Italjet Dragster 125: Superbike urbana

Publicado el lunes 20 de enero de 2020

Italjet mostró en el pasado Salón de Milán EICMA 2019 el regreso del scooter de serie menos convencional de la historia. El Italjet Dragster 125 2020 ya está aquí.

El Italjet Dragster 125 es un scooter único. Entre 1995 y 2003 se vendieron 70.000 unidades de este modelo dotado de chasis multitubular, suspensión delantera alternativa y estilo radical. Todo un testamento de innovación. Por desgracia, italjet desapareció junto con otras marcas italianas de prestigio como Malaguti (ahora renacida dentro del grupo austriaco KSR) y Garelli. Su fundador, el genial Leopoldo Tartarini, falleció en 2015 y seguro que estará orgulloso del trabajo realizado por su hijo Massimo, de 55 años, quien ha devuelto a la vida a su icono Italjet Dragster.

Mientras que el Italjet Dragster original estaba propulsado por un motor de ciclo 2T en cilindradas entre 50 cc y 180 cc (solo se fabricaron unas pocas 4T de 250 cc), la nueva generación que entrará en producción en junio de 2020 en Bolonia (Italia) solo estará disponible con propulsores de 4T entre 125 cc y 200 cc. Son unidades de origen Piaggio con culata DOHC de cuatro válvulas y refrigeración líquida como las que han equipado las Aprilia Scarabeo 125/200 o las Vespa GT 200, así como otros modelos bajo licencia de la marca italiana como Scomadi. Por lo tanto, en este aspecto se tienen todas las garantías. En su versión de 125 cc entrega 14,9 CV a 10.000 rpm (límite para el carné de coche B convalidado) y un par máximo de 12,5 Nma 7.750 rpm para un peso de 108 kg en seco. La versión de 200 cc eleva estas cifras a 19.8 CV a 8.250 rpm y 17 Nm a 6.250 rpm con 112 kg de peso.



Este motor eran construidos antes en China para Piaggio por Jincheng, pero después de que Piaggio cerrara acuerdos de exclusividad con Zongshen, Jincheng ha evolucionado por su cuenta estos propulsores para sus propios modelos y para otros fabricantes, como este caso Italjet. Como parte de este acuerdo, Jincheng también fabricará Dragster bajo licencia en China, únicamente para su mercado interno.

CÓMO ES EL ITALJET DRAGSTER 125

El Italjet Dragster es el único scooter del mundo con chasis multitubular construido en acero atornillado a sendos basculantes de aluminio en su parte delantera y trasera. Los tubos de este chasis son mucho más grandes que en la versión original, con unidades entre 24 mm y 28 mm de diámetro, ¡el mismo que en una Ducati! Mantiene el sistema de basculante monobrazo delantero con dirección en el eje central mediante un sistema de bieletas con las que actúa el manillar como su predecesora, y las cotas de geometría son las mismas. Pero el basculante es ahora de aluminio forjado en lugar de acero y la distancia entre ejes es más larga (1.335 mm frente a 1.310 mm) para mayor estabilidad, además de dejar más espacio para piloto y pasajero. Este último dispone de asas y estriberas independientes.



La suspensión delantera alternativa diferencia las funciones de suspensión y dirección, lo que optimiza la conducción sobre todo en frenadas, ya que la transferencia de pesos hacia delante es mínima incluso en las más agresivas. Además de quedar estéticamente muy bien, reduce los impactos procedentes del asfalto y las vibraciones que llegan al manillar.

Como antaño, los basculantes delantero y trasero cuentan dada uno con un único amortiguador, regulables en precarga, firmados por Bitubo. Asimismo, ahora también se diferencian los tamaños de ambas llantas, siendo más grandes en la actual. Delante se monta un Pirelli Diablo Rosso 120/70-12 con un 150/70-13 trasero. La frenada es combinada con disco delantero de 175 mm de diámetro un trasero de 240 mm, ambos con pinzas Brembo. El ABS se reserva a la versión de 200 cc. El depósito de 9 l. de capacidad se sitúa bajo la plataforma central, lo que baja el centro de gravedad para una superior distribución de masas, mientras que los manillares retrasados, muy deportivos, están realizados en aluminio y montan puños Domino.



Pero es el diseño extremo y sin compromisos del Italjet Dragster lo que lo diferencia de cualquier otro scooter, como ya sucedía con su predecesor. Le gusta dejar su tecnología a la vista, como el chasis o la dirección SIS (Independent Steering System), de modo que se aleja de la actual tendencia en la que todos los modelos se asemejan entre sí. Un coche como el Ariel Atom o el diseño del Museo de Arte Moderno Beaubourg de París son reflejos de esta teoría. Y su precio no será desorbitado para su propuesta. En Italia se comercializarán por precios entre 5.000 € el 125 cc y 5.500 € el 200 cc, incluyendo impuestos.

CÓMO VA EL ITALJET DRAGSTER 125

Reconozco que me declaro un fan incondicional de los Italjet Dragster desde que los vi por primera vez hace 25 años. Incluso me compré uno de la primera generación como medio de transporte en los circuitos cuando competía en los circuitos europeos, también para ir a tomar algo, a ver una película o un partido de fútbol. Es decir, en cualquier sitio donde sabía que iba tener problemas de aparcamiento. Era la versión de 180 cc y aceleraba muy bien. Pero lo que más me gustaba era lo bien plantado que se sentía, su estabilidad a cualquier velocidad respecto a otros scooter convencionales. También tengo que decir que soy un admirador de las Bimota Tesi, por lo que elegir una Italjet Dragster era lo lógico ¡Y qué bien sienta ver cómo todo el mundo te mira a su paso! Era un modelo tan práctico como divertido de llevar. Sugongo que por eso me lo robaron. Cuando lo recuperé, estaba destrozado. Adiós mi Italjet Dragster...



Imagínate mi entusiasmo cuando he tenido la ocasión de probar la nueva Italjet Dragster 2020 cuando todavía quedan seis meses para que comience su comercialización. Ha sido con la versión 125 cerca de la italiana Via Emilia en la pintoresca ciudad de Dozza. Sus calles están decoradas con decenas de pinturas, un marco perfecto para una obra de arte moderno sobre dos ruedas como es el Italjet Dragster.

A pesar de su imagen, es un modelo realmente útil. Para rodar a unos 110 km/h debes subirlo hasta las 10.000 rpm sin ninguna vibración gracias al sistema de eje de equilibrado diseñado por los ingenieros de Piaggio. Cuando te adentras en las empinadas calles de esta ciudad italiana, el Dragster no parece quejarse de mis 85 kg de peso, solo en las arrancadas. Las recuperaciones de su sistema CVT son notables una vez ha cogido velocidad. Con acompañante, supongo que el panorama cambiará bastante.



Pero este modelo es un scooter para llevarlo solo. Así no es solo bonito, sino práctico. Con mi 1,80 m de estatura me puedo sentar confortablemente, en una posición erguida sobre su asiento de 770 mm de altura sin que mis rodillas den en el contraescudo. También el espacio sobre la plataforma va bien con mis pies de 43, aunque si usas más número irás más justo.

Como en mi Dragster anterior, su dirección no es nada nerviosa como cabría esperar de unas llantas de esta medida. La causa debe ser su dirección de eje central. A pesar de que el día de la prueba hacía un frío intenso, los Pirelli Diablo se calentaron con rapidez para ofrecer buen "grip". No obstante, tuve un par de situaciones en las que habría preferido haber llevado un ABS al clavar la rueda delantera sobre asfalto húmedo casi helado. Los frenos Brembo son efectivos y te ofrecen mucho control, aunque debes habituarte a usar ambos al mismo tiempo con fuerza cuando ruedas a partir de 100 km/h. Las suspensiones Bitubo todavía no eran las definitivas al tratarse de un modelo pre-serie, pero estaban muy bien regladas para mi peso. Delante peca de suave sobre asfalto en mal estado, pero no llega a cabecear en frenadas fuertes. Mantener el scooter plano en estas situaciones sigue siendo premisa exclusiva de estos sistemas de suspensión alternativa. ¡Buen trabajo!

Hay muchas marcas que desarrollan modelos espectaculares que luego no llegan a la producción. En Italjet siempre ha ocurrido lo contrario, tanton con Tatarini padre como con su hijo. Su ambición por anticipar tendencias, pensar de forma original y, sobre todo, ser originales, les empujan a ofrecer modelos siempre diferentes. Recuerdo que cuando se presentó en el pasado, un distribuidor holandés definía al Italjet Dragster como el Lamborghini de los scooters. Yo prefiero la definición de un periodista británico que me dijo que era la "crisálida de una moto del Mundial de Superbike". ¡Lástima que no se me hubiese ocurrido a mí antes! Cuando rueda por la ciudad, lo hace como una glamurosa mariposa. Si prefieres pasar desapercibido, mejor no te montes en una italjet Dragster.

Fotos: Kel Edge



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