Es divertido- Bueno, no es divertido porque maldita la gracia que hace. Me refiero a las tertulias televisivas en la que participan, en buena medida, periodistas.

Periodistas y -borrachos-

Periodistas y -borrachos-
Formulamoto
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Todos ellos son, sin excepción, –de lo más honesto que hay por el mundo-, que yo no pongo en duda, porque el que esté libre de culpa, que tire la primera piedra. Pero resulta curioso que, en varias tertulias de TV, a un lado se sientan los que están de acuerdo, o casi de acuerdo, con todo lo que hace el PSOE, y en el otro, todos los que están de acuerdo, o casi de acuerdo, con lo que hace y dice el PP. No dan el brazo a torcer ni queriendo. Y digo yo que alguno de los dos bandos no tendrá razón. No digo -su- razón, sino razón.

Este preámbulo viene a cuenta de los sucedido hace unos días con un diputado del PP, Ignacio Uriarte, presidente de Nuevas Generaciones del PP y, para más señas, vocal en la comisión no permanente de Seguridad Vial y Prevención de Accidentes del Congreso, quien sufrió un accidente en automóvil, dando positivo en el control de alcoholemia. Mi afición al -zapping- me hace pasar por varias cadenas de TV y en muchas, sino en todas las que veo, comentan que: -a un diputado del PP, Ignacio Uriarte, le han pillado conduciendo borracho-.

Vamos a ver. A cualquier maltratador, terrorista o pedófilo, incluso a veces confeso, los comentaristas les consideran -presuntos-, más que nada porque todavía no se ha demostrado que lo son. En el caso Uriarte, no: -Uriarte iba borracho-. Lo de -presunto- se les pasó -vaya, hombre-, más a los periodistas que -comulgan- con los que se sientan a un lado en las tertulias televisivas que a los que -comulgan- con los de enfrente. Y lo de borracho, permitidme que lo ponga en duda, porque sobrepasar el límite de alcohol en la sangre mientras se conduce, no significa que se esté borracho. Imagino que a alguno de vosotros también os habrán empapelado por tener -mas alcohol en la sangre de lo permitido- mientras conducíais, pero todos estaréis conmigo que, borrachos, lo que se dice borracho, pocas veces. Días más tarde escuche en otra TV, refiriéndose a este tema, estas palabras: -Por dar más tasa de alcohol de lo permitido-. Eso. Y es que, a veces, vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro.

Pero no te creas que te puedes ir de rositas, Ignacio Uriarte, porque aunque algunos (sí digo todos, alguien me reprenderá) hemos conducido con más alcohol de lo permitido, que no borrachos, lo que no está bien, nada bien, es que  todo un  -vocal en la comisión no permanente de Seguridad Vial y Prevención de Accidentes del Congreso- sea pillado con las manos en la masa, y que además, Uriarte diga, muy afectado, que -lamenta lo sucedido-. ¡Y yo, cuando me han pillado por exceso de velocidad!, pero coño, es que, aunque tengo que acatarlo, estoy muy lejos de apuntarme a una -Comisión de Velocidad Reducida-, y tú, en alguna de tus comparecencias en esa -Comisión de Seguridad Vial y Prevención de Accidentes, casi seguro que sí has tenido palabras, y no precisamente de consuelo, para -los que van pasados- de la tasa de alcohol. En la antigua Esparta no estaba mal visto el robar, sino que te pillasen robando, y a ti te han pillado, y tú, en esos momentos, antes de dimitir (rara avis en esta España que nos toca vivir) eras -mucho vocal- como para andar con cuidado, a no ser que consideres bueno lo que decía mi padre: -Tú no hagas lo que yo haga, sino lo que yo diga-.