Prueba Benelli BN 125: El camino correcto

Publicado el viernes 10 de mayo de 2019
Prueba Benelli BN 125: El camino correcto

Las naked básicas de 125 cc es uno de los segmentos más poblados del mercado. Se incluyen modelos desde menos de 2.000 € hasta por encima de los 3.000 €, sin demasiado margen de maniobra en cuanto a prestaciones y tecnología. ¿Qué hace que esta Benelli sea especial?

Te contesto ya a esta pregunta: la experiencia de su fabricante, su marca y, sobre todo, la virtud de situarse en el centro de esta tormenta. Me imagino que lo sabes, pero es interesante remarcarlo. Benelli es una marca italiana, muy antigua, pero controlada desde hace ya más de una década por un gran grupo chino, Qianjiang, propietarios a su vez de Keeway. Esta, a su vez, es una de las marcas especializadas en 125 cc que más éxitos ha cosechado en los últimos años en este segmento. Versiones como las RKS y RKV, entre otras, son motos que se han vendido muy bien, demostrando que bajo precio y calidad no siempre son conceptos contradictorios. En algún caso pueden hasta presumir de elevadas prestaciones. La RKS actual es una moto que probamos recientemente y nos sorprendió en este sentido.



Entonces, si ya disponen de una marca bien posicionada en este tipo de 125 cc, ¿para qué una Benelli BN 125? Imagino que es cuestión estratégica Benelli vive unos años fantásticos, quizá los mejores desde los turbulentos 80 del siglo pasado. Ahora disponen de un fantástico motor de dos cilindros y 500 la gama TRK 502 y Leoncino 500. Está en proyecto una nueva cruiser que llegará en breve y una 750 bicilíndrica naked que intentará buscar un éxito similar en segmentos superiores. En el fondo, centrándose en segmentos puramente europeos. intentan reconquistar su mercado natural. Y para ello es importante tener una gama de acceso, gama que hasta ahora comenzaba con las BN 251 (monocilíndrica de 250 cc) y BN 302 (bicilíndrica de 300 cc). Ahora la gama empieza donde debe, con una moto para los que cuentan con el carnet A1 o B.



Así la Benelli BN125 se beneficia de una gran experiencia en el segmento gracias a los éxitos de su marca hermana Keeway. Sin embargo, no pretenden ser confundidos. La BN 125 no emplea ni el motor ni el chasis ni ningún componente esencial de las Keeway. Es una moto completamente diferente. Incluso en la filosofía que las inspira difieren. Las Keeway RKS y RKV son motos económicas con un plus de acabados y equipamiento. La Benelli quiere ser la pequeña de la marca, utilitaria, algo sport, pero Benelli de pies a cabeza, lo que es sinónimo de buen nivel de equipamiento y un estilo muy personal presidido por el chasis multitubular, un tipo de estructura que la marca lleva años empleando casi como seña de identidad.

La BN 125 será también una naked sport de mecánica básica y precio medio, pero tiene cierto "regusto" a marca de primera línea. Es algo más cara que una Keeway (200 €). No obstante, a pesar de venir del mismo grupo es una moto que poco tiene que ver con ellas. Suave, fácil, cómoda, equipada, pero ciudadana con cierto estilo sport, es una paso más en ese camino de la marca por volver a primera línea.

CÓMO ES LA BENELLI BN 125

Te garantizo que es una moto que hay que conocer de cerca. Es más llamativa para el que no tiene experiencia en el mundo de la moto que para los que estamos en este mundillo desde hace tiempo. Y reconozco que fui de los primeros en equivocarme al conocerla. Pensaba que era otra Keeway naked más, esta vez vestida de Benelli. Y no lo es. Primero porque no comparten ninguno de sus componentes principales y después por sus objetivos como marca. Keeway quiere vender todas las 125 cc posibles y ser reconocida como una marca económica pero de calidad, sin más, y Benelli desea volver a ser una de las marcas referentes de la industria europea, independientemente de que sus recursos económicos procedan de China. Ahora bien, para ello no dudan en emplear todas las ventajas de un gran grupo industrial, incluyendo fabricar allí sus productos para contener precios, algo que realizan, como muchas otras marcas, con un elevado control de la calidad.



Estos detalles son esenciales en la Benelli. Está bien acabada en general. Y si la arrancas esa sensación aumenta, con un sonido contenido y sin vibraciones. Antes de arrancarla, vamos a analizarla con mayor detenimiento. Te dan la llave y es de las que suele emplear Benelli, de las de tipo navaja que guardan la hoja en el mando y sale pulsando un botón. Metes la llave en la cerradura, entre el manillar y un cuadro digital completo y de buena lectura, y ya podrás dar contacto y arrancar.

Lo más llamativo es ese chasis multitubular en acero, terminado en rojo, que ancla al motor desde arriba por delante e incluye en la estructura hasta los soportes de reposapiés del pasajero. Se parece a de la "pit bike" matriculable TNT 125, pero no es el mismo. Lleva unas tapas laterales que simulan las de canalización de aire al radiador en las motos de agua, lo que le otorga un mayor impacto visual por el lateral. El asiento, en doble altura, la horquilla invertida de 35 mm de diámetro o el monoamortiguador trasero también incrementan el estilo sport de una moto que se demostrará versátil en cuanto la pruebes, más que deportiva. En los frenos encontramos dos discos ondulados, de 240 mm detrás y 260 mm delante, unidos por un sistema CBS.



El motor también es una novedad interesante, que además dice mucho sobre la filosofía a medio camino de esta moto entre las básicas urbanitas de estilo sport, sin más, y las más deportivas y apretadas naked sport reales de 15 CV. Incorpora un motor de aire y cambio de cinco marchas como las más económicas, pero monta una culata de cuatro válvulas para darle mejor respiración al motor y así conseguir mejor par y potencia. Entrega 11,3 CV a 7.500 rpm y un par de 10,7 Nm a 6.500 rpm. Por poner un ejemplo de la familia, una Keeway RKS Euro 4 entrega la misma potencia más o menos, 1.250 rpm más arriba y un par menor y a más vueltas, con 9,5 Nm a 7.250 rpm.



A la hora de aparcarla puedes elegir entre pata lateral o caballete central. Con el primero (y esto no es normal con motos fabricadas en China), puedes mantenerla en marcha con la pata puesta, parando solo el motor si metes primera en ese momento, como debe de ser. El asiento trasero se levanta abriéndose con la llave de contacto en el lateral y debajo deja hueco para los papeles y algo más. En cuanto a las luces, el piloto trasero es de LED y delante añade únicamente la posición con esta tecnología.

CÓMO VA LA BENELLI BN 125

Benelli está en pleno proceso de resurgimiento como una de las marcas europeas más importantes. Lo están haciendo muy bien con sus 500 para el carné A2 y también van haciéndose fuertes en otros segmentos de mercado. Uno de ellos, e importante, son las 125 cc. No solo son un nicho primordial de ventas al poder conducirse con el carné B, también, en muchos casos, son la primera moto de muchos. Dicen los especialistas en marketing que es más barato fidelizar a un cliente que ya conoce la marca que conquistar a uno nuevo.

Casi todas las marcas grandes saben de esta doble importancia de las 125. Honda y Yamaha hace años que no descuidan en absoluto sus 125 cc básicas, con muy buenos resultados. KTM atrae a su "religión Ready to Race" a través de las Duke 125. Y ha habido a lo largo de la historia muchos más jemplos. La BN 125 viene a cumplir esta función, la de una 125 básica, atractiva, económica y ciudadana, perfecta como primera moto y con todo el estilo italiano de las motos de Pesaro.



Es una moto muy fácil y agradable. Exhibe 770 mm de altura de asiento, siendo compacta, no muy pesada y con una posición de conducción natural, con las manos algo avanzadas gracias a su manillar, bastante ancho, que ayuda a hacer palanca con facilidad sobre la rueda delantera. Es fácil maniobrar con ella y gira bastante a pesar de su horquilla invertida.

La ciudad es su hábitat natural. Ahí se desenvuelve con mucha soltura. Todos los mandos tienen muy buen tacto, suave y preciso. El cambio merece buena nota. Las marchas entran perfectamente con un toque corto y las relaciones elegidas aprovechan bien el motor. Suspensiones y frenos van sobredimensionados claramente, ya que frena y se sujeta más de lo necesario para su nivel de prestaciones, y eso se agradece. Los frenos, además, cuentan con un sistema combinado que ofrece buen reparto. Llegas a bloquear la rueda trasera sin que la delantera pierda eficacia y ello te permite frenar correctamente, primero de atrás y luego de delante para parar eficazmente. Solo un punto no nos convence: el cuadro. No tiene reloj horario, un detalle básico en ciudad.



En carretera va muy bien, aunque con unas prestaciones algo justas. Alcanza una velocidad punta de 100 km/h marcando unos 113 km/h en el marcador. Puedes llevarla sin problemas a unos 100 km/h de marcador de crucero sin vibraciones y sin que el motor parezca excesivamente forzado. En curvas o frenadas puede aplicarse lo dicho: frena bien y las suspensiones sujetan, sin ser incomodas, gracias a un funcionamiento firme, pero no duro. No obstante, el cuentavueltas, una barra digital fina en la parte superior del cuadro, no acaba de verse bien y, además, no tiene la zona roja indicada. De ahí que, hasta que la conoces bien, no es difícil encontrarte con el corte de encendido, ya que la moto acelera sin esfuerzo hasta muy arriba y la suavidad del motor no se acaba ni siquiera a ese régimen.

Fotos: Javier Ortega



Más información de la Benelli BN 125

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