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Prueba Benelli Leoncino 250: Gatito revoltoso

Publicado el viernes 13 de marzo de 2020
Benelli Leoncino 250

Leoncino, por si no lo sabías, significa "leoncito" en italiano. Es un nombre recuperado de la historia de Benelli, una de las marcas más antiguas de Europa, que empezó a fabricar motos allá por 1911. Tras la 500, ha llegado al mercado la Benelli Leoncino 250.

En los años 50 era una de las grandes marcas de motos de Italia y, con ello, de Europa. Fabricaban modelos de todos los tipos, pero habían empezado fabricando versiones de elevada cilindrada y así siguió siendo gran parte de su producción. No obstante, también desarrollaron una pequeña 98 cc de 2T a la que llamaron así, "Leoncito", o, en italiano, Leoncino. Poco después llegó un motor 125 4T para este "pequeño león". El nombre también tiene su lógica. El logo de Benelli es el león, como ya sabrás, y ese león es, además, parte del escudo de Pésaro, la ciudad italiana donde nació Benelli. Una "chulada" que tenía aquella Leoncino era precisamente que hacía gala de ese logotipo del pequeño león sobre la aleta delantera. Y entiéndeme bien, no era un adhesivo con el logo sobre la chapa, sino una pequeña escultura de un león sobre el guardabarros. Al más puro estilo Jaguar o Rolls Royce.

Benelli lo pasó mal como empresa unos cuantos años después. En los 70, bajo el control de De Tomaso, unida entonces a Moto Guzzi y Motobi, no fueron capaces de aguantar el empuje japonés. Problemas continuos de calidad en muchos de sus modelos hicieron que sus ventas se volatilizasen. Aquellos motores de seis cilindros de las preciosas 750 y 900 "Sei" eran realmente delicados. Una maravilla de ver y, sobre todo, de escuchar. Pero según me cuenta un antiguo cliente de la 900, rara era la semana que no se quedaba tirado por problemas eléctricos o carburación€. cuando no era que tocaba reglaje de válvulas ¡cada 3.500 km!




Renació a finales de los 90. Recuperaron otro nombre mítico, el de la Tornado, una 650 de los 60 y 70 de la que se mantenía mejor recuerdo. Esta nueva Tornado, con el motor de tres cilindros dio lugar a todas esas TnT (Tornado naked Tre) de hace unos años. Después el grupo chino QJ se hizo con la marca y con sus recursos Benelli ha sido capaz de remontar el vuelo, para vivir ahora una época brillante, gracias sobre todo a sus motores de media cilindrada y a su gama TRK.

Tras el éxito de las TRK Benelli ha continuado sorprendiendo. La "muscle-bike" media, la 502 C, también ha impactado. La naked 752 es una de las motos más esperadas de la temporada 2020. Por otro lado, la nueva Imperiale se hará un hueco entre los aficionados a las retro más puras. Pero son las Leoncino las que más posibilidades tienen de repetir el éxito de las trail. Destaca un cierto estilo scrambler retro en una moto muy utilizable y polivalente. Está disponible no solo con el bicilíndrico de 500 cc, sino que también la tienes en 250 "mono", a un precio muy aceptable y con una imagen que llama la atención. Además, ya te lo adelanto, anda muy bien.

CÓMO ES LA BENELLI LEONCINO 250

La Benelli Leoncino 250 es de esas motos sencillas pero bien equipadas. Sin grandes soluciones técnicas, va muy bien y hace lo que debe con total corrección. Pero esto no quiere decir que sea una moto simple, sino más bien lo contrario si consideras que es una 250 cc cuyo ámbito de uso es la ciudad y sus alrededores. Horquilla invertida, discos ondulados, monoamortiguador e incluso un faro delantero de LED son elementos más que sobrados en una moto así y de este precio.



La estructura principal es un chasis multitubular muy aparente y terminado en negro. Es el mismo que en la TRK 251 (básicamente son la misma moto con diferente carrocería), al igual que la horquilla invertida de 41 mm de diámetro y el monoamortiguador trasero regulable en precarga. Los frenos se han encomendado a dos discos ondulados, con el delantero de 280 mm y pinza estándar con cuatro pistones. La parte ciclo se completa con dos llantas de palos y ruedas de asfalto, en llanta 17".

El motor es también el monocilíndrico de la marca conocido antes de la TRK y de la BN 251 refrigerado por agua, con cuatro válvulas comandadas por dos árboles de levas situados en la propia culata. Es un motor de concepción moderna y es bastante potente y con buena respuesta, lo que en cifras se traduce en 24,5 CV a 9.500 rpm y un par motor de 21 Nm a 7.500 rpm. La caja de cambios es de seis velocidades.



La carrocería es una reinterpretación en menor tamaño de la Benelli Leoncino 500, con un depósito grande en comparación con el resto de la carrocería, guardabarros pequeños con el "leoncino" sobre la aleta delantera, un faro de formas alargadas hacia abajo, asiento suficiente y una zaga minimalista, cortada justo tras el asiento. El cuadro es digital monocolor, pequeño pero bien visible y algo escaso de información (le falta un reloj horario, al menos).



Es una moto bien terminada, con un equipamiento suficiente y, sobre todo, original en sus líneas y muy bonita, de las que hacen girar cabezas a su paso.

Todas las motos retro del mercado

CÓMO VA LA BENELLI LEONCINO 250

La Benelli es una moto agradable tanto a la vista como respecto a los demás sentidos. No es excesivamente grande ni pesada, aunque resulta más alta que otras 250 de corte ciudadano. Ese estilo scrambler original y diferente tiene este coste. Aún así es ligera y no hay mucho problema para moverla en parado. Con 810 mm de altura de asiento, con mi 1,65 m de altura llego al suelo de puntillas. Es estrecha y muy cómoda de posición sobre ella.



Arrancas. Emite un sonido no excesivamente grave y tarda unos segundos en estabilizar el ralentí. No hay grandes vibraciones y los mandos tienen buen tacto. Gira bastante bien y en los primeros metros parece suficientemente ágil para moverte por ciudad. Vas sentado muy erguido y con buena palanca de manillar. En ciudad, convence.

En carretera anda muy bien. Es solo una 250, pero lleva un motor puntero, refrigerado por agua y con culata multiválvulas, lo que supone casi 25 CV, y con buena capacidad de subir de vueltas y de estirarse, gracias, además, al cambio de seis marchas. Es superior en este sentido a otras 250 ciudadanas y es fácil llevarla de crucero en torno a los 120 km/h, con puntas bastante más elevadas. Sin embargo, vibra un poco a esas velocidades. No llega a ser molesto, pero en las estriberas se nota.



Frena bien y a pesar de unas suspensiones no especialmente duras es muy estable y transmite perfectamente el agarre disponible, lo que permite inclinadas importantes y ritmos divertidos en zonas de curvas.

La Benelli Leoncino 250 nos ha sorprendido gratamente. Es una moto que, prácticamente por el precio de una 125 cc de gama media, nos ofrece prestaciones considerables para una 250, con una línea y unos acabados muy agradables. En la carretera anda bien. Se tiene, frena y es divertida de llevar, mientras que sus prestaciones están más allá que las de muchas rivales. En ciudad, rápida, estable y ágil, se convierte en un vehículo eficaz para cualquiera que tenga al menos carné A2.

El pasajero tiene buen sitio y la moto es cómoda. En autovía es capaz de aguantar los 120 km/h e incluso estirarse algo más si necesitamos adelantar, lo cual está muy bien. El equipamiento está muy bien, con cuando digital, faro LED, horquilla invertida y otros detalles, pero le vendría bien replantear este tema: no le vendría mal un caballete central y en ciudad se echa de menos un reloj horario en el cuadro.

Fotos: Javier Ortega



Más información de la Benelli Leoncino 250

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