Prueba Malaguti RST 125: Deportiva conocida por conocer

Publicado el lunes 20 de julio de 2020
Malaguti RST 125

Malaguti renació hace ya un tiempo. La marca, ahora bajo el paraguas del grupo austríaco KSR, consiguió en muy poco tiempo presentar una gama interesante en 125, y dentro de ella está la deportiva RST. ¿La conoces? Seguro que sí.

Seamos sensatos.Ninguna empresa, por grande, buena u osada que sea relanza una marca con un montón de modelos de 125 cc desde una página en blanco en pocos meses. Necesitas, o bien años de desarrollo, o bie, basarte en alguna moto anterior. Malaguti optó por esta segunda opción.

Debió ser un acuerdo, cuando menos, complejo. Por un lado negociaron con los italianos propietarios de la marca Malaguti la adquisición de los derechos de la misma. Por otro, con los propietarios de los modelos de motos que se incorporaban a esa marca, que en su día fue Piaggio. Pero estos ya habían cedido los derechos de fabricación de esas motos. Y nos consta que esos modelos ya se fabricaban para otras marcas, aunque finalmente serán solo Malaguti.



Esas motos, por si todavía no las has reconocido, fueron la última generación de las Derbi 125 fabricadas dentro del grupo Piaggio. Compartiendo la primera generación del motor 125 4T de 4 válvulas con modelos de Aprilia, las Derbi dejaron de hacerse (ahora en la gama española solo hay ciclomotores de marchas). Esas motos se han reconvertido en las nuevas Malaguti. Y como es lógico, aquella GPR 125 4T es la base (con bastantes cambios) de esta nueva Malaguti RST.

Por recordarte cosas, aquellas Derbi GPR compartían chasis con una moto tan reconocida como la Aprilia RS4 125. Portaba un chasis perimetral, muy curioso, fabricado en dos piezas y ensambladas con tornillos. También el motor era el mismo que se montaba en las Derbi Senda de 4T, compartiendo toda la base termodinámica (cilindro, culata y demás) y el cambio con las Aprilia. Eso sí, la más cara y especial italiana equipaba ya inyección electrónica mientras que la española se conformaba con un carburador. Si la primera encarnaba el espíritu "RS", es decir, la deportividad sin concesiones, la Derbi era una opción más "Sport-turismo", con una posición de conducción menos radical y un precio sensiblemente inferior.



La tercera en discordia, esta Malaguti, hereda también ese chasis y motor. En comparación con la Derbi se ha vuelto otra vez más radical y tecnológica, por lo que al final se ha acercado a la Aprilia. Cuenta con semimanillares bajos como la RS y por supuesto, a estas alturas, inyección electrónica. Al final, con ese motor, aún siendo el de primera generación, evolucionado fuera de Piaggio, con 15 CV y esta estructura la Malaguti RST 125 aparece como una opción más económica de una moto similar a la Aprilia, la de Noale una de las deportivas de 125 cc más eficaces y dinámicas del mercado.

CÓMO ES LA MALAGUTI RST 125

Como ves en las fotos, la moto efectivamente se parece bastante a la Aprilia. Cambian los plásticos, la posición de los retrovisores, colores y acabados. Lógicamente, como te puedes imaginar, la calidad de acabados y detalles tampoco es la misma, en una moto que vale más de mil euros menos. Pero eso no quita para que no estemos ante una deportiva del "octavo de litro" muy interesante y con algunas ventaja, siendo una de las más importantes, sin duda, ese precio por debajo de los 4.000 €.



Equipa un chasis perimetral fabricado en aluminio. El basculante, sin embargo, es de acero, de formas complejas y pintado, pero es de acero. Equipa una horquilla invertida y detrás un monoamortiguador montado directamente sobre el basculante, sin bieletas. Para frenar cuenta con dos discos, con el delantero mordido por una pinza radial de aspecto impresionante. Para abaratar al cumplir con las normativas referentes al frenado en la homologación Euro 4, en Malaguti se han decidido por montar un sistema de frenos combinados, en lugar del más efectivo y caro ABS.

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El motor es una evolución de aquel que llevaban las Derbi. Obviamente, ya se monta la inyección electrónica de la que aquel carecía, pero sigue siendo el diseñado por Piaggio, con la parte termodinámica basada en los motores de 15 CV de sus scootersde entonces, adaptado a un cambio de seis velocidades, evolución del motor Derbi de 50 cc de hace años. Es un buen motor, con culata de cuatro válvulas y dos árboles de levas, refrigerado por agua, capaz de entregar esos 15 CV máximos que la ley permite para los que tienen carné A1 o B de coche.



El equipamiento es correcto. La moto viene con estriberas para el pasajero elevadas, un cuadro con una parte digital y un original cuentavueltas, dotado de aguja analógica que se lee rápido, pero este además va encendiendo luces por detrás, en la parte exterior de la circunferencia en función de las vueltas alcanzadas. Cuando llegas al tope, ademas enciende una luz de sobre-régimen en la esquina superior derecha del cuadro. Lleva una pata de cabra lateral que en nuestra unidad se mostraba muy corta, dejando la moto bastante tumbada al aparcarla.

Es, en suma, una deportiva económica comparada con otras de 15 CV del mercado, con un nivel de equipamiento adecuado.



CÓMO VA LA MALAGUTI RST 125

La Malaguti RST 125 nace, como te decía, de una evolución de la Derbi GPR. Pero esa evolución la ha llevado más cerca de la Aprilia, perdiendo parte de la polivalencia que se disfrutaba en la Derbi, buscando una mayor eficacia deportiva. Sin embargo no todo el camino en esa dirección se ha completado: la posición de conducción sí es más deportiva, pero poco más.

En parado la moto es llamativa. El color blanco de nuestra unidad es quizá mas discreto que el rojo en que también se vende, de mayor impacto visual, aunque de líneas es una moto actual y acertada. Los ajustes de la carrocería están dentro de lo razonable pero, por ejemplo, en esta unidad veías el asfalto mirando la moto de lado, a través de la unión de la parte superior del carenado y los laterales.



Sobre ella la moto es "RR". Los semimanillares elevados sobre la tija de la Derbi se han sustituido por unos más bajos, similares a los de la Aprilia. Las estriberas también están retrasadas, aunque no de una forma tan radical como el manillar. La posición al final sobre ella es la de una deportiva. Con el motor ya en marcha, como ya pasaba con la Derbi, la rumorosidad mecánica es clara.

En ciudad es el motor su mejor baza. Acelera muy bien y sube de vueltas rápido. El cambio es preciso y con buen tacto, igual que el embrague, aunque la maneta vibra bastante. Las suspensiones trabajan bien: es dura, como corresponde a una deportiva, pero no tanto como para resultar incómoda. La posición, eso sí, acaba cansando el cuello y las manos.



En carretera la moto corre bastante. Es fácil verle encender la luz de sobre régimen al ir subiendo marchas. Vibra un poco, pero llegas a ver los 114 km/h reales de GPS e incluso en momentos, bien agachado con algo de cuesta a su favor, superar esa velocidad. En conducción deportiva te tienes que acostumbrar al tacto de sus neumáticos CST. No pierdes agarre, pero tampoco transmiten mucho tacto. Y también los frenos son mejorables. El freno delantero tiene más de medio recorrido de maneta antes de empezar a funcionar y con el trasero, conectado al delantero a través del sistema CBS, no tienes el mejor tacto para dosificar la frenada como se debe. Al final aprendes a cogerle el truco y entonces la moto frena como tú quieres.

Lo mejor:

-Prestaciones

-Mecánica conocida

-15 CV reales a buen precio

Mejoraría con:

-Pata lateral corta

-Tacto de frenos mejorable

-Ajustes y rumorosidad



ASÍ VEMOS LA MALAGUTI RST 125

En carretera: 3

En ciudad: 2

Pasajero: 2

Confort: 3

Equipamiento: 2

Autovía: 3

La Malaguti RST 125 es la opción más económica si lo que buscas es una deportiva que te garantice las prestaciones de los motores más punteros de 15 CV del mercado actual. Es una moto atractiva de líneas, con puntos a mejorar debido a su juventud. En ciudad no es todo lo cómoda que pudiera ser, ya que los semimanillares bajos marcan una posición de conducción muy supersport. En la carretera anda bien. El motor corre y demuestra que esos 15 CV están ahí, aunque no es el más suave de los motores del mercado con esta potencia. Son los frenos y neumáticos los que imponen el límite a su deportividad. En la autovía corre bastante, pero para ir con pasajero no es una moto cómoda, porque el invitado va en ese "segundo piso" y varía bastante el comportamiento de la moto.

Fotos: Javier Ortega



Más información de la Malaguti RST 125



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