Prueba BMW R 1200 RS: el descubrimiento del sport-turismo

Comentar Publicado el jueves 11 de junio de 2015
Prueba BMW R 1200 RS: el descubrimiento del sport-turismo

En 1977 nació la primera RS de BMW. Aquella R 100 RS fue el detonante de una serie que hoy día culmina con la nueva BMW R 1200 RS, un modelo que atesora lo mejor de dos filosofías, sport y turismo, a menudo difíciles de compaginar.

En la actualidad damos por sentado como algo natural que muchas motos equipen carenado, cuando esto solo ha sido así desde finales de la década de los ´70. BMW fue pionera en la introducción de modelos equipados con esta solución: las míticas R 100 RS y R100 RT. La RS se considera el primer modelo de serie que montó un carenado integral, desarrollado por la firma alemana en las instalaciones de Pininfarina.

BMW ha reservado históricamente estas siglas RS para modelos muy especiales. Si la original estrenó el primer carenado integral, la cuatro cilindros K 100 RS hizo lo propio con la primera solución ABS del mercado en 1989. Esta serie se mantuvo en el tiempo a medida que evolucionaban los propulsores de la firma germana. BMW R1150 RS, K 1100 RS y K 1200 RS o K 1200 R Sport así lo atestiguan. Sin embargo, ninguna de sus sucesoras ha estado a la altura del mito original... hasta ahora.
Con la BMW R 1200 RS, los alemanes retoman la receta mágica de motor bóxer y carenado... casi integral. Presenta soluciones técnicas que la distinguen de sus hermanas de propulsor BMW R 1200 RT y BMW R 1200 GS. La principal es la horquilla invertida también incluida en la versión naked BMW R 1200 R. Si conseguirá el mismo éxito de ventas que sus referencias trail y GT habrá que verlo, pero opciones tiene, te lo garantizo después de recorrer con ella 3.000 km en cinco días a una media de 80 km/h por todo tipo de carreteras. Y cuando digo "todo tipo de carreteras" me refiero a eso, desde las mejores autovías de tres carriles sin tráfico hasta aquéllas en las que el asfalto brilla por su ausencia, pasando por vías secundarias más reviradas que los T-1 y T-2 de Sachsenring.

Cómo es la BMW R 1200 RS

Si por algo se distingue la nueva BMW R 1200 RS es por su facilidad de manejo. Ya me desveló esa faceta su hermana naked BMW R 1200 R, pero con la presencia de su carenado, la primera impresión parece indicar un comportamiento distinto. Error. En los primeros metros te asombra con una cintura rapidísima. Los kilos se convierten en gramos y cualquier maniobra se antoja un juego de niños. ¿Pasará factura cuando el ritmo se eleve fuera de la ciudad?

El detalle

El LED frontal es un componente accesorio en la nueva BMW R 1200 RS. Se trata de una franja vertical que se sitúa entre las ópticas delanteras. Respecto a la BMW R 1200 R, la versión carenada modifica las cotas básicas de geometría, con un avance que pasa de 125,6 mm a 114,8 mm y una distancia entre ejes que aumenta de 1.515 mm a 1.530 mm. El resultado es una agilidad que, a pesar del montaje de sus nuevas fibras respecto a la naked, no tiene nada que envidiar a ésta.

Antes de montarte, con la llave de proximidad opcional guardada a buen recaudo, tu mirada se dirige a la horquilla y sus pinzas. En nuestra unidad, las botellas doradas indican que dispone de la opción de regulación Dynamic ESA electrónica, mientras que la pinza radial Brembo promete. Pierna por encima del asiento y agarras el manillar. La posición es perfecta... ¡para todo! Ni estás tan erguido como en una rutera ni tan inclinado como en una deportiva. Tiene lo mejor de ambos mundos. Mi cuerpo agradeció este compromiso al término de tan exhaustivo recorrido.

Otro detalle en el que merece la pena invertir un tiempo antes de ponerte en marcha es la pantalla regulable y la instrumentación. La primera dispone de dos posiciones en altura y dos ángulos de inclinación y se puede regular fácilmente a mano. Por su parte, el tablero de instrumentos está compuesto por una esfera analógica con fondo negro en el lateral izquierdo y una completísima pantalla digital central. Los retrovisores muestran su imagen sin vibraciones, con buena visión y fácil regulación.

Cómo va la BMW R 1200 RS

Todas estas combinaciones de posición de conducción e instrumentación revelan su carácter más polivalente. En el primer tramo de autovía al salir de la ciudad, después de poner la pantalla en la posición más elevada, sientes cómo estás al margen de la corriente de aire frontal. Protege más que una R 1200 GS, en parte por la ligera inclinación que dibuja su ergonomía. Ni a velocidades de vértigo sentirás la fuerza del viento, lo que te facilita la vida una eternidad frente a su hermana naked BMW R 1200 R. En este sentido cabe destacar el juego alerones en los laterales del carenado que te desvían el viento de una forma increíble. En marcha, prueba a poner la mano en sus proximidades y un poco más lejos. Entonces verás qué bien funcionan. En cuanto al pasajero, queda situado demasiado arriba, aunque el espacio disponible es notable. Aquí juega más como S que como R.

Todos los mandos denotan calidad. El accionamiento de los numerosos pulsadores es muy sencillo y lógico (incluyendo el control de crucero), y el manejo de acelerador, manetas (regulables) y pedales está diseñado para facilitarte la vida en cualquier entorno. La unidad de la que dispusimos incluía el kit completo de maletas y baúl, fáciles de instalar y con capacidad correcta, eso sí, inferior de la habitual en su hermana R 1200 RT.

La estabilidad en cualquier modo de uso es sobresaliente y la respuesta de sus suspensiones electrónicas Dyunamic ESA (la opción "Road" es un compromiso perfecto) te permite jugar con la opción siempre más adecuada. Lástima que sea una opción, al igual que la respuesta del motor más allá de las alternativas "Road" y "Rain". Con el modo "Dynamic" entras en una dimensión auténticamente R como bien muestra su apellido. No obstante, también en la estándar "Road", la respuesta del motor es contundente incluso a altas vueltas. Llegando a las 7.000 rpm ya flirteas con los 200 km/h, un régimen al que la tetracilíndrica BMW S 1000 XR todavía rueda casi 50 km/h menos. Las relaciones de cambio están muy bien elegidas, con un empuje en bajos superior a las bóxer trail y GT. La sexta es una auténtica overdrive, un concepto inexistente en la maxitrail de cuatro cilindros.

Cambio semiautomático opcional, y adictivo, en la BMW R 1200 RS

Es en este sentido de a caja de cambios donde la BMW R 1200 RS dispone de uno de los componentes del año. El quickshifter opcional, también disponible en otras gamas desde la maxitrail GS a la radical BMW S 1000 RR, permite subir marchas sin cortar el gas o reducir sin accionar el embrague. Su utilización se convierte en una adicción, con una entrada en funcionamiento exquisita, exprimiendo el característico sonido del bóxer. No obstante, no queda a la altura de su respuesta en las versiones S 1000, con las que este sistema alcanza todo su esplendor. No obstanmte, ir subiendo marchas a cualquier régimen sintiendo el empuje del bóxer es apabullante. A la hora de bajar, en este caso, obviamente, con el acelerador cerrado, debes situarse en un rango de vueltas concreto si no quieres una respuesta menos fina que al meter relaciones. Dotada de sistema antibloqueo para reducciones bruscas, el apartado transmisión, con su característico cardan, se convierte en uno de los factores de esta BMW que la convierten en una auténtica "todo uso".

Si después de la autovía viene un tramo repleto de curvas, la BMW R 1200 RS se deshace del traje rutero y se viste con las galas deportivas. Esta transformación se transmite directamente a tu cerebro, con unos cambios de dirección propios de una supersport. La combinación del nuevo chasis tubular de acero no tiene nada que envidiar a un buen doble viga de aluminio por agilidad y aplomo.

En las curvas más cerradas podrá seguir sin esfuerzo a cualquier 600. Aunque la báscula refleje una cantidad de kilos, parecen que te lo vas dejando ápice a ápice. Los Metzeler Z8 que montaba nuestra unidad también tienen parte de culpa en este soberbio comportamiento. Entre alemanes anda el juego... Por otro lado, los frenos delanteros pecan de agresivos, mientras que en el trasero entra con demasiada prontitud el ABS, ambas cuestiones a las que te puedes adaptar sin esfuerzo. Y para tu seguridad, de serie cuenta con sistema antideslizamiento ASC, que se convierte en un auténtico control de tracción DTC con los modos opcionales de conducción "Pro".

Estética personal aún manteniendo los rasgos propios de la firma de la hélice en movimiento, tecnología exclusiva de la mano de un bóxer cada vez más refinado y electrónica a raudales de última generación completan una de las motos más lógicas en el actual catálogo BMW. ¿Su precio? 14.250 €.


Instrumentación

Junto con la solución de KTM en la Super Adventure 1290, el tablero de instrumentos de la BMW R 1200 RS es de lo mejor hoy día por facilidad de uso y facilidad de lectura. Dispone de tres modos de visión, en función de la información primordial que requieras. Con el "style 2" predomina la velocidad para estar alerta en recorridos por autovía; en el "style 1" se muestran en mayor medida las rpm para una conducción deportiva; y en el "style 0" se resume toda la información disponible: kilometraje total, doble odómetro, autonomía, temperatura exterior y del motor, consumo medio, velocidad media, fecha nivel de aceite y modo motor activo. En el caso de disponer de la opción Pro, se suman: odómetro parcial automático, dos consumos promedios, consumo en tiempo real, tensión de la red, control de presión de los neumáticos RDC, cronometraje sumado, de trayectos, y fecha más kilometraje del próximo mantenimiento.


 

Así la vemos



Lo mejor... Mejoraría con...
Respuesta de motor Más opciones de altura para la regulación de la pantalla
Agilidad, manejabilidad y estabilidad: ¡pleno! Funcionamiento del quickshifter en reducciones a bajo régimen
Posición de conducción y protección aerodinámica  
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