Prueba Keeway RKF / Benelli BN 125: 125 de la A a la Z

Publicado el jueves 10 de octubre de 2019
Prueba Keeway RKF / Benelli BN 125: 125 de la A a la Z

El grupo Qianjiang compró hace 13 años la histórica marca italiana Benelli. Desde un tiempo antes, el mismo grupo operaba en España bajo una marca creada específicamente para los mercados occidentales: Keeway. Ahora, ambas marcas han alcanzado un grado de madurez que las convierten en opciones punteras en su segmento.

Benelli no ha cesado estos últimos años de presentar propuestas sorprendentes. Su nuevo motor 500 de dos cilindros está resultando un éxito en toda Europa, el que equipan las versiones TRK 502. Llegarán, en muy poco tiempo, nuevas motos con éste y otros motores que devolverán a la marca su antiguo esplendor. Keeway significa otro planteamiento, aún siendo el mismo fabricante. Pero su corta historia es llamativa, una marca china que ha sabido diferenciarse de otros rivales a base de hacer las cosas bien y que, en mercados como el español, ha llegado a ser referente en el mercado de 125 cc de marchas.

Keeway aterrizó en España en una época en la que era común que cualquier importador creara una marca y trajera contenedores repletos de las 125 cc más baratas que encontraba en China, las vendiera e, inmediatamente, desapareciera. Firmas como Keeway se alejaron radicalmente de esta filosofía. Para empezar, no son importadores, sino una delegación de la propia marca en España. Al comienzo tuvieron que aprender a solucionar errores de juventud, pero una de las cosas que nunca han perdido de vista es su responsabilidad en postventa: recambios y servicios oficiales siempre han estado disponibles para solucionar los problemas que surgían. Eso respalda la seriedad y solidez de una marca que entra de nuevas en un mercado.





Hoy día, te Keeway es la primera marca en matriculaciones de 125 de marchas en España. La Superlight es una de las custom más vendidas del mercado desde hace años. Las RKS y RKV han sido un gran éxito desde su lanzamiento y el "boca a boca" de su fiabilidad, a pesar de su bajo precio, ha sido su mejor publicidad. La última versión de la básica RKS sigue sorprendiendo: barata, cómoda, suave y muy agradable.

En esta última parte de 2018, ambas marcas han presentado nuevos modelos de "octavo de litro". Se da la particularidad de que Benelli, una marca histórica de motos de elevadas prestaciones, presenta una nueva 125 básica, la BN 125. Y Keeway, una marca de motos básicas y económicas, presenta una naked sport de primera fila en cuanto a prestaciones. Cambio de papeles, sí, pero piénsalo así: Keeway quiere demostrar que son capaces ya de luchar por las ventas de las motos más sofisticadas de 125 y Benelli que puede vender motos económicas y utilitarias.



Hemos ido a Vich, en Barcelona, al circuito de karts Osona, a probar ambas motos. Hemos rodado con ellas, menos de lo que nos gustaría, y en peores condiciones de lo deseable, pero si lo suficiente para "picar" nuestra curiosidad. Y si lo que te contamos no es suficiente para hacerte una idea de como van, si que lo será, al menos, para dejarte como nos hemos quedado nosotros: con ganas de probar más y mejor, dos motos que en principio parecen muy interesantes.

CÓMO SON LAS KEEWAY RKF 125 Y BENELLI BN 125

Son dos motos diferentes; se presentan juntas por su coincidencia en el tiempo y por ser, en el fondo, hermanas de fabricante. Pero no pienses que una y otra son parecidas o que son dos versiones de la misma moto: son dos cosas distintas; se parecen en poco y ese poco, como se dice en las películas, es mera coincidencia.

La BN 125 es una básica de 125. Emplea un chasis multitubular, pintado en rojo y con monoamortiguador trasero. Emplea el motor ya conocido de la pit-bike matriculable TNT 125; un motor refrigerado por aire pero con culata de cuatro válvulas y encendido con doble bujía. Es capaz de alcanzar los 11,1 CV a 7.500 pm, con un par de 10 Nm a 6.500 rpm y emplea un cambio de cinco velocidades. Como ves, es un original propulsor, que tiene características del clásico motor 125 económico, pero también detalles que buscan un mayor novel de potencia.



Con horquilla invertida, discos ondulados y una carrocería de cierto aire sport, que se comercializará en tres colores (rojo, blanco o negro), la Benelli BN 125 es una moto en la que se mezcla ese concepto con el que Keeway triunfó con la RKV, a medio camino entre lo sport y lo utilitario, aunque en es este caso, con la culata de cuatro válvulas y suspensiones se va un paso más lejos en concepto deportivo, aún manteniendo un precio, muy razonable, de 2.499 €.

La Keeway RKF 125 es otra idea. Se erige como una naked sport auténtica y solo a la vista se aprecia, aunque lo cierto es que la Benelli puede parecer "más moto" de lo que es. La RKF es, a la vista, una moto musculosa en la parte delantera, con una vista lateral que se va aligerando según trasladas la mirada hacia atrás. Es una estética muy naked sport, muy de moda. Se anunció su llegada hace una unos meses. Se dijo que vendría en versión de 15 CV, pero finalmente llega con propul-sor de 13 CV, cifra apreciable en una moto para la que se declaran 137 kg de peso en vacío. Es un motor completamente nuevo, de cuatro válvulas y refrigeración líquida, que alcanza dato máximo a 9.500 rpm, con un par de 10 Nm a 7.500 rpm. En este caso, como corresponde a una auténtica naked sport, el cambio sí es de seis marchas.



La parte ciclo está a la altura de las circunstancias. El chasis es un doble viga de acero perimetral. Delante exhibe una horquilla invertida y detrás un sistema de monoamortiguador con bieletas. En los frenos se recurre a discos ondulados unidos mediante un sistema de frenada combinada CBS. Se presenta una carrocería deportiva, con un cuadro digital muy completo y faro principal LED acaban el conjunto de la primera Keeway de enfoque netamente deportivo, que aún así consigue mantener un precio contenido de 2.799 €.

CÓMO VAN LAS KEEWAY RKF 125 Y BENELLI BN 125

La presentación tuvo lugar en el circuito de Osona, en Vich (Barcelona). En el plan inicial también se iba a hacer una ruta por la carretera por los alrededores de la zona con ambos modelos. Pero a primera hora de la mañana comenzó a llover. En pocos minutos, el circuito era prácticamente una laguna. Esperamos un tiempo pruedencia, pero la situación no mejoraba en absoluto.

Al final aprovechamos un pequeño respito en la cantidad de agua que caía para, al menos, tener la sensación a los mandos de ambas motos. Por desgracia, aparte de no pasar más de 10 minutos antes de que volviese a caer el diluvio, el asfalto del circuito (del que me habían advertido que ni en seco era gran cosa) era como aceite. Salgo con la Keeway RKF, 1ª, 2ª, 3ª sin abrir demasiado gas, llego a la primera curva, toco el freno trasero, bajo a 2ª y la moto comienza a deslizar. Así las cosas, decidí dar alguna vuelta completa, aunque (como me dijo un compañero), "tumbando menos que un tranvía". En la recta de atrás se había formado un charco de esos "que cubren" en el que había que pasar en 2ª si no querías que el agua te llegase a las orejas. Las curvas, encharcadas, tampoco permitían absolutamente ninguna alegría. En la recta, podías probar algo cómo respondía el motor al abrir algo más de gas, pero nada más. Como entenderás, la ruta se canceló. En estas circunstancias, no tenía sentido.



La Keeway RKF 125 ofrece una posición de conducción muy agresiva. Recuerda una KTM Duke, cargando peso hacia adelante, pero no resulta incómoda. A diferencia de la austriaca, el manillar se siente algo más estrecho y elevado. Arrancas y el motor emite un sonido muy similar al de cualquier 125 cc de 4T, sin grandes estridencias ni excesivo ruido. Es suave y no vibra ni tiene sonidos extraños. También los mandos tienen un tacto agradable, directo. El cuadro parece completo y tiene un diseño bien realizado. La moto tiene muy buen aspecto de componentes: chasis o suspensiones muestran una buena calidad. En concreto, las suspensiones parecen acertadas en cuanto a reglaje, ya que resulta cómoda y dan la sensación que aguantarán bien los esfuerzos en conducción deportiva, aunque esto, como comprenderás, no te lo puedo asegurar hasta que no hagamos una prueba más completa. Con los frenos ocurre algo similar. En mojado responden de forma progresiva y adecuada, aunque no me atrevo más que acariciarlo. En este caso, las carencias de un CBS de cualquier 125 moderna en estas situaciones salen a la luz, complicándote la dosificación entre ambos ejes como a ti personalmente te gustaría.



El motor acelera muy bien. Tampoco pudimos probar hasta dónde se estira por la falta de rectas largas en el circuito, pero se nota con fuerza y brío desde abajo. Además, el cambio de seis marchas hará que puedan aprovecharse mejor sus posibilidades. Aunque lo cierto es que el de la Benelli, con 2 CV menos en una moto más pesada, tampoco se siente pobre ni mucho menos. Con la Benelli tienes una posición de conducción aún más cómoda, más tradicional. Y a nivel de chasis también parece correcto.
 

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