Comparativas Comparativa tres ruedas

Peugeot Metropolis RX-R vs. Piaggio MP3 500 LT ABS-ASR vs. Quadro 3: tres de tres

Comentar Publicado el miércoles 23 de mayo de 2018
Peugeot Metropolis RX-R vs. Piaggio MP3 500 LT ABS-ASR vs. Quadro 3: tres de tres

Tres scooters de tres ruedas. Si buscas mayor agarre, estabilidad y, por tanto, se-guridad, aciertas seguro. Pero, ¿son los tres iguales en estos aspectos? ¿Y en los demás? ¿Son ágiles, rápidos, cómodos?

Fue Piaggio la primera marca en recurrir a un tren delantero de doble rueda para conseguir mayor estabilidad. Cuando se presentó, no se planteaba la posibilidad actual de que fuera posible conducirlo con carné de coche. Eran, legalmente, motos que requerían carné A. Por eso se lanzó, entre otras cilindradas, un MP3 de 125 cc que sí se podía llevar con carné B convalidado. Pocos años después, Piaggio descubrió que con pocas modificaciones (ancho de vía delantero, posición de intermitentes y freno de pie integral) se podían homologar como "triciclo a motor" y, por tanto, estaría accesible a cliente sin carné específico de moto.

Esto dio un vuelco al mercado. Ya no era un scooter más, caro, algo más seguro y un "rara avis". Era un vehículo con un potencial de mercado mucho mayor. Fue en Francia donde este hecho de la homologación se descubrió. Y concretamente en París, el MP3 se convirtió en un boom de ventas. Y justo en la sede del segundo fabricante europeo de scooters, Peugeot. El nacimiento del Metropolis era, como es lógico, algo inevitable. Resultaba un buen scooter, con aspectos mejores que el Piaggio y otros mejorables, pero correctos. Piaggio reaccionó y lanzó en 2104 la primera gran remodelación del MP3 y mantuvo el liderazgo gracias a un producto muy bien hecho, una imagen de marca y modelo intachable, y una gama amplia que comienza en los ligeros Yourban hasta los grandes MP3 500.



A todo esto, un tercero entraba en discordia y su historia empezaba cuando Piaggio compró Aprilia. En el "baúl de las sorpresas" de la marca de deportivas había un prototipo de tres ruedas presentado unos años. Se llamaba Aprilia Los Ángeles y no pasó de ser mostrado en salones. Ese diseño se tomó en serio y se encargó a Luciano Marabese que lo transformase en un scooter Piaggio funcional y comercial. Un éxito total. Pero al Sr. Marabese le parecía que podía mejorarse. Inventa un sistema hidráulico para un efecto similar en el tren delantero (el del MP3 es puramente mecánico) y se lo ofrece a Piaggio (o eso dicen los rumores) y estos dicen que no interesa, que prefieren el sistema que ya tenían. Marabese, convencido de las ventajas de su sistema, llega un acuerdo con los taiwaneses de Aeon para los motores y funda Quadro con su tecnología HTS (Hydraulic Tilting System).

Toda una historia lógica, ¿verdad? ¿Y también son lógicos los tres vehículos resultado de todas estas vicisitudes? Veamos.

Peugeot Metropolis RX-R vs. Piaggio MP3 500 LT ABS-ASR vs. Quadro 3: Cómo son

La idea es muy lógica. Mantienen un tamaño similar a un scooter normal, son más estables (en principio) y frenan y se agarran mejor al tener más superficie de contacto con el suelo. Como su manejo y su forma de andar se mantienen como la de una moto (si los sueltas, se caen, no se mantienen de pie por sí solos ninguno de ellos), no requieren una conducción muy diferente ni un periodo dilatado para aprender o acostumbrarte. Es cierto que son muy diferentes entre sí, en cilindradas y potencias, pero también en los sistemas que emplean en el tren delantero, lo que les da diferencias importantes en cuanto a su forma de andar y comportarse.

MOTOR

Los motores de los tres contendientes coinciden en su estructura general, pero poco más. Los tres son monocilíndricos de alta cilindrada, típicos de scooters medios, con el cilindro bastante tumbado hacia delante y variador automático en la punta del cigüeñal. Por supuesto, están refrigerados por agua y multiválvulas, pero ahí acaban las similitudes.

El motor Peugeot es un 400 de última generación. Repleto de tecnologías enfocadas a minimizar pérdidas por rozamientos, es uno de los 400 cc automáticos más potentes del mercado. Ofrece 37,2 CV a 7.250 rpm y 38 Nm a 5.750 rpm gracias a su árbol de levas y balancín con rodamientos. El motor LFE (Low Friction Engine) consigue una suavidad de funcionamiento por encima de sus rivales y unas prestaciones de primer nivel.



El Quadro 3 se conforma con menos potencia y par. Es un 350 cc, de origen Aeon (marca taiwanesa con especial importancia en el mercado de quads). Es también un motor moderno, de inyección y multiválvulas, que entrega 28,4 CV a 7.000 rpm y un par de 31,8 Nm a 5.500 rpm, unas cifras inferiores a sus rivales, en un scooter suave de respuesta y un tanto menos prestacional si lo que buscas es velocidad. Aún así anda bien, responde con rapidez y, sobre todo, es el único cuyo motor no lleva un desarrollo largo y, por tanto, es más fácil llegar a tope y alcnazar el corte de encendido.

Piaggio emplea la última versión de un viejo conocido. El motor 500 cc de los italianos es el más potente de esta comparativa nominalmente, con 40,1CV a 7.250 rpm y un par de 45,5Nm a 5.250 rpm, y estos datos se notan. Emplea un sistema de acelerador electrónico que permite implementar dos mapas de respuesta (Sport y Eco). Exhibe una prestaciones también importantes, aunque la suavidad del francés es superior a la de este potente 500. No obstante, el italiano consigue estirarse más a alta velocidad.

PARTE CICLO

Es la parte delantera la que marca las diferencias en este apartado, ya que todos recurren a chasis tubulares en acero, con doble amortiguador trasero regulable en precarga, tres frenos de disco (uno por rueda) con mando a las manetas y al pedal, obligatorio por ley para su homologación como triciclo a motor. Hay diferencias en los tamaños de los discos, pero no en el sistema de frenos. La maneta izquierda frena de atrás y un poco de delante, la maneta derecha aplica toda la frenada delante, y el pedal manda sobre todos los discos. En todos los casos lo mejor es frenar con la izquierda primero y después continuar con la derecha. El pedal es mejor ni tocarlo, porque apenas hay tacto. Además, como quieras usarlo a tiempo con las manetas, se convierte en una "pelea" entre el pie y las manos, puesto que uno hace fuerza en contra de los otros. No solo no es un sistema de seguridad, es que debería anularse. Si quien legisla sobre estos vehículos los conocieran un poco o simplemente los probasen, verían la barbaridad que supone. Eso sí, los tres cuentan con un ABS que soluciona cualquier error que puedas cometer si te pasas frenando.



Es el tren delantero el que, al final, marca las diferencias entre los tres. Piaggio, el decano, emplea el sistema más fácil y natural: cada rueda va al final de un brazo amortiguador similar al de una Vespa, con brazo oscilante. Arriba, éstos van unidos a un paralelogramo que los une entre sí. En el centro de este paralelogramo se ancla al chasis. Por supuesto, estos anclajes superiores son todos articulados, de forma que el scooter puede inclinarse con toda naturalidad. El sistema se bloquea de forma electro-hidráulica con un botón en la piña derecha y se desbloquea en cuanto das gas o vuelves a pulsar el mando de bloqueo/desbloqueo.

El Peugeot es diferente. Un solo amortiguador superior paralelo al suelo une por arriba los dos brazos que bajan a las ruedas. Cerca de las puntas de ese amortiguador hay dos masas o amortiguadores de reacción que absorben vibraciones y contrapesan el sistema. El soporte central también permite la libre inclinación de todo el tren delantero, manteniendo ese amortiguador principal siempre paralelo al suelo. El sistema de bloqueo y desbloqueo del tren delantero es igual que en el Piaggio.



El Quadro emplea un tercer sistema, más complejo. Incorpora dos amortiguadores específicamente diseñados para él dentro de un sistema llamado HTS (Hydraulic Tilting System). Cuenta con dos amortiguadores, uno en cada rueda, con presión hidráulica y de gas en su interior. Van unidos a un tercero central que hace de compensador que funciona con alta presión (11 kg). Cuando uno de ellos se comprime, manda presión a ese compensador que la guarda hasta que se recupera la posición, precisamente ayudado por esa mayor presión. No hay sistema de bloqueo, pero el diseño del sistema hace posible que, simplemente frenando de delante, el sistema también se frene y permite dejarlo de pie. Cuando paras para aparcar, una palanca frente a ti permite bloquear el sistema de forma mecánica, pero solo para parar de forma definitiva, puesto que acciona también el freno de aparcamiento.



ELECTRÓNICA Y EQUIPAMIENTOS

Peugeot presume, y con razón, de ofrecer un tres ruedas Premium. Piaggio es líder indiscutible en ventas: el que da primero, da dos veces. Pero también es un scooter bien equipado y con razones para discutirle el puesto al Peugeot en este apartado. El Quadro es más simple, pero también tiene un precio sustancialmente inferior a sus rivales. De hecho, está en esta comparativa por tener la referencia de las tres marcas de tres ruedas en el mercado, pero realmente es más similar al ligero MP3 Yourban de 300 cc que al sofisticado y caro MP3 500 de gama alta que te mostramos aquí.

Peugeot y Piaggio tienen un nivel superior de equipamiento, pero es al francés al que más se le aprecia. El Piaggio equipa acelerador electrónico, lo que permite dos mapas de potencia, Sport y Eco. Se cambian pulsando sobre el botón de arranque una vez está en marcha. Solo aparece "ECO" en la pantalla digital cuando este modo está encendido. Si no, no ves nada que haga referencia a ello. Encuentras un cuadro digital completo de información, con dos esferas elegantes pero sin ningún detalle espectacular. El asiento se abre de forma electrónica, pero necesitas dos manos. Con una pulsas el botón de apertura, con la otra levantas el asiento: no se levanta solo. Dentro caben dos integrales. A la hora de llevar algo a mano, cuentas con una guantera sobre el cuadro, por detrás de la cúpula. Y dentro de esta guantera hay un enchufe USB. La cúpula puede regularse en tres posiciones con herramientas. El ASR (control de tracción) puede desconectarse. Es el típico que conocemos de otros Piaggio, algo brusco y que a veces interviene cuando pisas un bache, pero todo un respaldo para tu seguridad.



El Peugeot tiene varios puntos a su favor. Exhibe un acabado más llamativo, en el que destaca, desde fuera, la cúpula regulable en varias posiciones pulsando dos botones sobre los propios montantes del parabrisas, y desde dentro un cuadro muy llamativo con dos esferas laterales y una pantalla digital central con un gráfico de las ruedas del scooter. En este gráfico te indica la presión de ruedas que llevas. También verás en la piña derecha un mando que indica TCS: es el sistema de control de tracción, regulable en dos niveles y desconectable. Es mucho más suave y menos intrusivo que el del Piaggio. No hay llave en este scooter. El sistema de proximidad funciona muy bien, a través de un pomo para dar el contacto. En los botones en el lado izquierdo del contraescudo abres el asiento (parte delantera) o el maletero detrás. Este último se abre simplemente pulsando, pero entre las dos zonas, comunicadas por dentro, solo cabe un integral y un jet. Añade suelo plano, respaldo del piloto regulable en distancia, dos guanteras (con una central muy grande) y plataformas para el pasajero que se integran en la carrocería al plegarse. Está repleto de detalles efectivamente Premium, y quedan por mencionar las luces con barras LED detrás, las delanteras "Daylights" y los intermitentes de emergen-cia automáticos que se encienden solos cuando detectan una frenada de emergencia. También a la hora de aparcarlos hay diferencia: el Peugeot lleva un sistema eléctrico, en el centro del manillar, mientras que el Piaggio lleva una palanca mecánica en el centro del contraescudo.

El Quadro ofrece un salpicadero más estándar y menos lujoso. Bajo el asiento caben un par de cascos jet y poco más, y equipa menos aditamentos electrónicos que sus rivales. En el cuadro, una esfera y una pantalla digital dan suficiente información, aunque los testigos luminosos, al lado izquierdo de la esfera, son algo pequeños. Dos indicadores digitales, poco visibles de día, indican la temperatura ambiente y la del agua del motor. Para dejar cosas a mano cuanta con un par de guanteras, con un enchufe de 12v en una de ellas. Se nota, en este apartado, la diferencia de precios, como es normal.

Peugeot Metropolis RX-R vs. Piaggio MP3 500 LT ABS-ASR vs. Quadro 3: En marcha

Diferentes sistemas de tren delantero marcan diferencias claras a la hora de conducir cada uno de estos scooters. Pero, además, tienen otras características cada uno que también marcan su personalidad. El Piaggio es el más grande, tanto en tamaño como en motor, y esto se le nota. El Peugeot es un scooter más ligero en general e intenta ser más polivalente. Y el Quadro, más pequeño y con menos cilindrada parece, sobre el papel, el más ciudadano y ágil.

El Piaggio es señorial y elegante. Con la pantalla en una posición media o elevada da una sensación absolutamente GT. Si la pones en la posición más baja se aligera algo a la vista, pero no pierde esa sensación visual de scooter grande y cómodo. Te subes a él y tienes un asiento enorme y cómodo, un cuadro grande y bien legible, y todos los mandos muy a mano. Los pies tienen espacio suficiente, aunque no hay suelo plano, y el pedal de freno trasero está un poco en medio. En marcha tiene el sonido clásico de los Piaggio grandes, ronco y potente. Sueltas el freno de mano en una palanca en el centro del contraescudo, abres gas, da un doble pitido que indica que ha desbloqueado el tren delantero, y sale. Dispones de 40CV, por lo que es capaz de salir muy deprisa si abres con ganas, pero suave.



El Peugeot es algo más bajo de asiento y el único de los tres con suelo plano. Es fácil subirse a él y tienes sensación de más espacio que en el Piaggio. Percibes gran calidad por todos lados y esa sensación Premium que Peugeot quiere transmitir, pero también rezuma más aire sport. Es cómodo; el pedal de freno está mejor colocado para no usarlo e incordia menos en los pies. En marcha se nota muy suave, además, con un sonido de motor más agudo, más moderno. En este caso, para salir necesitas quitar el freno de mano eléctrico tirando de la placa con el logo Peugeot que hay en el centro del manillar. Y al igual que en el MP3, das gas, suena el pitido de desconexión del bloqueo y sale andando con toda naturalidad.



El Quadro es diferente. Más pequeño de carrocería, es un scooter más utilitario y menos Gran Turismo. El motor de 350 cc tiene también un sonido ronco a monocilíndrico de 4T actual y denota calidad. Desbloquearlo requiere que bajes la palanca que tienes delante, lo cual libera también el freno de mano. Teóricamente, si frenas fuerte dejas el sistema bloqueado para no bajar los pies en los semáforos, pero no es tan efectivo como el bloqueo eléctrico de sus rivales: a poco inclinado que te quedes será imposible sujetarlo y, además, requiere mantener el equilibrio para no forzarlo más. Eso sí, para salir no necesitas desbloquear nada; abres gas y te vas.



Una vez en marcha, las diferencias son claras. El Piaggio es potente y con muchos bajos, y su tren delantero es el más natural. Se lleva como una moto de dos ruedas y solo en situaciones muy excepcionales notarás algo diferente. El Peugeot es casi igual de rápido de motor, pero más suave de relaciones; no hay ese ligero traqueteo de las pistonadas del enorme motor 500 de Piaggio, pero sí potencia. El tren delantero de esta nueva versión el Metropolis ha sido muy mejorado con respecto al anterior. Un rediseño del sistema, añadido a las nuevas ruedas de una pulgada más de diámetro, lo han acercado al comportamiento natural del MP3 y ahora es casi tan bueno en esto como el italiano. Se nota quizá algo más perezoso a la hora de cambiar deprisa de dirección y si hay baches en medio de una curva en la que entres muy tumbado sigue teniendo cierta tendencia a levantarse, pero ahora solo lo insinúa y no lo hace. A cambio, da una sensación de aplomo y firmeza delantera que lo hace divertido a la hora de rodar con alegría. En cuanto a los frenos, los dos son parecidos y efectivos, salvedad hecha de los pedales de freno, porque no hay buen tacto en ningún caso. El Piaggio tiene un tacto muy duro. Es capaz de frenar bien, pero tienes que emplear fuerza. El Peugeot es más suave en esto, con buena capacidad de frenada también. El Quadro frena adecuadamente, de forma similar al Piaggio en tacto y capacidad de frenada, pero también anda menos. Éste es el más especial a la hora de acostumbrarte a él. El sistema hidráulico HTS es el único que está calculado para ofrecer algo de resistencia a la hora de tumbarlo. Cuando vas deprisa y tumbas da confianza, pero en cierto grado de inclinación parece haber un tope y que no va a girar más. Es falso, sí gira más: tienes tirar más fuerte de él y entrará, y las sensación de agarre es muy buena. De hecho, acaba por dar confianza y permite tumbadas impresionantes. Es quizá el que más puede tumbar, puesto que esa resistencia ayuda a mantener la trazada con el scooter tumbado.

EN CIUDAD

Los tres tienen puntos fuertes y puntos débiles en este ambiente urbano. El Piaggio ofrece la ventaja del buen tacto del tren delantero y un motor potente, capaz de sacarte el primero de cualquier semáforo. Es grande, pero gira bien. Aún así, no es precisamente el scooter que mejor pasa entre coches, desde luego. El Peugeot parece algo más ligero, pero en el fondo tiene prácticamente la misma anchura que el Piaggio. Va bien también en general; es muy similar en esto al italiano. El Quadro es algo más ligero y pequeño, pero en realidad también ocupa un tamaño importante.

EN CARRETERA

El Piaggio es el más rápido y el que tiene un comportamiento más natural del tren delantero. El Peugeot es casi igual de rápido, muy bueno sobre asfalto en buen estado, y tiene un aplomo del tren delantero incluso mejor que el MP3. Si en el asfalto hay baches, sí que las reacciones son algo más raras con esa tendencia a levantarse cuando pisas un bache en curva. Pero ha mejorado mucho sobre la versión previa y en cuanto te acostumbres a ello no tendrías mayor problema para mantener el ritmo que imponga el Piaggio, aunque es más lento cambiando de lado y, por tanto, requerirá mayor esfuerzo del piloto en curvas enlazadas. El motor, más suave, y el tacto general más agradable le dan muchos puntos si no tienes tanta prisa. El Quadro no tiene motor suficiente para mantener el ritmo de sus rivales en esa conducción deportiva, pero sí un comportamiento tumbado de mucha firmeza.

EN AUTOVÍA

En autovía, los 40 CV del Piaggio y su mayor protección aerodinámica se imponen. Es el más rápido en velocidad punta, seguido por el Peugeot, igualmente cómodo y pocos kilómetros por hora más lento. El Quadro, una vez más, con un motor bastante más pequeño, no pude mantener esto ritmos elevados de sus rivales, aunque resulta agradable y cómodo en este ambiente.

Peugeot Metropolis RX-R vs. Piaggio MP3 500 LT ABS-ASR vs. Quadro 3: Así los vemos

Peugeot y Piaggio son dos enfoques de tres ruedas GT de altas prestaciones y equipamiento Premium. El Quadro es otra cosa, a medio camino entre los tres rue-das económicos como el Yourban de Piaggio y estos triciclos de lujo. Y eso se refleja en cualquier prueba que hagas con ellos. Piaggio y Peugeot tiene equipamientos de lujo, superiores en el francés, pero muy interesantes también en el italiano. Sus motores son capaces de darles usan prestaciones de primer nivel, cercanas a cualquier 400 de dos ruedas a pesar de su mayor peso. Son cómodos, fáciles y agradables, con un Peugeot muy mejorado en esta versión sobre aquel primer Metropolis de hace unos años, en lo que a comportamiento se refiere. El Quadro, mucho más barato, no presume de ese equipamiento. Pero es su especial tren delantero el que marca las diferencias, al tener un comportamiento diferente, menos natural que el de su rivales, pero al que uno se puede acostumbras y disfrutar de las ventajas que ofrece, como la buena sensación al tumbar mucho. Ha mejorado mucho con respecto al primer Quadro 350D y ya está muy cerca en comportamiento de sus rivales. Además, la ventaja del precio hace que haya que pensarse mucho si te interesa todo ese equipamiento y ese plus de prestaciones o si vale con un buen 350, más sencillo pero efectivo y agradable.

PRESTACIONES

 

Peugeot

Piaggio

Quadro

50 m (seg)

4,07

4,2

4,04

100 m (seg)

6,19

6,43

6,21

200 m (seg)

9,65

9,97

9,81

400 m (seg)

15,45

15,75

16,06

1.000 m (seg)

30,6

30,79

32,66

40 km/h (seg)

2,64

2,78

2,76

100 k/h (seg)

10,94

10,93

13,29

Vel.máx. (km/h)

146 km/h

154 km/h

130 km/h

Cons. (l./100 km)

5,1

6,49

5,35

Autonomía (km)

264

184

246



ficha técnica

 

Peugeot

Piaggio

Quadro

Motor

Monocilíndrico, 4V

SOHC, agua, 493 cc

Monocilíndrico, 4V

SOHC, agua, 399 cc

Monocilíndrico, 4V

SOHC, agua, 346 cc

Pot. máx. decl.

40,1 CV a 7.250 rpm

35,6 CV a 7.250 rpm

28,4 CV a 7.000 rpm

Par máx. decl.

45,5 Nm a 5.250 rpm

38,1Nm a 5.750 rpm

31,8 Nm a 5.500 rpm

Transmisión

CVT

CVT

CVT

Chasis

Doble cuna en tubo

de acero

DTubo de acero con

suelo plano

Tubo de acero

Susp. delantera

Cuadrilatero articulado

Paralelogramo deformable

HTS

Susp. trasera

2 amortiguadores

regulable

2 amortiguadores

regulable

2 amortiguadores

regulable

Freno delantero

2D. 258 mm

2D. 230 mm

2D. 240 mm

Freno trasero

D. 240 mm

D. 240 mm

D. 256 mm

Neumático del.

110/70-13

110/70-13

110/80-14

Neumático tras.

140/70-14

140/70-14

140/70-15

Entre ejes

1.550 mm

1.500 mm

1.560 mm

Altura asiento

790 mm

780 mm

810 mm

Depósito

12 l.

13,5 l.

13,2 l.

Peso declarado

N. d.

256 kg (en seco)

220 kg (en orden de marcha)

Precio

8.799 €

9.999 € (8.999 € en oferta)

7.190 € (6.590 € en oferta)


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