Coronavirus: revisión general de la moto en casa

Publicado el viernes 20 de marzo de 2020
Mantenimiento moto

Continuamos haciendo cosas en la moto y pasando este estado de alarma por coronavirus sin salir de casa y el garaje. Hemos lavado y limpiado la moto, la hemos engrasado y le hemos puesto a nivel o cambiado el aceite. Hoy toca revisar algunos puntos más, para que vaya quedando perfecta.

Es curioso cómo la psicología tiene razón: basta que te prohíban algo para que lo eches de menos inmediatamente y mucho más de lo que esperabas. Yo soy de los que prácticamente montaba en moto todos los días: una prueba, traer o llevar una moto, gestiones y, de cuando en cuando, una salida por placer. Y soy de los que cuando esto del estado de alarma por coronavirus se inició pensé: "bueno, 15 días sin moto no será nada importante". Y ya me estoy subiendo por las paredes, desesperado por salir a carreteras de curvas, sin rumbo concreto.

En fin, mientras ese ansiado día llega, que llegará, seguiremos pasando tiempo en el garaje preparando la moto para ese momento, y hoy toca revisar otros puntos importantes. ¿Empezamos?

1º- Filtro de aire

El filtro de aire es esencial para conseguir que el motor respire bien. Lo que se quema dentro de los cilindros es una mezcla de aproximadamente 12 partes de aire por una de gasolina, por tanto, así de importante es que entre aire limpio en el motor. El filtro debe mantenerse en forma y limpio. Suele decirse que se cambia cada dos cambios de aceite: en uno solo aceite, en el siguiente cambio de aceite y filtros de aire y aceite. Pero depende del tipo de filtro que lleves.

En las motos de campo suelen emplearse de tipo esponja empapados en aceite, los cuales se cambian solo cuando se rompen. En las de carretera suelen ser de papel y rejilla. Estos sí deben cambiarse. Si no toca cambio, al menos límpialo, desmontándolo y sacudiéndolo para que caiga todo el polvo y suciedad posible. Si tienes un compresor de aire sóplalo, de dentro afuera, con el mismo fin. En algunas motos va bajo el asiento y dentro de la caja del filtro, que se abre con facilidad con unos tornillos.

En un scooter va en un lado generalmente, sobre la transmisión. En otras motos es más complejo y va bajo el depósito de gasolina, por lo que te tocará trabajar más. En las de campo suele ir de forma accesible, porque se supone que debes limpiarlo cada poco tiempo, debido a que trabajan en sitios con más polvo y suciedad. Si es de esos de esponja, lo sacas, lo limpias (hay productos para ello) o con agua y jabón, lo secas muy bien y lo empapas en aceite específico para filtros de aire. Los más cómodos son en spray, van tintados (en azul, generalmente) de forma que lo das como si pintases el filtro, que debe quedar cubierto.



2º- Bujías

Las bujías fueron, en otros tiempos, origen de infinidad de averías de esas que te dejaban tirado: "perlas" provocadas por aceite quemado, que se formaban entre los dos electrodos, evitando así que saltase la chispa, bujías comunicadas que sacaban la chispa por donde no debían haciendo que la mezcla no explotase o electrodos fundidos que se caían dentro del motor, liando una gorda. Hoy día no es así. La calidad de las bujías, de los aceites y de los propios motores ha acabado en gran medida con estos problemas, pero un mantenimiento descuidado hace que regresen.

Saca las bujías; necesitarás una llave determinada (no todas las bujías son iguales) y desconectar las pipas. La desenroscas, comprobando la limpieza y el desgaste de electrodos. Lo fácil es cambiarlas: no son caras y te aseguras de que están perfectas. Pero puedes limpiarlas con un cepillo de alambre si no están desgastadas, comprobar la separación de electrodos (0,7 mm es lo estándar, que es más o menos el grosor de una tarjeta de visita que puedes usar como "galga", pero comprueba en el libro de usuario o taller) y volver a montar. Al hacerlo mucho cuidado con la rosca: la de la bujía es mucho más dura que la de la culata, por lo que en caso de que entre trasroscada, ¿sabes qué se va a romper? La culata.

3º- Tensión y desgaste del kit de transmisión

El otro día lo engrasamos, pero, ¿te fijaste que estuviera en buen estado? Piñones rotos o torcidos en la corona o excesivamente afilados son síntoma del desgaste. Si la cadena, aun tensándola, forma "arrugas" y algún eslabón no se queda derecho cuando recorre la zona recta de su recorrido o salta sobre la corona al girar, está desgastada. Y, por supuesto, si tensándola llegas al final del recorrido de los tensores, también tocará cambio del kit de transmisión.

Se cambia completo: piñón, corona y cadena. Si no, la vida útil de la pieza que cambias se recorta enormemente. Si todo está bien, tensa: sueltas el eje trasero y aprietas los tensores. Pueden ser excéntricos o de tornillo y tuerca con contratuerca. En ambos casos debes tensar de los dos lados y comprobar después con un calibre o, al menos, con un metro o una regla, que los dos lados quedan iguales, con lo que la rueda habrá quedado recta. La cadena debe tener en la zona central inferior de su recorrido de vuelta desde el piñón a la corona una cierta holgura o pandeo. 3 ó 4 centímetros suelen ser suficiente, de forma que cuando la suspensión se comprima la cadena no llegue a forzarse.



4º- Líquidos de frenos y refrigerante

Este es fácil. El anticongelante (mejor llamado refrigerante) se ve en el vaso expansor, donde están muy claras las marcas de máximo y mínimo. Después no está de más comprobar que en el radiador, en el tapón, está también al nivel máximo. Y ya puestos mira que esté limpio, que mantenga su color (verde, azul o rojo) y, sobre todo, que no haya manchas blancuzcas, síntoma de que se está colando aceite en el circuito de refrigeración, que a su vez quiere decir que una junta de culata o un retén de la bomba están mal. Si esto es así, muchas veces esa pasta blanca que se ha formado acaba también pegada al tapón del radiador.

Los frenos son más fáciles todavía. Tienes un ojo de buey en la bomba del freno delantero: con la moto recta y nivelada y el manillar derecho, debes ver que el líquido se encuentra entre las marcas de máximo y mínimo. El trasero suele ir en un vaso traslúcido (a veces el delantero también) y ahí se ve bien cómo está de nivel.



5º- Pastillas y zapatas de freno

Las pastillas se ven bien en algunas motos, en otras no tanto y habrá que desmontar las pinzas para comprobar. Si puedes verlas sin desarmar, mejor. Asomándote entre el disco y la pinza; debes poder ver cómo sigue el forro, si queda suficiente. Con menos de un par de milímetros, hay que plantearse cambiarlas. Si tienes que desmontar no es difícil, pero está duro. Los tornillos que sujetan las pinzas suelen apretarse con las vibraciones y el polvillo de las pastillas desgastadas.

Sueltas esos tornillos, sacas la pinza, miras y vuelve a montar cuanto antes. Tienen cierta tendencia a cerrar las pastillas y si es así tendrás que apalancar entre ellas para hacer hueco y que entren en el disco. Si lo tienes que hacer, con algo plano que ocupe gran superficie entre ellas. Si metes un destornillador marcarás las pastillas, perdiendo material. Las zapatas de los tambores se pueden comprobar simplemente viendo el recorrido del tensor. No es lo más exacto, pero si te queda recorrido y la moto frena bien, están bien. Si no es así te tocará abrir y comprobar su estado y que no estén cristalizadas. Es cuando no has usado la moto en mucho tiempo, están más o menos brillantes y no frenan lo suficiente. Si abres, comprueba de paso que toda la zapata esté tocando con todo el tambor o, al menos, la mayor superficie posible. A veces tocan más de una punta que de otra por desgastes del sistema.

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6º- Apriete de tornillería

Comprobar la tornillería no está de más. No suele ser habitual que una moto moderna afloje tornillos normales, pero pasa. Ejes de ruedas, de basculante o soportes del motor son los principales y es simplemente meter la llave y comprobar que están apretados. Más fácil es perder tornillos de intermitentes, escape, carenado, parrillas portabultos y demás.



7º- Luces y altura de faro

Arranca la moto y comprueba que funcionan todas, incluyendo intermitencias y claxon. El reglaje del faro ya es más delicado y para hacerlo bien necesitarías una máquina de reglaje de faros, que te muestra la forma del haz de luz y la altura más los grados que alcanza. Otra cosa es comprobar de forma básica, que no está mal: pon la moto tras un coche u otra moto. Las cortas deben iluminar, a cinco o seis metros, la placa de matrícula del vehículo de delante y no irse mucho más arriba o más abajo. Una pared clara también vale, calculando la altura media de la luz en un rango de un metro más o menos, a cinco metros de distancia. Algunas motos llevan reglaje de altura de faros de forma más accesible. Otras requerirán abrir alguna tapa o desmontar parte del carenado. El libro de usuario te lo dirá. En algunas, estilo retro o más clásicas, esto es tan sencillo como soltar un poco los tornillos laterales que sujetan el faro y moverlo arriba o abajo.



8º- Presión y estado de ruedas

Por último, pero no menos importante, comprueba tus neumáticos; y si tienes llantas de radios, cómo están. Las llantas de radios tienen tendencia, de cuando en cuando, a soltar alguno de ellos. Es delicado reapretar y lo mejor es llevarlas a un especialista. Si ya has perdido uno, malo, tendrás que llevarla sí o sí, porque desencadena una reacción e irán rompiéndose uno detrás de otro. Si solo tienes alguno suelto puedes reapretar un poco, comparando con los demás y dejando todos igual. Necesitarás una llave especial de cabecillas de radios: no suelen ser medidas de tuercas estándar. Y si te pasas descentrarás la llanta al tirar demasiado de los radios de un lado. Es delicado.

Los neumáticos tienen un testigo de desgaste entre las rayas del dibujo. Si están a ras de la goma exterior, están ya desgastadas. Si tienen crestas o si muestran un plano, estás deformadas y ya no sirven. Y comprueba la presión: el libro de usuario o, en algunos casos, un adhesivo en la propia moto te dirá la que tienen que mantener. Ponlas a presión, pero no te olvides que esto hay que hacerlo una vez por semana o, al menos, cada 15 días. Con un poco de mala suerte, te tocará volver a comprobar antes de salir con la moto cuando finalice el estado de alarma por coronavirus.

Especial MotoGP2020
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