Prueba Benelli 752 S: Escalando paso a paso

Publicado el viernes 07 de agosto de 2020
Benelli 752 S

Benelli es una marca que hace 15 años reiniciaba su historia por enésima vez y que ahora ya puede demostrar que está plenamente viva y activa. Con la 752S se acerca al segmento de las motos grandes, con el paso siguiente y lógico tras haber sumado experiencia con una diseñada exclusivamente para el carné A2.

Benelli prácticamente se borró del mapa en los 90, a medio camino entre la desaparición completa y una travesía del desierto, como en el caso de otras marcas, de mano en mano y de proyecto fallido a otro peor.

Como otras muchas marcas europeas históricas, su declive comenzó en los 70. En el caso de Benelli quizá el punto de inflexión comienza con la Tornado 650, una bicilíndrica sport de hechuras inglesas que, si bien no tuvo mal nombre, tampoco supuso un gran éxito. En los 70, integrada en el gran grupo De Tomaso junto a MotoBi -marca "hermana", fundada por uno de los hermanos Benelli- o Moto Guzzi, lanzó aquellas bicilíndricas de 2T y la gama "Quattro", del estilo de las CB de Honda, con motores tetracilíndricos que iban desde los 250 hasta la 654, pasando por 350 y 500 y, casi como un canto del cisne las preciosas y problemáticas 750 y 900 "Sei" de seis cilindros. En los 80 la marca va perdiendo fuerza y en los 90 se presenta algún scooter y un nuevo intento de regresar. Pero no será hasta finales del siglo cuando llegue el primer paso para un relanzamiento definitivo hasta la actualidad.




 

De nuevo, intento fallido. Con nuevos propietarios y una inversión cuantiosa se hizo una revolucionaria Tornado Tre, una deportiva radical, de tres cilindros, repleta de tecnologías entonces nuevas como chasis con elementos unidos con pegamentos aeronáuticos, embrague antideslizante e incluso un novedoso circuito de refrigeración "al revés": llevaba los electroventiladores en el colín de la moto y se suponía que absorbían el calor del motor. Aquello siempre dio problemas de temperatura, gastaba como un petrolero y tuvo todo tipo de problemas, a pesar de una parte ciclo bien conseguida y un motor interesante que llegó a alcanzar, en su versión más grande por encima de 160 CV. De ella nace toda aquella gama TnT (Tornado Naked Tre) y aquella ahora casi olvidada trail asfáltica sport, con el mismo motor, la Tre-K 1130, que si bien eran bastante mejores que la deportiva original, tampoco lograron ya levantar la losa de la mala fama de su antecesora.

En 2005 la marca pasa a estar bajo el control de Qianjiang. Los chinos, propietarios de Keeway, ponen el dinero en un principio y dejan que la marca gestione esos modelos 1130 y derivados- Presentan una 600 BN, naked de cuatro cilindros, y alguna moto media, con un éxito relativo. Con la llegada del carné A2 llega el verdadero relanzamiento de la marca gracias al motor 502, sobre todo en su aplicación a la trail TRK, todo n éxito de ventas, lo que permite a la marca consolidarse en poco tiempo como una de las referencias en motos específicas para ese carné A2. Ahora llega otra vez el momento de escalar hacia motos superiores. Llega la 752 S.

CÓMO ES LA BENELLI 752 S

Tras toda esa baqueteada historia, en la que no debes olvidar los intentos de principios de este siglo con diversos scooters, con proyectos de off road que no llegaron a ningún sitio y otros experimentos, la marca de Pesaro (allí se sigue diseñando) ha aprendido bien la lección y ahora no dan puntada sin hilo.



La gama 502 es un éxito. La retro Benelli Imperiale 400 se ha diseñado para ese segmento tan en boga, sí, pero también para hacer la competencia a Royal Enfield en los países emergentes donde venden sus 350. Aquí las vemos poco, pero son el segmento más vendido del mundo. Y esa fórmula parece que funciona. Si esa Imperiale se basa en las Royal Enfield Bullet 350, la Benelli TRK 502 se inspiró en las BMW R 1200 GS. Ahora la Benelli 752 S también recurre a una moto de éxito: no me digas que no se parece (un poco) a una Ducati Monster.

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Se asemeja en las formas del faro, en el chasis multitubular y en algunos otros detalles, sin perder su propia personalidad. No es, ni mucho menos, un plagio o una copia. Tiene también toda esa parte trasera inspirada en la Benelli 502 C y otros detalles que van configurando su propio estilo de marca. Pero cuando la arrancas y te montas te das cuenta que esa inspiración Monster va más allá. La intención es clara: competir en el segmento de las bicilíndricas entorno a 70 CV a un precio más asequible.



La moto se construye sobre un chasis multitubular terminado en negro, bastante tradicional. La parte ciclo la completan la horquilla, firmada por Marzocchi, de nada menos que 50 mm de diámetro, multirregulable, y un amortiguador central trasero Sachs regulable en precarga. Lleva ruedas Pirelli Angel GT, por supuesto sobre llantas de 17", y monta dos frenos de disco enormes (320 mm) delante con pinzas radiales Brembo monobloque, responsables de uno de los puntos fuertes de esta moto. Detrás se complementa con un disco de 260 mm y, por supuesto, con el obligatorio ABS, muy poco intrusivo en este modelo.



El motor es un bicilíndrico de carrera corta (88x62 mm) que cubica 754 cc. El nombre de la moto, 752, siguiendo la antigua tradición de la marca, hace referencia a la cilindrada en los dos primeros dígitos (750) y a la arquitectura del motor después, 2 cilindros. Emplea culatas de cuatro válvulas, con dos árboles de levas y, aunque no figura en la información técnica, tanto por sonido como por respuesta, parece tener el cigüeñal calado a 270º, aunque te repito; no consta esta información. Entrega 76 CV a 8.500 rpm y un par motor de 67 Nm a 6.500 rpm, cifras similares a las de una Monster 796, una Yamaha MT-07 o una Suzuki SV 650. Eso sí, se ofrece desde fábrica una versión limitada para el carné A2, con los correspondientes 48 CV a un precio inferior que la de 76 CV.



El equipamiento es bastante estándar, con algunos elementos de cierto lujo. El enrome faro delantero con doble óptica superpuesta lleva un aro LED como posición e ilumina el nombre de la marca en el centro. Detrás, el piloto trasero también es de LED, igual que los intermitentes. Lleva manetas de calidad, regulables en distancia, y bajo el asiento, que se abre desde una cerradura en el lateral izquierdo de la moto, cabe la documentación y poco más. El cuadro es digno de resaltar: una pantalla TFT con doble visualización, que cambia en la oscuridad, no solo de colores sino también en la posición donde aparece la información. Mandos de calidad, una carrocería minimalista y unos retrovisores no muy acertados en su posición para que veas lo que sucede a tus espaldas completan la nueva Benelli 752 S.

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CÓMO VA LA BENELLI 752 S

Con sus 810 mm de altura de asiento y 226 kg en orden de marcha, la Benelli 752 S es de esas motos que con las cifras te engañan, puesto que es mucho más accesible de lo que sugieren. Se llega bien al suelo casi con cualquier altura y la moto no se siente pesada en parado. De hecho, parece poco más grande que algunas de las 502 de la marca y, por supuesto, más fácil de manejar para los que no somos altos que una Benelli TRK 502. Ahora bien, no gira demasiado y para maniobrar tendrás que moverla adelante y atrás varias veces si el espacio es justo.



Con el motor en marcha la moto causa muy buena sensación. El sonido es ronco, más parecido al de una V-Twin que al clásico sonido, algo más afilado, de un twin paralelo como este. No hay vibraciones ni ruidos mecánicos feos y la sensación de calidad a los mandos es buena, igual que su tacto. Con un embrague suave, metes primera con un cambio preciso y sales. En los primeros metros se siente ligera y fácil de llevar. El motor es agradable, con una respuesta muy plana y constante. La posición de conducción es muy natural y el sonido recuerda a las Monster de aire, pero no vas tan tirado como en aquellas ni con las manos tan abiertas. Así es más cómoda. Y pasa bien entre los coches y en ciudad es una moto acertada.

También lo sigue siendo en la carretera. El propulsor sigue siendo fácil y tienes espacio para moverte, tumbarte sobre el depósito o colocarte como quieras. Solo los espejos incordian un poco. No son grandes y su diseño es afilado hacia afuera, y cuando te mueves un poco de la posición donde los has regulado, pierdes visibilidad. Un poco agachado, en mi caso con mis 1,65 m de altura, incluso el cuadro desvía bastante aire y te permite ir deprisa sin muchas molestias.



En las curvas es divertida. Acelera bien, sin asustar y sin saltos de potencia, resultando bastante noble. Las suspensiones, bien taradas de serie, sujetan la moto correctamente y transmiten seguridad. El motor empuja, aunque le falta algo de garra para resultar verdaderamente deportivo, aunque esto es una constante en esta moto. De hecho se denomina 752 "S", de Sport. Y está bien definida: no quiere ser una deportiva sin concesiones, sino una moto polivalente, capaz de darte toda la diversión que quieras llevándola con una conducción ligera. De hecho fíjate que lleva neumáticos Pirelli Angel GT, un neumático definido como GT y no un deportivo "a saco".

Esa filosofía se extiende al motor. Como te he dicho, suena como un dos en V potente y sus cifras están ahí, pero ni abriendo gas desde abajo ni llevándola cerca de la zona roja del cuentavueltas tiene ese tirón, ese empuje de una auténtica deportiva. Aun así, atención, porque le ocurre también como aquellas Monster de aire de hace unos años: el sonido ronco y algo pausado del motor te da la sensación de ir más lento de lo que vas y a veces te sorprendes al mirar el cuentakilómetros, yendo mucho más deprisa de lo que te esperas.



No se aplica nada de esto a los frenos. Sus dos discos de 320 mm con pinzas monobloque radiales aseguran una frenada cercana a lo perfecto. Buen tacto y un poder de detención que poco tiene que envidiar a las RR.

LO MEJOR

-Gran polivalencia

-Moto muy manejable y cómoda

-Diseño

-Respuesta de motor

MEJORARÍA CON

-Visión retrovisores

-Más radio de giro

-Equipamiento justo

ASÍ VEMOS LA BENELLI 752 S

En carretera: 4

En ciudad: 4

Pasajero: 2

Confort: 4

Equipamiento: 2

Autovía: 3

La Benelli 752 S es una moto bien pensada para una gran mayoría de público que busque una naked media. Es fácil de llevar y muy cómoda, aunque el pasajero, con ese asiento "volando" sobre la rueda, estriberas altas y asas justo debajo del asiento, no dispone de las mejores atenciones. En carretera es divertida y permite buenos ritmos y en la ciudad pasa bien por todos los sitios, aunque algo más de giro le vendría bien. Y en autovía, a ritmos lógicos, no es incómoda, a pesar de su falta de cúpula.

Llega para luchar en un segmento donde no lo va a tener fácil. Sus rivales japonesas, como la Yamaha MT-07, Kawasaki Z650 o Suzuki SV 650 tienen prestaciones similares, equipamientos parecidos y un nombre ya creado de gran fiabilidad y mucha confianza, siendo más baratas que esta Benelli. Pero si lo han logrado con sus trail del carné A2, lo más probable es que ahora en esta nuevo proyecto también.

Fotos: Javier Ortega



Más información de la Benelli 752 S


 
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