Prueba Honda CB 500 F: A2 mayúscula

Comentar Publicado el jueves 17 de mayo de 2018
Prueba Honda CB 500 F: A2 mayúscula

Seamos sinceros. En España rige la máxima del "burro grande..." pero no es ineludible una acepción negativa de esta afirmación. Si has subido a una Honda CB 500 F, sabes muy bien a qué me refiero.

La adaptación al medio es una forma de alcanzar el éxito en muchos órdenes de la vida. Pero, como es lógico, no hay una única fórmula para alcanzar una meta. Traslademos este razonamiento a la legislación de carnés que define qué moto puedes llevar en función de tu edad y experiencia. El carnet A2 ya se ha asentado y las marcas han optado por muy distintos caminos. Unos han preferido globalizar su oferta con modelos válidos para cualquier mercado del mundo. Son las cada vez más populares 300-400, motos que no suelen alcanzar el límite máximo de lo permitido por nuestra legislación para adecuarse a las necesidades de quienes se estrenan en la conducción de motos de más de 125 cc. Otros, la gran mayoría, han optado por la reconversión de un modelo base mediante el empleo de kit de limitación, lo que requiere que dicha moto, en estado estándar, no supere los 95 CV de potencia máxima. Y una tercera vía consiste en crear versiones específicamente diseñadas para adecuarse a las ya conocidas premisas del carné A2, es decir, potencia máxima no superior a los 35 kW (47,6 CV) o una relación potencia/peso no superior a los 0,2 kW/kg.



Si nos ceñimos al mercado nacional, con la referencia de las matriculaciones totales de 2017, observamos que la moto líder de ventas ha sido la Yamaha MT-07, ocupando las Kawasaki Z900 y Z650 los puestos tercero y cuarto. Todas ellas presentan kit de limitación para adaptarlas al carné A2. No muy lejos, en los puestos 8º y 9º, encontramos versiones diseñadas únicamente con las especificaciones que requiere dicho A2. Son las Honda CB 500 X y CB 500 F.

Efectivamente, solo Honda dispone de motos diseñadas ex profeso al amparo de la legislación A2, y no es un resultado gratuito. Diseñar una moto desde cero para lograr unas cifras de potencia o relación peso/potencia dada, tiene el beneficio de no caer en sobrecostes supérfluos como sí ocurre en el caso de alternativas que deben responder a diferentes usos. No es lo mismo diseñar unas suspensiones, un chasis o unos frenos para una moto de 47 CV que para otra de 95 CV, el doble. Ahora bien, también es cierto que si tu intención es mantener una moto durante un largo período de tiempo, que incluso sea útil en el caso de ascender en el rango de carnés hacia el A, con la misma moto (aunque con pequeños costes de ITV o de manipulación del kit) tendrás una radio de acción más prolongado.



La Honda CB 500 F que te traemos a estas páginas es la perfecta muestra de la filosofía de maximización de una idea. Su contexto es el carné A2 y no pretende ir más lejos. Para eso hay otros modelos lógicos en el escalonamiento de la firma japonesa. Pero ello no encubre un equilibrio proverbial como solución perfecta para adentrarse por primera vez en la conducción de una moto de cilindrada ya respetable. Su volumen y, sobre todo, sus sensaciones, son las de una moto grande, una percepción que resulta difícil encontrar en la nueva generación de "hasta 400". Frente a las motos con kit, aprecias un orden racional aplastante. Nada sobra ni nada falta, convirtiéndose en una adecuada escuela de aprendizaje y adquisición de experiencia vital para tu desarrollo como motorista en el futuro. Es más, por su propuesta en todos los sentidos, es probable que no necesites nada más.

La actual generación CB 500 F, la segunda, data de 2016, y su posicionamiento en ventas revela que la solución planteada por Honda tiene mucho recorrido, tanto como lógica.

Honda CB 500 F: En marcha

Ya desde los primeros metros sientes que se ha trabajado a fondo para conseguir una moto para el carné A2 con mayúsculas. El tacto de frenos, embrague y cambio es de calidad suprema, aunque el recorrido de la palanca del pie izquierdo es un poco largo y la inserción de las dos primeras marchas es un tanto ruidosa. El motor sube de vueltas con alegría, sin dejar de mostrarse sólido en medios y bajos. En la primera apertura de gas a bajas vueltas en marchas cortas es ahora perfecto, frente a un efecto más irregular que mostraba en la primera generación.



EN CIUDAD

El amplio giro del manillar facilita las maniobras urbanas. Además, llegas con facilitad al suelo con ambos pies. Tu postura no es excesivamente erguida y la anchura/altura del manillar más el mullido del asiento hacen que el tiempo pase sin cansancio. Los retrovisores no dejan ver mucho más allá de tus codos.

EN CARRETERA

Su motor es un dechado de virtudes en tu favor. A 6.000 rpm en sexta ya ruedas a 130 km/h y hasta 140 km/h no hace falta que cambies la postura de conducción para enfrentarte al choque del viento. Entonces todavía dispones de empuje para seguir escalando hasta el punto de potencia máxima situado a 8.500 rpm, mientras que llegar al corte de encendido a 10.000 ya es más laborioso y requiere jugar mucho con el cambio, sin sentido. Sin embargo, no decae la potencia bruscamente desde esas 8.500 rpm, y las vibraciones son nulas.



Honda CB 500 F: Así la vemos

Lo mejor:

  • Suavidad de motor
  • Sensación de moto más grande
  • Tacto de mandos

Lo menos bueno

  • Visión retrovisores
  • Ausencia indicador de marcha engranada

Esos discos de perfil ondulado y las llantas de inspiración CBR1000 RR ya van anunciando que no solo ha sido diseñada para ir de paseo. Te obsequia con unas excelentes sensaciones en tramos revirados. Y es muy ligera, gracias a una distancia entre ejes de solo 1.410 mm de la mano de su compacto motor. Con su configuración, la CB 500 F resulta idónea para introducirte en la experiencia de disfrutar de una moto de gran cilindrada, permitiéndote corregir trazadas. Y su frenada mantiene este elevado nivel, con unas pinzas Nissin que exhiben potencia y dosificación.



Si fuera de la urbe te acompaña con agrado en cualquier circunstancia, en ciudad es tu amigo íntimo. Desde apretar el embrague con solo un dedo, la respuesta progresiva de los frenos y la suavidad extrema del funcionamiento de su motor, rodar por la ciudad se convierte en todo un placer. El sonido está muy contenido, pero su voluminoso escape deja escapar los suficientes decibelios para sentirte sobre una moto-moto. El asiento de solo 785 mm de altura además recibe una forma en la intersección con el depósito adecuada para facilitar llegar con ambos pies al suelo. El propulsor no esconde ni un centímetro de su zona exterior para que te deleites con la imagen de cada una de sus líneas. La decoración en bronce de sus tapas laterales y culatines incrementan esa sensación de calidad, y destila agresividad y parentesco con otras series CB de superior cilindrada. Dicha sensación de moto de más cilindrada se refuerza con la visión de las rejillas sobre las extensiones laterales del depósito, detalles remarcables en una moto de 5.900€.

CON PASAJERO

No es su mejor faceta, pero cumple sin más como una supersport tradicional. El generoso par hace que ir acompañado no signifique un obstáculo.

FICHA TÉCNICA

Motor

4T, 2 cil. en línea; agua

Cilindrada

471 cc

Potencia máxima

47,6 CV a 8.500 rpm

Par máximo 

43 Nm a 7.000 rpm

Suspensión del.

Horquilla telesc., 41 mm

Suspensión tras.

Basc. acero, 1 amort. 

Freno del./tras.

1D. 320 mm/D. 240 mm

Chasis

Tubular acero

Neumático del.

120/70-17

Neumático tras.

160/60-17

Long. máxima

2.080 mm

Entre ejes

1.410 mm

Altura asiento

785 mm

Cap depósito

16,7 l.

Peso declarado

190 kg (en marcha)

Precio

5.900 EUROS

 

0
Consulta los precios oficiales y las ofertas de todos los modelos de Honda.
Precios del Honda CB500 F con ficha técnica y equipamiento completo.