Prueba Daelim XQ1 125 D: Al abordaje

35 Prueba Daelim XQ1 125 D: Al abordaje
Fotos del Daelim XQ1 125 D en acción
Daniel Navarro
Daniel Navarro


Hay históricas referencias en nuestro mercado de modelos Daelim superventas. La NS 125 de décadas pasadas fue todo un número uno en España. Esta experiencia se recoge ahora en un Daelim XQ1 125 con magníficas cartas de presentación.

En busca de un nuevo desarrollo que se alce con puestos de privilegio en los listados de ventas, Daelim ha desarrollado el XQ1 125 sobre una base más que sólida. En equipamiento se sitúa entre los mejores de la categoría, en tamaño han dado con la medida correcta y en su uso demuestra capacidades muy interesantes.

Más cerca en el tiempo que aquel exitoso NS 125 encontramos la versión Daelim S2 125, modelo estrella de la marca al principio de los tiempos de la convalidación, cuando los 125 empezaban a poderse conducir con carné de coche. Le sucedió una edición Daelim S3 125 que continúa en catálogo, con un motor potente, un elevado nivel de equipamiento y una estética innovadora. Posteriormente se lanzó la serie Steezer como una opción algo más económica para completar la gama y así llegamos hasta el presente, cuando aparecen los nuevos Daelim XQ 1 125. Se dispone de dos carrocerías, con suelo plano (versión P) o uno más deportivo (D) con tabique central.

Supone un cambio interesante en la gama Daelim. Estéticamente se ha acercado a los scooters más modernos y algo más sport. Así, los detalles imitando fibra de rbono o la parte delantera recuerdan a un Yamaha XMax. El chasis ha mejorado y se aprecia agradablemente en el comportamiento del scooter. El motor, sin embargo, pierde potencia con respecto al del S3. Deriva de aque y se ha mejorado la respuesta buscando más par, pero se declara prácticamente 1 CV menos. Ahora bien, como es costumbre en los GT de la marca coreana, el desarrollo final de transmisión es largo y ello ayuda a mantener velocidades elevadas si ruedas con algo de bajada o, simplemente, una vez lanzado. De este modo, es uno de los scooter 125 que supera la barrera de los 100 km/h reales de velocidad máxima (102 km/h en nuestras mediciones).

Se define como el punto culminante de una estrategia que Daelim comenzó hace ya más de un año por la que toda su gama ha ido variando y con ella ciertos paradigmas que la marca daba por hechos. El suelo plano era una de esas características de las que Daelim no quiso prescindir hasta el lanzamiento de los Steezer (de los que hay también versión con y sin este detalle). Ahora la gama queda absolutamente modernizada, con un nuevo rueda alta S16, el primero de la marca para ese segmento, el retro Besbi 125 absolutamente remozado y la gama Steezer. En este panorama, los nuevos XQ1 son prácticamente el final de esta renovación de la gama, a los que seguramente acompañará, a lo largo de este 2019, un nuevo XQ3 con motor de 300 cc. Con todos ellos, la marca quiere mostrarse a la altura tanto en modelos como en calidad en la comparación con cualquier marca europea o asiática y, desde luego, este XQ está a la altura para cumplir con su parte en esta nueva política.

CÓMO ES EL DAELIM XQ1 125 D

Daelim es una marca muy original a la hora de hacer scooters. No suelen ser parecidos a ninguno de sus rivales e incluso en lo mecánico o en sus soluciones técnicas aplican sus propias ideas como, por ejemplo, en ese suelo plano que suelen defender. Quizá sea este XQ el más «normal», en cuanto a parecido con el resto de sus congéneres. Además, le sienta bien ese parecido.

Estéticamente ya te decía que tiene cierto aire con los XMax de Yamaha. También en su arquitectura de parte ciclo ha recibido esa influencia, con una rueda delantera de 15″ y trasera de 14″ que son en gran parte responsables del gran
comportamiento del que hace gala. Lleva dos frenos de disco, con manetas regulables en distancia y ABS Bosch de serie y las suspensiones,equipa horquilla estándar delante y dos amortiguadores traseros de lo mejor de la categoría, porque ayudan mucho a dar confianza cuando lo llevas deprisa, mientras que sobre suelos bacheados absorben irregularidades y resultan cómodas. En cuanto al chasis, es un tubular de acero más compacto que otros GT 125 cc de gran tamaño, pero con hechuras de esos mismos GT Premium. En esto recuerda al Honda Forza 125, por ejemplo.

El motor deriva del que se empleaba en el S3. Se trata de un monocilíndrico con culata de cuatro válvulas y dos árboles de levas, refrigerado por agua y con inyección electrónica Delphi. En la versión Euro 3 este motor superaba los 14 V; ahora, en esta aplicación al XQ, se conforma con 12,9 CV a 8.500 rpm, aunque se ha buscado mejorar el par aún a costa de perder algo de potencia arriba. De todas formas, si en algo es original es en el empleo de un desarrollo final de transmisión muy largo, algo que marca su forma de comportarse.

Los Daelim suelen ser generosos en equipamiento y un GT nuevo de esta marca tenía que serlo también. Y lo es. Cuenta con iluminación full LED, llave de proximidad, dos enchufes USB, cuadro digital y analógico con cambio de color de fondo, manetas regulables en distancia y todos los detalles necesarios para considerarlo un auténtico GT. Lleva dos guanteras, una de ellas con llave, y dentro de la otra, la que llevas a la derecha, dispone de dos enchufes USB. El asiento se abre con un botón en el contraescudo, siempre que la llave esté cerca y la dirección desbloqueada.

Bajo el asiento hay un hueco iluminado y con amortiguador hidráulico donde cabe un casco integral en la parte trasera y poco más. Delante tiene poca profundidad, aunque sí la suficiente para llevar guantes, antirrobos o incluso algún casco semi-jet de poca altura. Un asiento cómodo y mandos en buena posición, junto con una plataforma muy amplia y alargada hacia delante más una cúpula alta para una correcta protección, hacen de él un scooter muy cómodo. No obstante, los retrovisores, como buen GT Premium, van adelantados y montados sobre la carrocería en lugar de sobre el manillar. Y como es frecuente en estos casos, a pesar de ser suficientemente grandes, pierden mucha visibilidad por tus propios codos. Deberían ir un poco más desplazados hacia afuera.

Otro punto llamativo es la posición de los mandos de intermitencia y claxon. Tal y como hace Honda desde hace años, estos dos mandos han intercambiado sus posiciones, algo que según Honda (y me imagino que Daelim ha llegado a la misma conclusión) es ergonómicamente mejor, pero que te lleva, durante algunos kilómetros, a tocar el claxon cuando quieres dar el intermitente.

CÓMO VA EL DAELIM XQ1 125 D

El XQ1 es un scooter diferente al resto. Todos los modelos del fabricante surcoreano suelen serlo, y este Daelim XQ1 125, aún acercándose a soluciones más estándar que algunos de sus predecesores, sigue siéndolo. Llama la atención el gran resultado conseguido con la parte ciclo. El comportamiento dinámico es de primera clase, más que capaz para un motor que va bien, pero que podría ir mucho más lejos en cuanto a prestaciones sin que ello supusiera ningún problema para su parte ciclo.

Hasta para arrancarlo es original. Equipa llave de proximidad y con llevarla en el bolsillo es suficiente para que el sistema te permita poner en marcha la moto. Es el mismo sistema que Daelim montó en el S3. El llavero es la propia llave y añade una normal para la guantera. En el contraescudo hay un pomo con el borde luminoso. Lo pulsas y cuando detecta la llave puedes girarlo y da el contacto. Cuenta con las mismas posiciones que una llave normal, con bloqueo de dirección y apertura de la tapa de la gasolina. El asiento se abre desde un botón debajo de este pomo.

Arrancas y emite el sonido habitual de un scooter 125 cc. No es especialmente ruidoso, pero sí se escucha un sonido de fondo que debe ser de la inyección o bomba de agua. No es molesto ni suena mal, simplemente se escucha. Cuando arrancas en frío se sube de vueltas en los primeros segundos y después regresa a su posición. Es curioso, pero se nota que la inyección y el encendido tardan esos segundos en «saber» dónde están. Si abres gas a tope nada más arrancar (algo poco recomendable, por otra parte, en cualquier motor) aprecias que no tiene fuerza, como si se quedase el encendido retrasado mientras intenta acelerar. Eso se hace evidente en lugares como garajes con una cuesta importante nada más arrancar. Si te esperas unos segundos al arrancar, esto no ocurre, acelerando bien y saliendo correctamente, aún teniendo en cuenta su transmisión larga.

El cuadro recurre a un sistema interesante para informarte de la temperatura del agua. No lleva un indicador típico con aguja o digital, pero tampoco el escueto y poco práctico testigo de que ya está «cociendo». Para ello dispone de tres «cajas» en la pantalla digital, cada una con los términos «Low», «Mid» y «High» en su interior. Verás como este motor necesita temperatura para ir perfecto. Cuando está en «Low» es más perezoso a la hora de salir, independientemente de ese efecto arranque que te comentaba antes. Cuando se encuentra en «Mid» mejora algo y es más rápido en la primera apertura del gas.

Aún así, no es la mejor faceta de este motor. Se declara un par de 11,6 Nm a 6.750 rpm, lo que no está nada mal y que se aprecia mejor cuando ruedas en regímenes medios. La causa es el efecto de su transmisión larga. Al final, un variador va cambiando la relación de transmisión de forma continua, pero lo hace dentro de unos valores predeterminados por sus geometrías y los engranajes del grupo final. En este caso se ha elegido que esos valores sean similares a una marcha alta en una moto de cambio. Y así, como en ese caso, se le nota algo perezosa a bajas vueltas, pero capaz de estirarse en bajadas o llaneando mucho más de lo que sería de esperar. En llano y desde parado le hemos medido una velocidad punta de 102 k/h reales, marcando algo por debajo de los 120 km/h de marcador, pero en alguna bajada larga le hemos visto rozar los 130 km /h en el marcador, lo que serán cerca de los 110 km/h reales.

En curvas experimentas ese desarrollo largo, pero también el buen par disponible. Y, sobre todo, el gran resultado de la parte ciclo. La llanta de 15″ delantera da un tacto y una precisión de dirección casi perfecta. Las suspensiones y frenos acompañan y tienes buenas sensaciones para llevarlo deprisa y tumbar mucho. Con un motor de 15 CV y buena respuesta desde abajo estaríamos ante un GT Sport del máximo nivel.

En la ciudad es un scooter agradable. Tiene un tamaño ideal, porque resulta cómodo y espacioso, sin hacerse pesado ni demasiado grande para los atascos. Gira mucho y se llega muy bien al suelo, con un asiento y carrocería con buenas formas. Poco más puedes pedir.

Fotos: Miguel Méndez

Más información del Daelim XQ1 125

 

Daelim XQ