La Leyenda Continúa 2020: El regreso al corazón

Publicado el viernes 17 de enero de 2020

El alma y la pasión, el compañerismo y la hermandad al cobijo de un pinar de Cantalejo, en la Castilla del frío, se calientan entorno a las hogueras bajo la bandera de La Leyenda Continúa.

En esta edición 2020 de La Leyenda Continúa, más de 9.000 participantes llenaban los entornos de Cantalejo de animadas conversaciones, abrazos y encuentros de viajeros en moto. El tiempo respetó, la organización llegó al nivel 10 y en las hogueras se compartía todo. El pueblo segoviano, con sus casi 4.000 habitantes, ha visto así triplicada su población por unos días.

Desde 2018 hemos disfrutado de un retorno claro a los valores y formas de los encuentros de motoristas de finales de los 70 y primeros de los 80. Gracias a ello han pasado más de tres décadas y volvemos a sonreír entre las almas de los viajeros, motoristas que entienden los modos de vida y sus diferencias, que saben de la lealtad, del compromiso y del respeto.

Los primeros participantes llegaban el miércoles (alguno llegó el domingo anterior), pese a que las inscripciones no se abrirían hasta la tarde del jueves día 9. Era el viernes cuando comenzaban las actividades, entre las que destacaban las rutas libres a Carrascal de Río y Turégano. En esta última plaza se alza un castillo medieval para la protección de la románica iglesia de San Miguel. Iniciada la construcción en el siglo XII sobre una vieja fortificación de origen árabe, en esta ocasión servía de espectacular entorno para el "Saludo de hermandad a los motoristas del mundo" y un espectáculo de fuego y música.

La "universidad" de La Leyenda



Ese mismo día, en la carpa social, se sucedían las charlas de Josín Castro, Ricardo Fité sobre su recomendable libro "5 veranos en moto" y un servidor al servicio de todos con la polémica "Que no te tomen el pelo", donde hablamos de intercomunicadores, caída por gasoil, agujeros en la carretera, guantes, circulación en grupo, etc. Después del recibimiento del desafío 2020 y la fiesta de Nochevieja, un poco de música y regresábamos al calor del fuego, a los sacos de dormir y a la escarcha.

El sábado 11 era el día fuerte con la llegada masiva de participantes y la intensificación de actividades. Amanecíamos a unos 3 grados bajo cero, pero pronto el sol hacía su trabajo. Disfrutamos con las charlas de Chema Hernández y Quique Arenas, que hablaron de los "Rallys Turísticos", o de Sonia Barbosa con su libro "Kirguistan". Otras charlas llamaban la atención como las de María Calero defendiendo con acierto el papel de la mujer en las competiciones, Ramón Pradera, Fernando Bautista, Gustavo Cuervo, Luis Oromí...



El "stunt" Emilio Zamora celebraba sus 20 años en esta disciplina deportiva, una especialidad que debería de ser protegida por la RFME, y Emilio lo celebraba con dos exhibiciones, una en Sacramenia y otra en Cantalejo.

La presencia a la lucha por un espacio para la discapacidad en el deporte del mundo de la moto también hacía gala en esta invernal de la mano de Asociación de Pilotos Discapacitados.

La entrega de los premios "Leyenda de Oro" fue esta vez a manos del Dr. Xavier Mir y Andrés Pérez Rubio. Ambos ofrecieron una parte de su sabiduría, fruto de su conocimiento y años de experiencia, de la que tomamos buena nota.



Recuerdo a los que nos han dejado en la carretera

Y llegó el momento que esperábamos, el de las miles de antorchas, el del recuerdo a los caídos, el del homenaje que con tanto detalle nos había preparado los compañeros de La Leyenda y con las medidas de seguridad de las que siempre hacen gala. Caída la noche y en compañía de la niebla, como si una pantalla blanca hiciera de fondo de un escenario lleno de respeto, miles de ciudadanos anfitriones en Cantalejo apostados en sus calles acompañaban el pasar de motos y antorchas hasta la plaza. Se fueron pronunciando nombres, lágrimas que recorrían frías caras, heladas entre el frío y el dolor del recuerdo. Así rendimos honesto y respetuoso homenaje a nuestros compañeros que ya no están. Y en el cielo, salvas de fuego.

Ya en la zona de acampada nos esperaba la cena, los sorteos y premios. Un portugués se llevaba la moto del sorteo y el premio a la asociación con más participantes lo recibió Unión Internacional para la Defensa de los Motociclistas, con casi 70 compañeros desplazados. Y seguía la fiesta.

Llegó el momento de regresar a las hogueras, al calor de la amistad, al de los encuentros y risas. Llego el momento de disfrutar del placer del compañerismo, de las anécdotas de unos y las de otros, de aprender de todos.



El frío de la noche caía con fuerza en la madrugada del domingo, bajando de los -5º C. Las hogueras se fueron consumiendo con la mañana. Llegó el momento de los abrazos y despedidas de buena luz, mañana en la que comienza la cuenta atrás hasta la próxima Leyenda que, sin duda, atendiendo a los orígenes de las concentraciones de motoristas y gracias a la conservación de los valores y formas, se ha consolidado como una de las mejores invernales del año.

Como decía el cirujano argentino Ramón Carrillo, "La lealtad es cosa de la que todo el mundo habla y muy pocos la practican, por la sencilla razón de que no es una posición espiritual al alcance de todo el mundo, ni todo el mundo está preparado para ser leal". Nosotros coincidimos, pues se nos enseñó a ser leales, está en el ADN de la libertad en moto, vive con nosotros y formamos parte de ella, de la lealtad, y seguiremos siendo leales a la Leyenda.

Todo esto sucedía los días 9, 10, 11 y 12 de enero de 2020.

 


Especial MotoGP2020
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