69 años de modelos Derbi 50 cc

Publicado el jueves 09 de mayo de 2019
69 años de modelos Derbi 50 cc

El ciclomotor no pasa por sus mejores momentos comerciales. Las modificación en la legislación sobre edad de acceso, seguros caros e incluso los cambios de gustos en los jóvenes han hecho que este vehículo pase por horas bajas. Aún así, marcas como Derbi siguen confiando en el potencial de estas pequeñas motos.

Casi 70 años de historia acumula Derbi con estos vehículos. El propio origen de la marca está vinculado a ellos y, años después, serán sus motos de 50 cc de carreras las que le den proyección internacional a la marca con los triunfos en el Mundial de Ángel Nieto. En los años 60, antes de esos triunfos deportivos, Derbi se adentró en este segmento con la legislación definió lo que era ciclomotor y lo que no, y que otorgaba a este ventajas en cuanto a fiscalidad, seguros y requisitos para conducirlo, Derbi supo ver mejor que ninguna otra marca rival el futuro que se abría ante ellos. Antorcha, con todas sus versiones derivadas, Coyote, Correcaminos, Variant, Senda son nombres muy conocidos a lo largo de la historia de la marca, más que los Derbimatic, Yumbo, Scoot o Vamos, aunque todos estos modelos contribuyeron a hacer de la marca una referencia como constructor de ciclomotores en todo el mundo. Todo comenzó en 1950 con una moto que todavía no llevaba el nombre de Derbi.

S.R.S: el origen de la marca

Don Simeón Rabasa Singla nació prácticamente con el siglo XX, en 1901. Agricultor, dependiente de una tienda de alimentación, aprendiz de curtidor de pieles o vendedor ambulante, encuentra su ubicación definitiva en 1922 cuando abre un pequeño taller de mantenimiento y alquiler de bicicletas en Mollet. En 1925 el negocio ha prosperado, con una nueva nave que servirá para montar sus propias bicicletas, además de dedicarse al niquelado y esmaltado. En 1931 otra nueva nave permite ampliar aún más su actividad. Ya fabrican algunos de los componentes de sus bicis, como guardabarros, cajas de pedales e incluso cuadros completos. Llega la Guerra Civil española y, tras ella, un periodo en la que es nombrado alcalde de Mollet a pesar, o precisamente por ello, de no haberse significado políticamente a favor de n ningún bando. La empresa sigue creciendo. Oscar Ravá, propietario de la licencia para fabricar aquellas primeras Guzzi 65 en España, negocia con Rabasa para que fabricar los chasis de las primeras 1.000 unidades de aquella moto. Tras el éxito, Rabasa no quiere construir un segundo pedido de 5.000 chasis por razones burocráticas, pero decide hacer su propio velomotor.

SRS 50


Será una bicicleta en lo principal, pero incorpora horquilla telescópica y depósito de gasolina sobre la barra superior del cuadro, dándole esa clásica estampa de la época a medio camino entre la moto y la bici. Emplea un motor Iresa, marca que después también construiría su propia versión de este vehículo. Se llamará S.R.S, las siglas del nombre de su promotor.

Se fabricará en dos series, una primera entre 1950 y 1951 con motor de 47 cc y una velocidad punta de 45 km/h, con cambio de dos marchas al depósito y freno solo a la rueda trasera, y una nueva versión mejorada entre 1951 y 1953 con un motor retocado que ascendía a los 52,65 cc. El éxito obtenido servirá para decidir que el futuro de las empresas del señor Rabasa pasa por la moto.

Derbi 49, el origen del éxito

Pero una vez decidido que hay que fabricar motos, el proyecto del SRS se queda pequeño. Hay que fabricar motos "de verdad" y para ello hace falta más medios. Se buscan socios financieros, un diseño interesante y un nuevo nombre para la marca. Así nace la Derbi 250, la primera moto de la marca, cuyo nombre quiere decir DERivados de BIcicletas. Es una 250 cc de cierto lujo, inspirada muy de cerca en la Jawa 250. Pero en los años 50 dominan las 125 cc y 200 cc más económicas. De este modo le seguirán a esa 250 una 125 y una 98 cc que el público llamará "Cabeza de Hormiga" por sus formas del depósito y el faro. E incluso una bicilíndrica de 350 cc, aún más sofisticada y cara que la 250. Pero no nos salgamos de la historia de los ciclomotores.

Derbi


A finales de los 50 la gama es amplia, la marca tiene buena fama y vende bien. Se fabricaba ya una 75 derivada de la 98, pero se requiere una nueva moto económica que sea inicio de gama. Se presenta una nueva Derbi 65 cuyo motor se ha diseñado partiendo del alemán Sachs, con chasis "de espina de pescado" en chapa estampada. Es la que se conoce como Derbi "Paleta" y será el origen de toda la saga de 49 cc futura, modelos económicos que motorizaron gran parte de este país durante los 60. Más de un millón de unidades se fabricaron de esas motos derivadas de esta 65.

En mayo de 1961 aparece la legislación que regula el ciclomotor. Deberán tener menos de 49 cc, pero no necesitarán carné de conducir, matricula ni pagar impuestos. En Derbi reaccionan rápido y la 65 se convierte en 49 después del verano de ese mismo año.

Derbi Antorcha


Antorcha, la edad de oro

De ese Derbi 49 enseguida aparecen versiones, un 49 Sport con manillar bajo en el 62 y un 49 Junior, de chasis abierto, en 1964. En 1965 se modifica la ley del ciclomotor y se obliga a que tengan pedales utilizables y que no superen los 40 km/h en llano. Derbi vuelve a adelantarse y presenta enseguida el nuevo Antorcha, con tres marchas al pie y presentado bajo el eslogan "el ciclomotor realizado con la técnica de una gran motocicleta". Lleva la refrigeración mejorada, con una nueva culata y el depósito de gasolina ya montado recto en lugar de inclinado como en las primeras 65 y 49.

Derbi 49 Junior


Este ciclomotor se convirtió en pilar de la gama Derbi durante muchos años, introduciendo innumerables versiones, algunos con ligeros cambios y otros con modernizaciones más profundas, pero sin variar lo principal del chasis de chapa estampada con el pequeño motor 49 derivado del Sachs. Se sucede el Antorcha Super en el 69 y, tras él, la larga cadena de antorchas de los 70: Normal, Especial, Campeona, Super Campeona, Tricampeona, Especial Super, Especial Campeona, Olímpica, Olímpica Especial, Olímpica Especial Super€ Ni en Derbi saben bien cuántas variaciones de estos nombres llegó a haber, con detalles que iban cambiando. Sí cabe destacar, ya bien metidos en los 70, las versiones de 4 velocidades Tricampeona S-4V (también en varias versiones) y Montreal, una moto de estética más moderna y deportiva, seguramente la derivada de las Antorcha menos conocida.

Derbi Tricampeona


La importancia de esta gama Antorcha es obvia por sí sola por sus ventas y longevidad, ya: hasta 1982 está en fabricación alguno de sus modelos. Pero, además, es importante porque supone el origen de casi todos sus ciclomotores de marchas. De esta Antorcha derivan también los Coyote, los primeros ciclomotores de campo que darán lugar, en su evolución a las Diablo, C4 y resto de la gama de campo, lo que desemboca, muchos años después, en las Senda. Pero no nos adelantemos.

Derbi Pirineos


Coyote, Diablo y la "era off road"

A finales de los años 60, el Antorcha es todo un éxito de ventas. Se ha abierto otro segmento de mercado que parece interesante: las motos de campo. Derbi, siempre atentos a los cambios de mercado, ha lanzado en 1966 la Derbi Pirineos, una 74 cc de carácter off road no muy definido, a medio camino entre el trial y el TT tal y como se hacían muchas cosas en el momento. A principios de los 70, en 1971 más concretamente, el ciclomotor de campo es una oportunidad por explorar. Un motor derivado del Antorcha, en un chasis de tubo de acero doble pero también con motor colgado, sirve de base para el nuevo ciclomotor Coyote. De este derivará, con ruedas más pequeñas y suspensiones más cortas, el Correcaminos, pensado para los más jóvenes.

Derbi Diablo


Metidos en plena vorágine de versiones y nombres, el Coyote pasará por esa innumerable saga de versiones como ocurrió con las Antorcha: Coyote, Super Coyote, Coyote E, Coyote Super E, etc. En 1974 aparece el motor de 50 cc con cuatro marchas y con él se equipa, además de un Coyote 4V, el nuevo Derbi Cross 50, con nueva culata, nuevas suspensiones mas sofisticadas, guardabarros de plástico, llantas reforzadas y otros detalles hacen de ella un moto más efectiva en el campo.

De este derivará el Derbi Diablo en 1977 y en 1978 un nuevo Derbi Diablo C4, con las estética de las motos de cross de la marca en unos años donde, sobre todo, las 74 de esta especialidad ya destacaban sobre otras marcas. Se suceden los CX Yumbo, con depósito de joroba, muy de moda a principios de los 80, Diablo C7, una evolución con el nuevo motor ya en la década de los 80, 50 RD y FDS con monoamortiguador y freno de disco.

Nos adentramos en los 90, donde los ciclomotores de campo de Derbi entran en una dinámica de ofrecer infinidad de modelos simples con la misma base mecánica. Nace los Yumbo RD2, Savannah con más estilo trail, un Country menos conocido y, poco después, el inicio de la saga Senda, ya con nuevos motores de agua y una infinidad de evoluciones que han llegado a nuestro días.

Tampoco se olvidaba Derbi del ciclomotor de carretera. Todas esas nuevas versiones tuvieron su lado asfáltico, a pesar de la preponderancia del off road en aquellos años. Recordamos el Sport Coppa 50 del 80 con motor C4, FDX derivada de la FDS de campo y, por supuesto, las famosas y casi actuales GPR.

Los automáticos: Derbimatic y Variant

Es curioso, cuando ves la historia de las marcas españolas, ver cómo evolucionaban. Bultaco, quizá la más mítica de todas ellas, parecía moverse solo buscando ganar carreras. Sus lanzamientos muchas veces tenían más que ver con ganar a los demás en las carreras que con otros sentidos. Esto les llevó, por ejemplo, a no tener nunca un ciclomotor efectivo. Montesa parece obsesionarse, con la llegada de Bultaco, con el simple hecho de ganarles en ventas. OSSA solo se mantiene "a rebufo" de las otras dos y, por supuesto, Sanglas, haciendo la guerra por su cuenta y vendiendo motos al Estado y punto.

Derbi Derbimatic


Derbi fue mucho más inteligente en esto. Ellos sí observaban el mercado y reaccionaban, casi siempre eficazmente, independientemente de lo que hicieran otras marcas. A inicios de los 60, con ese movimiento de los ciclomotores, reaccionaron bien y rápido con el Antorcha, pero tampoco perdieron de vista la irrupción de ciclomotores automáticos, tipo Mobylette, que por aquellos años también triunfaba.

Este ciclomotor de origen francés se fabrica en España, bajo licencia, por G.A.C desde principios de los 60 y se vende bien. En 1966 Derbi presenta su gama Derbimatic, un 49 cc con embrague centrífugo y chasis abierto para cubrir ese flaco de las ventas. No fue un éxito. El modelo "E", económico, tenía "ideas" como no llevar suspensiones para ser más barato o un freno delantero de bicicleta. A finales de los 60 eso ya no se podía vender. En 1967 aparece el Scotmatic, un vehículo que se adelanta 20 años al mercado, ya que se trataba de una especie de scooter automático de 50 cc, con pedales practicables y, por tanto, legalmente ciclomotor. Empleaba la mecánica del Derbimatic. Era, prácticamente, un Derbimatic carrozado y tampoco supuso un éxito, dejándose de fabricar esta gama en 1973 tras probar también a vender una Antorcha automática con esta mecánica pero con carrocería de Antorcha. Habrá que esperar a 1977 para ver cómo Derbi se tomaba la revancha.

Derbi Variant


La revancha fue otro de los grandes éxitos de la marca. El Variant es un ciclomotor realizado en un chasis de chapa estampada con un nuevo motor de cilindro inclinado que fue el mayor rival del rey de los ciclomotores automáticos españoles, el Vespino. En 1978, como era habitual en Derbi cuando los modelos funcionaban, se despliega toda una gama de versiones (E, N, SL) entre los que destaca un invento conocido como Variant TT, con ruedas de taco, aletas elevadas y otros detalles off road.

En 1980 descubrimos otro de los hitos de la marca, el famoso Variant Botón Rojo, el primero en llevar un motor de arranque... que no funcionaba todos los días. En 1984 se presenta el Variant Start, con arranque eléctrico, esta vez sí de verdad, acompañado por el Variant Sport en el 86 y Variant Box, ya en los 90, con hueco para un casco. Este motor sirvió de base para motorizar la primera generación de scooters de la casa. El Scoot se vendió primero con una versión 74, con poco éxito, al contrario de lo que ocurrió posteriormente con la versión de 50 cc. A partir de aquí, llegamos casi a nuestro tiempos, con infinidad de cicloscooters que fueron pasando por el catálogo Derbi como el Vamos, Hunter o Paddock, siempre, como desde el principio, observando el mercado y adaptando su producción a los gustos de este.

En 2019, los 50 cc monopolizan el catálogo Derbi, con cuatro modelos bajo el paraguas del Grupo Piaggio.

Derbi Senda X-Treme 50 R


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