BMW R 1250 RS Icono Sport Turismo

Prueba BMW R 1250 RS: ReSurrección

Publicado el miércoles 27 de noviembre de 2019

Estamos ante un concepto que nació en los años 70 con aquellas BMW R 100 RS que prefiguraban el éxito de las sport turismo de los 80 y 90, una familia de motos que llegó hasta pasar el cambio de siglo, con relativo éxito y con motos cada vez más desdibujadas en su faceta sport. Hasta que llegaron las R 1200 RS de 2015.

Y la situación cambió. La gama se interrumpió tras la desaparición de la R 1150 RS, una moto que no estaba en los niveles de potencia ni manejabilidad de lo que ya entonces (y desde hacía mucho) se consideraba una sport turismo. La sucedió una moto aún más alejada de ese concepto y que "inventaba" una especie de nicho de Touring ligera. La denominada R 1200 ST tampoco resultó un éxito y menos en los años del reinado GS, cuando sus hermanas trail ganaban cada vez más y más adeptos.

En 2015 BMW decide cambiar el rumbo en este segmento de moto. Con el motor de agua de 125 CV de entonces vuelven al concepto original, al de una moto carenada, capaz de viajar o incluso dar vueltas a un circuito, en los dos ambientes con bastante mejor resultado del que en principio esperabas. Es el concepto Sport Turismo de verdad, el de siempre, que comenzó, precisamente, con la primera RS, la de 1976.



A mediados de los 70 BMW, en su sección de motos, no pasaba por su mejor época. Sus motos se están quedando anticuadas ante el empuje nipón. En 1969 acaban de presentar la gama /5, una evolución del bóxer de siempre, con cambios técnicos, pero nada revolucionario. Sin embargo, Honda asombra al mundo con su tetracilíndrica, la CB 750 Four en esa misma fecha. Siete años después las cosas estarían peor: todos los japoneses fabrican motos excepcionales, con muchos cilindros y repletas de CV, baratas y bien hechas. BMW apenas ha evolucionado y sus motos son caras de fabricar.

En 1973 la evolución el mayor éxito ha sido la R 90 S, pero convence a la parte de público de más edad y con más "posibles", no a los demás. De esa moto, tres años después, ampliando el concepto nace la R 100 RS. Se incorpora más cilindrada, más peso y el primer carenado integral de calle de la historia en una moto que puede ir con o sin maletas, capaz de viajar y casi de andar en carreteras reviradas como una deportiva de la época, además de ser de las pocas que entonces pasaban de los 200 km/h.

La BMW R 100 RS evoluciona con algunos cambios en 1984. Para entonces la brutal evolución de los japoneses la ha dejado anticuada, pesada y lenta. Es una buena (y cara) opción para alguien que quiere una moto grande y fiable, para usar a diario o para viajar. Pero no como sport. Desde ahí hasta la BMW R 1200 RS de 2015, el concepto RS se disolvió de sport turismo a solo turismo, y gracias. Esa R 1200 RS de hace cuatro años cambió la historia y regresó al origen, una nueva Sport Turismo con mayúsculas, de las de verdad. La BMW R 1250 RS que tenemos hoy aquí, al contrario que en la historia, profundiza en el concepto y consigue una moto aún más sport y, a la vez, mejor turismo. Es la ReSurrección de la especie.



CÓMO ES LA BMW R 1250 RS

Visto lo visto, hay que reconocer que desde el punto de vista técnico, tal y como iban aquellas motos, la R 1200 RS fue todo un acierto. Significó la segunda bóxer de la marca con ese verdadero carácter sport turismo tras la iniciadora de la saga y, lógicamente, mucho mejor moto en todo. 125 CV eran ya suficientes en una moto que renunciaba a sistemas alternativos de suspensión delantera y volvía a la horquilla estándar (aunque sea invertida), equipando casi todo lo que la tecnología podía ofrecer hace cuatro años, ya sea en serie o en opción.

Ahora, en 2.019, le ha tocado a la 1250 sustituir aquella R1200 RS y ha tenido fácil mejorarla. Coges la base de aquella, le metes el motor nuevo, más potente y con más par, y le añades todo lo que la tecnología ha mejorado. El resultado no puede ser malo. Y no lo es. Es mejor. Y de paso un "restyling" para una estética más agresiva y, al mismo tiempo, más elegante.

Incorpora ahora de serie la pantalla TFT que pertenece al sistema Connected Ride de BMW que sirve como plataforma de conexión con el móvil y es capaz incluso de mandar datos de navegación desde el teléfono a la pantalla. El diseño del frontal actual deja la asimetría de las anteriores BMW para volverse más afilado y agresivo, incorporando dos faros LED principales. El asistente de arranque en pendiente es ahora de serie y se mejoran también las opciones. A toda la lista anterior se incorporan la llamada de emergencia inteligente, los nuevos modos de conducción Pro, que incorporan un mejor asistente de arranque y el control de freno motor dinámico. Las suspensiones electrónicas son ahora de la segunda generación (Dynamic ESA II), un nuevo asiento de confort con zona del pasajero y diferentes gamas de colores, acabados y llantas del programa "Opción 719". Además, sigue contando, como antes, con la cúpula regulable de forma manual en dos posiciones de serie, la opción de "quickshifter" de subida y bajada (muy recomendable), la posibilidad de configurar distintas posibilidades de equipaje, etc, etc, etc.



Pero la mejora más importante de esta moto es el nuevo motor ShiftCam de distribución variable, con el que las culatas llevan árboles de levas con un perfil doble para las válvulas de admisión. Llegado el régimen programado de vueltas, un actuador mueve el árbol de levas de admisión desplazándolo y haciendo que sea un perfil diferente el que empuje esas válvulas. Este sistema le da más altura de apertura y más tiempo, consiguiendo así menor consumo y mejores prestaciones, todo al tiempo, alcanzando 136 CV a 7.750 rpm, con un par de 143 Nm a 6.250 rpm, sin perder la respuesta abajo.

En la parte ciclo no ha habido cambios significativos. El chasis sigue empleando el motor como parte central y delante hay una horquilla invertida regulable mediante sistema electrónico. Detrás monta un sistema Paralever que emplea la funda del cardan como basculante y para frenar lleva delante discos de 320 mm con pinzas radiales y un freno trasero de 276 mm, para un peso de 243 kilos en orden de marcha. Sí, ha "engordado" un poco, desde los 236 kg anteriores.

Las sport turismo del mercado

CÓMO VA LA BMW R 1250 RS

El bóxer de BMW, en su reencarnación como sport turismo, es una de las pocas motos del mercado que merecen plenamente ese calificativo y que enamoran por su polivalencia real, entendida como capacidad de viajar, correr o llevarte a trabajar.

En ciudad, con un peso de más de 240 kg no es una moto ni pequeña ni ligera precisamente. No gira mal para su tamaño y el tacto de mandos, rayano en la perfección, ayuda en este entorno. Nuestra unidad lleva el cambio con el "quickshifter" de doble acción y ayuda a que el paso por la ciudad sea más agradable. Reducir lo hace con toda suavidad, cambiar también siempre que estés por encima de 2ª o 3ª velocidad, ya que por debajo es algo brusco. La posibilidad de mandar desde el móvil, a través del Connected Ride, las indicaciones de navegación son una ayuda fantástica para los que somos despistados para ir de un lugar a otro.



En carretera es el ambiente donde de verdad se disfruta de la R 1250 RS. Resulta una moto bastante rápida gracias así elevado par motor, algo que utilizarás más que su potencia total si sabes "llevarte bien con ella". Es la forma correcta de ir muy deprisa con una moto de comportamiento excepcional y más si llevas las suspensiones Dynamic ESA II como nosotros.

Es fácil calcular la trazada, tumbarla a placer y abrir gas con la confianza que da el buen agarre de los Metzeler, ayudados además por toda la electrónica disponible. Y resulta todo un placer subir marchas sin tocar el embrague y sin cortar gas para acelerar hasta la siguiente frenada. Ya te aviso que la moto sorprende cuando haces curvas que conoces y entre una y otra bajas la mirada al cuentakilómetros: vas más deprisa de lo que te crees. Más rápido que con motos con más CV y menos peso, aunque a ti te parezca que no.



Hay veces, en esto de probar motos, que llega una que te rompe los esquemas. Hay veces que un modelo en concreto consigue dar un vuelco a tus convicciones personales sobre un tipo de moto determinado. Esta es una de esas veces. Su motor tiene, por construcción, inercias laterales, con un cigüeñal que pesa girando a 5.000 rpm hacia un lado de la moto que como es normal, se nota en marcha. Y si a ese cigüeñal le pones detrás un cardan girando igual, cuando aceleras o reduces fuerte, la cosa no mejora. No parece sobre el papel, superior a un motor transversal, de dos, tres o cuatro cilindros. Hasta que pruebas una de las RS del 2015 hacia acá.



Sigue, por supuesto, llevando un cigüeñal enorme y un cardan que giran y producen inercias. Pero la moto está tan bien hecha que apenas lo notas salvo que le pegues un acelerón en vacío o te entretengas al reducir entre marcha y marcha a subirla de vueltas con el embrague cogido –sí, esa manía que tienes y que viene de la época de las "japos" de hace años y que no sirve para nada-. Si simplemente cambias, reduces, abres gas y cortas no notarás absolutamente ningún movimiento que interfiera en tu conducción, o pilotaje, que la RS permite las dos cosas.



Además la moto enamora. Ya lo hizo la R 1200 RS en mi caso y ahora la 1250 ha acrecentado esa pasión que surgió entre nosotros. Si lo piensas, es posible que sea hasta añoranza. Los que nos criamos en esto de las motos grandes precisamente en los 90, en los años dorados del sport turismo, echamos de menos motos con aquel concepto y la BMW R 1250 RS no solo es así, es la mejor en aquello de las que hayas podido probar porque simplemente es mucho más moderna que aquellas, más tecnológica y de las pocas motos que quedan con aquella filosofía.

Precisamente esa filosofía hace que sea una moto casi perfecta en carretera o autovía. En el circuito o conduciendo como si estuvieras en él hay motos más punteras como la BMW S 1000 RR, pero no encontrarás muchas más placenteras y divertidas, al tiempo que efectivas y fáciles, que corran tanto. Nunca avasalla si no lo buscas. Nunca se queda corta tampoco. Y en autovía es una de las motos que yo elegiría para cruzar Alemania por esas famosas autopistas sin limitación de velocidad máxima.



En la ciudad no está "fuera de juego", pero es grande, indudablemente. Aún así, es confortable y maniobra mejor de lo que parece. Tienes varios modos de motor y suspensiones para aflojar su respuesta y volverla suave y blandita, ideal el día que no vas a salir de la ciudad. Eso si, es cómoda, con un manillar bien colocado, con las estriberas en su sitio y buen asiento y mandos. Y en equipamiento es hasta sorprendente si consideras opciones y accesorios para ella.

En cuanto al pasajero no es una GT, pero el pasajero tiene buen sitio, algo elevado en la RS. Las estriberas también están en buena posición y la opción del asiento "Confort Plus" se ha ampliado para alcanzar también al invitado de atrás en esta nueva BMW R 1250 RS.

Más información de la BMW R 1250 RS



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