Prueba MH Vince 125: A por todas

Publicado el miércoles 26 de septiembre de 2018

Ahora se llama MH Motorcycles. Desde los años 40, sin embargo, se llamó Motor Hispania. Fabricó la famosa moto Guzzi Hispania 65 y desde los 80 se especializó en ciclomotores de marchas. Ahora quieren ser una marca de referencia en el 125. Y para eso hace falta también un scooter como el MH Vince de 125, si quieres ir a por todas.

No sirve cualquier scooter si quieres hacer las cosas bien. Seamos sensatos, no es fácil competir con marcas como Honda, Piaggio o SYM si quieres hacer un GT a un precio razonable. Otra cosa es que se trate de un scooter básico. Esto puedes conseguirlo a precio razonable y dependerá de la habilidad de la marca para configurarlo de una forma u otra, de controlar el nivel de calidad (porque lógicamente vas a tener que encargar su fabricación en China) y, sobre todo, de hacerlo de forma que resulte atractivo e interesante para el público. MH va camino de conseguirlo con su nuevo Vince 125. Se trata de un scooter de estilo retro, muy elegante y llamativo, que bajo sus plásticos esconde una mecánica económica pero convincente, muy apropiado si deseas un scooter no muy caro y diferente. Además, cuenta con otra ventaja: es una marca nacional y eso garantiza una mejor atención posventa.

Tiene bastante mérito, ya que el scooter es un sector desconocido dentro de la historia de la marca. Ni en su "antigüedad", desde los años 40 a los 70 cuando fabricaba bajo licencia Moto Guzzi, ni en los años bajo marca propia MH, se han dedicado nunca al mercado scooter. Sin embargo se nota que en la marca se han querido esmerar para sus inicios como vendedores de este tipo de motocicletas, porque el MH Vince 125 va bien, no es caro y es estéticamente muy atractivo. Además, no está nada mal equipado para su precio.



El MH Vince 125 es un scooter original y diferente a cualquier otro de su segmento. La marca sevillana está siendo muy hábil escogiendo las motos que integran su catálogo actual y este nuevo Vince 125, además de ser el primer scooter de la marca, es otro integrante de esa nueva gama neo-retro en la que parece que MH se quiere especializar. Bogga y Bogga Rocker son dos buenos ejemplos del buen hacer de MH en la construcción de esta nueva gama de estilo retro, en la que también se incluye la MH Revenge. Con este nuevo MH Vinci 125 ya son cuatro los vehículos retro en la marca y, a diferencia de lo que ocurre con otras firmas que trabajan importando vehículos de China, MH ha sabido por ahora mantener la originalidad.

CÓMO ES EL MH VINCE 125

EL MH Vince 125 es un scooter agradable de líneas, económico de mecánica y elegante de líneas, con colores bien elegidos,de los que este gris metalizado será, a buen seguro, la estrella de la gama. Se define como un scooter con un equipamiento llamativo para su nivel de precio que atraerá la atención.

Como casi cualquier scooter de este estilo, emplea un chasis en tubo de acero abierto por abajo para permitir el suelo plano. La parte ciclo también es bastante básica, con una horquilla estándar y un solo amortiguador lateral trasero escondido tras la caja del filtro conforman las suspensiones. Utiliza dos discos de freno, uno en cada tren, unidos en su funcionamiento por un sistema CBS bien diseñado que actúa con la maneta izquierda. Las llantas, ambas de 12 pulgadas, de palos negros, añaden elegancia a las líneas del scooter.



El motor es una de las mejores facetas de este scooter. Se erige como un monocilíndrico de carrera larga para mayor par y respuesta, de refrigeración por aire forzado y culata de dos válvulas, alimentado por un equipo de inyección electrónica firmado por la americana Delphi. Según declaran desde MH este motor, de apariencia bastante básica, emplea sistemas de reducción de fricciones en la distribución y un alternador de baja inercia. Con ello consiguen una alta eficiencia: 9 CV a 7.500 rpm, con un par de 9,2 Nm a 5.750 rpm, con un consumo oficial de 2,8 litros cada 100 kilómetros.



También es un scooter bien equipado para el día a día. No hay lujos que encarezcan, pero sí lo necesario para resultar cómodo. La apertura del asiento, por ejemplo, se realiza desde el contacto y lleva también una guantera en el contraescudo, con cerradura. Añade gancho portabolsas, cómodo si quieres llevar cosas apoyadas en el suelo plano y sujetarlas en ese gancho para que no se muevan. Cuenta con caballete central y pata lateral, esta segunda de las que sí apagan el motor si queda extendida, e incluso un piloto trasero de LED. El hueco para el casco bajo el asiento es algo justo, por lo que MH ha decidido equipar este scooter con un baúl sobre la parrilla portabultos trasera y ampliar así su capacidad de carga.



La carrocería es diferente y original. El estilo retro está bien conseguido y se representa en cantidad de detalles a lo largo de todo el scooter. El faro redondo, los cromados en la carrocería o los espejos retrovisores son buenos ejemplos de este estilo neo-retro. El cuadro también cumple con esta estética, con un fondo blanco, grande y un diseño agradable. Eso sí, en un scooter de ámbito eminentemente urbano se echa en falta un reloj horario.

No es una moto muy grande, pero tampoco es especialmente pequeña. Expone un tamaño agradable, compacto, pero es cómoda, con una altura de asiento muy accesible de 790 mm y un peso de 115 kg declarados. Es, en suma, un buen scooter de diario, con una carrocería más elegante y atractiva que las líneas sencillas de un scooter urbano básico de su precio.



CÓMO VA EL MH VINCE 125

Es la primera vez que MH se adentrar en el segmento scooter y no lo han hecho nada mal. El MH Vince 125 es un scooter agradable y válido para desplazamientos urbanos, a un precio por debajo de los 2.000 €. Y si tienes en cuenta este PVP, su equipamiento y el estilo retro, convendrás con que el MH Vinci es un scooter a tener en cuenta.

Es un modelo que entra por los ojos, diferente dentro de un estilo retro tan de moda. Han conseguido lo mismo que con la gama Bogga, entrar en un segmento con gran número de rivales pero consiguiendo diferenciarse. No todo el mundo lo consigue.

Es bastante compacto y ligero. Una distancia entre ejes de 1.305 mm y un peso de solo 115 kg declarados (comprobado, lleno de gasolina, 115,2 kg) hacen que sea un scooter fácil de maniobrar tanto en parado como en marcha. El asiento se encuentra a una altura de 790 mm; no es especialmente bajo, pero tampoco excesivamente alto. Además, el suelo plano hace más cómodo subirte y bajarte de él. Una vez en marcha es muy suave. No hace excesivo ruido ni vibra. Abres gas y sale bien desde parado. Gira bastante bien y es posible dar la vuelta completa utilizando pocos metros.



En la ciudad es un scooter cómodo. Con un motor suave, las suspensiones se han calculado más pensando en esa utilización agradable de paseo que para obtener un rendimiento deportivo en un scooter que no lo pretende en absoluto. Pero sí resultan un poco secas. Ello, sumado a las ruedas de 12", hace que sea un poco brusco a la hora de bachear. Frena bien, con potencia suficiente, y el tacto no es malo, algo a alabar cuando se monta un sistema de frenada CBS. El chasis, abierto por abajo para el suelo plano, flexa un poco cuando frenas o pasa baches. Es normal, no hace cosas raras, pero si vas mirando el cuentakilómetros verás cómo al frenar se aleja de ti o al pisar baches oscila hacia delante y detrás. El motor empuja bastante bien desde abajo y en medio régimen, algo muy agradable en ciudad.

En carretera el motor puede ser suficiente para desplazamientos ocasionales. Corre más de lo que en principio parece, alcanzando 96 km/h reales en nuestras pruebas, y con una exactitud sorprendente en el cuentakilómetros, que rozaba por debajo los 100 km/h a esa velocidad. Pero no le gustan esos excesos y por encima de los 90 km/h comienza a vibrar un poco, lo que aprecias en la plataforma. Esas oscilaciones de chasis aparecen más claramente en la carretera, donde frenas más fuerte. Pero sigue sin ser nada importante. Las ruedas de 12", con ese tarado de suspensiones, tampoco invitan a una conducción muy alegre. No acabas de notar perfectamente el óptimo agarre de las ruedas y eso hace que acabes tomándotelo con calma. No obstante, no es fácil llegar a dar en el suelo con nada en sus bajos en curvas, aunque si te lo propones lo conseguirás.



Únicamente son los ajustes de la carrocería el punto a revisar en el MH. A veces notas, en curvas cerradas, en giros y en baches, roces entre las distintas partes de la carrocería. Nada relevante y muy excusable teniendo en cuenta el precio. Pero habría que revisar el soporte del baúl o bien, si no lo necesitas mucho, quitarlo. Esa si es una fuente de vibraciones y ruidos bastante mayor.

ASÍ VEMOS EL MH VINCE 125

El MH Vince 125 es un scooter muy aceptable e incluso aconsejable si tienes en cuenta que no llega a los 2.000 €. Ofrece un acabado correcto, a pesar de esos crujidos de los plásticos o las vibraciones del baúl, unas prestaciones suficientes para ciudad e incluso para salir a la carretera. El comportamiento del scooter, de su parte ciclo, es suficientemente bueno para una utilización normal, aunque no llegue a la altura de los más efectivos rueda alta. El asiento del pasajero es algo justo de espacio, lo que unido al baúl, que hace más difícil subirse, lo hace algo incómodo para el uso a dúo. Una vez arriba, tiene suficiente par y suspensiones para ello. Es cómodo y la posición de conducción es natural, aunque llevas los brazos algo altos. Destaca un equipamiento correcto, con fallos como la falta de un reloj horario en el cuadro o un cuentakilómetros parcial, pero con aciertos como el gancho portabolsas escamoteable, la pata lateral con desconexión del motor o la óptica trasera de LED. En autovía, como cualquier 125 de 9 CV, va algo justo.

Fotos: Javier Ortega




 

Más información del MH Vince 125



Más información de la MH Vince 125

0