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Prueba Husqvarna Svartpilen 401: diversión pura con el carné A2

Publicado el lunes 14 de septiembre de 2020
Husqvarna Svartpilen 401

Las motos para el carné A2 no son aburridas ni mucho menos. Ni tampoco todas iguales ni limitadas. Hay motos tan originales y diferentes como esta Husqvarna Svartpilen 401, una naked divertida como pocas.

Hace muchos años que tengo carné de moto, por lo que no he tenido que pasar (sí lo hice por las motos que tuve) por esta escalada de las bajas cilindradas a las medias y a las grandes. Ni siquiera tuve aquella limitación antigua de los dos primeros años del A que estaba antes vigente. Yo, desde el primer día que tuve un permiso de conducción, podía llevar cualquier cosa con dos ruedas y motor.

Esto hoy día, hablando con los que sí deben pasar por ese "calvario", parece una suerte. Consideraciones sobre lo lógico u oportuno de esa escalada aparte, lo cierto es que suelo contestar sobre la suerte que tienen. Quizá entonces podías (que no debías) salir del examen e irte a la tienda a por un aparato de 150 CV sin saber ni ponerla en marcha. Ahora no, sino que debes conformarte con elegir entre infinidad de modelos, estilos y versiones. Donde antes, si querías una moto media, podías elegir entre alguna semideportiva versátil o una trail mono, ahora tienes deportivas, naked, trail asfálticas, trail camperas, urbanas, retro, de un cilindro, de dos o incluso más si tienes que pasar por la limitación. Aprenderás mejor, será más seguro para todos y, además, puede ser una experiencia tan divertida como estrenarte en el mundo de la moto grande con un modelo como esta Husqvarna Svartpilen 401.



El mercado de motos del carné A2 se ha hecho muy grande. Es indudablemente importante para las marcas y se esfuerzan cada día más en ofrecer motos realmente atractivas. KTM, propietaria de Husqvarna, hizo una apuesta arriesgada: desarrolló una plataforma de un solo cilindro, lo más ligera posible y de comportamiento muy deportivo, pero de indudable polivalencia, al lanzar la primera Duke 390. Esa plataforma se convirtió con el tiempo en las deportivas RC 390 y más adelante fue adoptada por Husqvarna para desarrollar esta Svartpilen 401 y su hermana Vitpilen 401. Ahora se ha añadido la nueva Adventure 390, pero sin duda son las Husqvarna las más originales de toda esta familia.

Hace unos meses que probé la Vitpilen 401. Era una moto original, como esta, divertida pero de posición radical, lo que llevaba a una moto algo exigente para pasar tiempo sobre ella. Tuve la suerte de probar después la Svartpilen 701, de la que tengo un gran recuerdo. Es una moto muy divertida, algo gamberra, pero bastante versátil. Ahora toca probar la 401 en configuración Svartpilen. Ya sabes la negra, de manillar alto, la que quiere parecer una "scrambler" que llega desde el futuro, pero basado en las líneas de las motos de campo de hace 50 años. Y te adelanto que llevarla es una experiencia tan original y diferente como su apariencia. Convence, pero hay que entenderla, porque no es algo estándar.

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CÓMO ES LA HUSQVARNA SVARTPILEN 401

Que es original y diferente no hace falta que te lo diga nadie: ahí tienes las fotos y juzga tú mismo. Pero no solo lo es el planteamiento estético de la moto. Para empezar, el mismo hecho de su estructura, con ese chasis multitubular y su motor monocilíndrico de altas prestaciones, no es algo común en el segmento. Si buscas otras monocilíndricas de cilindrada similar te encontrarás modelos mucho más tranquilas, generalmente con poca o ninguna inclinación deportiva. Si analizas otras motos entorno a los 45 CV de esta "Husky" te encontrarás motos más pesadas, con más cilindros, lo que es sinónimo de más kilos. Incluso si comparas con sus propias "primas" de KTM hay diferencias, más allá de su chasis y motor. Por ejemplo, las Husqvarna se montan en Austria, no en India.



En el fondo, la moto es una "reinterpretación" de la KTM Duke 390. Chasis y motor son los mismos, mientras la parte ciclo recibe algunas modificaciones como neumáticos o reglajes de horquilla, y es la carrocería la que marca la diferencia. Como en otros casos, solo con eso, a sus mandos parece una moto completamente distinta.

El chasis es un multitubular en acero, en este caso pintado en negro. Delante emplea una horquilla WP APEX multirregulable de 43 mm y detrás un amortiguador de la misma marca regulable en precarga y extensión. En los frenos se recurre a componentes ByBre, la segunda marca de Brembo, con un disco delantero de 300 mm y pinza de anclaje radial. Los neumáticos, en llantas de radios de 17", son unos Pirelli Scorpion Rally STR con bastante taco para una moto cuyas intenciones son más bien poco camperas. Pero le quedan bien estéticamente.



El motor es el ya conocido monocilíndrico KTM de la Duke, como te decía. Es un propulsor compacto, muy potente y de claro carácter deportivo. Cubica 373 cc, equipa dos árboles de levas y acelerador electrónico, y es capaz en esta última versión de alcanzar los 44 CV a 9.000 rpm, con un par de 37 Nm a 7.000 rpm. Emplea una cambio de seis velocidades de relación bastante cerrada, con embrague antirrebote y en este caso de la Svartpilen viene de serie con el sistema "quickshifter" de doble acción (subida y bajada de marchas).



Pero en el equipamiento es solo alguna de las ventajas que la Svartpilen aporta con respecto a las KTM con su mecánica. La Husqvarna mantiene el cuadro redondo LCD en blanco y negro de las primeras Duke completo, pero no es el TFT que llevan las austríacas ahora. También el ya comentado reglaje de suspensiones es algo que mejora en esta moto con respecto a la KTM. Además, mantiene, como estas, las piñas retroiluminadas. Por otro lado, detalles de terminación como el preciosos faro redondo de LED, la parrilla porta bultos sobre el depósito de gasolina son exclusivamente suyos. Ello y la carrocería minimalista, de líneas rectas y angulosas que le dan ese carácter único, es lo más atractivo de la moto.

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CÓMO VA LA HUSQVARNA SVARTPILEN 401

La Husqvarna Svartpilen 401 es una moto original no solo en sus formas. El planteamiento en sí es también algo poco común. Se define como una naked, claramente, pero lleva ruedas mixtas de trail. Sin embargo ni suspensiones ni altura libre al suelo -es 35 mm más baja que, por ejemplo, la Duke de la que deriva- son de trail. Motor y chasis derivan de una naked "streetfighter" como es esa KTM 390 Duke, pero ella no lo es. Husqvarna además se refiere a su modelo muchas veces como una moto adecuada en el entorno urbano, aunque sus prestaciones la pueden llevar muy lejos de la ciudad. No es fácil, por tanto, encuadrarla en uno de los segmentos clásicos del mercado.



También es distinta a la Husqvarna Svartpilen "grande", la 701. Recuerdo que cuando la probé me quedé con la sensación de haber estrenado una moto similar a la KTM Duke 690, igual de "gamberra" y divertida, pero más exclusiva y atractiva. Esta no se parece tanto a la Duke 390. La posición de conducción y, por tanto, las reacciones de la motos son distintas. La 401 es una moto alta para su tamaño general. Sus 835 mm de altura de asiento son bastantes, aunque luego es estrecha y se puede llegar bien al suelo.

La arrancas y tiene un sonido bonito, a monocilíndrica "de carreras", con rápidas subidas de vueltas y el ralentí algo alto, cercano a las 2.000 rpm. El asiento es algo duro y la posición de conducción razonablemente cómoda. Los mandos están en buena posición y el embrague es muy suave. El cambio -equipado con "quickshifter"- es bastante preciso. Si lo usas de forma normal con el embrague el recorrido de la palanca es corto, pero suficiente. Notas en la maneta, al reducir, la actuación del sistema antirrebote, que actúa perfectamente cuando debe. El "quickshifter", por su parte, funciona bien en reducciones siempre, pero subiendo marchas es brusco en las tres primeras salvo que lo emplees solo en torno a las 6.000 rpm y en marchas largas, donde resulta más suave. También a veces falla al entrar la 6ª, dejándola "a medias".



En la ciudad la moto es cómoda. Se percibe ligera y ágil, es estrecha y con adecuado radio de giro. El motor se siente potente, con bajos suficientes y buenos medios, pero es girando arriba donde demuestra su genio: es un motor deportivo y se le nota. Por eso es en la carretera donde de verdad te diviertes con ella. Es rápida acelerando, fácil de meter en la zona roja del cuentavueltas y muy ágil cambiando de dirección, aunque haya que acostumbrarse a ella, ya que cuando te subes a ella por primera vez la notas incluso algo nerviosa. Luego te das cuenta de que llevas una moto especialmente corta (1.357 mm entre ejes) y algo alta (tú vas a 835 mm del suelo) y eso implica un comportamiento algo radical. Pero cuando le coges "el aire" se puede llevar muy deprisa, con buenas tumbadas y, sobre todo con buen paso por curva.

Los neumáticos Pirelli Scorpion Rally STR tienen muy buen agarre en asfalto, pero en el inicio de la trazada, cuando empiezas a tumbar, no transmiten toda la confianza como sí ocurre unos metros más adelante. Debe ser el conjunto de estas ruedas en estas geometrías, porque desde luego en otros casos que hemos probado los neumáticos son más "legibles" que en esta Svartpilen. Aún así, te insisto, es cuestión de costumbre. En mi caso, a los pocos kilómetros estaba habituado y pasándomelo de miedo con la Husky. Eso sí, unos kilómetros más allá empecé a preguntarme qué carpintero de los de Ikea ha esculpido en madera de roble este asiento. ¡Está muy duro! Es lógico: para conseguir esa línea recta de la parte superior de la moto se ha montado un asiento de cuero con poco espumado. En el catálogo de accesorios puedes sustituir por uno menos bonito pero más cómodo.

El motor es fantástico y corre mucho en una moto tan ligera. El cambio es bastante corto, capaz de cortar encendido en sexta a tope en subidas bastante pronunciadas y eso hace que en cualquiera de las velocidades siempre haya potencia para salir desde medio gas. Es de las sensaciones más placenteras de esta moto, llevarla arriba, dejarla bajar un poco y volver a abrir, notando una ostensible patada hacia delante, sobre todo en cuarta y quinta. Con buenos frenos y buen tacto; al final se comporta como una buena deportiva, próxima a la KTM Duke 390.



Y no, no es una trail. Como otras motos así, cuando ves los neumáticos con taco es inevitable ir a probarla a algún camino. Los neumáticos cumplen, tienen tracción, pero la suspensión, tal y como viene de serie, es dura. Podrías soltarla un poco, para eso están los reglajes. Y tiene un modo "supermoto" que estableces en el cuadro y desconecta el ABS trasero. Pero aún así el motor es hasta violento cuando entra en potencia sobre la arena. Y no es una moto alta al estilo off road: las ruedas de 17" y los 145 mm de altura libre al suelo marcan lo que puedes y no puedes hacer. Lo cierto es que hasta tienes que tener cuidado para bajar bordillos en la ciudad, porque no es difícil atizarle al cubre cárter.

LO MEJOR:

-Estética exclusiva y diferente

-Divertida y versátil

-Motor potente en una moto ligera

MEJORARÍA CON:

- "Quickshifter" más suave

-Asiento duro

ASÍ VEMOS LA HUSQVARNA SVARTPILEN 401

En carretera: 4

En ciudad: 4

Pasajero: 2

Confort: 2

Equipamiento: 3

Autovía: 3

(Valoración entre 0 y 5)
 

La Husqvarna Svartpilen 401 es una moto muy especial: es su estética la que hará que te encante o no, porque hay opiniones para todo. Después de eso, es una muy buena moto, diferente en su forma de ser a la Duke de la que toma su chasis y motor. Es divertida en carretera, eficaz, aunque tiene sus manías. En la ciudad es cómoda y ágil, y en la autovía es, aunque con poca -o ninguna- protección aerodinámica, suficientemente rápida como para plantearte cualquier viaje, ahora bien, sabiendo que el asiento y sus poco más de 2 cm de espuma es duro y, por tanto, incómodo cuando llevas un par de horas sobre ella. En su equipamiento destaca la inclusión de serie de sistema de cambio semiautomático "quickshifter" y sobresalen detalles como la toma de gasolina de aluminio con el anagrama de la marca impreso. El pasajero tiene un sitio suficiente, no tan expuesto como parece en las fotos. Le falta un asa trasera, estilo "alerón" que llevan de serie, pero que se suele quitar para preservar esta línea tan peculiar.

Fotos: Miguel Méndez



Más información de la Husqvarna Svartpilen 401

 

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