Prueba KYMCO Grand Dink 300 2021: Como al principio, pero aún mejor

Prueba KYMCO Grand Dink 300 2021: Como al principio, pero aún mejor
Daniel Navarro
Daniel Navarro
Parece que ha pasado una eternidad desde aquellos años en los que KYMCO era una marca nueva, desconocida, de scooters baratos y fiables. Y no ha pasado tanto: la marca lleva poco más de 25 años en España. Pero al principio sí eran así.

Fue a mediados de los 90 (quizá algo antes) cuando esta marca «nueva» llegó a España. Traían scooters de un estilo sobrio, algo «raro», pero del gusto de la época. Eran, sobre todo, baratos. Normal. ¿Cómo abres mercado con un scooter asiático desconocido? Pero en poco tiempo dejaron de ser desconocidos y enseguida se echaron encima fama, además, de duros y fiables. Económicos de mantener (aunque no todo el mundo los mantenía como se debe, es lo que suele pasar con vehículos considerados baratos) a los pocos años scooters como los Dink, Bet&Win o Grand Dink eran éxitos de ventas.

El Grand Dink fue todo un éxito, como te digo. Si mal no recuerdo, en España se vendió en 125 (de los que sigues viendo más de uno cada día que sales por la ciudad) y algunos 250. Duro, amplio, barato y cómodo, no destacaba sin embargo por ser especialmente rápido ni por su comportamiento deportivo (más bien al contrario). Sinceramente, tampoco era una preciosidad de diseño. Pero seguro que a más de uno os gusta. Es otro de esos efectos que tienen las cosas buenas en la gente, que será feo, pero te acaba encantado. Pero en 2009 la historia cambió mucho.

El Super Dink nació entonces. Diseñado en Italia en cuanto a su estética, estrenaba motores, carrocería y chasis. Era completamente nuevo. Y, como buen KYMCO, era económico. Y parecía (como luego demostró) ser duro y fiable. Pero esta vez sí: era muy rápido (en su momento fue tanto en 125 como en 300 el más rápido en su cate-goría), estable y divertido de llevar. KYMCO cambiaba de registro. Y con un elevadísimo nivel de ventas, en un mercado que cada vez consumía más scooter y menos moto, la marca se convirtió en lo que es hoy día: una de las principales en nuestro mercado, especializada en scooter, con una muy amplia gama para todo tipo de clientes. Pero sigamos con la historia.

En 2016 KYMCO inicia una profunda renovación de su gama con la presentación, en pocos meses de ese año y el siguiente, de los nuevos Grand Dink en 125 y 300 y Super Dink en 125 y 350. Venían a ocupar dos niveles diferentes en las gamas de esas cilindradas de la marca. El Super Dink era el superior: más grande, más equi-pado, más potente y, por supuesto, más caro. Sobre el Grand Dink quedaba la responsabilidad de «defender los colores de la marca» en esos otros ámbitos clásicos en su historia: fiabilidad, buen precio, comodidad y facilidad de uso.

En 2021 llega una forzada renovación de todas las gamas: homologación Euro 5 y KYMCO, como otras marcas, ha aprovechado para mejorar sus productos. Así es, ahora, ese Grand Dink 300 2021: sigue la tradición de la marca a la que pertenece, siendo un scooter muy económico y asequible, además de fiable gracias a una mecánica sencilla y probada, pero mejor que nunca, más equipado. E indudablemente más bonito de líneas que su antecesor, aquel primer Grand Dink.

Cómo es el KYMCO Grand Dink 300 2021

No hay cambios de importancia en este Grand Dink, salvo esa nueva homologación como Euro 5. Sigue siendo el scooter que era: esa extraña pero interesante mezcla entre en un maxiscooter GT, a nivel de líneas, carrocería o capacidad de carga y la mecánica de media cilindrada más básica y económica de la marca.

Emplea un chasis en tubo de acero, bien construido en cuanto al comportamiento del scooter, como veremos, y la última versión, revisada una vez más, del motor de dos válvulas refrigerado por agua. Pero en un scooter así, como puedes suponer, no es el motor la estrella de la película: su filosofía es esa que decimos, ser un scooter económico, muy capaz, cómodo en el día a día en la ciudad y con el que puedes salir de ella a los alrededores sin ir muy «pillado» de prestaciones. Así, entrega 23 CV a 7.500 rpm. Sí, lejos de los más punteros de la categoría, pero para eso está el Super Dink 350. La parte ciclo está a la altura: una horquilla de 37 mm con llanta delantera de 14″ y un freno de disco delantero de 260 mm, con otro disco en el tren trasero, que va con dos amortiguadores regulables en precarga y llanta de 13″.

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Sí es más importante ese equipamiento que, en el fondo, te facilitará ese uso diario. Un hueco bajo el asiento con capacidad para dos cascos integrales y luz de cortesía automática, con célula fotoeléctrica; un porta bultos trasero donde anclar un top case o donde, ocasionalmente, atar cosas que debas llevar. Una guantera, sin cierre pero con USB, en el lado izquierdo del contra escudo, en su zona superior, bajo el mani-llar. Un cuadro completo, con dos esferas analógicas y una parte central digital. Y por supuesto, pata lateral más caballete central, fáciles y cómodos de usar. Destaca la nueva iluminación: faro doble LED, con tiras luminosas de la misma tecnología como luz de posición.

Cómo va el KYMCO Grand Dink 300 2021


El Grand Dink 300 es de esos scooters que cumple con lo que promete. No más, pero tampoco menos. Y no es poco. No te defraudará, si lo que buscas en un scooter coincide con su filosofía, algo que es relativamente fácil. Es, sin duda, el «paradigma» del scooter medio: fácil, cómodo, no muy caro, con el equipamiento lógico que usarás y sin lujos superfluos, pero no espartano. Y con las prestaciones suficientes para moverte día a día dentro de la ciudad e incluso salir de ella a donde tengas que ir, sin grandes incomodidades. Te equivocarás si buscas prestaciones espectaculares, rendimiento de deportivo o lujos y «chuladas» para presumir. Eso sí, todo eso que promete y cumple viene envuelto en una cuidada terminación: se nota que es un scooter de calidad.

Subirte a él es sencillo. Te sientas y, como en los Super Dink (de antes y de ahora), resulta cómodo… a su manera. Las formas del asiento te dejan «atrapado», pero no resulta incómodo. Se llega bien al suelo y no se siente pesado (mido 1,65) pero o de puntillas o con un solo pie, echándote un poco a un lado. En marcha aumenta esa sensación de calidad: el sonido es discreto y no hay vibraciones. Puedes regular la distancia de las manetas y encontrarás aún mejor tacto de frenos.

En marcha sigue siendo tan agradable. Es suave, fácil, con aceleraciones brillantes, pero no espectaculares. No hay problemas en salir abriendo gas a tope sobre asfalto limpio. En ciudad se nota muy manejable. Es más compacto (o esa sensación da) que, por ejemplo, un Super Dink. Y eso se agradece. Las suspensiones están calculadas con acierto para este uso diario, cómodo. Pero no desmerecen el día que tienes prisa y aprietas el ritmo. Es estable y noble; se nota cómo pisa y permite ir muy deprisa sin grandes complicaciones. Frena muy bien de ambos trenes. Con todo ello, en la carretera puede llegar a ser un scooter divertido: no será tan rápido y brillante de reacciones en la carretera como sus hermanos mayores más sport (Super Dink 350 o Xciting 400 S, bastante más caros) pero no se hace aburrido si es una buena carretera con curvas.

En la autovía cumple sobradamente: mantiene los 120 km/h legales sin grandes esfuerzos y, si te pones, sí llegas a verle los 140 km/h en el marcador para adelantar. No hay mucho más. Y en esos esfuerzos sí aparecen unas vibraciones -un traqueteo leve y profundo, más bien- que no llegan a molestar ni a poner en peligro la integridad del scooter ni mucho menos, pero se nota. A esa velocidad, eso sí, vas con buena protección aerodinámica y sigue siendo muy cómodo.

Lo mejor:

-Líneas elegantes

-Comodidad de uso

-Precio razonable

Mejoraría con:

-Prestaciones justas

-Vibraciones a alta velocidad

Así vemos al KYMCO Grand Dink 300 2021

En carretera: 3

En ciudad: 4

Pasajero: 4

Confort: 4

Equipamiento: 3

Autovía: 3

(Puntuación de 1 a 5)

Lo más parecido a un scooter lógico del mercado, en el sentido de que está diseñada para nada más y nada menos que eso: aquí no hay intenciones de pasar por un vehículo deportivo ni «premium» ni muy «GT» ni nada de eso: un scooter de cilindrada media, de prestaciones suficientes para tus desplazamientos diarios, que los hace llevándote de un sitio a otro eficazmente y de forma cómoda. Todo en él está pensa-do para ello, incluido el equipamiento. Va muy bien en la ciudad, donde si destaca por su agilidad para ser un 300; es suficiente en carretera y autovía. Cómodo para uno o dos personas, el Grand Dink, como siempre, es una gran herramienta de transporte personal.

Más información del KYMCO Grand Dink 300

 

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