba lo que me iba a encontrar.



La moto es muy bonita y llamativa. La terminación ha mejorado desde la MH Bogga 125 normal. A aquélla se le veían unos adhesivos de una calidad muy justa decorando el depósito y las tapas laterales. La pintura verde metalizada, los logos de estilo clásico de los lados del depósito o las placas laterales tienen mejor aspecto que antes. Te subes, quitas la pata lateral y arrancas. Ojo, porque con la pata fuera no arranca ni aunque esté punto muerto, un asunto que se debería revisar en próximas reediciones de esta moto.

No hay grandes vibraciones a bajas vueltas. El sonido del escape es suave y denota buen funcionamiento, sin ruidos feos. La posición de conducción es, desde el minuto uno, bastante mejor. La MH Bogga estándar monta semimanillares,lo que te obliga a ir apoyado en las muñecas, bastante inclinado para delante. En la Rocker no. La posición de conducción es erguida, con el cuerpo levantado, y así los mandos parecen en mejor posición. Tanto los de las manos como los de los pies.



El cambio es preciso y tiene buen tacto, el embrague también. La moto es más ligera de lo que esos 130 kg declarados dan a entender y por ello se maniobra bien sobre ella. Para hacerlo en parado, el manillar alto y el asa trasera, también más elevada, ayudan a mejorar en este aspecto. Ahora bien, si vas a aparcarla, acabarás haciéndolo con la pata lateral, porque para subirla al caballete central sí se notan cada uno de esos 130 kilos.

En ciudad es una moto agradable, muy ágil y maniobrable. El motor gira suave y tiene par suficiente para subir cuestas sin problemas y sale bien de los semáforos. No es demasiado ancha y gira bien, aunque la horquilla invertida limita ese radio de giro si la comparas con motos básicas con horquilla estándar de menor diámetro de barras. En carretera también es agradable de llevar, aunque esta unidad, y si comparas con los datos que obtuvimos con la MH Bogga original, ha dado unas prestaciones algo más justas. Esta moto estaba todavía con el rodaje a medias y eso, en este tipo de motores, se aprecia mucho.

Las suspensiones van taradas algo duras. Eso permite descubrir bien el agarre disponible, aunque con estas ruedas anchas y de tacos tampoco entran ganas de hacer conducción deportiva. El asiento, todo un acierto en lo estético, es bastante duro. No hay más que verlo para comprobar que el mullido no puede ser muy denso, ya que parte de la gracia de este asiento está precisamente en ese aspecto de "tabla" que se ha buscado. Ello, unido a sus suspensiones, hacen que la MH Bogga Rocker 125 sea una moto fantástica para desplazamientos cortos o medios. Si tienes que pasar mucho tiempo sobre ella quizá empieces a valorar más otras cosas en el asiento que su estética.

Los frenos también han mejorado, pero también sin cambiar. El sistema de frenada combinada que emplean las MH Bogga es bastante brusco. Si pisas el freno notas perfectamente cómo se frena de delante y, a veces, no es fácil regular cuánto quieres frenar y te pasas, viendo cómo se hunde delante. Si además empleas la maneta, como se debe hacer, seguro que frenas de más.



Por último, la MH Bogga Rocker 125 monta ruedas de tacos y tiene aspecto de moto de off road de los 60. Pero no te equivoques, no es una trail ni una moto de campo. Suspensiones duras, altura libre normal y un freno combinado que sobre tierra tiene tendencia a bloquear la rueda delantera, no son características recomendables para circular fuera del asfalto.

ASÍ VEMOS LA MH BOGGA ROCKER 125

La MH Bogga Rocker 125 es una nueva versión de la ya conocida retro Bogga de la marca sevillana. Con el mismo chasis, suspensiones, ruedas, frenos y motor, la moto modifica su estética y será cuestión de gustos que prefieras una u otra. Pero lo que sí que es cierto es que mejora puntos como la frenada, bastante brusca en las dos, pero más dosificable con esta nueva posición de conducción. Eso mejora algo su comportamiento en ciudad, donde su motor y estética son sus puntos fuertes. En la carretera o en autovía el motor de 9 CV se muestra justo. Es cómodo y fácil de llevar, pero es capaz de superar los 100 km/h solo en momentos puntuales, yendo a tope. Para el pasajero es mejor que la Bogga estándar. Este asiento no acaba en un colín que sube hacia arriba y el asa trasera más levantada es mejor. Pero el asiento es duro, lo que unido a unas suspensiones también duras no ayuda a mejora el confort ni del pasajero ni del conductor. Incorpora un equipamiento justo, con un caballete difícil de usar y la falta de un necesario reloj de hora, en el que destaca por el lado positivo el cuadro con pantalla digital y cuentavueltas o el piloto trasero de LED.

Fotos: Miguel Méndez





 

Más información de la MH Bogga Rockster 125

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