Prueba BMW G 310 R: aprendizaje A2

Publicado el miércoles 18 de marzo de 2020
BMW G 310 R

BMW regresó al segmento de acceso a las motos pequeñas de aspecto Premium con la G 310 R. Viene como anillo al dedo para todos aquellos pilotos primerizos, pero también como moto para trayectos urbanos con independencia de tu experiencia.

Si te preguntas porqué sacamos otra prueba de la BMW G 310 R, moto de la que ya te mostramos en su momento nuestra prueba, es debido a que, dada la altísima cantidad de motos ideadas para el carnet A2, se nos antoja necesario una prueba bajo un prisma como usuario reciente del A2 y de cómo puede servir de escuela para futuras motos de cilindradas superiores. Y ese es exactamente mi situación.

Las grandes marcas presentan cada vez más modelos pensados para aquellos usuarios que se acaban de sacar el primer carnet de moto grande. Sí, es muy tentador hacerse con una moto 'gorda' nada más aprobar. Pero no solo no vas a disfrutar de un potencial y comportamiento pleno para el que ha sido diseñada en origen, sino que no te permitirá realizar un aprendizaje escalonado y más seguro, además de adentrarte en un coste económico más elevado, al menos a corto y medio plazo. Ahí entran las motos de pequeña cilindrada y su faceta educadora: te van a enseñar a manejarte -de verdad-, a responder a imprevistos y a conocer la dinámica de la moto a un ritmo y velocidad razonable.



Aquí aparece en escena la BMW G 310 R. Como seguramente ya sabrás, la marca germana no es nueva en esto -desarrolló la R 27 de 250 cc en la década de los 60-, aunque sí que llevaba mucho sin penetrar en el mercado de pequeña cilindrada. Esta G 310 R es la respuesta a todos los novatos que quieren dar sus primeros pasos con una BMW, pero también para aquellos que quieren una segunda moto ligera, manejable y con una respuesta más que suficiente para moverse por la ciudad.

Para el desarrollo y la fabricación de la G 310 R, BMW se ha asociado con TVS, importante grupo industrial de origen indio. La experiencia de esta empresa queda refrendada por una producción que supera los tres millones de unidades al año. No obstante, la marca bávara ha destinado personal desde Alemania para supervisar que toda moto, durante su desarrollo y posterior fabricación, cumpla los estándares de BMW. Esto también se traduce en un ahorro en el precio significativo a si estuviera fabricada en Europa; y es que esta G 310 R tiene un precio de 5.450 euros.



CÓMO ES LA BMW G 310 R

Por lo general, aquellos que acaban de obtener el carnet A2 suelen ser gente joven. BMW se ha percatado de ello y ha querido dotar a la G 310 R de un diseño atractivo, inspirado en la excelsa S 1000 R. De ahí la combinación del color blanco, azul y rojo, también presente en los modelos de cuatro ruedas más deportivos de BMW. En su conjunto, se aprecia una moto donde todos los elementos quedan a la vista -motor, suspensiones, llantas...-, los cuales lucen unos acabados de estética Premium.



En el plano mecánico, la BMW G 310 R integra un bloque monocilíndrico de 313 cc girado a 180 grados. Desarrolla una potencia de 34 CV a 9.500 rpm y un par máximo de 28 Nm a 7.500 rpm. Está asociado a una caja de cambios de seis velocidades y su peso, con el depósito lleno, es de 158,5 kilogramos, lo que ya nos da una idea de la ligereza de esta moto.



En cuanto a la parte ciclo, dispone de un chasis tubular de acero con subchasis atornillado y un basculante de aluminio. Las llantas de 17'' se completan con un horquilla invertida -con un acabado dorado imitando una horquilla Öhlins 'pata negra'-, un monoamortiguador trasero y un equipo de frenos que corre a cargo de Bybre, segunda marca de Brembo. Un cuadro enteramente digital, con toda la información necesaria pone punto y final al equipamiento de esta BMW G 310 R.

Los mejores coches híbridos del mercado

CÓMO VA LA BMW G 310 R

Aproximarte a esta moto es una tarea sencilla para pilotos de diferente estatura, gracias a sus 785 mm de altura de asiento. Nada más hacer contacto te das cuenta del estatus de BMW que tiene con un sonido que ni es excesivo ni tampoco imperceptible. La posición de conducción es algo más deportiva que otras motos de su mismo segmento, aunque su tamaño hace que sea cómoda mientras se circula con ella. Podrás devorar kilómetros sin darte cuenta y sin notar cansancio.



El motor presenta un funcionamiento acorde a la filosofía de esta moto, es decir, fácil de usar, dócil, pero con unos buenos bajos/ medios para moverse bien en ciudad. No podemos decir lo mismo cuando le pedimos un rendimiento sport muy acentuado, donde el motor desfallece enseguida al encontrarte pronto con el corte de encendido, por lo que esta moto va un poco justa a la hora de ejecutar una conducción deportiva. Sin embargo, para introducirse en estas lides, sí resulta idónea, ya que vas aprendiendo poco a poco a hacer con ella lo que deseas para precisamente para lo que mejor hace, servir de "moto-escuela". El único pero que le podemos poner y que ocurre desde que la moto se presentó tiene que ver con el embrague. En concreto, con el tensor del mismo, que la vuelve un poco nerviosa cuando salimos desde parado. Apretando la contratuerca se soluciona. Por lo demás, la caja de cambios presenta un buen funcionamiento, con un movimiento del pie marcado que o bien lo amas, o bien lo odias. Para gustos los colores.



Por configuración, con una suspensión delantera que se me antoja demasiado blanda, es una moto idónea para la ciudad. Se mueve con extrema soltura entre el tráfico y sus casi 160 kg hacen que sea muy fácil responder a los imprevistos de la urbe. Por su parte, el monoamortiguador trasero sí que presenta un tarado más duro. La cosa cambia si salimos de las grandes poblaciones. Su nula protección contra el aire hará que queramos abandonar autopistas y autovías lo antes posible. Como contrapartida, llevarla a elevadas velocidades de crucero incurrirá en una mayor vibración que se transmite hacia los reposapiés, aunque en ciudad es totalmente inapreciable.



En carretera, su chasis mantiene a la moto por el sitio. Como puedes ver en las fotos, se puede tumbar mucho con ella y llevar a cabo una conducción deportiva, aunque no está pensada para ello. De frenos responde muy bien, tanto si pulsamos ligeramente como si apretamos contundentemente la maneta de freno, en cuyo caso notaremos cómo se hunde de delante. La palanca de freno trasero presenta un recorrido algo largo, pero que evitará que clavemos el tren trasero.



La BMW G 310 R es una de las muchas motos de pequeña cilindrada perfecta para recorrer los primeros kilómetros en moto grande. El sello BMW puede apreciarse en el diseño, los acabados y el comportamiento. Noble, fácil de usar, ligera, también puede convertirse en una moto de diario, dejando para los fines de semana eso de tumbar, salir de la curva, acelerar a fondo y encaramar la siguiente curva, que también puede hacerlo, aunque hay otras opciones que tiran más hacia lo deportivo.

FOTOS: Miguel Méndez



Más información de la BMW G 310 R

 

Consulta los precios oficiales y las ofertas de todos los modelos de BMW.
Precios del BMW G 310 R con ficha técnica y equipamiento completo.
0