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Prueba BMW R 1250 RS: Como en los viejos tiempos

Publicado el viernes 20 de septiembre de 2019
Prueba BMW R 1250 RS: Como en los viejos tiempos

Hace unos años no eran las trail las motos más vendidas, tampoco las naked deportivas ocupaban posiciones destacadas en los ranking anuales. Eran las deportivas. Y entre ellas estaban las muy valoradas "Sport-Turismo". ¿Han desaparecido?

No han desaparecido, pero han bajado a puestos bastante inferiores en esas listas de ventas. Por supuesto verás catálogos de marcas sin ninguna moto de ese estilo. Pocas firmas quedan que te ofrezcan una moto capaz de llevarte a trabajar el viernes, permitirte un largo viaje en moto el sábado y con la misma moto irte el domingo a rodar al circuito. Hoy día, una de esas pocas es la BMW R 1250 RS. Es cierto que no será como una enorme GT con equipo de audio y 400 kilos en la autopista. Y no es como un scooter en el tráfico ciudadano o como una S 1000 RR del Mundial de SBK. Pero viajarás casi tan cómodo como en una GT, se moverá por ciudad con mayor soltura que esta y en el circuito te dará suficientes sensaciones. Todo en una.

Con este concepto, BMW no ha inventado nada. Al menos, no ahora. Como te decía al principio, quedan pocas sport-turismo puras en el mercado, un segmento invadido por trail asfálticas principalmente, aunque fueron un auténtico "boom" en los años 80 y 90. VFR, CBR, FZR Thuderace y Thundercat, GPZ, GPX, ZZR, GSX-F, RF€ infinidad de ellas. Hay quien pone como iniciadora de aquel estilo a las CBR precisamente. Sin embargo, debemos echar la vista unos años atrás: BMW R 100 RS.




Derivaba de la mítica R 90 S, una moto creada a mediados de los 70 como una evolución más deportiva y equipada del bóxer de la época, las R75/6. BMW se estaba quedando atrás; llegaban los japoneses con motos grandes y baratas, muy bien hechas y BMW se planteó hacer una versión mayor de su bóxer. El que estaba en el mercado era el presentado en el 69, en las /5, modernizado con respecto a las generaciones anteriores, el primero con motor de arranque, pero todavía poco deportivo. Se montó en esta nueva versión de 900 cc un cupolino espectacular y un cuadro de relojes muy completo, así como la posibilidad de equipar maletas, ofreciendo así una moto Premium, muy completa y polivalente, que enseguida se convirtió en objeto de deseo. A esta la sucedió, en 1976, una versión aún más sofisticada y avanzada: la R 100 RS, considerada la primera moto de serie en equipar un carenado integral.

En 1984 se renueva la carrocería y se adoptan otras mejoras en el motor, pero ya sí ha aparecido la primera generación CBR y llegarán en breve otras japonesas que ofrecen algo similar, pero más barato, con más cilindros y más deportivas, aunque no tengan la capacidad rutera de las BMW RS. Estas derivarán hacia un nicho aún más especifico, con menor capacidad sport, pero más cómodas y equipadas. Son las siguientes R 1100 RS de 1993, R 1150 RS de 2001 y R 1200 ST de 2006. En 2015 se recupera el nombre clásico con una moto que vuelve a los orígenes en su filosofía más deportiva, igualmente cómoda y equipada: la R 1200 RS. Es la antecesora de esta BMW R 1250 RS y, como aquella R 100 RS de 1976, es una auténtica sport-turismo de la vieja escuela, como en los viejos tiempos. Pero con toda la tecnología y posibilidades de 2019.



CÓMO ES LA BMW R 1250 RS

Dos cambios fundamentales y muchos detalles diferencian esta nueva BMW R 1250 RS de la anterior 1200. El primero, como su propio nombre indica, es la aplicación del nuevo motor 1250, con distribución variable, una mejora muy interesante y que por sí solo ya justificaría un modelo nuevo. Pero se ha aprovechado para montar una nueva carrocería que refuerza su lado más sport sin perder polivalencia, así como algunos elementos de equipamiento que pasan a ser de serie, como la pantalla TFT y el sistema Conected Ride de BMW. Siguen en la lista de opciones detalles tan interesantes como el "Keyless Ride", el sistema de llave de proximidad que permite arrancar sin sacar la lave del bolsillo e incluso abrir el tapón de gasolina, o el "quickshifter" de doble acción.



Todas las alternativas BMW de turismo al margen de las trail

Ha sido la última en llegar a la nueva gama bóxer que paulatinamente ha ido incorporando el motor de tecnología ShiftCam, nombre con el que BMW ha bautizado su sistema de distribución variable. Con ella se completa el circulo que comenzó con la GS y continuó con la Touring RT, la Adventure y la naked R, esta última la moto que, como ya ocurría con las 1200, más compartía con la RS. En esta nueva RS se han incorporado también nuevos faros LED y el asistente de arranque en pendiente de serie. En la lista de opciones destacan nuevo modos de conducción "Pro", con un asistente de pendientes mejorado y el control de freno dinámico. También en opción tienes el sistema de amortiguación electrónica Dynamic ESA, ahora de una nueva generación. Como siempre, el sistema de llamada de emergencia es otra interesante opción y se aplica ahora todo el nuevo programa de opciones y accesorios especiales que BMW ha denominado "Opción 719". Entre estas destacan colores especiales, tapas de balancines, manetas ajustables de estilo más "racing", espejos y reposapiés ajustables entre otras.

Pero es el motor, en este caso, la verdadera estrella. El bóxer alcanza ya los 1.254 cc y está preparado para ajustarse a la Euro 5 cuando sea necesario. Las nuevas culatas equipan el sistema ShiftCam que permite que el motor emplee dos curvas de distribución diferentes. Actúa en este caso solo sobre las válvulas de admisión, con árboles de levas que se desplazan lateralmente (si lo ves montado sobre la moto, en este caso hacia delante o hacia detrás) haciendo que actúen dos perfiles de leva diferentes, en función del régimen de giro. En medio y bajo régimen las válvulas levantan menos y durante menos tiempo. Cuando subes de vueltas, los árboles de levas se desplazan hacia el otro perfil que le da mayor altura de apertura, durante más tiempo. Lo hace en 5 milisegundos y se gestiona electrónicamente, con un servomotor, responsable de ese movimiento del árbol de levas, que responde a lo que ordena una ECU programada en función de las rpm del motor, la marcha engranada y la apertura del acelerador. Esto consigue suavidad, menor consumo y mejores prestaciones, todo al tiempo: 136 CV a 7.750 rpm, con un par de 143 Nm a 6.250 rpm.



El chasis y la parte ciclo ha cambiado poco. Sigue siendo, como en todas las R, una estructura que ancla la horquilla por la parte delantera superior del motor y un subchasis trasero, con el motor como núcleo central de todo el conjunto. La horquilla invertida con botellas doradas es estándar, mientras no lleves la opción de la suspensión electrónica Dynamic ESA, y detrás porta el conocido Paralever con amortiguador de precarga y rebote regulable. En los frenos encuentras discos de 320 mm delante, con pinzas radiales y detrás un disco de 276 mm. Con todo ello, la moto alcanza los 243 kilos de peso en orden de marcha.

CÓMO VA LA BMW R 1250 RS

BMW ha aprovechado uno de sus eventos mas conocidos para hacer la presentación a la prensa y al público de esta moto. Los BMW Motorrad Days, en Sabiñánigo (Huesca), han servido de escenario para la puesta de largo de la BMW R 1250 RS. Tuvimos la oportunidad de rodar con ella en las preciosas carreteras del Pirineo aragonés, con buen asfalto y buenas curvas.



La moto ha engordado un poco respecto a la R 1200 RS, desde 236 kg a los 243 kg, pero no se aprecia mucho en parado. Es una moto grande y así se siente. La altura de asiento, a 820 mm del suelo, no es excesiva porque la moto no es excesivamente ancha: con mi 1,65 m de altura llego de puntillas, pero lo suficiente para mantener la moto recta sin problemas. Tienes, como siempre en BMW, opciones de otros asientos: el asiento Sport lleva la altura a 840mm para una posición de conducción más tumbada y un asiento bajo que deja la moto en solo 760 mm. Con el de serie, la moto resulta cómoda. Vas echado hacia delante, apoyado en el depósito, sin cargar en absoluto peso sobre las muñecas o sufriendo del cuello. Por delante de ti descubres la pantalla TFT que hace de cuadro y una cúpula regulable en dos alturas con tan solo tirar de ella con las manos.

Arrancas. La primera prueba clásica de un bóxer nuevo como este (yo todavía no había tenido oportunidad de probar el 1250) es comprobar si en parado pega los típico cabezazos de siempre. No, se han reducido aún más y ahora apenas "marca" el movimiento. El sonido es bronco, poco elevado y realmente bonito. Con mandos en perfecta posición y buen tacto, tiras de embrague y metes primera. El cambio es algo duro, pero muy preciso. A baja velocidad se maniobra bien, aunque una moto de este tamaño necesita espacio. Todo suavidad y precisión, con no excesiva altura, se deja llevar correctamente.



Salimos a la carretera y la BMW R 1250 RS se encuentra en su salsa. Reconozco que la 1200 anterior ya era una moto que me gustaba mucho, pero ahora tienes más par y empuje desde abajo y hasta el final del cuentavueltas. Dispones de varias curvas para elegir, pero en todas tienes suficiente respuesta. Las suspensiones trabajan bien en curvas rápidas a un ritmo elevado, pero no tienen la categoría de deportivas. Los frenos también dan toda la confianza de la alta tecnología que lleva nuestra RS, con todas las opciones posibles prácticamente en nuestra unidad. En carreteras más estrechas sigue moviéndose muy bien, pero se le nota más el tamaño. En las fotos, para dar la vuelta en esas carreteras no era fácil a veces maniobrar y "meter marcha atrás" a base de piernas, pero se hace. Y en autovía con espacio por delante, los kilómetros caen con la rapidez que tú quieras y sin esfuerzo.



La BMW R 1250 RS regresa a sus origines y es una gran moto de carretera, con una polivalencia elevada. No es imprescindible una trail para viajar, ir rápido y usar todos los días, y la RS, con parte ciclo perfectamente adaptadas al asfalto, así lo demuestra. Es una moto cómoda, con buen asiento y posibilidades, mediante opciones, de hacerla aún más cómoda, acercándola a tus gustos. En carretera demuestra aplomo, precisión en la trazada, buenos frenos y más que suficiente motor y respuesta, que además también puedes variar a tu gusto gracias a las curvas de potencia y funcionamiento. Sin embargo, será en autovías o carreteras anchas y amplias donde de verdad puede desplegar todo su potencial. Le dará lo mismo que vayas solo, con pasajero, con carga o sin ella. Con buen nivel de equipamiento, el problema es que gran parte del más interesante está disponible como opción, aunque visto desde el lado optimista, esto también consigue que puedas tener una BMW R 1250 RS a menor precio: 15.650 €.



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